domingo, 2 de agosto de 2015

La crueldad de Isabel II


En tiempos de Isabel II, “la reina de los tristes destinos”, el gobierno de la nación se hallaba sumido en el caos; las libertades democráticas no llegaban a satisfacer las demandas del pueblo, el caciquismo y la corrupción estaban generalizados, las elecciones viciadas y la reina dominada por la camarilla de religiosos de los que se rodeaba y manipulada por sus ministros y amantes. El reino se veía sometido al ejército, cuyos mandos hacían y deshacían gobiernos a su antojo a base de golpes de Estado y pronunciamientos.

En 1866 España se ve inmersa en una gran crisis financiera originada por las compañías de ferrocarriles, que arrastran en su caída a los bancos, sus principales accionistas. En junio estalla en Madrid la sublevación de los sargentos del cuartel de artillería de San Gil, próximo al palacio real, una revuelta promovida por los partidos progresista y democrático y cuyo objetivo era derribar a la monarquía. Al frente, el general Prim, en el exilio.

Todo estaba preparado para que el día 26 se tomara el palacio, pero los acontecimientos se precipitan: el gobierno tiene noticias de ciertos movimientos sospechosos en torno al cuartel, de modo que la sublevación se adelanta al 22, apoyada por el pueblo en las calles.

"la Católica Majestad, vestida con una bata de ringorrangos, flamencota, herpética, rubiales, encendidos los ojos del sueño, pintados los labios como las boqueras del chocolate..." (Valle-Inclán - La Corte de los Milagros)

El movimiento fracasó. Prim aguardaba en Hendaya, pero no llegó a cruzar la frontera. O’Donnell, jefe del gobierno, reprimió la rebelión con tremenda dureza, basándose en la gravedad del hecho de que los sargentos hubieran asesinado a sus jefes. Lo que más temía era que se habían repartido armas entre el pueblo, algo que podía convertirse en un estallido social de proporciones inabarcables si no se atajaba de raíz.

«los horrores de la revolución francesa no se hubieran parecido en nada a lo que habría pasado aquí... Aquí no existían más principios ni otro objeto que el saqueo, el asesinato y la desaparición de los fundamentos sociales».

El historiador José Luis Comellas describe a Isabel II como "desenvuelta, castiza, plena de espontaneidad y majeza, en la que el humor y el rasgo amable se mezclan con la chabacanería y con la ordinariez, apasionada por la España cuya secular corona ceñía y también por sus numerosos amantes". Pero a veces ese humor y rasgo amable se tornaba acre y cruel, como ocurrió en tal ocasión.

Aquella noche el general Zabala comía en palacio, y la reina le preguntó cuántos prisioneros se habían hecho.

—Señora, más de mil.

—Pues que se cumpla la ley en todos, en todos, antes de amanecer.

Leopoldo O'Donnell

Y poco después repetía al propio O’Donnell la orden de fusilar en masa a los sublevados.

—Eso no puede hacerse con los fusiles, señora.

—Pues entonces, ¿para cuándo quieres la metralla?

Las ejecuciones se sucedieron durante varios días. Junto a los muros exteriores de la plaza de toros se fusiló finalmente a 67 sargentos, cabos y soldados, pero la reina insistía para que se ejecutara a la totalidad. O’Donnell llegó a decir:

—Pero, ¿no ve esa señora que si se fusila a todos los soldados detenidos va a ser tanta la sangre que llegará hasta su alcoba y se ahogará con ella?

Isabel tuvo después conocimiento de ese comentario, causa final de su caída en desgracia. Cuando un par de semanas más tarde la reina se negó a firmar unos nombramientos de senadores, O’Donnell se vio obligado a dimitir y abandonó Madrid en dirección a Biarritz diciendo que jamás volvería a ser ministro de Isabel II.


40 comentarios:

  1. Además de chabacana, inculta e insaciable, era moralmente una persona nada sana.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Llevando los genes de Fernando VII, no podía ir muy allá.

      Feliz domingo.

      Bisous

      Eliminar
  2. Bonsoir Madame
    Si no fuese por la fecha claramente escrita, diría que estaba leyendo una entrada gore del medioevo (en pleno auge de la Inquisición).
    La soberana en cuestión siempre me dió un repelú por la vida disoluta que llevó, pero realmente no conocía este cruel rasgo de su carácter.
    Sorprende mucho el poder absoluto que tuvo al ordenar tan lamentables ejecuciones.

    Una feliz tarde dominical
    Fred

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Monsieur, no lo había reconocido con su cambio de look!

      Feliz domingo.

      Bisous

      Eliminar
  3. Yo por mi parte aunque estoy de acuerdo con todas las opiniones anterores, Pero me gustaría destacar que la pobre tuvo una infancia bastante desgraciada, mal criada y constantemente aterrorizada por los "facciosos".

    Supongo que no tuvo mucho talento ni muy buenos genes, pero pese a su corona, la vida no fue muy amable con ella en muchos aspectos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, no lo tuvo fácil, dada la herencia recibida. Y, desde luego, no tenía ni el carácter ni la capacidad necesarias para remontar las dificultades.

      Feliz tarde

      Bisous

      Eliminar
  4. Hace falta mucho talento para ser un buen gobernante. Saludos, madame.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya nos conformaríamos con que alguno tuviera un poco, ¿verdad?

      Feliz tarde

      Bisous

      Eliminar
  5. Que crueldad ordenar la ejecución de todos los prisioneros; es aún peor teniendo en cuenta que eran más de mil. Nada de piedad!
    Feliz domingo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, pero afortunadamente la reina era la que menos mandaba, y no se hizo.

      Feliz tarde

      Bisous

      Eliminar
  6. Creo Madame que a Isabel II le hizo falta mucho tacto, un marido que le fuere macho macho y sin duda atajara su liviandad.

    Por otro, esa España de ayer y de hoy día no a cambiado mucho creo, simplemente las caretas y ahí existe mucho que se debe trabajar.

    Atte

    Arnaud d'Aleman

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En España solo, monsieur?

      Feliz comienzo de semana.

      Bisous

      Eliminar
    2. En el mundo entero Madame
      Sin dudas es este orbe entero dónde se debe tener una revolución.desde sus cimientos

      Una utopía supongo... Pero así es

      Bisous

      Eliminar
    3. Me dan escalofríos las revoluciones. Personalmente prefiero la evolución.

      Feliz tarde

      Bisous

      Eliminar
  7. Hola Madame:

    La reina dejo mucho que desear en aquellos momentos. Parece que no supo manejar la situación a excepción de hacerlo de forma despiada.

    El poder no está hecho para todos.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, no sabía manejar las situaciones delicadas. Tampoco las otras. No daba para más la mujer.

      Feliz tarde

      Bisous

      Eliminar
    2. ¿Lo hizo mucho mejor su sucesor Amadeo?¿Tampoco el daba para mas?

      Eliminar
  8. campechanía, cercanía, gente como tú y como yo. y así nos vamos comiendo borbones desde hace... en fin. algún día podremos poner las cosas en su sitio, y a los reyes en la frontera.
    buen lunes tenga, madame.
    bisous!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso sí, mejor en la frontera que en la guillotina, desde luego.

      Feliz comienzo de semana y mil gracias de nuevo por su preciosa reseña.

      Bisous

      Eliminar
  9. Lo suyo no era gobernar, gobernar bien, con discernimiento, sino por los impulsos y las indicaciones de quienes mandaban en su corazón siempre: los espadones. Ya veía que las cosas se ponían feas y la reacción no pudo ser más desafortunada, la de un arrebato. Y mientras los cabecillas Prim, Castelar, Sagasta, Martos, Rivero permanecían a salvo en sus escondites. Y si como cuando con una mora verde se trata de limpiar la mancha de una roja, despidió a don Leopoldo que con amargura dijo: “Me ha despedido como ninguno de ustedes despediría al último de sus criados”, para llamar a su último apoyo fiel, un avejentado Narváez. De poco sirvió.
    Beso su mano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué delicia contar con la aportación de una autoridad en la materia como es usted. Sabe que siempre me ha gustado especialmente cuando trata este reinado, que tengo indisolublemente asociado a usted.

      Feliz comienzo de semana

      Bisous

      Eliminar
  10. Se estaba fraguando una conspiración a gran escala que tardaría unos años en poder triunfar: la revolución Gloriosa de 1868. La monarquía, escastillada en aquella mujer caprichosa, no admitía el cambio en el poder más allá de los moderados y no había otra forma que el golpe de estado para admitir el cambio que la sociedad demandaba. Prim ya lo había intentado muchas veces desde dentro, pero nunca se le permitía presidir un gobierno siempre en idénticas manos. No quedaba otra: la revolución y los pronunciamientos militares. Las represiones acentuaban ese deseo pues la mano dura, en tales menesteres, no ha sido siempre la mejor medicina.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, no suele ser la mejor, pero el ser humano parece no acordarse de ello cuando debería, y siempre regresa al mismo punto.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

      Eliminar
    2. Visto lo que ocurrio tras el 68 a mi me parece que Isabel II hacia muy bien en no dejarlos gobernar
      ¿Cual fue la gloria que nos trajo la "gloriosa" ? Tres guerras civiles con no menos de 200 000 muertos

      Eliminar
  11. Que asco me dan las personas que protegen sus webs con sistemas que joden la experiencia al usuario.

    Si no puedo usar mi lector de texto en pantalla, porque has impedido que se pueda seleccionar texto; pues que quieres que te diga... este texto y tu blog lo leerá tu tía, porque no voy a gastar mi vista ni mi tiempo en ello.

    Por cierto, la escusa que ponéis todos los que andaís jodiendo la experiencia de la web a gente que tiene deficiencias visuales, es siempre la misma (para que no me copien...). Pues entérate de que quien te quiera copiar, lo va a hacer igual, pues en el código fuente, esta el texto, y eso no lo puedes ni ocultar, ni hacer que no se pueda copiar.

    Lo único que hacéis con estas protecciones es joder, y que los que entienden de informática os vean como subnormales. Y entiendo perfectamente que jode que te copien, pero lo dicho, no se soluciona jodiendo la experiencia a lectores legítimos; ya que para el que copia, esto no va a ser impedimento.

    Gracias por su atención.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya usted a que le enseñen un poco de educación y algo más de ortografía, si es que alguien es capaz, y cuando la haya aprendido tal vez consideremos de nuevo responder a sus comentarios.

      ¿O cree que me importa que alguien de su calidad lea o deje de leer mis textos?

      Me ha hecho usted gracia.

      Tenga buen día.

      Eliminar
    2. Yo creo que a este individuo también le vendría bien un diccionario de sinónimos. Podría pedir uno por Reyes. Si es que vaya prenda.

      Eliminar
    3. Sí, el caballero se repite un poco, en efecto :)
      En fin, es posible que tenga otras virtudes.

      Gracias y feliz día.

      Eliminar
    4. Es curioso. Algunos parecen creer que tienes la obligación de escribir para ellos, gratis y según su conveniencia. Y si no lo haces, te insultan. Yo tenía un blog hace tiempo, pero acabé aburrida.
      Por mi parte, aprecio y agradezco que comparta desinteresadamente con nosotros todo esto. No tendría por qué hacerlo.
      Siempre la sigo aunque no comente, y el artículo de hoy me ha parecido sumamente interesante, porque me revela un aspecto del personaje que no conocía.

      Eliminar
    5. Sí, al parecer creen que pueden decirme lo que tengo que hacer en mi casa y con mi propiedad intelectual. Vienen a pedirme explicaciones, como si se las debiera. Vamos, como si les hubiera vendido mercancía defectuosa. Es el colmo. Pero bueno, no se crea que me importan esas majaderías. Allá cada cual con el carácter que le ha tocado y la educación que le han dado o ha sido capaz de asimilar.

      Muchas gracias por la atención que presta a mi espacio. Espero que nos siga visitando. Usted está invitada! :)

      Feliz tarde

      Bisous

      Eliminar
  12. No es que fuera cruel Isabel II, es que era muy campechana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, en general lo era y tenía buen humor. Pero caramba, pretender que se ejecute a tanta gente no encaja mucho con ese carácter suyo.

      Feliz tarde.

      Eliminar
    2. No encaja porque es mentira.
      Si algo caracterizaba a Isabel II es la facilidad para el perdon, para ilustrarlo esta el caso de Castelar, condenado a muerte por su participacion en ese levantamiento, se escondio en casa de Carolina Coronado, amiga de la reina, la reina se entero de que la policia lo habia localizado y envio a personal de palacio para avisarlo y acompañarlo a una embajada, no olvidemos que Castelar fue el que la insulto con su articulo "El rasgo" donde la acusaba de apropiarse de bienes del estado cuando era exactamente al contrario, esa era la verdadera IsabelII
      Cierto es que no los indulto, pero ¿Que otra cosa podiua hacer? recordemos que el motin empezo con el asesinato de los oficiales opuestos al levantamiento ¿Consentirian los generales que ese peligroso precedente quedase impune? ¿Debia o podia perdonar a los asesinos? Yo creo que no, y lo que hiceron los generales como muchas otras ocasiones es escudarse detras de la reina, para ocultar sus actos.
      Es una lastima leer estas cosas tan sesgadas en este blog por lo general bastante bien informado.
      Creo que usted deberia librarse del los sesgos que empañan el reinado de Isabel II

      Eliminar
    3. Trato de ser objetiva y mostrar opiniones equilibradas sobre testas coronadas. Tenían defectos, monsieur. Muchos y graves. No pasa nada si se muestran alguna vez. Por aquí no nos gustan las hagiografías.
      En cualquier caso, muchas gracias por su enriquecedora aportación y por la atención que presta a este espacio. La discrepancia es sana.

      Un saludo.

      Eliminar
    4. Todas las personas tienen defectos y los reyes no son distintos, y es por eso que habiendo defectos verdaderos no hay porque inventarse defectos falsos.
      Dar pabulo a rumres malintencionados no es ser objetivos, es mas bien todo lo contrario.
      Tengo la impresion de que es usted republicana, lo cual es muy legitimo, pero insultar a los reyes del pasado no acercara esa republica que usted espera.

      Eliminar
    5. Ah, menos mal que me permite usted no ser monárquica. Creí que también le parecería mal.
      Yo le aconsejo a usted que lea más a aquellos historiadores con los que no está de acuerdo, que es la mejor manera de formarse, contemplar más puntos de vista y ampliar miras estrechas.

      Por otra parte, no puedo estar de acuerdo con usted en que haya insultado a nadie. No es ni mi estilo ni mi educación.

      Tenga buenas noches.

      Eliminar
  13. Si como dice trata de ser objetiva le aconsejo que pierda un minuto en leer lo que dice algun historiador que va mas alla de los chascarrillos populares.

    http://hemeroteca.abc.es/detalle.stm

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Supongo que se ha equivocado usted de link, porque no veo qué tiene que ver el 23 F ni todo lo demás con el tema de este artículo.

      Reciba un saludo.

      Eliminar
    2. La Dame no se inventa nada, Unknown. Si no te vale Pedro de Répide, lee la biografía que escribió recientemente Isabel Burdiel, catedrática de historia contemporánea de la Universidad de Valencia. Recibió por ese trabajo el Premio Nacional de Historia. El episodio existió, y no podéis negar las cosas solo porque no os gusten. Yo también soy monárquica, pero no ignorante.

      Saludos,

      Carmen

      Eliminar
    3. Gracias, Carmen. El trabajo de Burdiel es, en efecto, imprescindible. Solo hay dos mujeres que han conseguido ese premio, y una es ella. Justamente por esa biografía de Isabel II, como usted bien señala. Pero no es, ni mucho menos, la única fuente en la que aparece recogido el tema de este artículo.
      Lo cierto, madame, es que las susceptibilidades monárquicas de algunos empiezan a tenerme hasta las narices.

      Buenas noches.

      Bisous

      Eliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)