lunes, 11 de marzo de 2013

Philippe Charlier, el Indiana Jones de los cementerios


Confesor de los muertos, Indiana Jones de los cementerios, Sherlock Holmes de la ciencia forense, el médico de mirada azul… Podríamos formar una curiosa letanía con todos los nombres que se han aplicado ya a este joven antropólogo forense que ha buceado en la Historia y resuelto con éxito muchos casos que permanecían envueltos en el misterio. Su pasión, incluso podríamos decir su obsesión, son los restos de los personajes históricos. 

“Un esqueleto es la punta del iceberg de la historia de un individuo, una momia es la totalidad del iceberg de la vida de este individuo…, se puede llegar mucho más al fondo de las cosas.” 

Philippe Charlier nació en Meaux el 25 de junio de 1977, en el seno de una familia de clase media. Su padre era médico, y su madre farmacéutica. Solo tenía diez años cuando se interesó por la arqueología, a raíz de su presencia en las excavaciones de un cementerio merovingio próximo al hogar familiar, una emocionante experiencia en la que tuvo ocasión de vivir el hallazgo de un cráneo. Homero influyó también decisivamente en su pasión por el mundo antiguo. Su madre les leía fragmentos a él y a su hermana antes de dormir, algo que fascinó al niño y contribuyó a forjar su vocación. 

Cuando era adolescente se interesaba por el arte y soñaba con convertirse en arqueólogo, una idea que no era del agrado de sus padres, que preferían que siguiera la carrera de medicina. Philippe no veía problema en complacerlos a ellos al tiempo que a sí mismo, de modo que estudió medicina al mismo tiempo que historia del arte, sin renunciar a pasar los veranos en yacimientos arqueológicos. 


Por las mañanas el doctor Charlier trabaja como patólogo forense en el Hospital Raymond Poincaré, donde su labor consiste en realizar autopsias, y por la tarde da clases en la Universidad. Al mismo tiempo se dedica a investigar las enfermedades y las muertes de los personajes que forjaron la historia de Francia. 

El despacho de Philippe Charlier es uno de los lugares más curiosos que se pueden encontrar. Las paredes están adornadas con máscaras tribales, un frasco que contiene excrementos procedentes del retrete de un teatro galo-romano y un clavo de una crucifixión griega del siglo IV a. C., todo ello junto a un paquete de bolsas de té de jazmín y entre toneladas de papeles, carpetas y libros de historia del arte. 

En Francia es enormemente conocido por el gran público debido a sus participaciones en diversos programas de televisión de carácter histórico. Además de realizar documentales, el doctor colabora en programas de radio y escribe libros que popularizan aún más sus hallazgos. Una de sus últimas publicaciones trata sobre los grandes crímenes de la historia. 

Entre sus investigaciones cabe destacar el análisis en 2007 de unas presuntas reliquias de Juana de Arco. En 1867 se había encontrado en el ático de un boticario de París un recipiente con la inscripción “Restos hallados bajo la hoguera de Juana de Arco, Doncella de Orleáns”, por lo que fueron llevados a un museo en Chinon. El doctor Charlier descubrió que los supuestos restos eran en realidad mezcla de un gato y de una antigua momia egipcia. Concretamente había allí una costilla humana, trozos de madera aparentemente carbonizada, un fragmento de lino y un fémur de gato. La datación por carbono reveló que las “reliquias” eran de otra época que se remontaba a antes de Cristo. Charlier llegó a la conclusión de que habían sido falsificadas en el siglo XIX, tal vez para apoyar el proceso de beatificación de Juana. 


Uno de sus trabajos más famosos tuvo lugar en 2009, con el descubrimiento de veneno en los restos de Diana de Poitiers. Durante la Revolución Francesa su tumba fue profanada y sus huesos transportados a una fosa común, pero se recuperó un mechón de sus cabellos que se guardaba en el castillo de Anet, donde había pasado los últimos años de su vida. Charlier dirigió un equipo que comparó el ADN de su cabello con huesos de la fosa. El equipo descubrió que cuando Diana de Poitiers falleció a la edad de 66 años, tenía en su cuerpo unos niveles de oro 500 veces superiores a las normales. Se piensa que pudo haberse envenenado ella misma bebiendo regularmente un elixir que contenía partículas de oro, en la creencia de que ayudaba a mantener su juventud. Aunque habrá quien piense que ya es casualidad que la mujer más odiada por Catalina de Médicis, con la leyenda negra que esta arrastraba, muriera envenenada, y además de modo tan simbólico, con el oro que tanto había codiciado en vida. 

En 2010, tras nueve meses de avanzados tests forenses, el doctor y su equipo identificaron una cabeza parcialmente conservada como perteneciente al rey Enrique IV. Su tumba también había sido profanada durante el Terror, y su cabeza fue entonces robada y vendida como souvenir. Un anticuario la compró después por 300 francos en la casa de subastas de Drouot en 1919. En 2008, un francés que la había comprado a su vez hacía décadas, la ofreció para su examen forense. Charlier utilizó ordenadores para reconstruir el rostro del rey a partir de la calavera, y comparó el resultado con retratos contemporáneos y con una máscara mortuoria. Se identificaron algunas marcas características, como una puñalada recibida en el rostro, y se estudiaron los restos del cabello y la barba. 


Durante otra de sus investigaciones reconstruyó el rostro de Agnès Sorel, favorita de Carlos VII, a partir del cráneo bien conservado. El equipo determinó que había fallecido a la edad de 28 años a consecuencia de un envenenamiento por mercurio. Curiosamente en su día había circulado el rumor de que la favorita había sido envenenada por el Delfín, futuro Luis XI. 

Las investigaciones de Charlier nos acercan a dicha teoría, aunque distan de confirmarla: el mercurio era a veces utilizado para elaborar cosméticos, o como tratamiento para las lombrices. Sin embargo, un error tan grande en las dosis no parece muy verosímil, sobre todo si tenemos en cuenta que Agnès Sorel contaba con los servicios de Robert Poitevin, uno de los más prestigiosos médicos de la época. Por otra parte, se sabe que el mercurio era un método ampliamente utilizado como veneno durante la Edad Media. Razón de más para que, conociendo perfectamente el riesgo, resulte extraño excederse tanto en su uso. 

El Delfín temía la poderosa influencia que la favorita ejercía sobre su padre, con el que él mismo mantenía deplorables relaciones y constantes tensiones que a veces desembocaban en conflicto armado. Luis temía ser desheredado ahora que por fin su padre había conseguido otro hijo varón. Era una idea que cruzaba, en efecto, por la mente del rey, y Agnès probablemente lo animaba. Ella y el príncipe eran enemigos declarados, y el odio de Luis era inocultable. 

Sin embargo, el Delfín no se encontraba presente cuando tuvieron lugar los hechos, por lo que le hubiera sido preciso encargar el cometido a otra persona. ¿El propio médico, tal vez? Charlier lo considera probable, aunque no es posible pronunciarse al respecto. Uno de los indicios lo proporciona la propia declaración de Poitevin que después de la muerte de Agnès afirmó que había fallecido “de un flujo de vientre”, desmintiendo de manera tajante los rumores de envenenamiento. Resulta difícil que la verdadera causa de la muerte hubiera pasado desapercibida para él. 


Charlier fue capaz de determinar también que un corazón momificado que se guardaba en una urna de cristal pertenecía realmente al hijo de Luis XVI y María Antonieta. Cuando Luis XVII falleció en prisión, un médico se había llevado el corazón oculto en su pañuelo. Philippe Charlier encontró coincidencias con el ADN de unos mechones de cabello de María Antonieta y de otros parientes. 

Otra de sus investigaciones echa por tierra la teoría de que Napoleón fue envenenado con arsénico por los británicos. Por el contrario, una infección produjo úlceras estomacales que probablemente fueron las causantes de un posterior cáncer que lo llevó a la muerte. Su estómago estaba repleto de una materia cuyo aspecto era semejante a granos de café, algo indicativo de una hemorragia gastrointestinal que fue la causa final y determinante de su fallecimiento. 

Últimamente el doctor también ha examinado el corazón de Ricardo Corazón de León, conservado en el museo de antigüedades de Ruán, así como un pañuelo con la sangre de Luis XVI, que pudo comparar con la cabeza de Enrique IV. Estudiando la información aportada por el cromosoma Y, Charlier examina el linaje por línea directa masculina y da por bueno el árbol genealógico entre el primer rey Borbón y Luis XVI. Esto significaría, por ejemplo, que el padre de Luis XIV, cuya legitimidad se puso tantas veces en entredicho (sobre todo por parte de novelistas), también tuvo que ser un Borbón, desbaratando por completo algunas curiosas y rocambolescas hipótesis que habían sido formuladas al respecto.


El sueño de Philippe Charlier es obtener autorización para acceder a los restos de los reyes de Francia que en su día fueron sacados de sus tumbas de mármol en la basílica de Saint-Denis y guardados todos juntos en una única cripta que permanece sellada desde 1817.


Bibliografía:

The New York Times, 7 julio 2012


41 comentarios:

  1. ¡Qué entrada tan interesante, admirada Madame!

    Esperamos que jóvenes tan prometedores como el que usted nos presenta, tengan oportunidades para volcar su talento y sus energías en proyectos que nos ayuden a todos a conocer mejor nuestro pasado.

    Gracias por presentarnos a Monsieur Charlier. Le seguiremos la pista.

    Como siempre, a vuestros dulces pies, Madame. Un saludo.

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    1. Sí, este caballero es mejor que el cine, creo yo. Lo demás son imitaciones baratas :)

      Muchas gracias, equipo.

      Feliz comienzo de semana

      Bisous

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  2. ¡Cordiales saludos Madame!

    Interesantísimo reportaje el que nos brinda: en el caso de Diana de Poitiers es más que evidente que ella misma zanjó su propia tumba, obsesionada por conservarse joven y guapa, estuvo envenenándose sistemáticamente ¡durante años! bebiendo una solución líquida de oro potable; me pregunto ¿quién habrá sido el desgraciado que le aconsejó usar dicho "Elixir de la Juventud"?

    No me cabe duda que la dulce Agnés Sorel murió envenenada, pues el taimado delfin -futuro Luis XI- era capaz de eso ¡y de mucho más!
    Otra amante real que murió joven y en trágicas circunstancias.

    Algo que siempre me conmovió fue el cruel fin del hijo de Marie Antoinette. Los pecados de los progenitores lo pagan los hijos, y bien caro que resultó esto.
    Lo único que espero es que si ya se ha determinado que realmente es el corazón de Louis XVII, se realice una ceremonia funeraria tal y como hicieron con el Zar Nicolás II de Rusia y su familia.

    à bientôt!

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    1. Muchas gracias, monsieur. Se ha podido constatar los casos de envenenamiento, pero me temo que sobre la autoría solo poderemos especular y elaborar hipótesis con mayor o menor fundamento.

      Los pecados de los progenitores los pagaron los hijos, los propios progenitores, todo aquel que había estado cerca alguna vez, los que no estaban de acuerdo y aquellos que simplemente eran sospechosos de no estarlo, con o sin fundamento.

      Feliz día

      Bisous

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  3. Superinteresante tanto el post como el blog. Ya tienes un seguidor más.

    Enlazada en Upnews.es : Philippe Charlier, el Indiana Jones de los cementerios, donde podéis votarla para que llegue a portada.

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    1. Muchas gracias por su amable opinión. Bienvenido al tablero.

      Feliz día

      Bisous

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  4. Que hombre tan inquieto; gracias a su curiosidad nos estamos enterando de muchísimas cosas que han pasado de largo por la historia.Vamos a ver: si tiene suerte y puede desvelar algo de los Reyes de Francia y...cómo ellos otros personajes que han dejado un rastro de dudas en su paso...

    Una entrada digna de una película madame.

    Besos feliz día.

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    1. Hay aún muchos asuntos por desvelar, alguno de ellos relacionado con el escándalo de la Torre de Nesle, por ejemplo. Son muchos, muchísimos. Y luego podrían ir tomando ejemplo en otros lugares. Sería interesante saber si Enrique IV de Castilla tuvo o no tuvo descendencia legítima.

      Feliz comienzo de semana

      Bisous

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  5. ¡Ay pero me fascinó esta entrada¡.La historia como ciencia "dura". No me decido por dónde empezar a comentar. Bien por el doctor pero mejor aún por el gobierno francés en permitir estas investigaciones. ( mire que ponerse a desmitificar nada menos que a Juana de Arco¡¡¡) George Orwell afirmaba en "1984"; "quien domina el pasado domina el futuro". Eso lo saben muy bien los políticos. El habitante promedio de cualquier lugar ,en general, es ignorante y de la divulgación científica, de la evidencia, depende su futuro. Claro que hay que animarse a dejar hacer a los científicos. Estoy ¡yaaaaa ¡googlendo al doctor Charlier.
    Besitos . Claudia.

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    1. Monsieur Charlier se queja de que las autoridades francesas no le permiten hacer todas las pruebas que quisiera. Por ejemplo, no pudo realizar prueba de ADN al corazón de Ricardo, ni tampoco al de Luis XIV. Tampoco está autorizado aún a acceder a esa cripta de la basílica de Saint-Denis.

      Y además es bastante atractivo, no cree? :)

      Feliz comienzo de semana, madame

      Bisous


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  6. vaya desfacedor de entuertos, si señora. oiga, y ¿hay alguno así semejante por nuestras tierras? porque aquí misterios tenemos también unos pocos...
    me pongo con los faraones negros. un momento.

    bisous!!

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    1. Pues sí, sí que hay: Etxeberría, por ejemplo. Los hay magníficos, pero no sé si es un problema de permisos.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  7. La carrera del joven forense está llena de maravillosos descubrimientos que aportan luz sobre episodios históricos. Debe de ser apasionante poder trabajar en una temática tan interesante, sin duda es un apasionado de la historia y gracias a su formación puede diseccionarla.
    Estoy impresionada por tan buen trabajo.
    Feliz semana, Madame.

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    1. A su edad imagínese cuánta carrera tiene por delante, cuántos más secretos por revelar aún. Se abre un terreno apasionante con la incorporación de nuevos avances.

      Feliz comienzo de semana, madame

      Bisous

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  8. La historia como vemos se hace también en los laboratorios investigando.
    Un saludo.

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    1. Digamos que en los laboratorios se puede llegar a descubrir muchas cosas que la historia había intentado tapar. Monsieur Charlier, desde luego, ha encontrado ya valiosos hallazgos, y también desmentido cosas que muchos daban por ciertas.

      Feliz comienzo de semana

      Bisous

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  9. A mi me contaron que Santa Juana antes de morir se convirtió en paloma, ahora descubro que se convirtió en gata. ¿Cómo se explica el pobre felino en su hoguera? Más que veneno, yo creo que han sido las vanidades femeninas las que cobraban vidas de nobles y cortesanas. Ojala este fascinante científico extienda sus investigaciones a otras familias reales. Siempre he tenido curiosidad por saber cuántos de los hijos de María Luisa de Parma eran realmente del Rey Carlos o de Godoy.
    Bisous

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    1. No es el mismo caso el de Diana de Poitiers y el de Agnès Sorel. En el caso de Diana, dada su edad, podemos asumir la posibilidad de que haya acabado por autoenvenenarse con el uso prolongado en el tiempo del tal elixir. Ahora bien, a una joven de 28 años decididamente no le da tiempo. Es más: la cantidad de mercurio era tan elevada que, de haberse ido acumulando de ese modo en pequeñísimas dosis, la muerte se hubiera producido antes de llegar a ese punto. Por tanto, la única posibilidad sería una dosis tremebunda como medicina contra algún mal de los que se trataban con mercurio. Pero es que el error en la dosis sería también de tal calibre que ningún médico de la época podría cometerlo inocentemente. Sabemos que era un veneno muy común entonces, y que se conocían bien las dosis a emplear para cada cosa. Monsieur Charlier sospecha asesinato, aunque como científico no puede afirmar aquello que queda sin demostrar plenamente.

      El caso de los hijos de María Luisa, que usted propone, sería otro caso a estudiar, aunque más anecdótico y con menos repercusión que saber si Isabel la Católica tenía legitimidad para gobernar.

      Son muchos los misterios que podrían resolverse también en Inglaterra o en Escocia, por ejemplo. Esto acaba de comenzar, pero promete muchas sorpresas.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  10. El sistema no me dejaba responder más arriba. Si, claro que es muy apuesto. Estoy segura que le facilita mucho su carrera de divulgador, con esos ojitos tiene la entrada a los medios de comunicación asegurada. Por otra parte, supongo que en todos los países hay gente preparada para encarar este tipo de tarea, me parece que la cosa pasa también por facilitárselas. ¿Qué querrá averiguar de nuestro Luisito? .Besitos.Claudia.

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    1. Sí, es muy mediático, de ahí que tenga detractores que lo acusen de buscar la fama, lo que en mi opinión no es incompatible con su trabajo, ni tampoco algo censurable en sí mismo.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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    2. Por cierto, madame, que también sería buena cosa que investigara la muerte de Minette, para despejar dudas :)

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  11. Todo aquello que venga a poner luz en la historia, bienvenido sea.
    Buenas tardes, madame

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    1. Ya lo creo que sí. Me parece un tema muy emocionante, por todo lo que puede dar de sí aún.

      Buenas noches

      Bisous

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  12. Interesantísima y diferente esta entrada de hoy, donde se mezclan la corte, la realeza con la ciencia, con las probetas y los artilugios científicos, que no alquimistas, como creyeron muchos de los protagonistas investigados. Buena semana, madame.

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    1. Y muchos más se irán investigando ahora que se ha abierto el camino. Estoy deseando saber qué será lo siguiente.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  13. Que apasionante, me iba ahora mismo con lo puesto a ayudarle en las investigaciones.
    Creo madame que tendría que invitarle a su otro blog "Cierto Sabor a Veneno" Seguro estaría más en su ambiente que aquí:-)
    Bisous y buena semana

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    1. Yo tal vez incluso sin lo puesto, madame.

      Monsieur Charlier ya visitó el otro blog. Fue cuando hablé de las pruebas de ADN al pañuelo de Luis XVI y la cabeza de Enrique IV, todo ello en relación con el Rey Sol.

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  14. Vaya, el señor Charlier se ha propuesto darle la vuelta a la Historia, lo que no está nada mal. Podían haberlo traído a España este tiempo atrás a echarle una miradita a la momia de don Juan Prim.
    Por cierto, bien está lo de los sobrecitos de té de jazmín en su despacho, pase; pero lo de las catalinas guardadas en un frasco, qué quiere que le diga...
    Beso su mano.

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    1. Bueno, monsieur, piense usted que los coprolitos hace tiempo que perdieron su aroma, de modo que solo queda el del té.

      Más que dar vuelta, enderezarla, porque se decían muchas tonterías que se tomaban por el Evangelio.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  15. Pues a ver si tenemos suerte y le dejan investigar los restos de la cripta sellada, creo que todos saldríamos beneficiados.
    Ah, y coincido con dlt en lo de las "catalinas": estos científicos...

    Buenas noches, Madame

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    1. Hombre, es que precisamente no pretendería encontrar usted un poster de Justin Bieber! Lo que más pide el despacho de un arqueólogo patólogo forense son catalinas rancias.
      Curiosa expresión, por cierto. Creo que nunca la había escuchado.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  16. ¡Qué interesante Madame! Desconocía la existencia de este personaje y desde luego debe se ser temido por aquellos dados a alimentar falsos mitos jajajjajajaja ¡No se le escapa ni una!
    Por cierto que su profesión me parece de lo más interesante. Siempre he soñado con poder fisgar en el pasado histórico de grandes personajes aunque en mi caso toparme con la realidad creo que marchitaría un poco mi novelesca imaginación y sus fantasiosos derroteros. A veces es mejor la leyenda que la certeza.

    Bisous.

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    1. A mí tambien, madame. Su trabajo me parece fascinante. Es decir, en parte. Lo de tener que hacer autopsias todo el tiempo, francamente no es lo mío.

      A veces también la realidad supera a la ficción y da para muchas novelas.

      Feliz día, madame

      Bisous

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  17. La labor de estos científico, a medio camino entre la medicina y la Historia, me parece realmente interesante y apasionante, porque eso quiere decir que la ciencia es una gran auxiliar de la Historia. La comprobación forense de teorías rocambolescas fraguadas a lo largo de la Historia pueden dar al traste con vicisitudes políticas, intereses espúreos y la desmitificación de leyendas conmúmente admitidas.
    No estaría de más que este forense viniera a España para inspeccionar la momia del General Prim. Imagino que estará al tanto de las hipótesis que se han formulado recientemente al examinar los restos de que fue estrangulado, teoría refutada por forenses que se encuentran fuera del proyecto. En fin, creo que la explicación de cómo van los estudios a este respecto daría para una buena entrada para este blog. ¿Se anima?
    Un besito

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    1. El tema que usted propone es precioso, en efecto, pero lo veo más en la línea de monsieur dlt, nuestro especialista en ese periodo. Además él mismo apunta ese tema en su comentario. Tal vez monsieur se anime un día de estos. Seguro que lo bordaría.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  18. Deslumbrante Charlier y sus actuaciones en los casos que relata. Desde luego, el anecdotario y las circunstancias con las que se las habrá tenido que ver, serán de traca y digno de divulgar, no solo por curiosidad e interés histórico, también porque alimenta la imaginación, nos aleja de la mediocridad y siembra para que otros continúen adelante.

    Bisous y muy buenas noches

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    1. Así es. Casi como encontrar una varita mágica. Nos tiene fascinados :)

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  19. “Un esqueleto es la punta del iceberg de la historia de un individuo". Me resulta admirable que la ciencia pueda llegar tan lejos con algo que para el común de los mortales son restos inapreciables. Un día escribí en mi blog que con la moda de la incineración de cadáveres no estábamos dejando vestigios a la historia, pero me llovieron las respuestas en desacuerdo. ¡Bueno! Pero lo más destacable al leeros hoy, Madame, es cómo nosotros estamos mandando a nuestros científicos a emigrar y dejar en otros países el producto de la ciencia que han adquirido con los medios del Estado. "Que investiguen otros", se dijo, pero parece que ahora se repite.

    Bisous

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    1. Hay en España magníficos investigadores que no han emigrado y podrían hacer trabajos mejores que los de monsieur Charlier. Pero faltan medios y faltan permisos.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  20. He disfrutado mucho, mucho con esta entrada, Madame. Me encanta conocer más detalles sobre este hombre. Es fascinante lo que ha conseguido.

    Bisous

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    1. Y yo espero que le queden muchos años por delante para seguir sorprendiéndonos y despertar nuestro interés con sus investigaciones.

      Feliz día, madame

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)