domingo, 18 de noviembre de 2018

Beso a usted la mano


Antiguamente la etiqueta regulaba con todo detalle y rigor cómo habían de ser los saludos. Desde el siglo XVI, entre un caballero y una señora se fue estableciendo el protocolo del besamanos, una galantería con la que se pretendía mostrar respeto y admiración y que hoy, aunque en desuso, todavía cuenta con algunos adeptos más allá de las recepciones formales. 

Aparentemente besar la mano de una señora no debería ofrecer ninguna complicación. Sin embargo, hacerlo correctamente y con arreglo a la más estricta etiqueta no es tan sencillo como parece. Para ello es preciso tomar en consideración algunas normas básicas: 

1-Nunca besar la mano de una señora si no se está en un sitio cerrado y privado. No es correcto hacerlo en la calle o en un lugar público, como puede ser un aeropuerto, un restaurante o un parque, un funeral o la celebración de un evento deportivo. 


Aunque el teatro es un lugar público, el palco es un recinto privado, por lo que procede el besamanos. 


Los jardines, si son privados, son lugar adecuado para este tipo de saludo. 

2-Sólo se debe besar la mano a las mujeres que han alcanzado la dignidad de señora por estado civil —es decir, que estén o hayan estado casadas—, edad, rango o relevancia social. En cambio sería inapropiado tomar la mano de una joven señorita soltera. 

Es difícil que haya confusión, porque o bien el caballero conoce ya a la dama o se la presentan antes del saludo, añadiendo a su nombre el título de señora o señorita o cualquier otra información clarificadora. No se saluda a ninguna mujer que no haya sido presentada aún. 


3-Para hacerlo perfectamente, el caballero mantendrá los pies juntos y las piernas rectas mientras inclina el tronco hacia el dorso de la mano que la dama le tiende suavemente, sin rigidez —siempre la derecha, para ambos—. Él deberá tomarla por los dedos con delicadeza. Es mejor estilo dejarla a la altura a la que ella la ha situado, sin elevarla. Sería de mal gusto alzar la mano de la señora en lugar de ser el caballero quien descienda a su encuentro. 

El gesto se realizará en silencio, sin comentarios. Después sonreirá, y ella le devolverá la sonrisa. Entonces ya puede pronunciar algún cumplido o expresión de afecto o respeto. 


Hincar una rodilla en el suelo no se hacía como saludo, sino cuando el caballero pretendía declararse o hacer una propuesta matrimonial, o bien, hace siglos, cuando la mujer se trataba de una reina. 

4- Sería terrible que el caballero se adelantara a tomar la mano de una dama que aún no se la ha ofrecido, accionándole el brazo como una palanca. No; por el contrario, hay que esperar a que ella tome la iniciativa. 

Por supuesto el beso se da en el dorso. Darlo en la palma de la mano tendría connotaciones románticas y pasionales fuera de lugar en esa situación. 

Si la dama extiende su mano recta, sin ofrecer el dorso al caballero, significa que desea saludarle con un simple apretón, en cuyo caso él no deberá besarla, sino estrecharla. 


5-La mujer puede permanecer sentada si lo desea, a menos que el caballero que se aproxima sea muy anciano o un personaje de especial relevancia. En tales casos, lo correcto es levantarse como muestra de respeto. 

6-No se besará una mano enguantada. El hombre, naturalmente, tampoco deberá llevar guantes, al menos en la mano derecha.

Lo normal era despojarse de los guantes al entrar en una casa, pero no sucedía así con aquellos largos que acompañaban al traje de fiesta y estaban destinados a permanecer puestos toda la velada. Era el único caso que podía constituir una excepción a la prohibición de besar una mano enguantada. 

7-El gesto debe quedarse en un ademán, sin que llegue a haber contacto entre los labios y la mano. No debe haber verdadero beso, y menos aún con los labios húmedos. Un caballero no puede arriesgarse a llenar de babas la mano de una señora que, además, podría recibir el mismo homenaje de una docena de invitados el mismo día. No habría frasquito de las sales capaz de recuperar a una dama de tamaña ordinariez. Y no les digo nada si encima el beso es sonoro. 

Es preferible guardar una cierta distancia respetuosa, por mínima que sea, con la mano de la señora, aunque si existe especial confianza, podría permitirse al caballero llegar a rozarla apenas si tuviera la certeza de que la dama no iba a incomodarse por ello. 


Algunos optan, cuando la confianza lo justifica, por llevar la mano hasta los labios para luego depositar el beso en su propio dedo, nunca en los de la dama. De este modo, en caso de accidente será él quien se lleve las babas o los restos de mostaza que quedaron en el bigote, que todo podría ocurrir. 

En cualquier caso, estas nunca son las mejores opciones. Según la vieja etiqueta, lo más adecuado era reservar el contacto sólo para los matrimonios, e incluso así, únicamente en la intimidad. Se descarta por completo proceder de tal modo con una mujer a la que acaban de presentar o que no pertenece al círculo más íntimo. 


8-No debe interponerse ningún objeto o mueble entre la dama y el caballero en el momento del saludo. 

9-Huelga decir que, además, él no debe llevar la cabeza cubierta ni tener la otra mano metida en el bolsillo mientras saluda a la señora. Y, por supuesto, deberá asegurarse de que su mano no está sudorosa. 

10- No hay que ser exagerado y empeñarse en besar la mano de todas las señoras presentes en una reunión. El caballero haría el ridículo revoloteando por todo el salón en busca de manos. Basta con dirigirse a la anfitriona y a las señoras de más edad, o, si se trata de una cena, simplemente a la anfitriona, que acudirá a su encuentro en el vestíbulo. En cualquier caso, al menos esta cuestión es bien sencilla: un caballero, simplemente, besa las manos que se le ofrecen, sin rechazar ninguna y sin buscar más. 


Cuando el saludo era por carta, se cumplía igualmente con las normas de cortesía añadiendo al final de la misma las letras QBSM, con el significado de Que besa su mano

Existen, desde luego, otras clases de besamanos: el ahijado al padrino —recuerden a Marlon Brando en la película de Francis Ford Coppola—, o el besuqueo al anillo pastoral de los obispos. Y, obviamente, el besamanos protocolario, reservado a actos oficiales o institucionales. 

También algunos artistas recibían este espontáneo homenaje por parte de sus admiradores. En una ocasión una señora le dijo a Bernard Shaw: 

-Déjeme besar la mano que hizo Pigmalión

Pero él, que era tremendo, replicó:

-No la bese, señora. También ha hecho otras cosas. 

***

Las imágenes, como casi siempre, proceden de mi cuenta de Pinterest

23 comentarios:

  1. Qué tremendo Bernard Shaw montando el show.
    Con el besamanos pasa lo mismo que con el apretón de manos: no hay que pasarse de burro y tener modales, que hay algunos que te dan la "mano de babosa" y otros que te la estrujan para demostrar que son los machos dominantes. Ser comedido es el objetivo.
    Un abrazo ( de este tipo de saludo también habría mucho que decir), Montserrat.

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    1. Uy, sí, más de un caballero me ha quebrantado los huesos de la mano al estrecharla. Supongo que se trata de personalidades demasiado cálidas. Harían bien en relajarse un poco.

      Feliz domingo

      Bisous

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  2. Oh sí, que cierto es que pese a estar en desuso, aún hay aficionados a dicha "maniobra", normalmente llevada a la práctica fuera de toda ortodoxia, ¿verdad?
    En fin, comme d'habitude, dlt, QBSM.

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    1. Ah, monsieur. No sé por qué tenía la impresión de que hoy se dejaría usted caer por aquí, y así ha sido. Sí, cierto: la gente es poco ortodoxa actualmente, pero bueno, todo es ponerse y aprender, ¿verdad?

      Feliz tarde

      Bisous

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  3. Jaja... qué que curioso y encantador...me pregunto si alguien habrá inventado algún gesto que indique hoy en día eso de que una desea ser saludada con un simple apreton de manos, y no con un incómodo besuqueo con quien no se conoce de nada. Y en ambas mejillas, nada menos. Bueno, a parte de hacer "la cobra", claro. Que aunque está bien inventado no me parece muy elegante...

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    1. Usted extiende por delante su mano en posición de apretón y listo. El caballero tiene la obligación de darse por enterado.

      Feliz tarde, madame.

      Bisous

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  4. Quien sabe lo que hizo esa mano de Shaw :D

    Menos mal que ya no se usa madame. Muchas normas que n sería capaz de recordar todas las veces...y al final terminaría besando la mano que no era :D

    Beso su mano Madame :D

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    1. Ah, pues no tiene usted más que preguntarle a Fondant en caso de duda. Él tiene mucha práctica!

      Buenas noches

      Bisous

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  5. Cuanta paquetería desconocida para mí, gracias Madame, fue una entrada interesante.

    mariarosa

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Menos mal que esta costumbre ya cayó en desuso aunque yo he conocido a uno que otro que ha besado la mano de una dama. Jajajaja me lo imagino a Manuel besando manos indevidas y me río. Demasiado protocolo.

    Veuillez, Chere Madame, recevoir mes sentiments les meilleurs.


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    1. Pues a Manuel no me lo imagino mucho, pero monsieur dlt se desloma todo, se lo aseguro. Precisamente nos conocimos así :D

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  8. Un decálogo de etiqueta que todo hombre distinguido debía conocer en otros tiempos sin fisuras ni dudas. Cuando era pequeña todavía había hombres que besaban la mano aunque, por supuesto, sin seguir tales ceremonias. Por cierto, todavía existen quienes besan el anillo de los obispos, un acto que también debe tener su etiqueta.
    Un beso

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    1. Pues le aseguro que hoy todavía quedan hombres que besan la mano, madame. Y la besan mucho! Claro que para eso hay que ser la reencarnación de Espronceda.

      Feliz día

      Bisous

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  9. Leía su tratado del besamanos y mi mente ha dado un par de saltos hasta los cuadros de Fragonard y Watteau, de Hogarth, en toda esa pintura libertina del “Si pero No”, del “Antes y Después”. Quizá, porque la dama se habría despistado ofreciendo previamente la palma al caballero… En cuanto al tema de las babas, precisamente estaba yo pensando en esa posibilidad cuando he llegado al párrafo en que se alerta sobre el tema. Está usted en todo, madame.

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    1. Le apuesto a que lo de la dama no fue un despiste, madame.

      Feliz domingo.

      Bisous

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  10. Madame, muy buenas tardes

    Antes que nada, quiero decirle que echaba mucho de menos el tener el placer y el privilegio de leer vuestros textos y aunque estuve ausente por mucho, puedo decir que se siente como si hubiera sido ayer la última vez que le escribí

    No solo porque la calidez y la cultura que se desprenden de cada una de vuestras entradas, sino también porque este blog es un pequeño gran relicario de cultura y sabiduría que le debemos a vos

    Y por tanto, puedo decirle lo mismo que le he externado en varias ocasiones, que es un gran placer leerlos y nunca en una entrada más oportuna que esta, dedicada a uno de los mas cautivantes rituales de la viaje cortesía de occidente.

    Le mando un abrazo muy fuerte madame y como siempre, quedo a sus pies

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    1. Bienvenido de regreso, monsieur. Sí, han sido muchos años.

      Feliz domingo.

      Bisous

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  11. La respuesta de Bernard Show es una genialidad muy propia de él. por cierto, el protocolo de besar la mano es muy necesario, algunos te echan el aliento y otros las babas. A mí me han besado en dos ocasiones, y tuve que soportar las dos modalidades.
    Bisous y feliz fin de semana

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    1. Pues debo decirle, madame, que yo recibo frecuentemente el homenaje. Cosas de la vida.

      Feliz domingo.

      Bisous

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  12. BUENuenos días madame,doro la etiqueta y protocolo antiguos, le agradezco por tan lindo e interesante articulo.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)