martes, 5 de febrero de 2013

Misterios sin resolver: los huesos del castillo de Edimburgo

Castillo de Edimburgo

Al aproximarse la fecha marcada para el bautismo de su hijo Jacobo, María Estuardo, después de detenerse en Edimburgo, se dirige al castillo real de Stirling, donde está previsto que se celebre la ceremonia. John Erskine, conde de Mar, gobernador de la fortaleza, le hace entrega del niño. Durante la ausencia de la reina, el pequeño Jacobo había sido confiado a su esposa, Annabella Murray. 

Pero, según una tradición oral que se ha ido transmitiendo de una a otra generación dentro de la familia del conde, y que aún persiste, ese niño no era el mismo que María había dejado a su cargo dos meses atrás. Cuenta la leyenda que el príncipe había muerto mientras su madre estaba ausente. La condesa de Mar, abrumada por la tragedia, no osó confesar lo ocurrido, sino que sustituyó al niño por otro, probablemente uno suyo que también había dado a luz recientemente. 

Tal vez la leyenda arrancara de la gran semejanza física que muchos creen apreciar entre el hijo mayor de los condes y Jacobo VI, algo de lo que dan testimonio los retratos contemporáneos de ambos. 

A la izquierda, John Erskine, hijo de los condes de Mar. En el centro, dos retratos de Jacobo. A la derecha, en la parte superior, Lord Darnley, padre de Jacobo. En la parte inferior, David Rizzio, a quien los rumores habían atribuido una relación con la reina. De hecho Enrique IV de Francia solía burlarse de Jacobo llamándolo "el Salomón escocés", por ser el rey "hijo de David".

Lo curioso es que en agosto de 1830, al procederse a realizar unas obras en el castillo de Edimburgo, se encontró algo sumamente desconcertante: empotrados en las paredes del departamento real, había unos restos óseos correspondientes a un niño. Estaban en la esquina sureste, justo detrás de la habitación en la que la reina había dado a luz, y envueltos en una rica tela de seda que llevaba bordada la inicial J. Más curioso aún: por órdenes llegadas de Londres, el coronel jefe de la guarnición del castillo ordenó silenciar el descubrimiento, que pasó así sin pena ni gloria. 

Lo cierto es que a partir del hijo de María Estuardo, las características no solo físicas, sino también psicológicas de la dinastía parecen cambiar. Y, de hecho, Jacobo nunca estuvo seguro de su legitimidad. ¿Podría ser que no solo tuviera dudas acerca de quién era su padre, sino también su madre? 

John Erskine tuvo un papel muy principal en la caída de María Estuardo. Fue uno de los cabecillas de la revuelta cuando los nobles se alzaron contra ella y Bothwell. El conde no paró hasta conseguir que la corona pasara de manos de la reina a las de Jacobo, que no era más que un niño de corta edad. Y fue el propio Erskine quien ejerció la regencia desde 1571 hasta su fallecimiento al año siguiente, se dijo que envenenado durante un banquete por su rival, el conde de Morton. 

María Estuardo

Por otra parte, la leyenda tiene sus puntos débiles: no sería lógico que la condesa hubiera hecho emparedar los huesos del recién nacido en los apartamentos reales. De hecho no tiene sentido una ocultación, puesto que debía presentar cuentas de dos niños: uno muerto y otro vivo. 

Se ha emitido incluso una segunda hipótesis, y es la de que pudo haber una sustitución del bebé real, pero no por un hijo de la condesa de Mar, sino del hijo de Lady Reres, la nodriza de Jacobo. Sin embargo, eso no explicaría el parecido que muchos han creído notar, y que vincula a Jacobo con el hijo mayor de Annabella. 

La proximidad de los huesos a la cámara de la reina, sugiere más bien un nacimiento clandestino, tal vez relacionado con una indiscreción de la propia María Estuardo o con alguna de las reinas anteriores. Por ejemplo, no hay que olvidar a su madre, María de Guisa, viuda con tan solo 27 años y que nunca volvió a casarse, sino que consagró su vida a tratar de conservar el tambaleante trono de su hija. En aquellos primeros años John Knox acusó a David Beaton, cardenal y arzobispo de St Andrews, de ser el amante de la regente. Se ha considerado que las diatribas del fanático Knox no tenían fundamento, pero, si no Beaton, tal vez en algún momento el corazón de la solitaria María de Guisa eligió un compañero, y de ello se derivó un nacimiento no deseado e imposible de presentar al mundo. Si el bebé murió al nacer, como ocurría tantas veces, el secreto quedó oculto entre aquellas paredes. Pero es extraño, entonces, que se esperara su llegada con ropitas en las que incluso se había bordado una inicial. Por otra parte, tal solución al enigma tampoco explica, desde luego, el parecido entre Jacobo y los Erskine. 


Lo único que se puede afirmar es que el hallazgo es cierto, y que si las conclusiones fueran las que apunta la leyenda, Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra no sería un Estuardo, sino un Erskine. Por tanto, todos sus sucesores carecerían de legitimidad. Hay que añadir, eso sí, que la nobleza escocesa de los Erskine no tiene una antigüedad menos venerable.

42 comentarios:

  1. Si pensamos que La Reina Madre también era escocesa, la Casa Real Británica sería más celta que lo se cree. Igual, me da lástima pensar que Maria Estuardo no dejo descendencia. Aunque también hubo leyendas sobre las gemelas que tuvo de Lord Bothwell y que supuestamente murieron al nacer.
    Bisous

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    1. Madame, tanto tiempo intentando los ingleses apoderarse de Escocia, y al final fueron los escoceses los que llegaron al trono inglés. Así es la vida.

      Feliz día

      Bisous

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  2. Madame: si las pinturas no fueron retocadas para acentuar la similitud, el parecido es tremendo. Cuánto misterio, cuantas historias que pueden ser o no ciertas, pero que dejan pensando....


    mariarosa

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    1. Puedo garantizarle que las pinturas no fueron retocadas. Los retratos son fiables. La cuestión es si se trata de un parecido casual y de por qué Jacobo no se parece a su padre ni a su madre. Otra cuestión es si esos huesos tienen algo que ver con el caso.

      Feliz día, madame

      Bisous

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  3. Madame, si usted no explica que los retratos son de diferentes personas ni me hubiese dado cuenta. Es un parecido increíble.

    Besos

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    1. La moda con la misma barbita ayuda un poco, pero me desconcierta la forma de la boca, tan característica de Jacobo. Realmente sus bocas son muy parecidas.

      Feliz día, madame

      Bisous

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  4. Qué historia mas truculenta: cambiar a un heredero real por otro plebeyo. Claro que tenía que condicionar el caracter y la idiosincracia de la dinastía, como muy bien explica usted, madame. Interesante esta historia. Que tenga muy buen miercoles, madame. Bisous.

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    1. No, plebeyo no. Los Erskine eran una nobleza escocesa muy antigua también, al igual que los Estuardo.

      Feliz miércoles también para usted, monsieur

      Bisous

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  5. Leyenda o no, legitimidades aparte, una historia con enigma que entronca con los relatos góticos del romanticismo más tétrico y macabro. Casi, casi de un cuento de Poe. A veces la realidad supera cualquier ejercicio de ficción y llega a ser más sorprendente.
    Un saludo.

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    1. Y con un castillo escocés de fondo, nada más adecuado para ambientar cualquier leyenda. Los escoceses son únicos con sus misterios y sus historias de fantasmas.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  6. madame, después de que se descubrieran los huesos de ricardo III en un parking, bien pudieran ser esos restos de niño, los del pequeño jacobito. mire, no me lo creo. a saber la cantidad de niños 'poco afortunados en su aparición' que se han ido eliminando al cabo de los siglos. y qué leches, que una madre debe notar eso ¿no? no sé.

    bisous madame!

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    1. Y, sin embargo, los huesos existen. Alguien ocultó allí el cadáver. La cuestión es quién era ese niño, qué hace en los apartamentos reales y por qué se ocultó su muerte. O tal vez su nacimiento. Porque claro, los huesos no estabam enterrados en un jardín de una casita cualquiera, sino emparedados junto a la habitación en la que la reina dio a luz! Ahí no se va a parar por casualidad.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  7. En qué consistió el cambio de la psicología de los Estuardos. Se dice que los caracterizaba un encanto particular aunque yo lo dudo por ejemplo en el caso de Jaboco II, un tipo bastante repelente por lo que hemos visto. Besitos. Claudia

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    1. Pues precisamente ahí estamos: Jacobo tenía fama de antipático, y de los Estuardo reyes de Inglaterra el único que tuvo un gran encanto personal fue Carlos II. Pero es que su carácter se parecía al de su abuelo Enrique IV de Francia, que también lo tenía. En realidad no se parecía ni a María Estuardo, ni a Jacobo IV ni a ninguno de aquellos monarcas Estuardo escoceses.

      Feliz día, madame

      Bisous

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  8. perdón omití los signos ( me estoy yendo a trabajar, ja,ja). ¿ en qué consistió el cambio de la psicología de los Estuardos? Otros besitos. Claudia

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    1. la había entendido, madame :)
      Que tenga una grata jornada.

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  9. Otra cosa que se me acaba de ocurrir. Si los huesos todavía existen supongo que habrá muchos intereses creados en que no se les haga un ADN. Supongo que se podría establecer la fecha aproximada de su muerte. Me voy.

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    1. Imagínese lo que tendrán que esperar esos pobres huesos, si la reina ni siquiera ha dado su consentimiento para las pruebas de ADN a los presuntos príncipes de la Torre. Ella se muestra muy cauta con esas cuestiones.

      Bisous

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  10. Estos arqueólogos vestidos de cuadrilla para reformar pisos, que digo, ¡castillos!, son capaces de cambiar la historia.
    Supongo que habrá oído la noticia del supuesto hallazgo de los restos de Ricardo III.... ¿verddad o mentira? Cómo saberlo.
    Saludos.

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    1. Precisamente la noticia es lo que me hizo recordar estos otros huesos, monsieur.
      Seguramente la ciencia nos irá desvelando muchos misterios, como ha ocurrido recientemente con la cabeza de Enrique IV y sus pruebas de ADN.

      Feliz día

      Bisous

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  11. ¡Caray, toda una historia! Estoy de acuerdo con usted, Madame: no creo que la Casa Real admita nunca una prueba de ADN de los huesos... por si acaso.
    Feliz tarde

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    1. Habrá que esperar a que se siente en el trono otro más aventurero. La postura de la reina Isabel es de no "meneallo"

      Feliz tarde, monsieur

      Bisous

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  12. Desde luego, el parecido es asombroso. Creo bastante probable la hipótesis del cambiazo de niño, del hijo de la reina por el niño Erskine.
    Emparedarlo en la zona de los aposentos reales evitaba indiscreciones fatales del servicio. La J bordada es lo único que me parece sospechoso de pista dejada a propósito, o bien una negligencia, porque si querían hacer pasar uno por otro, lo mejor habría sido dejar el cadáver sin señales de su linaje.

    Bisous y buenas tardes.

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    1. Pero se me ocurre una hipótesis: las ropas con la inicial no habían sido confeccionadas para el bebé emparedado, sino que simplemente se recurrió a las ropitas de otro bebé, anterior o contemporáneo. Después de todo, allí todos se llamaban Jacobo, y el que no se llamaba Jacobo se llamaba John.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  13. Me deja más convencida qué seguramente hubo un cambio.Y, así era una forma de matar dos pájaros de un tiro.Y evitarse las molestas explicaciones.Lo que es evidente: que el parecido es imnegable.-Si Enrique IV se burlaba con el apodo que le puso...algo sabría.

    Feliz jueves madame.

    PS: estas intrigas palaciegas dan vidilla.

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    1. Pues yo creo que al final tuvo que ser más molesto tener que explicar por qué uno de los dos niños había desaparecido sin dejar rastro. Porque vamos a suponer que se produjo la sustitución. ¿Entonces por qué la condesa no enterró a Jacobo simulando que era su hijo el que iba en el féretro? Si ella tenía un hijo, cómo es posible que nadie le preguntara qué había sido de él, y por qué no lo enterró con normalidad?

      Enrique IV era muy guasón. Y de todos modos él no apuntaba a los Erskine, sino que sugería que Jacobo era hijo del italiano.

      Ah, qué sería de nosotros sin los misterios, madame! :)

      Buenas noches

      Bisous

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  14. Una historia bastante truculenta y muy interesante.
    saludos

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    1. Gracias, monsieur. Lo cierto es que somos tremendos: nos encanta lo truculento, jiji.

      Buenas noches

      Bisous

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  15. Pues creo, madame, que la única forma de saberlo es haciendo un análisis de ADN, asunque bien es cierto que eso sólo nos dilucidaría si los restos del niño pertenecían a la dinastía Estuardo, desconociendo si eran hijos de María o de su madre. En tal caso se vería si eran de un Erskine o un Estuardo. Podrían servirse de la duquesa de Alba, por ejemplo.
    Un misterio más, en todo caso, que se suma a tantos que la Historia nos ha ido dejando por el camino. ¿Se imagina que los Estuardo hubiesen sido unos reyes ilegítimos? En tal caso ya no se podría volver atrás.
    Un beso

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    1. Bueno, bueno, si a eso de ser ilegítimos vamos, no les arriendo yo las ganancias a los Borbones españoles después de doña Isabel II. Pero si en Inglaterra hasta Guillermo el Conquistador fue Bastardo. Son accidentes bastante comunes en la monarquía :)

      Me ha encantado eso de que la duquesa de Alba colabore en la resolución del caso. Ella seguro que se apuntaba. Nada que ver con la reina Isabel, desde luego.

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  16. Hola Madame:

    Por fin puedo venir. Una mis favoritas, la leyenda del niño escocés.

    Siempre me he inclinado por que era un niño incomodo. Me refiero a que fue fruto de una relación que no sé quería que tuviese luz, que nadie supiese. Las reinas de entonces no se diferenciaban de los reyes, me refiero a amantes y consortes...

    La idea de Carmen no está mal... Pero si los Estuardo fueron ilegítimos, ya nada se puede cambiar...o si??

    Besos madame. Un mosquetero partirá dentro de poco.

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    1. Es que si lo cambiamos para los Estuardo, tendríamos que cambiarlo también para los Borbones :))

      Yo concuerdo con usted. Me inclino a pensar eso. Es decir, es posible que hubiera una sustitución, pero no creo que el bebé emparedado tenga nada que ver con ella. Creo que no era Jacobo, sino que simplemente fue un bebé que nació de modo clandestino en los apartamentos reales.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  17. Si que es un misterio quien es el niño. no el hecho, porque no sería el primer niños desaparecido, cambiado u ocultado. Entonces no había pruebas de paternidad. Claro que también se podría ocultar una suplantación.
    Pobre niño, fue el que perdió.
    Bisous y buenas noches.

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    1. Tal vez la ciencia pueda ofrecernos pronto una respuesta, madame, que aclare buena parte de este embrollo.

      Buenas noches

      Bisous

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  18. El parecido es increible. Y después de leer las noticias de estos días me pregunto porqué no se ha hecho lo mismo con este niño ¿A quién no interesa?

    Bisous

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    1. La reina Isabel no deja que se investiguen asuntos feos relacionados con su familia. Tampoco ha permitido nunca que se practiquen pruebas de ADN a los huesos de los niños encontrados en la Torre, y que se supone que son de los príncipes, hijos de Eduardo IV, encerrados por su tío Ricardo III.

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  19. Vaya caso. Desde luego es cierto que no tiene mucho sentido ocultar ese cuerpo en los aposentos reales; pero sí resulta lógico el empeño de John Erskine en que Jacobo fuera rey, sobre todo si sabía que era su hijo. Y esa posibilidad se alimenta continuamente con la negativa a averiguar la verdad, ya incluso desde el mismo momento del descubrimiento de los huesos, a principios del XIX, cuando se trato de dar la mínima publicidad al asunto. En fin, quizás algún día..., quizás algún día se pierda el encanto del enigma. Beso su mano.

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    1. Supongo que el descubrimiento es demasiado embarazoso, y sugiere un nacimiento clandestino. Pero es uno de los asuntos que me gustaría que se siguiera investigando.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  20. Hola,antes que nada decir que es una pagina magnifica, me encanta....sobre este tema yo he pensado que pudiera ser que nacieron gemelos y el padre de ellos fuera John?....besos feliz dia.

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    1. Muchas gracias. Interesante propuesta la de los gemelos. Me hace recordar una de las hipótesis sobre el enigma de la máscara de Hierro.

      Sin embargo, no comprendo por qué habrían de ocultar el cadáver de uno de ellos, puesto que entre los Estuardo ya había casos de gemelos: Jacobo V, padre de María Estuardo, tuvo un hermano gemelo llamado Alejandro, que murió cuando contaba tan solo unos meses. No hubo ningún misterio ni ningún problema.

      En cuanto a la inicial, me resulta extraño eso de bordar en la ropa del bebé la inicial del nombre de pila del padre. En todo caso sería más lógico la del apellido, compartida por el bebé. Pero lo que yo creo es que esa ropita no era de ese niño. Creo que al bebé emparedado se lo cubrió con la que se tenía más a mano, y que podía pertenecer a un hermanito nacido antes o ser la ropa del hijo de una dama de confianza. Si es que era un bebé no deseado, seguramente no tenía su propia canastilla, y menos con una inicial delatora.

      Feliz día, madame

      Bisous

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  21. Lo que nos cuenta usted es una historia increíble, madame. Estuve hace un par de años visitando el castillo de Edimburgo, ¡y quién iba a pensar que sus paredes escondían tantas intrigas!
    Gracias una vez más por otra pequeña lección de historia.El caso de este niño podría perfectamente servir para el argumento de una novela.

    Bisous.

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    1. Algún día conseguiremos que se hagan pruebas de ADN en varios casos que nos tienen en vilo. Esto acaba de comenzar!

      Buenas noches, madame

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)