lunes, 30 de julio de 2012

La Academia Platónica de Florencia

Villa Careggi

En la villa Médicis de Careggi, cerca de Florencia, existía una capilla con el busto de Platón. Ante él se celebraba una curiosa ceremonia consistente en coronarlo de laurel mientras ardía la llama de una lámpara votiva. Nueve humanistas celebraban su aniversario con fiestas y panegíricos; se reunían regularmente para leer sus obras y desentrañar su sentido oculto en la Academia fundada por Cosme de Médicis en 1459. 

Según la tradición, cuando veinte años antes Cosme escuchó al filósofo Gemisto Pletón e inspirado por su contacto con el mundo bizantino, decidió fundar la Academia Platónica en su propia ciudad, pero comprendiendo que el tiempo aún no estaba maduro para llevar a cabo el proyecto, lo demoró hasta reconocer en el joven Marsilio Ficino el instrumento a través del cual podría realizar su sueño. Durante su infancia Ficino fue seleccionado por Cosme para ser educado en las humanidades. Más tarde aprendió griego y tradujo al latín las obras de Platón, una tarea que completó en solo cinco años. 

Bajo el mecenazgo de Cosme, y continuando con el de Lorenzo el Magnífico, la Academia floreció y se convirtió en centro espiritual del Renacimiento florentino a finales del Quattrocento. Buscaba inspiración en los ideales de las civilizaciones griega y romana, especialmente a partir de fuentes literarias y filosóficas. Florencia era entonces el centro europeo del arte y la cultura, y muchos talentos de muchos campos diferentes resultaban atraídos por la Academia Platónica, entre ellos el propio Lorenzo de Médicis, el arquitecto Alberti, el poeta Poliziano o Pico della Mirandola, el primer erudito cristiano en enseñar la teología mística de la cábala judía. 

Marsilio Ficino, el alma de la Academia, mantenía además correspondencia con eruditos de toda Europa. Él mismo cuenta una de las reuniones en su Comentario al Simposio de Platón

Platón y Aristóteles

“Platón, el padre de los filósofos, murió a la edad de 81 años, el 7 de noviembre, día de su cumpleaños, reclinado en su triclinio después de que el almuerzo había sido retirado. Este banquete, en el cual estaban contenidos tanto el aniversario del nacimiento como el de la muerte de Platón, era celebrado cada año por los antiguos platonistas, incluidos Plotino y Porfirio. Después de Porfirio, estas solemnes fiestas fueron olvidadas durante mil doscientos años. Por fin, en nuestro tiempo, el famoso Lorenzo de Médicis, deseando renovar el banquete platónico, designó a Francesco Bandini como maestro de ceremonias. Bandini dispuso celebrar el 7 de noviembre y recibió con pompa real en Careggi, en el campo, a nueve huéspedes platónicos: Antonio degli Agli, obispo de Fiesole; Ficino el médico; Cristoforo Landino, poeta: Bernardo Nuzzi, retórico, Tommaso Benci; Giovanni Cavalcanti (nuestro amigo, a quien los invitados designaron como héroe a causa de las virtudes de su espíritu y su hermosa apariencia), y los dos hermanos Marsuppini, Cristoforo y Carlo. Finalmente, Bandini quiso que yo fuera el noveno, de modo que con Marsilio Ficino añadido a los ya mencionados se alcanzara el número de las musas. Cuando el banquete fue retirado, Bernardo Nuzzi tomó el libro de Platón que se titula Simposio sobre el amor y leyó todos los discursos de ese simposio. Cuando hubo terminado, pidió a cada uno de los huéspedes que comentara uno de los discursos. Todos estuvieron de acuerdo, se echaron suertes y el primer discurso de Fedro correspondió a Giovanni Cavalcanti para que lo explicara; el discurso de Pausanias correspondió a Antonio el teólogo; el de Erisímaco el médico a Ficino el médico; el del poeta Aristófanes al poeta Cristoforo; el del joven Agatón a Carlo Marsuppini. A Tommaso Benci se le asignaron las intervenciones de Sócrates, y el papel de Alcibíades correspondió a Cristoforo Marsuppini. Todos aprobaron este sorteo, pero el obispo y el médico tuvieron que irse, uno para cuidar las almas, otro los cuerpos, y dejaron los papeles a Giovanni Cavalcanti; los demás se volvieron hacia él dispuestos a escuchar, y enmudecieron.” 

El grupo se disolvió a la muerte de Lorenzo el Magnífico, fallecido precisamente en Careggi en 1492. Dos años después morían en Florencia Poliziano y Pico della Mirandola en circunstancias muy misteriosas. Sus cuerpos fueron exhumados, y con las actuales técnicas los científicos pudieron determinar que ambos habían sido envenenados con arsénico, probablemente por orden del sucesor de Lorenzo de Médicis. 

Marsilio Ficino

En el lugar de la antigua academia florentina surgieron los Fratres Lucis (Hermanos de la Luz), una inquietante hermandad mística fundada en Florencia en 1498 y que continuó existiendo hasta el siglo XVIII. Entre sus miembros se contaron personajes como Cagliostro y el conde de Saint Germain. 


17 comentarios:

  1. La familia Médicis fue artífice de un gran mecenazgo a favor de las humanidades y sin duda la historia está en deuda con ella, con la Academia hicieron una gran labor y cuando falleció Lorenzo fue liderada por un grupo, los Hermanos de la luz de los que no tengo noticia, también me entero por su escrito de que Poliziano y Pico della Mirandola murieron asesinados, una pena puesto que podrían haber continuado con la noble labor de los Médicis, parece que el grupo que les sucedió no eran trigo limpio.
    Bisous, Madame.

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  2. supongo que luego se pondrían muy profundos intentando explicar lo que está aquí y lo que está allá, pero esa repartición de papeles casi ha sonado a función de fin de curso representando el don juan tenorio. gente distraída.
    me alegra verla por aquí.

    bisous!!!

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  3. Realmente, prefiero, madame, la primera versión de la academia. Fuesto este final para dar paso a oscuros místicos.
    Ah, a la que tenga unos ahorillos volaré hacia Italia, donde jamás he puesto los pies. Este post abre el apetito.
    Saludos.

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  4. Una gran labor la realizada con la creación de esa Academia donde se reunían eruditos de toda Florencia. En un lugar tan proclive a la cultura no es de extrañar que semejante asociación atrayera a personajes de lo más diversos (¡cuánto habríamos de aprender hoy en día de este tipo de asociaciones si en vez de saciar nuestros ratos ociosos con pasatiempos frívolos nos entregáramos a este tipo de apasionamientos culturales!), entre los que destaca un miembro de la familia Médicis, los indiscutibles mecenas del arte en aquel tiempo.

    Me quedo con ganas de saber más de los Fratres Lucis, ya sabe usted que donde exista una sociedad inquietante allí tiene la nariz asomada esta dama curiosa jejejje

    Bisous, querida.

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  5. Es interesante y de mucho mérito la fundación de aquella academia platónica, pero como a mi predecesora en los comentarios, esos hermanos de la luz, o de la obscuridad, quién sabe, también me inspiran mucho interés. Porque además de los asuntos de los Dioses, reyes y héroes que nos ocupan a los que andamos por estos viajes por la historia de su mano, también los de los antihéroes resultan de lo más interesante. Beso su mano.

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  6. Qué tal paradoja estudiar filosofía y recurrir al asesinato para lograr sus objetivos, en ese tiempo, me he dado cuenta, que se apreciaba poco la vida. Imagino que los hermanos de las luz serán algo así los "Iluminati" de nuestro tiempo

    Un gran abrazo

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  7. Hola Madame:
    Desconocida para mi esta academia. Se me ha antojado que en parte los blogueros formamos parte de una especie de academia...Aunque no entramos en estudios filosóficos (creo yo ;D)

    Como al resto de los comentaristas, me ha picado la curiosidad de los hermanos de la luz... Sabremos de ellos por Ud?

    Besos Madame

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  8. No conocia esta academia. Lo que no me ha sorprendido es que gente relevante concluyese de una forma tan dolorosa como es la muerte por envenenamiento, un clasico de la epoca por esos lares. Un Beso.

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  9. Hola, Madame

    Qué pena que personas que apoyan y velan por la cultura y el pensamiento, a la ez sean capaces de llegar a los extremos más retorcidos, causando hasta la muerte.

    La familia Medici cumplía todos los requisitos, de lo mejor a lo peor.

    Feliz noche, Madame.

    Bisous.

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  10. Cuando ya comienzan las rivalidades es cuando se gesta la maldad y más entre estos personajes buenos eruditos del pensamiento y sobre todo del dominio de la oratoria.Lo digo porque saben hacer creer lo que ellos quieren que se les crea.

    Lorenzo el Magnífico murio en 1492.-Una fecha muy entrañable para los españoles.

    Gracias madame: por esta reseña es una gozada asomarse por su ventanita!

    Besos.

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  11. Esta es la efervescencia renacentista: una mirada al pasado para tomar de él lo excelente y ponerlo por obra. De da en la nariz, Madame, que próximamente no hablaréis vos de "Fratres Lucis".
    Bisous.

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  12. Creo que por ella pulularon personajes de la talla de Miguel Ángel o Leonardo. Quién hubiera podido ver por un agujerito las reuniones de la academia con los Médicis como anfitriones y los máximos exponentes del Renacimientos: pensadores, artistas, políticos.
    Un besito

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  13. Lástima que esta academia dejara de existir, seguro que seguiría siendo un interesante lugar cultural.

    Bisous

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  14. me encantan las historias de cofradias secretas y los misterios de la luz, de que manera incansable buscaban los antiguos el saber, sin condiciones, saludos querida Madame

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  15. Qué poco duró esta Academia, madame.
    Si es que eran épocas muy convulsas para todo.
    Ahora toca una entrada sobre los Fratres Lucis ¿no?

    Abrazos.

    PD: Bienhallada de nuevo. A ver cuánto duro esta vez en los mundos del blog. Espero qu más que en anteriores ocasiones.

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  16. Esta gente no se andaba con chiquitas, se metian en honduras (y otros paises, para completar el chascarrillo) y vaya nombres que aparecen.
    En cuanto a tu comentario sobre el temita historico que aparece en la historia, bien valdria una entrada a su estilo del tema que realmente es ... escalofriante. Los testimonios y cartas que se conservan ponen los pelos de punta y no cuesta nada imaginar el miedo y dolor de esa gente, las dudas, y quienes podrian estar involucrados. Cada cual ha escrito su version, enzalzado a unos y defenestado a otros y aun hoy quedan dudas de quien o que fue y estuvieron detras.

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  17. muy interesante! gracias por compartir...

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)