sábado, 25 de abril de 2015

La Belle Dame Sans Merci

Frank Dicksee - La Belle Dame Sans Merci

Alain Chartier escribió en el primer cuarto del siglo XV un poema titulado La Belle Dame sans Merci (La Bella Dama sin Piedad), sobre el tema del amor cortés. Se trata de un diálogo entre el amante y su dama. Siglos más tarde, en 1820, el irlandés John Keats tomó el título para una de sus obras, un poema cuya estructura es la de una balada tradicional y que inspiró hermosos lienzos durante la época victoriana. El poema de Keats recuerda las leyendas y mitología celta sobre el mundo de las hadas, criaturas crueles alejadas de la imagen que se tiene de ellas hoy día.

El poeta, que iba a sucumbir a la tuberculosis con solo 25 años, escribió esta obra cuando ya se encontraba enfermo. El mal se había cebado con su familia, primero con su madre y después con su hermano, al que él mismo hubo de cuidar. Keats se hallaba en plena juventud y profundamente enamorado de Fanny Brawne. Sin embargo, sabía que iba a morir. De esta terrible crueldad nace el poema.

Trató desesperadamente de eludir la muerte viajando a Italia, de clima más benigno. Se trasladó a Roma invitado por su amigo Shelley, pero finalmente acabó falleciendo allí. Sobre su tumba está escrito el bello epitafio que él eligió: “Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua”.

Dante Gabriel Rossetti, 1848

Keats mantuvo el título en francés, y a este respecto existe la curiosa teoría de que ello se debe a que durante aquella época los británicos asociaban a las francesas esta clase de femme fatale, un tema muy atrayente para los artistas victorianos.

El primero en ocuparse de La Belle Dame sans Merci fue Dante Gabriel Rossetti. En 1861 también Arthur Hugues representarse a la bella de cabellos rojos en un maravilloso lienzo en el que pueden verse tras ella los espíritus de sus víctimas. 

Arthur Hugues

Poco después es el turno de Walter Crane, que la retrata cantando la melodía de hadas que hechiza al caballero.

Walter Crane

A finales de ese siglo también Waterhouse sucumbe a ella y la representa envolviendo al amante en sus propios cabellos.

John William Waterhouse

Posiblemente una de las obras más bellas es la de Dicksee, que la coronó con la guirnalda de la que habla la quinta estrofa y la presenta en el momento de la seducción. Otros artistas que pintaron a la dama fueron Neatby y Henry Meynell Rheam.

Henry Meynell Rheam

A principios del siglo XX Robert Anning Bell nos presenta a una dama con el caballero en su gruta encantada, él arrodillado y suplicante. 

Robert Anning Bell

De la misma época es el lienzo de Cadogan Cowper. Ella aparece sola y tocando el laúd, un instrumento que no forma parte del poema. Más adelante el artista haría esta otra versión:

Cowper

En 1908 William Russell Flint realiza la última. Tras la dama hay colgado un escudo en el que puede leerse el lema: “fide sed cui vide” (confía, pero mira en quién confías).

William Russell Flint


LA BELLE DAME SANS MERCI - JOHN KEATS

¡Oh! ¿Qué pena te acosa, caballero en armas, vagabundo pálido y solitario? Las flores del lago están marchitas; y los pájaros callan.

¡Oh! ¿Por qué sufres, caballero en armas, tan macilento y dolorido? La ardilla ha llenado su granero y la mies ya fue guardada.

Un lirio veo en tu frente, bañada por la angustia y la lluvia de la fiebre, y en tus mejillas una rosa sufriente, también mustia antes de su tiempo.

Una dama encontré en la pradera, de belleza consumada, bella como una hija de las hadas; largos eran sus cabellos, su pie ligero, sus ojos hechiceros.

Tejí una guirnalda para su cabeza, y brazaletes y un cinturón perfumado. Ella me miró como si me amase, y dejó oír un dulce plañido.

Yo la subí a mi dócil corcel, y nada fuera de ella vieron mis ojos aquel día; pues sentada en la silla cantaba una melodía de hadas.

Ella me reveló raíces de delicados sabores, y miel silvestre y rocío celestial, y sin duda en su lengua extraña me decía: Te amo.

Me llevó a su gruta encantada, y allí lloró y suspiró tristemente; allí cerré yo sus ojos hechiceros con mis labios.

Ella me hizo dormir con sus caricias y allí soñé (¡Ah, pobre de mí!) el último sueño que he soñado sobre la falda helada de la montaña.

Ví pálidos reyes, y también princesas, y blancos guerreros, blancos como la muerte; y todos ellos exclamaban: ¡La belle dame sans merci te ha hecho su esclavo!

Y ví en la sombra sus labios fríos abrirse en terrible anticipación; y he aquí que desperté, y me encontré en la falda helada de la montaña.

Esa es la causa por la que vago, errabundo, pálido y solitario; aunque las flores del lago estén marchitas, y los pájaros callen.


24 comentarios:

  1. La mujer fatal.
    Y una fatalidad también la maldita tuberculosis, que se llevó a más de uno antes de tiempo. Una enfermedad muy "romántica" que nos privó de muchas composiciones de grandes escritores como Keats o nuestro Bécquer.
    Feliz fin de semana.
    Saludos.

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    1. Sí, una terrible amenaza que truncó tantas vidas jóvenes. En cuanto vencemos a una de ellas, otra surge para tomar el relevo, aunque afortunadamente la ciencia poco a poco va ganando ese pulso y aumentando la esperanza de vida.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  2. "Confia,pero mira en quién confías...".-Pero ante tanta belleza era muy dificil no rendirse. Sobre todo estos caballeros que estaban tan faltos de amor.

    Preciosas pinturas.Mi predilecta es la de Robert Annig Bell.

    Feliz fin de semana

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    1. No cabe duda que es un tema que ha inspirado largamente a los artistas. El estilo de la obra de Anning Bell es tal vez el más personal, más diferente a los otros.

      Feliz fin de semana también para usted.

      Bisous

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  3. Me ha gustado mucho estos cuadros inspirados en poemas.
    La tuberculosis aun después de todo, sigue llevándose gente importante.

    Besos

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    1. Vaya, y yo que pensaba que al menos eso lo teníamos superado!

      Buenas noches.

      Bisous

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  4. Es patética la cita del epitafio en el agua. Consciencia de ser nada.
    No hace mucho leí una cita de Valle Inclán. Dice: "La mujer fatal es la que se ve una vez y se recuerda siempre. Esas mujeres son desastres de los cuales quedan siempre vestigios en el cuerpo y en el alma. Hay hombres que se matan por ellas; otros que se extravían". Argumento más que sobrado para cualquier artista.
    Beso su mano.

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    1. La muerte es más fatal que todas ellas. O al menos así lo debía de percibir quien estaba a punto de sucumbir a ella con 25 años. La ha retratado hermosa, pero terrible.

      Buenas noches

      Bisous

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  5. Este post me ha encantado! Keats es junto con Bécquer y Baudelaire uno de mis poetas predilectos;realmente es una pena que haya muerto tan joven. Hermosos cuadros!

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    1. Madame tiene buen gusto :)

      Ciertamente es una lástima que la enfermedad terminara tan pronto con su vida. Quién sabe cuántos más poemas maravillosos pudo habernos legado.

      Buenas noches

      Bisous

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  6. Hola Madame,
    Llevo tres veces tratando de poner un comentario y no puedo. En fin, sólo quería decir que me encantó el poema y también las pinturas, sobre todo la de Dicksee. Siento que esta expresa todo el poema en sí.
    Gracias por compartir esta entrada con nosotros.
    Saludos, María.

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  7. Bon nuit madame
    En tiempos de Keats imperaba un Romanticismo diferente al concepto que tenemos actualmente, pues no carecía de aflicción y espontánea melancolía: los masocas estaban de plácemes :-).
    Poetas como Shelley, Lord Byron y el propio Keats tenían en común un lenguaje apasionado e imaginativo, femmes fatals que atraían a sus víctimas como el canto de las Sirenas.
    Bellas y románticas imágenes
    ¡Un feliz domingo para Ud. y todos los integrantes del blog!
    Fred

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    1. Sí, no me extraña que la melancolía estuviera siempre presente en esas jóvenes vidas a menudo destinadas a terminar tan pronto. Forzosamente la muerte era un tema siempre obsesivo.

      Feliz domingo

      Bisous

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  8. Un hada, una mujer fatal, Eva, un amor tóxico. Despiadada o pérfida, atrae a los hombres sin que los artistas masculinos (escritores, pintores, músicos) puedan poner una barrera que les proteja totalmente de su influjo. En definitiva se trata del amor fracasado, del cual se hacía culpable a la mujer, la maligna hechicera de los hombres. Atrae por su belleza, repugna por su maldad, cual sirena mitológica en el bosque.
    Un beso

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    1. En este caso se trata de la muerte, a la que también se le da condición femenina. Pero supongo que de eso no podemos quejarnos, ya que la vida también lo es. Al menos en eso hay una cierta igualdad.

      Feliz domingo

      Bisous

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  9. El desencanto romántico popr su visión de la vida.
    Buen domingo, madame.

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    1. La atracción por aquello que teme. La muerte los tenía fascinados.

      Feliz domingo

      Bisous

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  10. Preciosas ilustraciones para el bello poema.
    Parece una especie de advertencia para los caballeros solitarios. Algo así como el lobo de Caperucita para las jóvenes.
    Me ha encantado la entrada!

    Abrazos, madame!!

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    1. Muchas gracias, monsieur.

      Feliz comienzo de semana.

      Bisous

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  11. caramba, madame, qué entrada tan bonita. y qué cuadros tan inquietantes. y qué poema tan triste.
    espero que tenga una feliz semana.

    bisous.

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    1. Gracias, monsieur, igualmente para usted.

      Bisous

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  12. Una entrada romántica. Unos amores o más bien una mujer fatal que nada tiene tiene que ver con las hadas que conocemos, más bien sería una hechicera que hace caer rendidos a sus pies a sus amantes que se someten a su voluntad.
    Hermosa y artística entrada.
    Bisous.

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    1. En realidad era la muerte, ante la que ningún mortal resiste. Es preciso someterse a su voluntad.

      Gracias, monsieur.

      Feliz fin de semana.

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)