jueves, 5 de marzo de 2015

Las memorias de la reina Margot


Su belleza, su inteligencia y su erudición fueron célebres. También lo fue su ligereza de costumbres. Durante toda su vida, llena de peripecias y vivencias extraordinarias, cultivó las artes y las letras con igual dedicación que las intrigas políticas y amorosas. Consecuencia de una de ellas fue su destierro en Usson. Allí permaneció prácticamente recluida entre 1586 y 1605, un tiempo que ocupó en la redacción de sus famosas memorias. En ellas nos describe el reino de Francia en la época de su agitada juventud, unas páginas que constituyen un valiosísimo documento tanto por el testimonio que suponen como por su valor literario. Las memorias se detienen al llegar al año 1582, sin que se sepa con certeza si acaso Margot nunca terminó de escribirlas o si, como parece más probable, la continuación se ha perdido. Se trata, sin duda, de uno de los textos más importantes del siglo XVI francés junto a los escritos de Brantôme y de Pierre de L’Estoile, con el interés añadido de que Margarita de Valois fue la primera mujer en escribir sus memorias.

“Encontramos en Plessis-les-Tours a mi hermano Anjou con los principales oficiales de su ejército. […] En su presencia dirigió un discurso al rey dándole cuenta de su conducta en el ejercicio de su cargo, comenzando desde que abandonó la corte. Hablaba con tal gracia y elocuencia que todos los presentes lo admirábamos. […] Los laureles de dos batallas ganadas ceñían ya su frente, y la belleza, que siempre favorece todos los actos, florecía realmente en él y rivalizaba con su buena fortuna por ver cuál de las dos lo hacía más admirable a cuantos lo escuchábamos.

“[…] Mientras la reina, mi madre, paseaba por el parque con algunos de los príncipes, mi hermano Anjou me rogó que nos apartáramos ambos a una senda retirada. Entonces se dirigió a mí con estas palabras:


“—Querida hermana, nuestra sangre, además del hecho de habernos criado juntos, no nos haría amarnos tanto como lo próximos que nos sentimos. Sin duda no se os oculta la especial inclinación que siento por vos entre todos mis hermanos, y me he dado cuenta de que vos sentís lo mismo por mí. Hemos llegado hasta aquí guiados por la naturaleza, sin buscar otra cosa que el placer que nos proporcionaba conversar. Eso era suficiente mientras fuimos niños, pero ahora ya no lo somos. […] Podéis estar segura de que sois la persona a quien más amo y estimo en el mundo, y siempre compartiré mis logros con vos. Sé que no carecéis de juicio y discreción, y que podríais hacerme un buen servicio al lado de la reina nuestra madre, para seguir estando siempre en su gracia. Es necesario que yo permanezca ausente de la corte, y temo que mi ausencia me perjudique en tales propósitos. Mientras estoy lejos, el rey mi hermano está junto a ella, y podría ganar su favor. Me temo que esto no me beneficiaría. El rey mi hermano se hace mayor cada día. […] Aunque ahora se divierte cazando, puede desatarse su ambición y elegir cazar hombres en lugar de bestias. En tal caso yo tendría que renunciar a mi cargo al frente de sus ejércitos. Eso sería la mayor desdicha que podría sucederme, e incluso preferiría la muerte…

“[…] Este lenguaje me resultaba completamente nuevo, pues hasta entonces yo solo pensaba en bailar o en participar en alguna cacería, sin preocuparme siquiera de ataviarme ni de parecer bonita. Ello por ser demasiado joven para haber tenido ya tales inquietudes, y por haber sido educada con tal severidad junto a mi madre la reina, a quien no solamente no me atrevía a dirigirle la palabra, sino que, cuando me miraba, yo temblaba por temor de haber hecho algo que le disgustara. Pero al terminar de hablar mi hermano, estuve a punto de responderle con las palabras de Moisés a Dios durante la visión de la zarza ardiendo: “¿Quién soy yo? Envíame al que tú desees”.



Margot es uno de los personajes que protagonizan La Corte del Diablo, y por eso Áltera ha tenido el detalle de publicar hoy un estupendo artículo sobre ella en el blog de Ediciones Áltera. Muchas gracias, Editorial Áltera.


14 comentarios:

  1. Según se deja entrever en la novela,es un personaje peculiar y complicadillo, víctima de los malos tratos pero también de su propia conducta.
    Un saludo.

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    1. Y de los tiempos revueltos. En menudas aguas le tocó nadar.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  2. La proeza de ser la primer amujer en Francia en escribir sus memorias nos indica, no sólo su posición privilegiada, sino también su inteligencia, pues en la forma de escribir se percibe un estilo narrativo atractivo para el que lo lee. En cuanto a ella misma, sin duda esa fue la primera vez en que se vio inmersa en la vorágine de la política. Lejos quedaba una familia vista con ojos de niña.
    Un beso

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    1. Margot era una gran escritora. Pero no se imagina lo difícil que es traducirla. Me cuesta más que traducir a Brantôme, por ejemplo, y nunca quedo satisfecha con el resultado.

      Fue la primera vez que se vio inmersa en la vorágine de la política y de alguna otra vorágine diferente también al mismo tiempo, para su desdicha.

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  3. Vaya, vaya ,con Margarita era una buena pieza en este tablero...

    Feliz viernes madame.

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    1. Ella no podía faltar, desde luego. Venía a ser la pimienta en una corte bien sazonada de por sí.

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  4. Hola Madame:
    Conducta disipada, y moneda de cambio de la corte...Aunque se resistió...No era ajena a las intrigas.

    Besos

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    1. Les tomó gusto, en efecto. Y llevó su rebeldía hasta el límite, lo que la convierte en un personaje muy atractivo.

      Buenas noches

      Bisous

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  5. Ya en "La Corte del Diablo" se aprecia su carácter indómito, su rebeldía ante las exigencias que su madre y sus hermanos trataban de imponerle, fiel reflejo de su auténtica realidad.
    Beso su mano.

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    1. Estas memorias suyas me han sido de gran ayuda a la hora de reflejarla. En realidad nos da una buena parte hecha.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  6. no sé si lo habrán dicho ya más arriba, pero desde que vi La Reina Margot... sólo veo a isabelle adjani. nada más. y nada menos.
    buen finde, madame.

    bisous.

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    1. Pues mire usted que se parecía poco, pero bueno.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  7. Es un placer leer la memorias de Margarita, con muy buen criterio ha elegido un fragmento que revela su buena escritura, muy en consonancia con la calidad e interés de La corte del diablo. Felicidades también por este día de hoy.

    Bisous y pase usted un buen domingo.

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    1. Gracias, madame. Felicidades también para usted en este día.

      Buenas noches

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)