sábado, 25 de agosto de 2012

Al-Andalus y el Califato de Damasco

La Mezquita de Córdoba

Los árabes denominaron al-Andalus al territorio conquistado en la península Ibérica. Se trataba de una provincia dentro de un vasto imperio que se extendía desde la península y Marruecos hasta el Asia Central y el Punjab. 

El gobernante de este imperio era el califa, adaptación del término árabe jalifa, con el significado de “sucesor” o “delegado”. El califa era el sucesor de Mahoma en cuanto a los poderes temporales, pero no en los espirituales. 

Los cuatro primeros, que gobernaron entre el 632 y el 661, reciben el nombre de califas ortodoxos. A partir de esa fecha el califato estuvo en manos de la familia de los Omeya, rama de una tribu que habitaba en la Meca y a la que pertenecía Mahoma. Algunos miembros de la familia habían sido importantes comerciantes en aquel tiempo. Los califas Omeya instalaron la capital en Damasco, si bien la corte residía a menudo en alguno de sus palacios situados en otros puntos de Siria. 

Aunque el territorio controlado por los Omeya era enorme, la organización del gobierno central seguía las pautas de cualquier tribu nómada árabe. El califa, lejos de ser un autócrata, estaba obligado a consultar con los más destacados entre quienes le rodeaban, y el sistema era demasiado débil para afrontar los problemas de un gran imperio, por lo que algunos de los últimos Omeyas se inclinaron por la tradición persa de un gobierno autocrático. 


El asunto de la sucesión era especialmente complicado. De acuerdo con las ideas árabes, la primogenitura no concedía ningún privilegio especial, e incluso la sucesión por parte de cualquiera de los hijos era tan solo una posibilidad más, pero no ocurría necesariamente. El nuevo jefe de una tribu era normalmente el varón adulto más capacitado, elegido por los miembros más destacados. Por tanto el mantenimiento del califato dentro de la familia Omeya requirió de muchas maniobras. 

Los califas, siguiendo el ejemplo de Mahoma, delegaban diversas tareas. El cargo más importante era el de general de un ejército. En los territorios recién conquistados, el general asumía la función de gobernador provincial. Los asuntos financieros y judiciales se solían atribuir a funcionarios que podían ser designados directamente por el califa, pero la responsabilidad suprema la tenía el general. 

Aunque al-Andalus formaba parte del califato, sus gobernadores no dependían directamente del califa, sino del gobernador de Ifriqiya (Túnez); pero, dada la distancia a la que se encontraban, gozaban de un amplio margen de independencia. Al igual que el califa, estaban obligados a tener en cuenta la opinión de los notables árabes de al-Andalus. 

La capital provincial inmediatamente después de la conquista había sido Sevilla, pero hacia el año 717 se trasladó a Córdoba. Los habitantes no musulmanes de una provincia del califato tenían el status de personas protegidas o dimmíes. El gobierno local preexistente solía ser respetado, y el jefe de cada comunidad era el responsable ante la autoridad musulmana del pago del tributo y otros impuestos, así como del mantenimiento del orden interno. Cuando una comunidad rechazaba rendirse y era luego derrotada en el campo de batalla, también se concedía a sus miembros el status de personas protegidas, pero las condiciones eran más severas y los impuestos más onerosos


Todos los árabes musulmanes estaban sujetos al servicio militar y recibían estipendios del Estado. Constituían una casta militar superior. El botín capturado en las expediciones solía ser vendido a los comerciantes, y el producto de la venta era dividido entre quienes habían participado en la campaña. Pero las tierras no se vendían, sino que eran conservadas por sus propietarios y arrendatarios, que pagaban las rentas correspondientes. Cuando los propietarios habían huido, como fue el caso de algunas nobles familias visigodas, el gobernador tenía derecho a donar las tierras a los musulmanes

Hasta aproximadamente el año 700, a los habitantes no árabes de las zonas centrales del califato no se les animaba a convertirse en musulmanes. Estos no estaban sujetos al impuesto de capitación, por lo que las conversiones suponían una importante pérdida de ingresos para el Estado. Para impedir esta caída en la recaudación se tomaban medidas dirigidas a evitar que los no árabes abandonaran sus comunidades religiosas. Pero aquellos que estaban dispuestos a tomar parte en las expediciones militares, contaban con una mayor probabilidad de ser aceptados. 

Hasta el año 750 era preciso hacerse cliente de una tribu árabe para poder convertirse en musulmán. La razón parece ser que el Estado islámico aún era concebido como una federación de tribus árabes. Sin embargo, dado que el status de cliente se consideraba de carácter inferior, reinaba un cierto descontento entre los musulmanes no árabes, cuyo número se incrementó rápidamente durante la primera mitad del siglo VIII. Este descontento fue un factor importante en la caída del califato Omeya de Damasco, junto con las luchas intestinas dentro de la familia. 

Río Guadalquivir a su paso por Córdoba

En el año 749 hubo una revuelta encabezada por Abu-l-Abbas, jefe de los Abasíes, lo que obligó al califa Omeya Marwan II a huir a Egipto dejando el califato en manos de la familia rival. Todos los Omeya fueron asesinados. Tan solo uno logró escapar a la matanza y llegar a al-Andalus, donde instauró el emirato independiente de Córdoba y se convertió en Abderramán I.


Bibliografía:
Historia de la España islámica - W. Montgomery Watt


22 comentarios:

  1. Hace tiempo que leí la novela de Antonio Gala El manuscrito carmesí y si bien está ambientada en los últimos años del reino de Granada me fascinó por la civilización que describía, eran cultos y estaban muy avanzados, tenemos muestra de ello en los magníficos monumentos que han dejado en la península y sobre todo en Andalucía y me pregunto por qué han involucionado tanto ¿la religión quizás?
    No me voy Madame, haré escapaditas cortas nada más :D
    Bisous.

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  2. Buenos recuerdos de los años de estudio me ha traído usted.
    Y, como siempre, hay aportes nuevos. No sabía lo de las tierras que no podían ser vendidas. Si duraron tanto en la Penísula no fue por casualidad.
    Me alegra verla de nuevo en primera línea.
    Besos.

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  3. Eran adelantados a su época pero se quedaron en la edad media y muchos siguen allí. Tampoco la gente de a pie tenía muchos privilegios. Granada y Córdoba son unas muestra. Pero siempre me queda la duda si no estuvieran en España esos monumentos tal vez nada quedaría de ellos. Es tan solo una apreciación mía.
    Creo que al no promocionar a la mujer es una de las causas del atraso:-)
    Bisous

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  4. Hola, Madame

    Feliz regreso y además por la puerta grande. Córdoba es una ciudad muy bonita. Recuerdo la última vez que estuve allí, recorrí la mezquita, me perdí entre ese bosque de columnas, respirando paz, belleza y el trasladarse a otra época.

    Feliz regreso, Madame.

    Bisous.

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  5. Hola Madame:

    Estuve en el califato este verano ;D, en Almeria y en Granada. monumentos impresionantes sobretodo la Alhambra.

    Nuestra cultura se ha enriquecido y mucho de ellos.

    Besos Madame

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  6. La influencia árabe en España es determinente a la hora de difereciarla con el resto de Europa.
    Luego de esta lectura entiendo un poco por qué los musulmanos no catequizaron tanto en Europa

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  7. Saludos madame y buen regreso ! Arremetes con un tema muy apasionante para mi ,de pequeño mi abuela me contaba las historias desde las luchas internas visigodas hasta la recuperacion de Granada que me han atrapado por siempre .
    De todas las culturas que pasaron por la peninsula ,esta es la que mas huella dejo en mi opinion y distancia .
    Un abrazo y buen domingo

    PD :Me apunto el libro de Watt

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  8. El poder, por el se matan entre hermanos. Leer esta historia me recordó a Las mil y una noche, sólo que esta es real y aquella un cuento.

    mariarosa

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  9. Es maravillosa la literatura arabe del periodo de Al Andalus, tengo un libro que realmente es un delicia. En cuanto a las clases, luchas de poder y demas, no le van en zaga a ninguno en Occidente, estan de lo mas parejo en la materia. Buena semana.

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  10. Admirada y querida Madame, vuelve usted cargada de energías, lo que significa que el descanso le ha sentado pero que muy bien. Por cierto, salvo en lo que el heredero tuviera que ser varón, los omeyas dejaron una pauta que bien podría servirles a las actuales monarquías: "el nuevo jefe de una tribu era normalmente el varón adulto más capacitado, elegido por los miembros más destacados".
    Se le echaba de menos, Madame.
    Bisous

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  11. No cabe duda de que su llegada y permanencia durante siete siglos causó clara e importante influencia en la cultura hispano romana anterior y en nuestra futura forma de ser. Pero, imagínese -o mejor no lo haga- señora, lo que habría pasado de no haber estado don Pelayo en aquellas altas montañas asturianas...
    Beso su mano.
    P.D. Espero que el partido tuviera el resultado apetecido por el telespectador.

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  12. Me gusta que el jefe de las tribus fuese el más capacitado (al menos, en teoría). Una forma de aristocracia a la griega.
    Qué pena que no consigamos actualmente que nos representen gobernantes capaces.

    Abrazos, madame.

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  13. Me ha recordado hoy (y confieso que no es la primera vez que lo hace) las clases de historia de mi época estudiantil. Y he de admitir que siempre me ha fascinado la historia, al igual que mis clases de latín y griego, por lo que leerla a usted siempre me resulta refrescante, didáctico y muy interesante.

    Me alegra que esté usted ya de vuelta y con buenas nuevas. Se ha echado de menos verla luciendo su rostro sonriente de nuevo.

    Bisous.

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  14. La historia de Al Andalus me fascina, quizá porque sobre ella incidieron pco en la carrera y la he ido descubriendo por mi cuenta y riesgo a través de la lectura y visitando los grandes monumentos que del periodo se conservan. La magia de recorrer las ruinas del palacio de Medinat Al Zahara o la mezquita de Córdoba es una experiencia inolvidable.
    Un besito y bienvenida

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  15. querida amiga la historia agradecida con su regreso, nosotros tambien
    lástima que ahora se valore tan poco la capacidad del individuo para las funciones públicas y de servicio, saludos amiga

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  16. hola madame! lo primero que le veo... habla de al-andalus precisamente. no es lo mejor para que se le vaya a uno la morriña del sur.
    curioso que los árabes no hicieran demasiado proselitismo religioso. una forma de conquista distinta a la de los cristianos, vaya.
    voy a por el señor harding.
    saludos!
    y bisous!

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  17. Un buen paseo por una época fascinante, Madame. Me encanta esta parte de la historia.

    Bisous.

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  18. Los omeyas(Actuales Sirios)gobernó Al-Andalus durante los primeros tres siglos de dominio musulmán en la Península Ibérica (alrededor de 711-1031 dC). La familia Omeya proporcionó una visión fuerte y centralizado para el desarrollo de una distinta cultura andalusí. Las mujeres de la casa real. junto con otras mujeres cortesanas, jugó un papel destacado dentro de esta cultura. Algunas de las mujeres más influyentes de Al-Andalus 'incluido

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  19. no es posibe que en el año 749, hayan matado a todos los Omeya. Los Omeya (actuales Sirios) fueron los primeros arabes en habitar la peninsula Iberica del años: 711-1031.
    Los Omeyas. estuvieron 300 años en España!.
    Pero no solamente los Omeyas habitaron España.
    sino tambien Los Moros de Origen Bereber , caucasicos por cierto. y muy inteligentes para las matematicas y la medicina.

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    1. Si monsieur lee bien el artículo, mencionamos que después del año 749, un príncipe Omeya que escapó a la matanza llegó a al-Andalus y estableció el emirato de Córdoba.
      Mencionamos también que los califas que gobernaban Damasco en tiempos de la conquista eran de linaje Omeya.

      El artículo es sobre el califato de Damasco Omeya y sobre los Omeyas en al-Andalus, no sobre los moros de origen Bereber, ni tampoco sobre almohades, ni almorávides.

      Muchas gracias, monsieur

      Feliz comienzo de semana

      Bisous

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  20. pero te falto como llego el linaje Omeya al territorio de Al Andalus
    fue gracias a los Moros.
    En el año 711 el general musulmán, Tariq ibn Ziyad, acompañado por un ejército de 12.000 soldados, cruzó el estrecho del norte de África hacia España.- (fue gracias a el general Tariq Ibn Ziyad que los Moyeas se establecieron en España, por cierto que era de origen Bereber).

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    1. Monsieur, es que este artículo no trata de la conquista de al-Andalus, sino básicamente del califato de Damasco. Sobre el tema que usted propone ya habíamos escrito algunas cosas. Ya habíamos mencionado a Tariq, a nuestro querido Abd-el-Aziz, y por supuesto el año del desembarco. Hablamos también de Guadalete, de Muza, etc. etc,..

      No es cuestión de repetirnos :)

      Muchas gracias de nuevo y un saludo a México.

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)