sábado, 17 de enero de 2015

Las casas en la antigua Grecia


Según la leyenda, las chozas que constituyeron los primeros hogares griegos fueron inventadas por Pelasgo, origen de la tribu pelasga de Arcadia. Lamentablemente no contamos con datos suficientes para hacernos una idea cabal acerca de las características de estas viviendas primitivas.

Lo que podemos conocer mejor, gracias a las descripciones de Homero y a otros testimonios como el de Pausanias, es la disposición de las residencias de las antigas familias reales griegas. El palacio real estaba dividido en tres partes, igual que las casas más importantes, edificios que en aquel tiempo estaban diseminados por toda Grecia, y que variaban en función de la riqueza y posibilidades de sus propietarios. Una de las tres zonas estaba destinada a las relaciones sociales. Tenía un patio en cuyo centro se erguía una estatua de Zeus y al cual se accedía desde la calle a través de una puerta de dos hojas. Alrededor había dependencias destinadas a almacenes y talleres, así como habitaciones para los servidores masculinos y establos para caballos y ganado, aunque el ganado también podía guardarse en granjas separadas.

Frente a la puerta del patio se encontraba la fachada, con un pórtico cubierto de gran tamaño y que era a veces utilizado para celebrar asambleas. Al atravesarlo se entraba en una especie de vestíbulo. Era en este lugar donde se disponían los lechos de los invitados que se quedaban a pasar la noche.


El recinto era oscuro: la luz entraba a través de ventanas laterales o bien de una abertura en el techo que servía al mismo tiempo para que saliera el humo. 

La vivienda contaba con una sala para los hombres que era la pieza principal del palacio. Había, además, habitaciones para las mujeres, la conyugal o tálamo, el arsenal y la tesorería. El hogar sobre el que cocinaban se encontraba cerca de la pared trasera. El suelo era de piedra, tal vez policromado, y los muros se recubrían de grandes trozos de metal pulido.

La tercera de las divisiones del palacio estaba dedicada al círculo familiar más íntimo. A través de un pequeño corredor se accedía a las habitaciones, la mayor de las cuales era una sala en la planta baja, exclusiva de las mujeres y sus sirvientas. 

Sobre el resto de las residencias no contamos con demasiados testimonios, pero sabemos que, al igual que en el caso de los palacios homéricos, tenían como característica un patio rodeado por columnas y que constituye el centro en torno al cual se agrupan las restantes partes de la casa. Pero, naturalmente, las casas eran mucho más pequeñas y modestas que dichos palacios. Los griegos preferían dotar de todo lujo y esplendor a templos y edificios públicos en lugar de volcarse en sus propias viviendas, y hasta la época macedónica no se pusieron de moda las casas lujosas.

Según Vitrubio, al entrar se accedía a un pasadizo estrecho que correspondería a uno de nuestros pasillos y a cuyos lados había habitaciones destinadas a fines domésticos. A través del pasadizo se llegaba al peristilo, el patio abierto rodeado de columnas por tres lados. En el lado sur del peristilo había dos pilares que soportaban una viga y formaban la entrada a una sala abierta que servía para reuniones familiares en ofrendas religiosas y comidas. Por eso el fuego del hogar, el lugar sagrado de la casa, dedicado a Hestia, estaba con toda probabilidad situado allí. 


En un principio se cocinó sobre ese fuego, pero después se hizo necesaria una cocina aparte. Sin embargo, a pesar de esa evolución el hogar, convertido en altar, iba a seguir ocupando una posición central en la casa, y sobre él se continuarían celebrando diversos acontecimientos de la vida doméstica que implicaban actos religiosos. Se adoraba a Hestia cuando había un cambio importante en la familia, como podía ser un viaje, o una recepción incluso de esclavos, los cuales siempre tomaban parte en el culto doméstico a la diosa. Otras ocasiones eran los nacimientos, dar el nombre, las bodas o los fallecimientos. Al mismo tiempo este altar era un refugio sagrado: un esclavo podía acogerse a él para escapar al castigo, e incluso personas desconocidas o enemigos hallaban protección allí. Para adorar a la divinidad se reunían todos los miembros de la familia con sus esclavos y con los visitantes, fueran conocidos o extraños.

Continuando con la descripción de Vitrubio, “avanzando hacia el interior hay habitaciones grandes, donde la señora de la casa se sienta con las doncellas en sus sillas. A la derecha e izquierda de la sala están los dormitorios, uno de los cuales se llama tálamo, los otros anfitálamos. Alrededor de todo el patio, debajo de las columnatas, hay habitaciones con fines domésticos, como comedores, dormitorios y habitaciones pequeñas para la servidumbre. Esta parte de la casa se llama ginaiconitis”, es decir, el gineceo, las dependencias de las mujeres, opuestas a la andronitis o dependencias masculinas.

Los santuarios de las deidades conyugales se colocaban en el tálamo. Además solía haber un altar en el patio, visible desde todas partes y dedicado a Zeus, protector de la familia.


Las paredes de las habitaciones solían pintarse en un solo tono, y colgaban de ellas tapices coloridos de cuya elaboración se ocupaban las mujeres de la casa. Durante el periodo helenístico, si el propietario era rico, destacaban por el empleo de mármoles, los pisos de mosaico con escenas diversas y paredes enyesadas.

El aumento del lujo hizo que se ampliara el espacio que ocupaban las residencias de los ciudadanos más acaudalados. Los edificios comenzaron a extenderse hacia la parte trasera con un segundo patio y otras habitaciones. El espacio que se ganaba era el destinado al círculo familiar más estrecho, y el resto se dedicaba a relaciones sociales.

No existía, sin embargo, un único modelo de casa. Todo dependía de la naturaleza de la región, de las necesidades familiares y de muchos factores. Se conserva un ejemplo en la isla de Delos. Ofrece la particularidad de contar con un depósito de agua, por lo que se pensó que podría tratarse de un baño público, pero las dimensiones del edificio lo hacen altamente improbable. Parece más bien que para los antiguos griegos era importante que sus casas contaran con depósitos. Incluso tenían un baño en el que disponían de un lavamanos sobre su soporte y una bañera de barro que llevaba un sistema de drenaje.



16 comentarios:

  1. Para los que aún no se hayan enterado: mi fb

    https://www.facebook.com/montsusan

    Bisous! Feliz noche del sábado!

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  2. La idea del patio interior que, érroneamente se atribuye a los árabes, era ya una práctica habitual de griegos y romanos, como detalla esta entrada.
    Un saludo y feliz fin de semana.

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  3. Es una idea arquitectónica espléndida. Ojalá ahora las ideas de Vitrubio pudieran aplicarse en las viviendas, creo que haría más llevadera la existencia de quienes viven en las ciudades.
    Bisous y buenas noches

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  4. ¡Gracias por la entrada Madame! Como siempre ilustrándonos sobre la historia antigua comi nadie :)
    ¡Besos!

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  5. -Vitrubio:tratado sobre Arquitectura y el único de la Angüedad Clásica; todo comprendido en 10 libros.Nueve para técnicas de obra y mejora del establecimiento o casa. Y el décimo dedicado a: Gnomónica.

    Aun estos tratados son utilizados y estudiados para todos los que nos dedicamos a las distintas ramas de Artes aplicada y Arquitectura.

    Eran unos fenómenos. Que pena que ahora vivamos en colmenas porqué se ha dado prioridad a la vulgaridad. La cuestión es que sea rentable y el buen gusto y la salubridad ha pasado a segundo orden.

    -Más calidad y menos cantidad:¿a que sí?

    Feliz fin de semana.

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  6. Unas descripciones de casas que supongo eran habitadas por la aristocracia del momento. El pueblo imagino que se tendría que conformar con viviendas más pequeñas y humildes.
    La idea del patio distribuidor siempre me ha parecido un acierto.

    Abrazos, madame!!

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  7. Bon soir Madame!
    Gracias a los testimonios de Homero, Heródoto, etc. podemos conocer las viviendas de los griegos. Lo más importante es que los elementos de la arquitectura como las columnas dóricas, jónicas, etc. etc. perduran hasta nuestros días.

    ¡Un feliz domingo para Ud. y para todos los participantes!

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  8. Hola Madame:

    Ayer vi enla TV un documental justo sobre las casas griegas y romanas. Yo pensaba que el patio interior era de origen árabe, pero según ese documental y su post, me he percatado que ambas civilizaciones lo usaban. Y parece ser que bastante preocupados por su higiene

    Besos.

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  9. Madame, muy ilustrativa e interesante su entrada. Saludos

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  10. Qué gran acierto el invento del patio central, usado siempre hasta hace bien poco para quienes pueden permitírselo. Luz, ventilación, una fácil distribución de las dependencias. Todo ventajas. También algún inconveniento, sí, pero menor.
    Beso su mano.

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  11. a ver si la semana que viene les cambia la vida algo a los griegos de hoy, que vaya rachita tienen y por lo menos tiene cada uno de ellos la mitad de casa que usted describe.
    feliz semana, madame.

    bisous!!

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  12. ¡Cuánto y de forma tan amena se aprende en esta vuestra casa, Madame! Debería haber comenzado pr pediros perdón por mi larga ausencia, pero no he podido olvidaros, sino que me enredaron los quehaceres.
    Bisous

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  13. Por lo que puedo comprobar las casas griegas eran tan cómodad o más que las romanas, así que puedo imaginar que, en cierta forma, las segundas tomaron de referencia las primeras. El lcima cálido junto al Mediterráneo también favorecía la comodidad y frescura de las viviendas. Un ejemplo muy significativo se encuentra en las ruinas de Cnossos. En ellas llaman la atención los frescos de vivos colores en las paredes.
    Un beso

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  14. Me ha sorprendido la forma de pensar de los griegos, que embellecían los edificios públicos y los templos pero no le prestaban demasiada importancia a sus viviendas. También la importancia que le daban a las relaciones sociales, algo que favorecería el clima como sucede con otros pueblos mediterráneos.
    Bisous.

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  15. consulta amigos como llamaban a sus casas los griegis

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)