martes, 16 de octubre de 2018

La amiga de Ana Bolena

Lady Lee retratada por Holbein hacia 1540, a la edad de 34 años

Margaret Wyatt, hermana del poeta Thomas Wyatt y amiga de Ana Bolena, nació en el seno de una familia muy bien relacionada en la Corte de Enrique VIII. Su padre era Sir Henry Wyatt, que en su día se había alineado en el bando de Enrique VII cuando éste pretendía el trono de Ricardo III, algo por lo que fue encarcelado. Sir Henry había intentado obtener el apoyo del rey de Escocia para el Tudor, pero durante su misión fue interceptado por un noble escocés partidario de los York. Fue liberado a cambio de un rescate fabuloso cuando Enrique VII alcanzó el trono. Las condiciones de su prisión fueron muy duras: se cuenta que hubo de permanecer en una torre húmeda y fría en la que habría muerto de hambre de no ser por un gato que le traía comida. Durante dos años sufrió torturas que sus carceleros esperaban le hicieran cambiar de bando, pero él nunca cedió. 

Su lealtad fue recompensada posteriormente por el nuevo monarca, que lo armó caballero y le concedió tierras. Más adelante Enrique VII emplearía sus servicios como agente secreto en tierras escocesas y lo distinguiría siempre con su favor, nombrándolo tesorero y llegando a admitirlo en su consejo privado, un puesto que retuvo posteriormente con Enrique VIII. 

Sir Henry Wyatt

Sir Henry se casó con Anne Skinner. Fue para él su segundo matrimonio, pues era viudo de Margaret Bailiff. La principal residencia familiar se encontraba en Kent, en el castillo de Allington, a sólo unas veinte millas del de Hever, hogar de los Bolena. Se trataba de una propiedad que Sir Henry había adquirido en 1492. Fue allí donde Margaret vino al mundo. De edad parecida a la de Ana Bolena —su nacimiento se sitúa entre 1506 y 1509—, tuvo así ocasión de conocer durante la infancia a la futura reina de Inglaterra y seguramente forjar una amistad temprana. De hecho, tal vez fue la única amistad duradera que la reina fue capaz de entablar con una mujer, pues siempre pareció sentirse más cómoda en compañía masculina. 


Enrique VII visitó Allington, y también Enrique VIII en 1527, 1530 y 1536. Otros huéspedes del castillo fueron el cardenal Wolsey y la reina Catalina Parr. Se dice que Enrique VIII estaba tan preocupado por su seguridad que cuando se alojaba en la torre nordeste hacía que el único acceso, a través de una escalera de caracol, se bloqueara cada noche con un muro de piedra.


Aunque Ana fue pronto enviada a los Países Bajos, donde la archiduquesa Margarita de Austria le había ofrecido un puesto entre su séquito, no es de extrañar que más tarde, de regreso en Inglaterra y gozando ya del favor del rey, Margaret formara parte de su séquito como dama de honor. Encontramos pronto a Lady Lee entre su círculo más íntimo, como una de sus mejores amigas y en 1532, cuando Enrique VIII planeaba desposar a Ana en secreto, la acompañó a Calais. 

Hacia ese mismo año, o tal vez el anterior, Margaret contraía matrimonio con el joven cortesano Sir Anthony Lee, quien, tras una poco brillante carrera en la corte, fue nombrado caballero en 1539. Poco después, en enero de 1540, fue uno de los designados para recibir a Ana de Cleves entre Blackheath y Greenwich. Íntimo amigo de Thomas Wyatt, Sir Anthony heredó de su padre el señorío de Quarrendon y fue miembro del Parlamento por Buckinghamshire en dos periodos diferentes: entre 1542 y 1545, y posteriormente entre 1547 y 1549. 

Henry Lee

Su primogénito, Henry, nació en Allington en marzo de 1533, y a él siguieron otros ocho hijos —Robert, Thomas, Cromwell, Anne, Lettice, Katherine, Joyce y Jane—, todos los cuales alcanzaron la edad adulta. Sin embargo, S. Hubert Burke afirma Enrique VIII habría sido el padre de uno de ellos, concebido después de la ejecución de Ana Bolena. El autor se basa en unas supuestas revelaciones hechas por de uno de sus descendientes, el reverendo Lee de Lambeth. 

“La eterna amiga de Ana Bolena, Margaret Lady Lee, hermana de Sir Thomas Wyatt, acompañó hasta el patíbulo a la víctima de Enrique; sin embargo, es posible que muchos de los que aprecian el recuerdo de la valerosa devoción de Lady Lee no sepan que ella misma fue después objeto del libertinaje de Enrique”. 


Porque, en efecto, junto a la reina estuvo Margaret también cuando fue enviada a la Torre en 1536, arrestada bajo los cargos de adulterio, traición e incesto. Según un manuscrito del nieto de Thomas Wyatt en el que transcribía las memorias de su abuelo, permaneció a su lado hasta el final, asistiéndola en el cadalso, y allí recibió Margaret de su mano un libro de oraciones, un ejemplar bellamente iluminado que había sido hecho especialmente para Ana Bolena en Francia en torno a 1528. No tenemos, sin embargo, más evidencia de los hechos que este testimonio. El libro al que se refiere se conserva en el castillo de Hever, y en él dejaba la reina esta nota escrita de su puño y letra: 

Remember me when you do pray, 
That hope doth lead from day to day. 


Lady Lee falleció en fecha que la mayoría de las fuentes sitúan en 1543. Fue enterrada en la capilla de Quarrendon, hoy en ruinas. Su esposo la sobrevivió y contrajo un segundo matrimonio en mayo de 1548 con Anne Hassall, con la que ya tenía dos hijos ilegítimos. 

Margaret es recordada en canciones y sonetos de aquel tiempo, en una antología poética publicada en 1557 que incluye obras de su hermano, y gracias al magnífico retrato que de ella pintó Hans Holbein el Joven. 

Cuando años más tarde Isabel I alcanzó el trono, procuró favorecer a quienes habían sido partidarios de su madre, y entre ellos a Sir Henry Lee, hijo de Margaret, que fue su campeón durante su coronación.


18 comentarios:

  1. Eso se llama una amiga para toda la vida. Había que serlo forzosamente en el caso desgraciado de Ana Bolena.
    Y yo, como Margaret, hago constar que esta es la última visita a los amigos. Salgo mañana de viaje. Pero volveré. Eso creo.
    Un abrazo, Montserrat.

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    1. Eso espero, Cayetano, que vuelvas pronto! No faltaba más que ahora que vuelvo a asomar yo por aquí más asiduamente, te ausentes tú.
      En cualquier caso, que disfrutes mucho de tu viaje.

      Bisous

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  2. No conocía a esta señora, de la que al ver su imagen en el primer cuadro, me llamó la atención su nariz; por cierto nada parecida, salvo en su tamaño, a la de su padre. Más a la de su madre se parecía la de su hijo Henry, el primero de una fecunda descendencia, según veo.
    Beso su mano.

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    1. A la del hijo le faltaba al menos un palmo para igualar la de su madre. No sé si era cosa de Holbein, pero en sus retratos todos los ingleses parecían a una nariz pegados.

      Buenas noches.

      Bisous

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  3. Yo estoy, yo estoy presente. Ana Bolena tuvo un trágico final, pero la amistad con Margaret, seguro aueke alegró su vida y en especial, sus duros últimos momentos.

    Un abrazo, Montserrat
    (Aunque mis nietas me dejen poco fiempo para cnentar, que sepas que leo todas tus entradas).

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    1. Muchas gracias, Myriam. Se aprecia tu presencia.

      Buenas noches.

      Bisous

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  4. Lo raro es que esta amiga íntima de Ana Bolena no acabara en el lecho del rey o víctima del hacha del verdugo. En todo caso hay que tener valor para seguir a tu amiga condenada por el mismísimo rey, su propio marido, a la Torre y luego al cadalso.
    Un beso

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    1. Pues, como mencionábamos, parece ser que sí acabó en el lecho del rey, madame. O al menos así lo asegura un testimonio.

      Feliz día

      Bisous

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  5. Una amistad leal que resistió la caída en desgracia de Ana Bolena, admirable, sabiendo cómo las gastaban en esa época.
    Bisous y buenas noches

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    1. Más sorprendente fue aún que se salvara su hermano, dadas las circunstancias. Los Wyatt fueron afortunados.

      Feliz día

      Bisous

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  6. Interesante Madame. No sé de quién es lo siguiente, pero dice algo así: Los amigos son como la sangre: cuando te hieren, son los primeros en aparecer.

    Esta amistad resistió todo, hasta la caída de Ana Bolena.

    Besos Madame. Me alegro escucharla

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  7. Amiga hasta la muerte. Buen relato. Bisous.

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  8. No hay una referencia a Enrique VIII en que no se refiera alguna andanza carnal con alguna hija, hermana, amiga...
    Un merecido homenaje a la amistad, el perfil que usted nos ofrece de la dama. Saludos.

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  9. madame!! qué regreso. he de decir que no hay retrato de holbein en el que la gente no salga con cara de malas pulgas.
    pues yo es que de enrique viii es que no quiero ni... qué gordo me cae.
    como siempre, un placer leerla.
    bisous madame!!

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    1. Hombre, es que andar por aquella corte sin saber cuándo su Nerón particular los señalaría con el dedo para cortarles la cabeza... Vamos, no era para estar como unas pascuas.

      Gracias,monsieur.

      Feliz día.

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)