sábado, 29 de diciembre de 2012

Ritos funerarios en la antigua Grecia

Andrómaca llorando la muerte de Héctor - Jacques Louis David


"… Los inmortales te enviarán a la llanura elísea y a los límites de la tierra en donde está el rubio Radamanto; precisamente aquí tienen los hombres su modo de vida: no hay nieve, ni en efecto un fuerte invierno, ni lluvia nunca, sino que siempre Océano permite las ráfagas del Céfiro que sopla suavemente para refrescar a los hombres…" (Homero)


Los antiguos griegos rendían los últimos honores a los difuntos para que sus espíritus no vagaran sin descanso por las orillas del Aqueronte, excluidos de los Campos Elíseos. El Aqueronte era uno de los cinco ríos del Inframundo, y cuenta la leyenda que en él se hundía todo excepto la barca en la que Caronte transportaba las almas de los difuntos hasta el Hades, la morada de los muertos. Allí guardaba las puertas el Can Cerberos, un monstruo con tres cabezas y una serpiente en lugar de cola. El perro infernal tenía por misión impedir la salida a los muertos y la entrada a los vivos. 

Los viajeros pagaban por la travesía con un óbolo o moneda que se depositaba bajo la lengua o sobre los ojos. Si alguno era demasiado pobre para pagar el pasaje, o no se había celebrado debidamente su entierro con los ritos apropiados, se veía obligado a vagar durante cien años por las orillas del río hasta que Caronte accediera a llevarlos gratis. 

En el Hades el dios del mismo nombre, hermano de Zeus y Poseidón, reinaba sobre las sombras de los muertos junto con su esposa Perséfone. Se trataba de un soberano despiadado que no permitía a sus súbditos regresar al mundo de los vivos. 

Caronte y Psique - Stanhope

Había tres jueces del Infierno: Radamanto, Minos y Éaco. Este último juzgaba a los occidentales, y Radamanto a los orientales, mientras que Minos tenía el voto decisivo. “El cretense Radamanto ejerce aquí un imperio durísimo. Indaga y castiga los fraudes y obliga a los hombres a confesar las culpas cometidas y que vanamente se complacían en guardar secretas, fiando su expiación al tardío momento de la muerte. Al punto de pronunciada la sentencia, la vengadora Tisífone, armada de un látigo, azota e insulta a los culpados, y presentándoles con la mano izquierda sus fieras serpientes, llama a la turba cruel de sus hermanas", las Furias. (Virgilio) 

Lo opuesto eran los Campos Elíseos, algo así como el cielo de los cristianos: un lugar en el que los héroes y todos aquellos que en vida habían practicado la virtud y el respeto a los dioses residían felices después de la muerte. Quienes allí se encontraban podían regresar, pero no era esta una opción muy popular entre los espíritus, que generalmente preferían permanecer en su paraíso de hermosos paisajes. En los Campos Elíseos siempre era primavera; reinaba el día, la alegría y los juegos, y sus habitantes disfrutaban de la luz. 

Los griegos adornaban a los cadáveres con flores y guirnaldas para su último viaje, los enterraban con ceremonia y consideraban las tumbas lugares sagrados que no debían profanarse. Los cuerpos de quienes morían en el extranjero se traían a casa, o, si esto no era posible, en su lugar de nacimiento se erigía una tumba vacía, un cenotafio (de kenos, que significa “vacío” y taphos, “tumba”). Consideraban deshonroso incluso negar al enemigo un entierro digno, y por eso, tras la batalla, interrumpían las hostilidades hasta que ambas partes hubiesen enterrado a sus muertos. 

Las leyes de Solón eximían al hijo de toda obligación hacia su padre si este había cometido algún acto indigno contra él, a excepción de la de enterrarlo “según la costumbre prescrita en honor a los dioses y a la ley”. Solo estaba excluido de este derecho quien había traicionado a la patria o cometido un crimen capital. Su cuerpo permanecía entonces insepulto, a merced de las bestias salvajes. 

Las aguas del Leteo junto a las llanuras Elíseas - Stanhope. El Leteo era uno de los ríos del infierno. Sus aguas sumían a los muertos en el olvido de sus asuntos mundanos.

Cerrar los labios y los ojos del difunto era, ya en tiempos de Homero, la primera muestra de amor. Después de haber lavado el cadáver, lo ungían y vestían con prendas blancas finas, dejando solo la cabeza al descubierto. Luego lo depositaban sobre un clino, con los pies orientados hacia la puerta de la casa. El cuerpo se exhibía durante varios días, tiempo en que se sucedían los lamentos por parte de familiares y amigos. Por último se colocaba en una pira funeraria en torno a la cual sacrificaban simultáneamente ovejas y terneros. Cuando el fuego había completado su misión, las cenizas del difunto se rociaban con aceite y vino y se recogían en urnas o cajas de materiales valiosos. La urna, cubierta con ricas telas púrpura, se depositaba en la tumba. Sobre ella se amontonaba tierra, y una comida en la que se alababa al difunto ponía punto final a la ceremonia. 

Al principio los ritos del entierro eran muy sencillos. La tumba la cavaban los parientes más cercanos, y después sembraban grano en el montículo de tierra bajo el que se enterraba el cadáver. Las costumbres más lujosas de épocas posteriores hicieron que las pompas fúnebres, reservadas en un principio para héroes, llegaran a ser costumbre en todas las clases sociales. Solón reguló los entierros, prohibiendo la exhibición prolongada del cadáver y otros abusos, pero en conjunto apenas cambiaron desde las ceremonias descritas por Homero. 

Un entierro nocturno se consideraba deshonroso: “la luz de Helios” debía acompañar al difunto a su oscura morada mientras las mujeres protegían el cadáver del sol y las moscas con sombrillas y abanicos. El cortejo del entierro lo abría por la mañana temprano un coro alquilado que cantaba canciones tristes, o bien mujeres tocando la flauta y seguidas de hombres con ropas grises o negras y el pelo cortado. Detrás iba el difunto, generalmente transportado por parientes o amigos. Las acompañantes femeninas iban detrás, si bien la ley de Solón excluía a toda aquella que no alcanzara la edad de 60 años, a no ser que fueran familiares muy próximas. 

La barca de Caronte - Patinir

La elección del lugar para el entierro y las ceremonias en torno a él variaban en función de los medios económicos del difunto y las costumbres de las diferentes tribus. En los primeros tiempos los lugares de enterramiento parecen haber sido las propias casas de las personas fallecidas, pero como el contacto directo con los muertos no resultaba higiénico, surgieron en Atenas cementerios fuera de los muros de la ciudad. Esparta y Tarento tenían cementerios dentro de la población para fortalecer la mente de los jóvenes contra el temor a la muerte. 

Según Tucídides, “los atenienses preparaban un funeral público para aquellos que caían en la batalla de esta manera: tres días antes levantaban una tienda en la cual mantenían a la vista al caído; cada uno podía llevar allí ofrendas para los parientes del difunto. En el funeral, los féretros de madera de ciprés se colocaban en carretas, cada una de ellas asignada para un phyle [tribu]... . Para los desaparecidos, cuyos cuerpos no se han recuperado, se lleva un féretro vacío cubierto. Acompaña al cortejo el ciudadano o extranjero que lo desea, y las mujeres asisten al funeral con lamentos. Los restos se entierran en una tumba pública que hay en la zona más hermosa de las afueras de Atenas. Este lugar se utiliza siempre para enterrar a los caídos en batalla, con la excepción de aquellos que resultaron muertos en Maratón, que están enterrados en el lugar; su valor se considera digno de esa distinción. Después de que los huesos se han cubierto de tierra, un hombre sabio y respetable, elegido por los ciudadanos, pronuncia el pertinente elogio de la víctima, tras lo cual se marchan todos . Este es el modo como los entierran.” 

El lugar de las afueras al que se refiere Tucídides era el kerameikos, antiguo barrio de los alfareros y la mayor necrópolis de Grecia. Temístocles hizo construir un muro alrededor del ágora, quedando así dividido el barrio en kerameikos interior y exterior. Este último servía de cementerio a los soldados fallecidos en combate. Allí comenzaba la Vía Sagrada, el camino que recorrían los participantes en los misterios de Eleusis. 


Se permitía que la gente enterrara a sus muertos en campos que les pertenecieran en lugar de en una necrópolis. Era frecuente que los cuerpos reposaran en cámaras mortuorias cavadas en roca viva en lugar de ser quemados, pero la cremación se hacía necesaria cuando había acumulación de cuerpos después de una batalla, o después de la plaga de Atenas, durante el segundo año de la Guerra del Peloponeso. Era también preferible cuando la persona moría en el extranjero, porque eso facilitaba el traslado. La tumba adornada con flores era un lugar santo donde en ciertos días del año se ofrecían ofrendas destinadas a adornar la cámara mortuoria y libaciones en memoria del difunto. 

Después del entierro el cortejo volvía a la casa del difunto y se sentaban a comer como si fueran invitados del muerto. Era costumbre en Atenas tirar hacia atrás la vajilla utilizada para la ocasión, porque no se permitía que los objetos utilizados en funerales sirvieran para uso de los vivos. 


Y aquellos que mantienen tres veces su juramento,
Conservando sus almas limpias y puras,
Jamás dejarán que sus corazones
sean manchados por el mal y la injusticia y la venalidad brutal.
Ellos serán dirigidos por Zeus hasta el final:
Al palacio de Cronos.

(Píndaro)


Bibliografía:
Los griegos. Su vida y costumbres – E. Guhl y W. Koner 
Arquetipos mitológicos – Rosana Asís 
Historia de las religiones I: Las religiones primitivas - Juan B. Bergua
Odisea - Homero
Tucídides – Historia de la Guerra del Peloponeso, II, 34
Virgilio - Eneida VI

44 comentarios:

  1. Muy interesante, aunque pensaba que los griegos y los romanos simplemente tenian el hades, que era para todos los muertos, no se, que no tenian la misma concepción que el cristianismo.

    Saludos mi dama.

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    1. Lo que pasa que las llanuras elíseas o campos elíseos eran como una zona dentro del propio Hades o inframundo, pero era la zona para los buenos. Ellos también tenían infierno y Paraíso :)

      Feliz día, madame

      Bisous

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  2. De alguna forma, Madame, todos estos ritos lo que tratan de hacer es perpetuar a la gente. Sabemos, y ya lo sabían hace miles de años nuestros ancestros, que vamos a morir, pero abrigamos la esperanza en otra vida de la que desconocemos todo, salvo la necesidad de que sea verdadera, algo que queda privado a la razón y sólo se vislumbra desde la fe.
    Como siempre, Madame, para descubrirse ante vos.
    Bisous

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    1. Y es curiosa la cantidad de similitudes que pueden encontrarse entre las creencias de diferentes civilizaciones.

      Muchas gracias, monsieur.

      Feliz fin de semana.

      Bisous

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  3. Todo un derroche de imaginación el de los antiguos griegos. Todos los pueblos han sentido la necesidad de perpetuarse tras la muerte y han creado en este sentido mitos y ceremonias que den sentido a sus creencias y ofrezcan algo de consuelo a los pobres mortales. Pero, como los griegos, pocos han alcanzado ese grado de perfección alimentado por una imaginación maravillosa. El mito de Caronte, que con su barca conduce las almas de los mortales a través de la laguna Estigia, es simplemente portentoso.
    Un saludo.

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    1. La mitología griega es sin duda una de las más fascinantes, desde luego. No en vano a animado la creatividad de tantos artistas a lo largo de la historia.

      Feliz fin de semana

      Bisous

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  4. Leyendo esta reseña me viene a la memoria que en el s.XVI en Francia se enterraban los muertos en los techos de las casas.Nunca mejor dicho que dado la insalubridad se procedió a la construcción de las necrópolis:esto en las metrópolis porque en las zonas rurales poco se diferenciaban de los griegos.

    No cabe duda que todos queremos perpetuar la memoria de nuestros finados y que sean recordados cómo gente de bien.Y que el viaje a su última morada sea digno de alguien importante.Porque hoy en día poco nos diferenciamos en cuanto a protagonismo lo único es que el tiempo es más breve.

    -Madame nunca se acuesta una sin aprender algo nuevo...

    Aprovecho: ya que me ausento unos días para desearle de todo corazón.Que este "Nuevo Año 2013" venga cargado de buenos propósitos y que podamos seguir pasando por su ventanita.

    Abrazos madame.



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    1. Nos resistimos a poner un final, y aspiramos a la eternidad. Siempre ha sido así, y, en efecto, nada nuevo parece haber bajo el sol.

      Feliz año nuevo también para usted, madame. Yo también espero poder seguir por aquí.

      Bisous

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  5. En las plantaciones del Viejo Sur solían existir cementerios privados en el mismo terreno de la casa para miembros de la familia. Los esclavos también eran enterrados en la plantación, obviamente no en el cementerio de los amos. Aunque se entiende que la lejanía de esas mansiones, aisladas de los cementerios citadinos, provocara el tener los cuerpos dentro del entorno familiar, también existe ese deseo de tener al ser querido cerca, como Madame nos cuenta hacían los griegos antiguos.
    Si había tanto respeto en la Grecia Clásica por el cadáver, aun del enemigo, mayor ignominia es el tratamiento que Aquiles da al cuerpo de Héctor. ¡Gracias Madame, por tanta información que desconocía!

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    1. Gracias a usted, madame, por su atención siempre. Algunas viejas civilizaciones suponen temas inagotables, afortunadamente.

      Felices fiestas de fin de año.

      Bisous

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  6. Te deseo en este año que se inicia:

    Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero.

    Que la buena suerte te persiga, para que cada día y cada noche encuentres muros contra el viento, un techo para la lluvia y risas para consolarte.

    Que aquellos a quienes quieres estén cerca de ti, y en fin,..¡todo lo que desees se realice!

    Que de este día en adelante no conozcas nada más que senderos gratos......

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    1. Igualmente para usted, madame, mis mejores deseos para el año nuevo.

      Gracias por su visita.

      Bisous

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  7. Al nacer solo una cosa tenemos cierta: la muerte. Esto genera en nosotros un ansia de inmortalidad. Las mitologías, las religiones... vienen a satisfacer ese deseo de inmortalidad.
    Un placer leer sus textos.
    Buenas tardes, madame.

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    1. Unas religiones que van heredando detalles unas de otras, hasta hacerlas muy parecidas en el fondo. Los temores y esperanzas son comunes a todas las generaciones y lugares.

      Feliz fin de semana, monsieur

      Bisous

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  8. Madame, la muerte, ese viaje inaplazable, lo trataban los griegos de la época que relata, con una ritualización que la dotaba de sentido -y misterio-. Los dos preciosos fragmentos que ha elegido, Homero y Píndaro, reflejan la necesidad de templar el dolor de la pérdida de un ser querido, con la luz de un Elíseo de fresca brisa, lejos de lo tenebroso y oscuro. Es el justo consuelo para los que quedan.

    Bisous y buena entrada de 2013.

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    1. La cuestión es que, contando la moneda con otra cara de la moneda, es difícil estar seguros de cómo valorarán los jueces en qué lado debe quedar el difunto, o incluso uno mismo. Es consuelo y al mismo tiempo temor, lo que al fin y al cabo resulta un doble estímulo para tratar de obrar con rectitud y con respeto a los dioses.

      Feliz fin de semana, madame

      Bisous

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  9. Hablando del Hades, siempre me gustó la leyenda del rapto de Perséfone. Y de como se ha planteado, con esos mismos tintes de rumor, será que se fue con el por propia voluntad o forzada? Casi como Helena. Como siempre deseo pensar que lo hizo por propia voluntad, como los mordisquitos en la manzana.

    Feliz y próspero año nuevo!

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    1. Pues tal como va la leyenda de Perséfone, todo parece indicar que fue forzada y engañada, la pobre. Es que el lugar no resulta muy invitador.

      Feliz año nuevo también para usted, madame.

      Bisous

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  10. Hola, Madame

    Como siempre, es una entrada estupenda. Y no es porque toque "mi tema" o parte de "mi trabajo". Siempre es agradable recordar lo aprendido y aprender nuevos detalles que entran a formar parte de nuestro conocimiento.

    Una de las leyendas que siempre han estado conmigo desde niña, ha sido la de Perséfone. Siempre me llamó la atención, y me resultaba fácil entender a Perséfone.

    Feliz noche, Madame.

    Bisous.

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    1. Ah, pues es verdad, madame: hoy hemos dado con lo suyo :)
      Parece que Perséfone es un personaje popular por aquí. Habrá que ir pensando en dedicarle algún texto, pues.

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  11. Los ríos del inframundo y Caronte transportando en su barca las almas de los difuntos es una imagen fantástica, fabulosa, de gran imaginación. Pobre del que no llevara moneda y debiera esperar cien años de soledad.

    Feliz Año Nuevo, que ya está en puertas.
    Bisous.

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    1. Ya ve, monsieur, que hasta para morirse se ha necesitado siempre dinero. Ahora te piden algo más de un óbolo.

      Feliz año nuevo

      Bisous

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  12. Toodos los pueblos hn tratado de explicar el misterio de la muerte, pero los griegos y su mitologia lo hacen con una metafora perfecta, copiada luego por otras civilizaciones; eso de pagar la moneda a Caronte y ese can Cerbero de tres cabezas... Por cierto, excelente el lienzo de Patinir.
    Feliz domingo, madame, y que tenga buena despedida de año. Bisous

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    1. Felices fiestas también para usted, monsieur.
      Disfrute de su despedida de año.

      Bisous

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  13. Eso de vagar durante cien años hasta que Caronte se apiadara del muerto pobre es como un purgatorio pero al revés.

    PD. Finalmente he dejado para después de Reyes la otra entrada.

    Beso su mano.

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    1. Se ve que Caronte era como los banqueros actuales: muy difícil de conmover.

      Esperaremos, pues, al fin de las fiestas para resolver el enigma.

      Felices fiestas, monsieur

      Bisous

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  14. Hola,

    Me enseñaron a desestimar este tipo de historias pero, te leo, y caigo en la cuenta que me gusta (tu escritura).

    Un placer.

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    1. Muchas gracias, madame, muy amable.

      Felices fiestas.

      Bisous

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  15. Interesante post sobre estas costumbres de añorar, idolatrar, venerar y recordar muertos.
    En la antigüedad todo eran ritos y hoy en día...
    "El muerto al hoyo y el vivo al bollo"

    Yo solo pienso enterrar este horrible año 2012 y empezar a vivir el 2013 con ilisión y espero que este se esfuerce en mantener viva la
    esperanza.
    Le dejo un cálido abrazo. Feliz salida y mejor entrada en el 2013.
    Bisous

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    1. Yo también, madame, no sabe qué ganas tengo de que acabe esta pesadilla de año.

      Felices fiestas.

      Bisous

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  16. Hola Madame:

    No me cabe la menor duda sobre la imaginación de los griegos...Era muy prolifera ;D
    En estos días vi la versión última que hicieron de Troya. Me acordé de las monedas en los ojos.

    Ando disperso Madame. Un mosquetero partirá dentro de poco.

    Besos

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    1. Muy bien, monsieur, aguardaremos la llegada de ese mensajero.

      Felices fiestas

      Bisous

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  17. Una entrada muy interesante, no sólo por la explicación sobre los muertos sino también por las citas literarias.
    Un saludo navideño, Madame.

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    1. Muchas gracias,monsieur.
      Felices fiestas también para usted.

      Bisous

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  18. Bueno, que el nuevo año sea un año de vida, con todo lo que conlleva "de bueno" esta.
    Feliz 2013.

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    1. Me conformo con que sea de vida, tal como están las cosas, monsieur. No voy a pedir imposibles.

      Feliz año nuevo

      Bisous

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  19. Estupenda entrada, madame, llena de detalles y muy útil. La anoto para mis alumnos.

    Aprovecho para desearle un estupendo 2013, lleno de visión y lecturas históricas.

    Feliz noche.

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    1. Gracias, madame. Igualmente le deseo un feliz año nuevo. Ojala sea mejor que este.

      Felices fiestas

      Bisous

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  20. Que tema para fin de año, eh? Bueno, una vez para escribir un epilogo de la novela de Dido de Isabel Barcelo, me trague dos libros de mitologia de los griegos y este tema y la verdad es que salio bastante cercano al mito, hasta dos historiadores se sorprendieron de el, aunque como era el final del libro, claro tenia su vuelta de tuerca....
    De paso, dejo guirnaldas, pero de fin de año, y que el 2013 venga con mejores ondas que su predecesor.

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    1. Ojala, madame.

      Feliz año nuevo también para usted. Que disfrute de las celebraciones.

      Bisous

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  21. Una entrada muy interesante, Madame y llena de detalles. La he disfrutado.

    Bisous

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  22. Un artículo muy interesante a la vez que sorprendente. Me ha gustado mucho. Siempre es importante conocer la actuación de las diferentes épocas y culturas frente a la muerte.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias por la visita y buenas noches

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)