miércoles, 15 de junio de 2016

Las Jacintias de Esparta


Las flores están íntimamente relacionadas con muchos de los mitos griegos. Por ejemplo, la anémona guarda relación con la muerte de Adonis, el joven amado por Perséfone y por Afrodita. Adonis cazaba solo un día cuando, al herir a un jabalí, este le clavó sus colmillos. Afrodita oyó los gritos de su amado y al llegar vio cómo se desangraba hasta morir. Allí donde caían las gotas de la sangre de Adonis, brotaban anémonas rojas. Según otra versión, las anémonas ya existían y eran blancas, pero la sangre las volvió rojas. Más adelante los cristianos adoptaron esta flor como símbolo de la sangre derramada por Jesús en la cruz.

Los griegos tenían otro mito para el Jacinto. Contaba la leyenda que Jacinto era un joven amado por Apolo. Un día ambos se entretenían practicando el lanzamiento de disco cuando el celoso Céfiro, dios del viento, hizo que el disco golpeara a Jacinto y lo matara. Según otra versión, el propio Apolo dio muerte accidental con el disco a Jacinto. Mientras el dios lloraba la pérdida de su amigo, una nueva flor nació. Apolo le dio su nombre y ordenó que se lo honrara con un festival de tres días en Esparta, con sacrificios vacunos y nocturnos. 

El festival se celebraba a finales de primavera o comienzos de verano, sin que haya acuerdo acerca de cuál de nuestros actuales meses equivale al Hecatombeus espartano. El lugar era el templo de Apolo en Amiclas, a 5 kilómetros al sur de Esparta, en el margen derecho del río Eurotas. Allí se encontraba la tumba de Jacinto, bajo la imagen del dios, según cuenta Pausanias. Este dice haberlo visto representado en el trono, escoltado hasta el Olimpo por Afrodita, Atenea y Artemisa y retratado como un hombre maduro, con barba, y no como el adolescente que aparecía en posteriores manifestaciones artísticas. En esa tumba se depositaban ofrendas antes incluso de presentarlas al propio dios.


Estos ritos adquirieron tal importancia que los espartanos incluso interrumpían sus campañas militares para acudir al festival, pues se negaban a portar armas durante su celebración. 

El primer día del festival estaba dedicado a los muertos, a los que se ofrecían sacrificios. No se podía llevar guirnaldas, ni tampoco comer pan, ni cantar himnos a Apolo, pues el duelo era absoluto. Era un día de gran abstinencia y de una tristeza inusual en los festivales de Apolo.

El segundo se celebraba con música y concursos hípicos. Todos podían participar, incluso los ilotas y los extranjeros. Los efebos ejecutaban danzas, se tocaba la cítara y la flauta y se cantaba a la gloria de Apolo, con numerosos coros que rivalizaban entre sí. Las doncellas de Esparta desfilaban en carros hechos de mimbre y bellamente decorados por las mujeres y adornados con guirnaldas. Ese día se ofrecían sacrificios de cabras y se organizaba un banquete, llamado kopis, al que los ciudadanos invitaban a sus familiares y parientes, en tiendas erigidas a tal fin. Se comían pasteles, pan, carne, caldo, hierbas crudas, higos y postre. Por la noche había una fiesta para expresar alegría por la resurrección de Jacinto y por el almacenamiento de las cosechas. Se sabe que la danza formaba parte importante de la fiesta, y que participaban las muchachas.

El último día, al igual que el primero, era de duelo, con sacrificios a los muertos y dedicado a lamentar la pérdida de Jacinto, y las mujeres ofrecían a Apolo una túnica que habían tejido.


El festival daba lugar a la matanza de un buen número de bueyes con los que se alimentaba a todos los participantes. La participación en el sacrificio era la forma de actualizar el pacto que unía a la ciudad con sus dioses, para garantizar el orden y la prosperidad.

Estos ritos eran tan antiguos que algunos estudiosos incluso afirman que podrían ser pre-dorios, y se supone a Jacinto una personificación de la vegetación que se seca al llegar el verano con el calor del disco solar. Simboliza la transformación del fresco verdor primaveral, el madurar del grano, y, por tanto, el paso de la adolescencia a la madurez del adulto.


PRESENTACIÓN EN VALENCIA DE "LA LEYENDA DEL ENMASCARADO", VIERNES 17 DE JUNIO A LAS 19:30. Librería Leo, Rinconada Federico García Sanchiz, 1.



7 comentarios:

  1. De mirarse tanto el propio ombligo y dar la espalda a nuestra historia anterior (la cultura interesa poco), resulta que esta sociedad nuestra cree haberlo inventado todo. Y comprobamos que no, que los mitos, las celebraciones, los ciclos, los rituales... ya existían hace milenios.
    Un saludo, madame, y buena suerte en Valencia.

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  2. Qué bellos relatos se tejieron en las mentalidades griegas y se transmitieron de generación en generación con un transfondo claramente sagrado. Ni que decir tiene que los mitos grecorromanos son más bellos que los nuestros, los heredados de las culturas hebreas a través de la Biblia.
    Un beso

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  3. Bon soir madame

    Los dioses y héroes griegos son realmente inmortales porque continúan viviendo en nuestra mente pese a tantos milenios transcurridos; y digo esto porque continúamos leyendo y charlando acerca de Hércules, Atenea, Afrodita etc. etc. personajes que siempre figuran y perduran en todos los medios de comunicación.

    ¡Nos preparamos para un caluroso verano madame!
    ¡un cordial saludo!

    Fred

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  4. Qué bellas y melancólicas historias nos dejaron los clásicos, algunas relacionadas con las flores, como esta del jacinto o aquella otra del narciso.
    Bienvenida a mi tierra. Ahí estaré en esa librería Leo disfrutando de su presencia por tierras valencianas.
    Beso su mano.

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  5. Hola Madame:

    Una triste historia, que no deja de ser rica en elementos y desde mi punto de vista aleccionadora.

    Me ha gustado mucho esto del verdor de la primavera como la adolescencia y lo seco del grano (adultez)...Quizás por que la tengo tan presente en estos días de siega del trigo en mi Sagra Castellana.

    Besos Madame. Mucho éxito en la Capital del Turia. Seguro que la tendrá

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  6. Siempre los clásicos y comparar lo que más nos une a que nos divide.Coincido con Cayetano que nos creemos una sociedad innovadora y ya hace mucho que no hay nada nuevo bajo el Sol...

    Un relato precioso y ,felicitarte por esta campaña.Ahora la presentación en Valencia, ya nos contaras...?

    -Ahora que estamos en pre campaña a ver si el Oráculo nos ilumina.

    Bisous.

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  7. Días de estío, celebración de la vida.

    Deseo que todo vaya muy bien. Un abrazo.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)