jueves, 4 de junio de 2015

Las normas de urbanidad de George Washington


En la biblioteca del Congreso se conserva un manuscrito de diez páginas que se remonta a 1748, cuando Washington contaba 16 años. En el documento aparecen recogidas 110 normas para regular los buenos modales, unas reglas que al parecer fueron escritas por primera vez en 1595 por jesuitas franceses. En 1640 fueron traducidas al inglés.

Sería excesivamente prolijo hacer aquí una recopilación de todas ellas, de modo que nos conformaremos con exponer algunas:

-Cuando estés acompañado, no pongas las manos en ninguna parte del cuerpo que normalmente esté cubierta.

-No enseñes a un amigo nada que pueda asustarlo.

-Cuando estés en presencia de otras personas no debes tararear, ni tamborilear con los dedos o repiquetear con los pies.

-Cuando tosas, estornudes, suspires o bosteces, debes hacerlo lo más silenciosamente posible. No hables mientras bostezas; cúbrete el rostro con un pañuelo y gira la cabeza.

-Si estás acompañado, no menees la cabeza, los pies o las piernas. No pongas los ojos en blanco ni levantes una ceja. No hagas muecas ni tuerzas la boca. Al hablar no te aproximes tanto a la gente como para poder salpicarlos de saliva sin querer.


-No mates pulgas, piojos, garrapatas, etc, delante de otros. Si ves suciedad o un esputo, tápalo con el pie. Si lo ves en la ropa de tu acompañante, quítalo discretamente. Si otros te lo quitan a ti, da las gracias. 

-Mantén las uñas limpias y arregladas. Las manos y los dientes también deben estar limpios, pero sin mostrar excesiva preocupación por ellos.

-Aunque en el fondo puedas alegrarte, muestra siempre compasión por un criminal cuando sea castigado.

-Al caminar, en la mayoría de los países el lugar más importante parece ser el de la derecha. Por tanto, colócate a la izquierda de aquella persona a la que desees honrar. Pero si son tres las personas que van caminando juntas, entonces el lugar preferente es el central. Si dos personas caminan juntas, el lado de la pared es el que se cede habitualmente al más distinguido.

-Cuando visites a un enfermo, no juegues a ser médico a menos que hayas estudiado medicina.

-No hables de cosas tristes en tiempo de alegría o sentado a la mesa. No debes hablar de cosas como la muerte o heridas, y si otros lo mencionan harás lo posible por cambiar de tema. Revela tus sueños solo a tu íntimo amigo.

-Cuando dos personas discuten, no te pongas de parte de ninguno a menos que sea estrictamente necesario. No te obstines en tus opiniones. En asuntos neutrales, alíate con la mayoría.

-No mires las marcas y cicatrices de la gente ni les preguntes cómo se las hicieron.


-No establezcas comparaciones, y si alguien entre los presentes es alabado en la conversación por alguna virtud, no elogies a otro de tus acompañantes por la misma razón.

-Si te sientas a comer, no escupas, tosas ni te suenes a menos que sea necesario.

-Actúa con discreción al mostrar tu agrado por la comida que se sirve. No comas con gula. Al servirte de la barra de pan compartida con el resto, utiliza el cuchillo para cortar una rebanada. Pero no uses un cuchillo que ya hayas empleado para comer. No te apoyes sobre la mesa ni critiques la comida.

-Si mojas pan en la salsa, asegúrate de que no tiene un tamaño mayor que el de un solo bocado. A la mesa no soples la sopa para enfriarla; mejor espera un poco y deja que se enfríe sola.

-No comas directamente del cuchillo; no escupas las pepitas de la fruta y no arrojes nada debajo de la mesa.

-No limpies los dientes con el mantel, la servilleta, el tenedor o el cuchillo, pero si ves que otros usan un palillo, puedes hacerlo tú también.

-Ya no es costumbre animar repetidas veces a los invitados a servirse de nuevo un plato. Y no hace falta brindar cada vez que se toma vino.

-Que tus diversiones sean masculinas, pero no pecaminosas.

-Esfuérzate por mantener viva en tu pecho esa chispita de gracia celestial llamada conciencia.




Muchas gracias a Miguel Ángel Gómez Juárez por su estupenda reseña de La Corte del Diablo en "Me gustan los libros":

"...Humor, drama, aventuras e historia se dan la mano en esta entretenida novela que nos ofrece una lectura amena y divertida..."

La Corte del Diablo también está en Globedia

Y comienzan a llegar las opiniones a Amazon. "Un gran descubrimiento", dice una lectora.


22 comentarios:

  1. Gran artículo y sensatos consejos para todo hombre que aspire a ser educado. Saludos.

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    1. Pues no se crea usted que termina de convencerme a mí eso de tapar los esputos con el pie, pero bueno. Eso sí, convengo en que han de matarse pulgas en privado.

      Muchas gracias y feliz tarde

      Bisous

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  2. -Antes que nada me alegro y mucho, que esta novela aun sea un acto de alegría.

    Coincido con vos que algunas cosillas de estas reglas hoy en día no serian de buena conducta.Pero si que tiene un buen contenido de buenos consejos.

    Feliz viernes bisous.

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    1. Sí, en general resulta bastante civilizado, sobre todo teniendo en cuenta la época de la que data.

      Gracias, madame. Esta tarde La corte del Diablo está en los top 100 en Reino Unido. Me encanta viajar :)

      Feliz tarde

      Bisous

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  3. Se ve que en aquellos tiempos había mucho cerdo suelto que se limpiaba los dientes con el mantel tras escupir los "pipos" de la fruta. Tiene su gracia. Solo falta algún consejo de los de don Quijote a Sancho, que también vendrían aquí al pelo: no comas ajos ni cebollas, no sea que por el olor deduzcan tu villanía.
    También está feo escribir obscenidades en los billetes de un dólar, sobre todo junto al rostro de un expresidente tan pulcro, comedido y pacato.
    Un saludo.

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    1. Ay, cómo es usted, monsieur. Me ha hecho reír con eso de las obscenidades en los billetes de un dólar. Nunca me las he encontrado en un billete, tendré que fijarme más antes de despedirme de ellos.

      Feliz tarde

      Bisous

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  4. En Venezuela, se enseñaba Urbanidad con un manual llamado "Mannual de urbanidad y buenas costumbres" de Manuel Carreño. Muchas de esas normas están recogidas en ese libro. También en Venezuela se llegó a enseñar etiqueta y protocolo en la mesa. Se ha perdido todo esto.

    Pasé por el otro blog y e me olvidó felicitarla por la reseña de la novela.

    Besos

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    1. La verdad es que no vendría mal recordar un poco de modales, porque la mala educación está ganando demasiado terreno, y es penoso.

      Muchas gracias, monsieur.

      Bisous

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  5. Un manual de esos, como otro de Escoiquiz, de aquí, de finales del XVIII, e incluso uno con viñetas que tuve cuando fui párvulo, sería conveniente repartir en los colegios hoy. No se trata de besar la mano a un cura en la calle, pero es que se ve cada cosa por ahí.
    Hablando de besar manos, Beso la suya.

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    1. Pues a un cura no sé, pero a una señora no se puede. Como usted sabe, en la calle no se besan manos, monsieur. Eso solo se hace en interiores. Un día voy a ponerles yo en la corte un manual para que los recién llegados se desenvuelvan mejor :)


      Buenas noches

      Bisous

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  6. fíjese. me ha llegado al alma la última.
    feliz viernes, madame.

    bisous.

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    1. A mí también, monsieur. A mí también.

      Feliz fin de semana.

      Bisous

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  7. Es extraño en un militar preocuparse por esas cosas, y más en aquellos tiempos de guerras y violencias continúas. Pero, claro, estamos en el Siglo de las Luces y, aparte de desarrollo en todos los campos de las ciencias, las normas de conducta estaban estrictamente impuestas sobre todo entre las clases pudientes.
    Como tuvieran que tener presentes en cada momento del día todas estas normas es muy posible que no se pudieran mover por no romper alguna de ellas.
    Un beso

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    1. Sí, demasiadas. En total eran 110, y creo que es imposible estar pendiente de si levantas una ceja o haces cualquier otro gesto cuando hablas. Tal vez resulte más fácil para un anglosajón. En el sur de Europa es misión imposible.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  8. Juiciosos consejos quebrantados con frecuencia.
    saludos

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    1. Y cuando hay que explicar que no se debe uno limpiar los dientes con el mantel, realmente debían de hacer mucha falta los consejos.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  9. Normas muchas hoy en desuso pero que no estaría nada mal que se retomases como el e taparse la cara al estornudar o bostezar, algo que la gente suele olvidar constantemente ante al fastidio del prójimo.

    Un beso

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    1. Qué olvidos desastrosos, monsieur. Debería estar permitido premiarlos con una bofetada.

      Buenas noches

      Bisous

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  10. Me recuerdan cuando era niño nos obligaban a unas charlas llamadas de urbanidad, eran tantas las normas y algunas tan obsoletas que nos agobiaban. Resultan curiosas algunas de éstas, aunque habría que situarse en la época para poderlas entender.
    Bisous.

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    1. Sí, como la de los piojos. Hoy día resulta bien bizarro imaginarse a alguien en dicha situación, pero claro, hubo un tiempo en que era un serio problema.

      Buenas noches

      Bisous

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  11. Desde luego si se siguieran al pie de la letra, seríamos un modelo de ...muñecos de cera. Por lo demás, algunos consejos son de provecho, por higiene y sensibilidad social. Las normas de etiqueta son esenciales para una buena convivencia.

    Bisous y buenas tardes

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    1. Uy, no sé qué ha pasado. Yo había dejado mi respuesta, pero ha desaparecido.

      Le decía que es una lástima que toda norma para una buena convivencia parezca hoy en desuso, en efecto.

      Feliz tarde

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)