miércoles, 1 de julio de 2015

Carta de Fernando VII a Napoleón


España se veía inmersa en la guerra de la Independencia. Mientras los españoles combatían contra José I y aclamaban a Fernando, mientras un 2 de mayo regaban Madrid con su sangre, El Deseado se encontraba a salvo en Valençay, a 300 kilómetros de París, recibiendo clases de danza y música en compañía de su hermano. Allá en el castillo de Talleyrand ambos entretenían su tiempo montando a caballo, pescando y organizando cenas y bailes. Y, por supuesto, durante una de estas fiestas, con ocasión de la boda de Napoleón con María Luisa, Fernando no olvidó brindar por los novios.

En Valençay permaneció hasta el final de la guerra, dirigiendo al emperador unas cartas que revelan mucho acerca de una naturaleza en la que no cabía la lealtad, el orgullo o la dignidad; mucho menos el valor. Este es un ejemplo de lo rastrero que podía llegar a ser:


Señor: he recibido con sumo gusto la carta de V.M.I. y R.* de 15 de corriente, y le doy las gracias por las expresiones afectuosas con que me honra, y con las cuales yo he contado siempre. Las repito a V.M.I. y R. por su bondad en favor de la solicitud del duque de San Carlos y de don Pedro Macanaz, que tuve el honor de recomendar. Doy muy sinceramente, en mi nombre y de mi hermano y tío, a V.M.I. y R., la enhorabuena de la satisfacción de ver instalado a su querido hermano el rey José en el trono de España. Habiendo sido objeto de todos nuestros deseos la felicidad de la generosa nación que habita en tan dilatado terreno, no podemos ver a la cabeza de ella un monarca más digno ni más propio por sus virtudes para asegurársela, ni dejar de participar al mismo tiempo el grande consuelo que nos da esta circunstancia. Deseamos el honor de profesar amistad con S.M. y este afecto ha dictado la carta adjunta que me atrevo a incluir, rogando a V.M.I. y R. que después de leída se digne presentarla a S.M. católica. Una mediación tan respetable nos asegura que será recibida con la cordialidad que deseamos.

Señor, perdonadme una libertad que nos tomamos por la confianza sin límites que V.M.I. y R. nos ha inspirado, y asegurado de nuestro afecto y respeto, permitid que yo renueve los más sinceros e invariables sentimientos con los cuales tengo el honor de ser, señor, de V.M.I. y R. su más humilde y muy atento servidor.

Fernando. Valençay, 22 de junio de 1808.


*Vuestra Majestad Imperial y Real


Napoleón lo despreciaba tanto que acabó por publicar en Le Moniteur universel estas cartas. En lugar de inquietarse por ello, Fernando tuvo la poca decencia de darle las gracias por hacer público el inmenso amor que profesaba al emperador. 



8 comentarios:

  1. Como termina esa carta, toda una demostración de bajeza moral e indignidad de la sangre que corría por sus venas, empezaba una entrada, Vie de Château, dedicada a algunas de las distracciones que mantuvieron ocupado y ocioso al que los españoles esperaban sin saber lo que con él les esperaba. Quién sabe si lo único sensato de aquella carta eran las palabras dedicadas a José Bonaparte.
    Beso su mano.

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  2. Bon nuit madame
    Eran tiempos donde aún idolatraban a la familia real y creían firmemente que la monarquía era la mejor forma de gobierno. Fernando VII era un individuo de corta luces, pues no existe otra explicación a su ingenuidad; mientras en Madrid sólo el pueblo asumió una actitud de valor enfrentando a los invasores.
    Murat sentenció a muerte a 32 personas en salón del Prado y otros 11 civiles fueron fusilados en otros puntos de la ciudad como Cibeles, Puerta de Alcalá y Recoletos.
    "Pueblo que no aprende de sus errores históricos, está condenado a repetirlos."

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  3. Además de felón, infame y rastrero.
    Una cucaracha a su lado era un ser superior.
    Un saludo.

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  4. -"El Deseado", la verdad que nos hemos dado de lleno con este Fernando VII que usaba paletón.-Como la ley mordaza que no salimos de Guatemala y nos metemos en guatepeor.

    Pero era el rey y, los demás a bailarle el agua :así ,nos ha ido siempre...Y me da que no aprendemos, por mucha Historia que nos pase por las manos...

    Feliz finde madame.

    Bisous.



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  5. el simple repaso de la biografía de fernando vii bastaría para que este país fuese republicano para siempre. y sin embargo...
    muy buena entrada, madame.

    bisous.

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  6. El peor rey que ha tenido España no demostraba ningún reparo al bajarse los pantalones voluntariamente ante el emperador que le había arrebatado el trono derramando la sangre de sus propios súbditos. No se podía caer más bajo, ¿o sí? El regreso a España demostró que Fernandito el Indeseable era capaz de cualquier cosa,hasta la ejecución de aquellos que se habían sacrificado por su entronización, por hacer realidad sus rastreros deseos.
    Un besito

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  7. El despreciarlo habla bien de Napoleón. Por norma general los personajes tiránicos se rodean de marionetas, suelen gustarle este tipo de personalidades. Besos .Claudia.

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  8. Da la impresion de que estos eran , como despues que ellos, Hitler y Mussolini .

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)