viernes, 9 de enero de 2015

Los arcos de triunfo romanos

Arco de Constantino

En la antigua Roma existía la costumbre de celebrar con desfiles los acontecimientos felices, lo que pronto llevó a colocar puertas triunfales para que la procesión pasara a su través. Además de decorar las puertas de la ciudad para la ocasión, solían erigir otras de carácter ornamental, y que son lo que conocemos como los arcos de triunfo. Se trata de estructuras arquitectónicas esencialmente romanas, si bien podría encontrarse una especie de antecedente en las dos columnas que los griegos erigían en los santuarios a modo de monumento conmemorativo.

Aunque la mayoría de estos arcos se construyeron durante el Imperio, en realidad se remontan a la época de la República. El primero conocido data del siglo II a. C., y fue erigido por L. Sertinius en el Foro Boario para conmemorar sus campañas. Otro de los más antiguos fue el de Escipión el Africano.

Podían ser una forma de honrar a los gobernantes, de conmemorar un acontecimiento importante o bien la recompensa de cualquier mérito: la construcción de una vía, la restauración de un puerto o el reconocimiento a una determinada familia. Sin embargo, en la mayoría de los casos estaban destinados a celebrar la entrada triunfal de un general al frente de su ejército, con sus prisioneros de guerra y el botín capturado. Pero estos arcos no deben ser confundidos con la Porta Triumphalis, la puerta abierta en las murallas por la que tenía que pasar el general victorioso para entrar en la ciudad.

Las construcciones se fueron complicando, pasando del ladrillo o la madera a la piedra y el mármol. Se trataba así de inmortalizar la fama del homenajeado con un material más sólido y duradero, haciendo que el monumento permaneciera como instrumento de propaganda que recordaba la grandeza de Roma. 

Arco de Septimio Severo

Los arcos pueden tener una abertura o tres, pero en ningún caso dos. Al principio los romanos colgaban de ellos armas tomadas al enemigo a modo de trofeos, y las decoraciones escultóricas que los adornan representan generalmente las procesiones que van a cruzarlos. 

Un ejemplo hermoso y sencillo es el arco de Tito en Roma. En el friso se aprecia una representación en bajorrelieve de un desfile de sacrificio. Según la inscripción, fue erigido en tiempos de Domiciano por el Senado y el pueblo, en memoria de Tito. En la Edad Media se construyó una torre de fortificación encima, pero fue restaurado en 1822.

Otro famoso arco es el de Constantino. Su propósito fue el de conmemorar la victoria de dicho emperador sobre Majencio, lo que tuvo como consecuencia el establecimiento del cristianismo como religión oficial del Estado.

Durante el siglo IV había 36 arcos triunfales en Roma, de los que hoy solo tres quedan en pie. Pero estas construcciones se erigieron también por todos los rincones del Imperio. En España se conserva el arco de Bará en Tarragona, el de Cáparra en Cáceres y el de Medinaceli en Soria.


13 comentarios:

  1. ¡Hola Madame! de nuevo una muy interesante entrada ¡vaya arquitectos había en la Antigua Roma! :)
    ¡Besos!

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  2. Son bellísimos y a mi me gustan. Conozco el Medinaceli y el de Constantino. Y luego los que no son romanos:-) He disfutado del post.
    Bisous y buenas noches

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  3. Hola Madame:

    Los romanos nos dejaron un gran legado no solo desde el punto de vista arquitectónico aunque este último definitivamente los define.

    Besos Por la hora ya se dará cuenta donde ando :D

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  4. Ahora, los que tienen delirios de grandeza ya no hacen arcos, sino rotondas o aeropuertos sin aviones. Eso sí, se siguen pasando las opiniones ajenas por el "arco del triunfo".
    Un saludo, madame, y feliz fin de semana.

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  5. Con los años, los arcos de triunfo se dedicaron simplemente para recibir a reyes, como los que muchas ciudades españolas le dedicaron a la visita de Isabel II (Murcia y Córdoba, por ejemplo). Y en otras ocasiones como puerta para eventos extraordinarios como el de Barcelona que daba acceso a la Exposición de 1888.
    Tienen su encanto, es verdad.

    Feliz sábado, madame.
    Abrazos!!!

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  6. Gracias, feliz fin de semana a todos!

    Bisous

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  7. Aún hay uno más, el de Cabanes en la provincia de Castellón, situado, como el de Bará, sobre la Via Augusta. Muy aislado y sin el cuerpo superior, pues sólo se conserva el arco propiamente dicho, su fama es mucho menor, que la de los otros, mejor situados o conservados. Aprovechando esta estupenda entrada, he querido citarlo, pues el pobrecito también tiene su mérito. Es como el patito feo de los arcos romanos. A ver si un día subo una foto y algunas letras sobre él, humilde complemento a esta entrada.
    Beso su mano.

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  8. Testimonios de un glorioso pasado : ha quedado esta bella costumbre pues aunque no son arcos de triunfo auténticos pero son bellas réplicas que le dan su personalidad al lugar donde los ubican y otro tanto con los obeliscos.

    Bisous.

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  9. Si.Madame e estado unos días por París y el arco del triunfo de Napoleon I, es una clásica imagen de los arcos del triunfo que habían en Roma.

    Aunque no todos tenían su arco de triunfo, los que eventualmente había hecho algo sumamente grande tenían ese privilegio como Augusto por preservar la unidad del imperio romano y someter a Egipto, es una pena que ese arco desapareció de la ciudad y su.ubicación hasta sea ya olvidada.

    Pero los antiguos nos sorprenden con sus técnicas de construcción, que a veces en la actualidad si no es con maquina no se hacen realidad

    Bisous

    Feliz domingo
    Que lo disfrute

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  10. Bon nuit Madame!
    Me pongo al día con esta nueva entrada. Muy interesantes los Arcos, cuyos bajorrelieves son fuentes de información...

    Fred

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  11. Hola Madame, que bellos que son esos arcos, me fascinan.
    Me encanta la historia Italiana, sobretodo la Romana, es muy atrapante, es más, me he comprado dos libros: César (de Adrian Goldsworthy) y Roma Invicta (de Javier Negrete), éste último está allí esperando a ser leído en cualquier momento.
    Dentro de unos años yo espero poder viajar a Italia y poder apreciar esos arcos, además del famoso Coliseo.

    Adoro su página Madame y me gusta que publique "curiosidades" y biografías sobre la realeza. ♥
    -Valeria

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  12. qué buena entrada. qué didáctica. está, creo, en todas las civilizaciones y sobre todo, en los que mandan, el deseo de perdurar, de que quede un recuerdo de lo grandes que fueron. supongo que todo va de eso. de que la gente se acuerde de uno. de que nos tengan en cuenta.
    que tenga buen comienzo de semana, madame!
    bisous!

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  13. El Arco de Triunfo del Carrusel, que se encuentra entre el museo del Louvre y el Jardín de Las Tullerías, es una copia del Arco de Constantino en Roma.
    Interesante artículo, Madame.

    Que pasen un feliz miércoles.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)