sábado, 9 de marzo de 2013

Los faraones negros


Los faraones negros fueron una serie de reyes nubios que gobernaron Egipto durante unos 75 años, formando la dinastía XXV o kushita. Procedían del reino nubio de Kush, una civilización africana que había florecido durante 2.500 años, remontándose a la primera dinastía egipcia. La saga de los nubios demuestra que esta civilización, nacida en las profundidades de África, no solo fue próspera, sino que ejerció un importante dominio en la antigüedad y estableció alianzas matrimoniales con Egipto. Por ejemplo, algunos afirman que la abuela del faraón Tutankamon era de ascendencia nubia. Sin embargo, la historia de los faraones negros era un capítulo de la historia casi desconocido hasta que en las últimas cuatro décadas los arqueólogos lo sacaron a la luz. 

Los egipcios dependían de las minas de oro nubias para mantener y extender su poderío, de modo que les inquietaba tener un vecino tan poderoso al sur. Los faraones de la XVIII dinastía enviaron ejércitos a conquistar el territorio y construyeron guarniciones a lo largo del Nilo. La élite sometida comenzó así a abrazar la cultura y costumbres de Egipto, venerando a sus dioses, y entre ellos especialmente a Amón. Además adoptaron su lengua y sus formas de enterramiento. 

Más adelante, cuando en el siglo VIII a. C. Egipto estaba desgarrado por la pugna entre diversas facciones, se estaba perdiendo el culto a Amón. Los sacerdotes de Karnak, preocupados, buscaron a alguien capaz de devolver al país a su anterior estado de poder y santidad. Lo encontraron en el sur, en un pueblo que, aun sin haber puesto el pie en Egipto, había conservado sus tradiciones espirituales. 

Cuando Piya (o Pianji) invadió Egipto en el 730 a. C.,  llevaba dos décadas gobernando su reino de Nubia, coincidente en su mayor parte con el actual Sudán. Sus soldados desembarcaron en Tebas. El rey les había ordenado purificarse antes del combate bañándose en el Nilo, vistiendo fino lino y rociando sus cuerpos con agua del templo de Karnak, lugar sagrado del dios Amón, al que el nubio identificaba con su propia divinidad personal. Piya hizo sacrificios al dios, y así, santificada la empresa, comenzó la guerra. 


Al cabo de un año todos los líderes egipcios habían capitulado. El vencedor cargó su botín de guerra y navegó con su ejército hacia su hogar en Nubia, para no regresar nunca a Egipto. Cuando murió en el año 715 a. C., sus súbditos cumplieron su última voluntad enterrándolo en una pirámide al estilo egipcio, junto a cuatro de sus caballos favoritos. Hacía más de 500 años que un faraón no recibía dicho enterramiento. 

No nos ha llegado ninguna imagen de Piya. En un relieve del templo en la capital nubia de Napata solo se conservan sus piernas, por lo que lo único que podemos conocer de él es el color de su piel. Él fue el primero de los llamados faraones negros que reunificaron el país y lo llenaron de monumentos. 

Bajo el gobierno nubio, Egipto recuperó su esencia. Cuando murió Piya en el 715 a. C., su hermano Shabaka consolidó la XXV dinastía al establecer su residencia en Menfis. En lugar de ejecutar a sus enemigos, Shabaka los ponía a trabajar en la construcción de diques que protegieran a las poblaciones de las crecidas del Nilo. Además enriqueció Tebas y el templo de Luxor con sus construcciones. 

En oriente los asirios, con su rey Senaquerib al frente, marcharon contra los territorios de Judá en el 701 a. C.. Tras duro combate con el ejército nubio en Eltekeh, los asirios obtuvieron la victoria, pero un joven príncipe nubio, hijo del faraón Piya, logró sobrevivir. 

Cuando el enemigo se presentó ante las puertas de Jerusalén, de pronto el ejército asirio se retiró,  probablemente porque el príncipe nubio marchaba al frente de sus tropas contra él. Sea como fuere, Senaquerib levantó el sitio y regresó a su reino, donde fue asesinado 18 años después, al parecer a manos de sus propios hijos. 


Los asirios se referían al príncipe superviviente en Eltekeh como “el maldito por todos los grandes dioses”. Su nombre era Taharqa, y su influencia en Egipto fue tan grande que sus enemigos no consiguieron borrarla. Erigió monumentos por todo el país, con bustos, estatuas y cartuchos que llevaban su nombre, muchos de los cuales se encuentran hoy en diversos museos por todo el mundo. Se le representa como suplicante, o en presencia de Amón, o bien como esfinge, en pose de guerrero. La mayor parte de las estatuas fueron mutiladas por sus rivales para impedir su regreso de entre los muertos. La nariz aparece frecuentemente arrancada; también aparece destrozada la corona uraeus en su frente, para rechazar su pretensión de ser Señor de las Dos Tierras. 

Su padre, Piya, y su tío Shakaba fueron pálidas figuras comparadas con la de este general de 31 años que recibía la corona en Menfis en 690 a. C. para regir los destinos de Egipto y Nubia durante los siguientes 26. Fue un próspero reinado: el país estaba en paz, y durante el sexto año las aguas del Nilo garantizaron una espectacular cosecha de grano sin llegar a inundar las poblaciones. Según consta en cuatro estelas, las aguas incluso exterminaron ratas y serpientes. Parecía que Taharqa era realmente el elegido de Amón. 

En el complejo del templo de Karnak hay una columna, parte de un conjunto de diez que formaban un kiosco gigantesco añadido por el faraón nubio al templo de Amón. También construyó capillas en torno a él y erigió estatuas de sí mismo y de su madre, Abar. La misma atención prestó a la ciudad nubia de Napata. Su montaña sagrada, Jebel Barkal, había cautivado a los faraones egipcios, que la consideraban el lugar de nacimiento de Amón. Buscando presentarse como heredero de los faraones del Imperio Nuevo, Taharqa erigió dos templos al pie de la montaña para honrar a las diosas consortes de Amón. 


Llevaba 15 años gobernando cuando el éxito que siempre le había acompañado parece haberle convertido en un personaje soberbio y megalómano

Los mercaderes de madera de la costa del Líbano habían estado suministrando al faraón material para sus construcciones. Cuando el rey asirio quiso acabar con esta arteria comercial, Taharqa envió tropas para apoyar una rebelión interna contra él. Las represalias desembocaron en un enfrentamiento en el que el ejército de Taharqa resultó vencedor. Los Estados rebeldes del Mediterráneo entraron en una alianza contra el asirio, y en 671 a. C. este se dirigió con sus tropas hacia el delta del Nilo. Durante dos semanas se libraron sangrientas batallas en las que los nubios fueron derrotados y hubieron de retroceder hasta Menfis. Herido cinco veces, Taharqa logró escapar y abandonó la ciudad. Esarhaddon, el rey de los asirios, dejaría escrito lo siguiente: 

“Su reina, su harén, su heredero Ushankhuru y el resto de sus hijos e hijas, sus propiedades y sus bienes, sus caballos, su ganado, sus ovejas en incontables cantidades, todo lo llevé a Asiria. Arranqué de Egipto la raíz de Kush”. 

Y para conmemorar la humillación del enemigo, Esarhaddon encargó una estela que mostraba al heredero nubio arrodillado ante él con una soga atada alrededor del cuello. 

El rey asirio fallecía en 669 a. C. camino de Egipto nuevamente, tras enterarse de que los nubios habían logrado retomar Menfis. Con el nuevo rey, el enemigo asaltó otra vez la ciudad, esta vez con un ejército incrementado con las tropas rebeldes capturadas. Taharqa no tenía la menor posibilidad, de modo que huyó hacia el sur, a Napata, y nunca regresó a Egipto. Cómo pasó sus últimos años es un misterio, pero eligió ser enterrado en una pirámide, al igual que su padre antes que él. Sin embargo, en lugar del cementerio real en el que los faraones kushitas descansaban, eligió un emplazamiento en Nuri, en la orilla opuesta del Nilo. 

Ruinas de Kush- Imagen por el fotógrafo sudanés Vit Hassan

Hoy las pirámides de Sudán, más numerosas que las de Egipto, constituyen un impresionante espectáculo en el desierto nubio. Los exploradores que llegaron al tramo central del río Nilo informaron del descubrimiento de elegantes templos y pirámides, ruinas de una antigua civilización llamada Kush. George Reisner, egiptólogo de Harvard, cuyos hallazgos tuvieron lugar entre 1916 y 1919, ofreció las primeras evidencias arqueológicas de que los reyes nubios habían gobernado Egipto. Pero él, al igual que otros estudiosos, pensaba que los africanos de raza negra no podían haber construido los monumentos que estaba excavando. Creía que los líderes nubios, incluso Piya, eran hombres de piel clara que habían gobernado a los primitivos africanos, y explicaba lo efímero de su grandeza como una probable consecuencia de que sus reyes concertaran matrimonios con “elementos negroides”. 



Bibliografía: 
The Black Pharaos – Robert Draper – National Geographic, febrero 2008

38 comentarios:

  1. Egipto tiene una riqueza histórica como pocos países, madame. Había leído algo acerca de esos faraones, y he de confesar que a veces me cuesta situarles a todos cronológicamente, pues fueron tantas las dinastías, guerras y cambios generales que resulta complicado. Gracias por este aporte. Sin duda el país del Nilo tiene "chicha" para grandes novelas de aventuras.

    Un beso.

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    1. Uy, perdón, madame. No sé qué pasa que no me habían aparecido los dos primeros comentarios hasta ahora. Anda extraño blogger.
      Ya lo creo que Egipto tiene para novelas de aventuras. Es un tema agradecido de cara a la ficción también.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  2. En Forum Caixa :se hizo una exposición de la culturra Nubia y sobre todo en orfebrería eran muy adelantados, sus enseres de belleza cómo perfumeros espejos etc: eran refinadísimos.

    Siempre se destruye una cultura a merced de resaltar otra.Pero de lo que no podemos discutir es que sean de piel oscura o clara son unos referentes estos pobladores de las orillas del Nilo.

    Me ha encantado este episodio de la cultura Nubia.

    Un beso feliz fin de semana madame.

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    1. Lo curioso es la postura racista de los primeros investigadores, negándose a creer que pudieran ser negros.

      Feliz fin de semana, madame, y le pido disculpas también a usted, porque no había podido visualizar su comentario hasta ahora.

      Bisous

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  3. Los nubios fueron solo una de las grandes civilizaciones africanas de piel oscura. Hubo también en Ghana, Nigeria y , por supuesto, existió un imperio en Etiopia. Poco sabemos de esos mundos. Gracias Madame por informarnos. Siempre es un placer leerla. Bisous

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    1. El etíope es, además, sumamente misterioso. Creo que hay mucho por descubrir aún, porque, en efecto, poco sabemos de esos mundos.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  4. Me encanta la Historia egipcia Madame!
    Lo curioso es que siempre me imagine a los egipcios con sangre negra, lo de la piel clara para mi era culpa de la visión cinematográfica, pero pensándolo bien, esta también obedecería a prejuicios establecidos por la cultura occidental.
    En fin, la suerte o el azar favorece a los reyes y también los humilla.
    Feliz fin de semana=)

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    1. Pues ya ve, los hubo blancos y los hubo negros. Para todos los gustos. Los Ptolomeos, por ejemplo, fueron una dinastía fundada por un general de Alejandro Magno.

      Feliz fin de semana, madame

      Bisous

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  5. jajajaja, nos ha encantado la expresión de "los elementos negroides" de Reisner, con la que termina esta interesantísima entrada.

    Desde luego, el asunto de la dinastía Nubia de Egipto no es el único que la perspectiva que tenemos en Occidente ha relegado a un segundo lugar. Gracias por desenterrar su recuerdo y compartirlo con nosotros.

    Un saludo y que disfrute del fin de semana, Madame.

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    1. Imagínese el sofoco del caballero al tener que acabar por rendirse a la evidencia de que estaba estudiando una gran civilización levantada por personas de piel negra. Debió de ser algo así como el generalizado sofoco social que produjeron las investigaciones de Darwin sobre el origen del hombre.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  6. Alucinante. No soy un gran conocedor de Egipto, pero es que no tenía ni la más remota idea de que gobernaran los nubios durante 75 años. Sí recuerdo haber visto, con gran sopresa para mí, planos de grandes fortalezas egípceas cerca de la frontera con los Nubios, lo que ya llevaba implícito el poder de este reino.
    Sabe, a veces pienso que la verdad es de tal tamaño que es casi imposible abrazarla del todo.
    Aprendiendo y divirtiéndome en Reyes, Dioses y Héroes.

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    1. Y sin casi, monsieur. Es imposible. La verdad está compuesta por demasiados puntos de vista, y es imposible para un pobre ser humano situarse en todos ellos a la vez.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  7. Egipto, su geografía, su cultura, su religión, su río, su escritura, sus monumentos... despiertan un enorme atractivo.
    Magnífica entrada.
    Buenas tardes,madame

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  8. Sabía de esta civilización que vivía al sur de Egipto, lo que no no sabía era que hubiesen tenido tanta influencia en Egipto y aún menos que reinasen-.
    He leído que además eran de tez oscura, de buena estatura y muy guapos.
    Me ha encantado saber algo más a traves de su bien documentado trabajo.
    Bisous

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    1. Pues eso de guapos o no guapos ya es más difícil de decidir, si tenemos en cuenta las pocas imágenes que nos han llegado. Imagino que habría de todo, como en botica.

      Muchas gracias, madame

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  9. Vi hace tiempo un documental sobre unos aventureros haciendo un descenso por en Nilo y pude ver en él las impresionantes imágenes de aquellas pirámides en el desierto, el cual se expandió debido a las grandes talas de los bosques que cubrían la región.
    Es una asunto de lo más interesante este de los faraones negros y de la región nubia en general, ya muchas dinastías anteriores refugio de los faraones egipcios cuando los hicsos invadieron el norte. Hace más tiempo aún leí La batalla de Tebas de Naguib Mahfuz donde cuenta muy bien, aunque en forma de novela, como desde allí trataban de recuperar los territorios perdidos.
    Beso su mano.
    Beso su mano.

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    1. Ah, sí, cierto. Recuerdo la novela. Y Christian Jacq también tiene una sobre Pianji.

      Feliz tarde de domingo, monsieur

      Bisous

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  10. Jejeje...Es que hoy me apetecía besarle la dos manos, porque el otro día no bese ninguna, que me di cuenta después :)

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    1. Jiji, entonces espere, que la otra la tengo ocupada con un poquito de chocolate.

      Bisous

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  11. A veces el fin justifica los medios y si en épocas de crisis identitarias hace falta llamar a elementos externos para salvar el país, pues se hace y aquí paz y después gloria. Imagino que esto pensarían los sacerdotes que llamaron a los nubios para ser coronados reyes del Alto y el Bajo Egipto. No sé si habría algún tipo de persecución xenófoba contra ellos, aunque creo que la alta nobleza egipcia no les aharía ninguna gracia que les gobernaran hombres de piel negra procedentes de Nubia.
    Un beso

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    1. No, en absoluto. Parece ser que en aquel tiempo no tenían tantos problemas raciales como las gentes del nuestro. No parecen haber conocido el racismo.

      Feliz tarde de domingo

      Bisous

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  12. La historia de Egipto resulta sorprendente y de hecho, conforme se van descubriendo más y más cosas de esta rica civilización, nos damos cuenta que (pese a lo retorcido de la afirmación) nos llevaban siglos de ventaja. Poseían una riqueza cultural, histórica, folklórica y ritual que jamás deja de sorprendernos y las curiosidades que rodean a sus faraones resultan a cada cual más pintoresca. Existe, me temo, una extraña magia en torno a esos mortales a quienes le otorgaban una existencia divina.

    Confieso no haber leído nunca acerca de los faraones negros.

    Bisous amiga.

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    1. En efecto, madame, se trata de una de las civilizaciones más fascinantes y avanzadas. Cuando uno mira hacia el antiguo Egipto, acaba con la impresión de que, excepto en tecnología, en poco más hemos avanzado.

      Feliz tarde de domingo

      Bisous

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  13. ¡Caray con los elementos negroides! ¡Y caray con los historiadores de pura raza británica!Los prejuicios aparecen donde uno menos lo espera.
    Feliz tarde, madame

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    1. Ya ve. Se negaban a admitir lo que estaban viendo. Eran tiempos racistas, y no como en el antiguo Egipto, donde el color de la piel no parece haber tenido la menor importancia.

      Feliz tarde de domingo

      Bisous

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  14. Interesante este estudio sobre la dinastía Kushita egipcia; en las fuentes egipcias siempre se hablaba del pais del Kush, rico en minerales. Y al ser una regioón tan rica, en una época de inestabilidad o decadencia, es lógico que se haga fuerte una facción de una zona rica, como estos faraones de piel oscura. Que tenga muy buen domingo, madame. Bisous.

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    1. En realidad, tanto se habían ocupado de ellos en el pasado, por lo vital que les resultaban para su supervivencia, que los convirtieron prácticamente en egipcios. De ese modo el cambio no tuvo que ser complicado.

      Feliz tarde de domingo

      Bisous

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  15. Me hago mayor, Mademe, cada día más torpón y casi siempre llego a vos con retraso. No me da el tiempo para rellenar los baches de incultura, para ponerme al día de las generaciones perdidas, para atender con suficiencia a los blogs amigos; en cambio, Madame, cuando me dejo llevar por vos a la historia remota, cuando veo que los malsanos intereses de los seres humanos son los mismos ahora que antes (hoy se trata del coltan). ¡Ay, el poder, Madame, ay el poder!

    Bisous

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    1. Ay, monsieur, no se preocupe, si usted llega tarde, yo a veces ni llego a visitarlos a ustedes. Es más: no siempre puedo responder a sus comentarios. No se preocupe ni se sienta obligado. Venga cuando le resulte más cómodo, que aquí será bien recibido siempre.
      Discúlpeme usted a mí por no poder visitarle a diario.

      Feliz tarde de domingo

      Bisous

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  16. Resulta asombroso adentrarse en una civilización de tanta influencia, y con una panoplia de conocimientos que nos dejan boquiabiertos.
    Los faraones negros constituyen otro episodio, demostración palmaria, de que la cultura de los pueblos sigue un impulso no lineal. Mire usted ahora, frente a ese antiguo esplendor, como están los nubios y los pueblos que viven en esa zona del planeta.
    Buenas tardes y bisous

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    1. Pues sí, madame. Todo pueblo vive su auge y su ocaso. Egipto, Grecia, el reino de Kush...
      Creo que ahora nos toca :)

      Feliz tarde de domingo

      Bisous

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  17. A muchos parece que les fastidia saber que hubo faraones negros. Algo muy normal si caemos en la cuenta de que estamos hablando de África.
    Muy curiosa la entrada.
    Un saludo.

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    1. Más que fastidarles, les parecía increíble. Pero tuvieron que rendirse a la evidencia.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  18. no sería la última vez que un pueblo 'extranjero', reivindicase y fortaleciese una cultura que había venido a dominarles. muy interesante la entrada de hoy. sobre Etiopía yo leí un libro de Javier Reverte que se llamaba 'Dios, el diablo y la aventura', muy interesantísimo también.

    saludos madame!
    Bisous!

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    1. Yo leí uno de Graham Hancock, un periodista que partió en busca del arca perdida y fue descubriendo una increíble civilización, de paso. También muy interesante.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  19. Con tal de no admitirlo que manera de retorcer terminos para no tener que decir que existieron faraones negros, menudo papelón el de estos arqueólogos.

    Bisous

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    1. Ya ve cómo se puede hacer el ridículo desde la ciencia. Pero la verdad es imparable, y siempre se abre paso.

      Feliz día,madame

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)