martes, 11 de septiembre de 2012

Los Arsácidas de Partia


La dinastía arsácida recibe su nombre de su primer rey Arsaces I, un bárbaro que invadió y conquistó la satrapía seléucida de Partia tras la revuelta de su sátrapa, Andrágoras. En el año 245 a. C. este se rebeló contra el rey Seleuco II Calínico, que acababa de subir al trono, y Arsaces aprovechó la confusión para apoderarse del norte de Partia. 

Los invasores, originariamente una tribu nómada escita, fueron entrando en contacto con las diversas civilizaciones y culturas de Asia Menor y de las regiones del Irán que iban dominando paulatinamente. La conquista culminó en tiempos de Mitrídates I, hacia el 140 a. C., consiguiendo así un Imperio cuyos territorios se extendían desde Mesopotamia hasta la India. Los arsácidas, que mantuvieron varias guerras contra Roma por el control de las rutas mercantiles de Asia, reinaron hasta ser derrotados por Ardacher I en el 226 d. C., dando comienzo la dinastía sasánida

Los reyes arsácidas se proclamaban descendientes del rey Artajerjes II, probablemente para legitimar su gobierno sobre los que habían sido territorios de los aqueménidas. Adoptaron e imitaron las costumbres y organización de sus predecesores persas. Tanto la vestimenta como la etiqueta eran las mismas. A partir de Mitrídates II sus reyes cambiaron el título por el de Rey de Reyes, y el gorro típico de los escitas por la tiara. Los soldados llevaban el pelo enmarañado al modo escita, pero los nobles lo llevaban con raya en medio y observaban la costumbre de pintar la cara como hacían los medos. 

En el orden jerárquico, tras el rey y su familia se situaba la aristocracia y los sacerdotes. Seguían los mercaderes y funcionarios, y después el resto de los hombres libres: artesanos, agricultores o ganaderos. El último peldaño del escalafón lo ocupaban los siervos. 

Príncipe Parto

El nombre del rey se transmite a sus sucesores: todos llevaron el nombre de Arsaces o bien lo agregaron al suyo. La monarquía se consideraba de origen divino, y se creía que el rey era hermano del sol y la luna. La dignidad real estaba vinculada al linaje, aunque en cierto modo el rey era elegido. Para alcanzar el trono debía pertenecer a la familia real o al consejo de sacerdotes, por lo que ambas comunidades debían reconocerlo, pero había diferentes linajes, o titulares de cargos palatinos hereditarios, que podían aspirar al trono. Como consecuencia, a veces surgían numerosos pretendientes, lo que derivaba en luchas intestinas, algo que no dejaba de aprovechar Roma para debilitar a sus enemigos. En la práctica la costumbre era que fuese el hijo primogénito del rey quien le sucediera, pero esto no era necesariamente así. Por ejemplo Fraates I designó a su hermano Mitrídates por encima de su numerosa descendencia. El senado o Consejo de Estado, constituido por la aristocracia militar, podía incluso deponer al monarca y probablemente confirmaba su elección antes de ser coronado por los surenas o generales. 

El gobierno del país estaba en manos de los sátrapas. Según Plinio, el Estado parto estaba formado por 18 reinos o satrapías, algunas de las cuales se destinaban a los príncipes más directamente entroncados con el monarca reinante. Destacaba el sátrapa de Susa, que poseía un poder excepcional, y el del país de los persas. Los jefes de tribus dependían del sátrapa, así como este dependía del gran rey

En cuanto al ejército, se sabe que de los 50.000 hombres que lucharon contra Marco Antonio, solo 400 eran hombres libres. Los nobles reclutaban tropas entre sus esclavos y clientes, por lo que parece que no tenían un ejército permanente. El gran rey, por su parte, debía hacer la leva y contar con la de sus clientes y vasallos. Destacaba la cabellería ligera, armada con arco y flechas, y los llamados catafractarios, jinetes cuyo caballo también portaba armadura. Su arma era la lanza, o en ocasiones el arco. Los partos eran especialistas en romper las formaciones del enemigo con huidas simuladas, pues eran muy hábiles disparando el arco mientras huían. Desde la infancia se acostumbraban a montar a caballo, y montados sobre sus cabalgaduras aparecían también en las plazas públicas. Deliberaban a caballo y armados, para asombro de los romanos. 


Los grandes centros de población de los partos no constituían propiamente ciudades, sino que se trataba más bien de una sociedad rural, con grandes terratenientes que contaban con gran número de siervos, aunque también existían comunidades de campesinos libres. Ctesifonte, la residencia real, no era más que una pequeña aldea comparada con la colonia griega de Seleucia, su vecina al otro lado del Tigris, una de las ciudades fundadas por Alejandro y sus seguidores. Seleucia floreció como gran centro comercial que llegó a contar con más de medio millón de habitantes. Allí había un consejo municipal con 300 miembros, y se seguía hablando griego, pero su población era variada, predominando los sirios y los judíos. Los arsácidas animaron el desarrollo de las ciudades griegas, a las que concedieron privilegios y constituciones especiales, y toleraron la formación de reinos vasallos, países que, a cambio del pago de un tributo, conservaban su independencia y sus propios reyes. 

El comercio comenzó a adquirir dimensiones importantes a raíz de que los chinos enviaran una embajada a la corte de Mitrídates en el 114 a. C. Esta es la primera fecha conocida en la que una caravana viajó desde China a Occidente. Como los arsácidas y sus vasallos llegaron a controlar casi todas las rutas comerciales entre Asia y el mundo greco-romano, prosperaron enormemente, con el resultado de que el periodo parto fue de intensa actividad constructora. 

En arquitectura hay que destacar como característica del arte parto el uso del ladrillo cocido o de la piedra en la construcción del iwan, una habitación rectangular cerrada en la parte posterior y abierta en el frente, con bóveda de cañón y que da generalmente a un patio. El palacio consta de tres habitaciones, dispuestas una al lado de la otra. La central es casi siempre mucho más alta. Los muros que dan al patio están adornados con estuco ornamental pintado y animados por hornacinas y columnas en series superpuestas. En algunos casos, como por ejemplo en Hatra, en las fachadas se incrustan sin orden máscaras y bustos o relieves en forma de medallones, y los dinteles están adornados con bustos. 

Ahura-Mazda

El comercio marítimo también es digno de mención. El puerto más importante era Charax Spasinu, el el Golfo Pérsico, donde se cargaba mercancía rumbo a la India. Además el Éufrates, con su sistema de canales, desempeñó un papel importante en el comercio de Mesopotamia. 

Los partos eran famosos por cumplir siempre la palabra dada, y vivían con sobriedad. Hablaban parto, una lengua del noroeste de Irán relacionada con el medo, pero los arsácidas no parecen haberla adoptado hasta relativamente tarde. No se conserva literatura de este periodo, aunque se sabe que tuvieron una cultura de transmisión oral por parte de juglares. Se casaban con parientes, y se consideraban afortunados cuanto mayor era la familia. Pensaban que los soldados que morían en el campo de batalla estaban destinados a la inmortalidad. Su principal divinidad era Ahura-Mazda, sin que la religión del Irán perdiera sus rasgos fundamentales a lo largo de todos los cambios de dinastías.

23 comentarios:

  1. Un pueblo poco conocido, pero sin duda con curiosas y valiosas aportaciones a la historia antigua de la humanidad. Vivir con sobriedad y cumplir la palabra dada no es algo por desgracia que esté hoy de moda precisamente.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Interesante... había leído sobre Ahura-Mazda, pero no conocía a este pueblo...

    Me encantó lo de "Deliberaban a caballo y armados, para asombro de los romanos." Me los imagino debatiendo de esa guisa, como si tal cosa...

    Bisous!

    ResponderEliminar
  3. Se podría decir entonces que los arsácidas eran "caballeros de honor". Muy curiosa esta historia.

    Salu2 desde mi blog ;)

    ResponderEliminar
  4. Hola Madame:

    Poco conocida esta civilización, o al menos para mi. Me impresiona que adoptaron el sistema de ciudad-estado de los griegos o se inspiraron en algo parecido aunque tuviesen un Gran Rey.

    Debatían a caballo... Ya se omitían el paso de montar por si había que pasar a la guerra.

    Besos Madame

    ResponderEliminar
  5. Ciertamente se trata de civilizaciones poco conocidas, lo que si creo recordar es que los guerreros asiáticos eran muy diestros y especialmente crueles.
    En cierto modo, gozaban de cierta democracia en cuanto al nombramiento de los reyes.
    Bisous, Madame.

    ResponderEliminar
  6. No conocía nada de esta civilización y ha sido interesante hacerlo una vez más de su mano,- le debo gran parte de mi cultura histórica, Madame.-

    No es la primera vez que a los miembros de la realeza se les considera seres divinos, hermanos del Sol y de Luna, como en este caso.

    Caballeros a caballo, valga la redundancia.

    Saludos, Madame

    ResponderEliminar
  7. Chan¡¡¡ O sea que no todos los satrapas eran tan "satrapas". Interesante¡¡¡¡¡¡

    ResponderEliminar
  8. Los catafractarios, aquellos jinetes a lomos de cabalgaduras acorazadas, como una especie de tanques de la época, debían infundir auténtico pavor en el enemigo. Eso al atacar, y la habilidad de los arqueros atacando al huir ¿? debía hacerlos temibles en cualquier situación.
    Beso su mano.

    ResponderEliminar
  9. Desde luego, requiere una concentración extraordinaria dominar el arco sin caerse del caballo. Casi parece una fantasía.
    Llama la atención que 400 años, más o menos, una civilización quepa en una referencia histórica. Es una buen colirio para mirar con ojos sanos los imperios que han sido y serán. Polvo, y ni siquiera enamorado.

    Bisous y tenga usted una buena semana.

    ResponderEliminar
  10. De hecho los catafractos fueron el antecedente de los caballeros acorazados medievales europeos. Existían desde la época aqueménida y fueron comunes en casi todos los pueblos jinetes iranios, como los famosos sármatas que aliados a los dacios combatieron a Trajano. Hay varios catafractos sármatas esculpidos en la célebre columna trajana, y se parecen mucho, en cuanto a equipo, a sus homónimos persas.
    Fueron la columna vertebral de todos los ejércitos partos y sasánidas, como también en algunos otros reinos orientales antiguos como Ponto, Armenia y Palmira; y su uso se hizo tan extensivo que hasta los romanos crearon, posteriormente, sus propias unidades de caballería acorazada.
    Como curiosidad, un historiador romano los describía como "estatuas animadas" pues estaban cubiertos de casco, placas de hierro y anillas de malla desde la cabeza a los pies, incluyendo, obviamente, al caballo. De ahí su nombre griego: kataphraktós ("todo cubierto").
    Lástima que no hayan incluido alguna ilustración de estos caballeros antiguos, aunque se consiguen fácilmente muchas ilustraciones que describen su aspecto como los hechos por el gran ilustrador Angus McBride para la editorial Osprey. (Es de su autoría la ilustración de arqueros partos que acompaña este artículo, por ejemplo).
    Como colofón, les recomiendo el relato pormenorizado de la muy célebre batalla de Carrhae, una de las mayores derrotas que infligieron los partos a los romanos de la república tardía, escrita de forma excelente en la web Sátrapa1:
    http://www.satrapa1.com/articulos/antiguedad/craso/Carras.htm

    ResponderEliminar
  11. Poco conocía yo de esta civilización pero tiene en común con el resto de las monarquías anteriore el que la monarquía se consideraba de origen divino y era hereditaria.
    Me gusta lo de considerarse hermano del sol y la luna. Si ahora levantase la cabeza se quedarían sin hermanos.
    Bisous

    ResponderEliminar
  12. Los escitas ¿qué eran? ¿protorusos o así?
    Los bárbaros acaban asimilando y perfeccionando el sistema del enemigo.
    Bisous madame.

    ResponderEliminar
  13. Exposición exhaustiva sobre un pueblo de la antigüedad que me resultaba conocido pero nunca había leído un artículo sobre su forma de vivir y de organizarse. La última vez que leí sobre ellos fue en una novela de Santiago Posteguillo sobre Escipión el Africano en que los romanos deben enfrentarse el una batalla a los célebres jinetes catafractarios. Le felicito Madame por esta entrada.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  14. El Gélido Tolya:
    Los escitas eran pueblos nómadas de lengua irania, que en realidad poco tienen que ver con los eslavos, (excepto que ambas familias de lenguas son indoeuropeas). En la antigüedad compartieron territorio (las actuales Ucrania y Bielorusia, entre otras) con los verdaderos protoeslavos e influyeron en ellos de cierta forma, como el introducir ciertos términos iranios que se encuentran en la actual lengua rusa, por ejemplo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. oh! muchas gracias por la aclaración. sabía que habían vivido en esas tierras y por eso les metí en ese jardín. oí tiros y me disparé.
      saludos!!

      Eliminar
  15. Ah, se me olvida mencionar que actualmente se considera a los modernos osetios como descendientes directos de los escitas y los sármatas.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  16. Vaya, no sabía de la existencia de este pueblo antiguo!! intentando pronunciar sus nombres casi se me traba la lengua, jaja! el único que me sonaba es Artajerjes (creo que lo leí en la Biblia).

    Gracias por acercarnos a estas etapas de la historia escasas veces mencionadas, madame.

    Bisous.

    ResponderEliminar
  17. Muy interesante esta entrada, Madame. Un pueblo poco conocido, por lo menos en mi caso. Me ha gustado conocer más detalles.

    Bisous

    ResponderEliminar
  18. ha sido todo un viaje al pasado, algunos nombres me llevaron a los tiempos del colegio, hoy he aprendido mucho, saludos querida Madame

    ResponderEliminar
  19. Un pueblo interesante que no presentas madame y ese tal Mitrídates que le trajo mas de un dolor de cabeza a Roma
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  20. Que recorrido más interesante la verdad que no conocía sino unos pequeños retazos de este pueblo que dejo tantos lastres en otras culturas.

    -Me disculpo madame, por no poder visitarla con más asiduidad.Ya que han comenzado las clases y la verdad que el inicio ya esta plagado de despropósitos.

    Un saludo feliz día.

    ResponderEliminar
  21. Culturas perdidas en la faz de la Historia y rescatada de manera magistral del olvido en esta entrada, madame. Quizá de los partos lo que más puede llamarnos la atención sea precisamente el hecho de haberse confrontado durante siglos con las poleis griegas y su religión, que poseía similitudes muy curiosas con la nuestra.
    Un besito

    ResponderEliminar
  22. Madam; le he agregado como blog amigo a un nuevo blog, aparte de aquel blog en el ya le tenia agregada; no quiero perder contacto con mis blogs favoritos..ahora tengo doble trabajo,pero vale la pena...saludos...

    http://libros-del-destino.blogspot.com/

    ResponderEliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)