martes, 29 de mayo de 2012

Las Druidesas Celtas


En el mundo celta las mujeres podían ser jueces, sacerdotisas e incluso druidesas. Los druidas eran la clase intelectual y espiritual, y en ocasiones ejercían sobre la tribu una influencia mucho mayor que la de los propios reyes a quienes servían. Eran poetas y profetas, astrólogos, astrónomos, videntes, magos y adivinos. Memorizaban las leyes y guardaban registro en su cabeza de las historias y genealogía de la tribu. Representaban funciones de embajadores, abogados, jueces y médicos. Arbitraban las alianzas políticas, hacían sacrificios; entonaban los cantos sagrados, contaban historias, enseñaban a los niños, practicaban rituales y eran filósofos. Se especializaban en una o varias de estas disciplinas y pasaban 20 años o más dedicados a su aprendizaje. 

Aunque a veces se debate acerca de si las mujeres celtas podían realmente ser druidas, lo cierto es que existen numerosos testimonios que nos confirman su existencia. Las mujeres parecen haber representado una variedad de papeles en la vida religiosa celta. Puesto que las tribus veneraban a muchas diosas, ellas les servían de representantes en la tierra y representaban funciones rituales en los cultos. 

Los testimonios aluden a dos clases diferentes: Ban-druaid, druidesas que eran las guardianas del fuego sagrado, de modo similar a las vestales de Roma, y Ban-fhilid o poetisas. A veces se trataba de las esposas de los propios druidas, que gozaban de una gran influencia, pero no necesariamente era así. 

En la Galia podemos establecer otra clasificación: un primer grupo, el de rango más elevado, estaba formado por aquellas que mantenían su voto de castidad perpetuo. Las integrantes del segundo grupo, aunque casadas, permanecían en los templos, donde recogían las mesas, y solo veían a sus esposos un día al año. Había aún una tercera clase de mujeres que no abandonaba a sus esposos y se ocupaba de los asuntos domésticos del templo al tiempo que de la educación de sus hijos. 


En la Galia había templos en los que eran las druidesas las que ordenaban y regulaban cuantas cuestiones concernían a la religión, lugares cuya entrada estaba prohibida a los hombres. 

Un grupo de nueve vírgenes tenía su oráculo en la isla de Sein, en Bretaña, un misterioso lugar a tan solo metro y medio sobre el nivel del mar. Los lugareños la llaman “la Isla de los Siete Sueños”, o “la Isla de los Druidas”. Dadas sus características, se inunda fácilmente con las mareas, y se desencadenan con frecuencia violentas tempestades. Una leyenda afirma que si un marino se acerca demasiado, su barco será irremisiblemente arrastrado hacia la tempestad y horrendas apariciones le perseguirán por siempre. 

Pomponio Mela dice que “la isla de Sein, en el mar Británico,… es famosa por su oráculo, cuyas sacerdotisas, con voto de castidad perpetua, son nueve. Sus poderes singulares pueden levantar los vientos, sus canciones pueden elevar los mares; pueden convertirse en animales, especialmente en el cisne… Pueden curar las enfermedades más terminales y predecir el futuro solo a aquellos que se atrevan a acudir en busca de su sabiduría.” El mismo autor menciona que su instrucción era secreta y se llevaba a cabo en bosques y cuevas. 

Las nueve vírgenes rechazaban el dinero, pero mucha gente acudía con regalos en busca del oráculo para ponerse en contacto con los difuntos o para obtener alguna curación milagrosa. Las druidesas de Sein eran muy respetadas, pero también temidas. 

Estrabón relata que las nueve sacerdotisas llevaban largos vestidos blancos con cinturón de bronce y se cubrían con capas de lino. Pero a continuación describe un sacrificio de dudosa credibilidad: “Estas mujeres entraban en los campamentos blandiendo espadas, y hacían prisioneros a los que coronaban y luego mataban sobre un enorme caldero dispuesto sobre un receptáculo, y procedían a la lectura del oráculo en sus vísceras.” 


Otro autor nos cuenta que “eligen a una virgen entre ellas… Entonces la envían desnuda al bosque sagrado para recoger, utilizando solo el dedo meñique de la mano izquierda, Hyosciamus niger (beleño), la flor del dios Beli. Luego tiene que sumergirlo en la corriente del río y caminar hacia atrás como imitando un movimiento retrógrado del sol.” Este ritual se suponía que traía la lluvia y preparaba la tierra para una buena cosecha al año siguiente. 

Se cree que también en Bretaña siete hechiceras, a la muerte de alguien de su clan, llevaba su cuerpo momificado en un convoy nocturno y cruzaban el mar hacia un lugar llamado la Roca del Cuervo. 

Los emperadores Diocleciano, Aureliano y Alejandro Severo consultaban con druidesas. En el año 235 Alejandro Severo emprendía una expedición para liberar a la Galia de las tribus germánicas, y entonces una druidesa gala exclamó en su lengua nativa: 

—Adelante, pero no esperes la victoria ni confíes en tus soldados. 

Una de estas mujeres predijo el ascenso del emperador Diocleciano. Al parecer el joven, mientras no era más que un simple soldado, fue bastante rudo con ella, negándose a pagarle el alojamiento y la comida. Cuando la druidesa le recriminó su actitud, él bromeó diciendo que se mostraría más generoso cuando fuera emperador. La mujer le advirtió: 

—No te rías, Diocleciano, pues cuando hayas matado al jabalí te convertirás realmente en el emperador. 

Diocleciano ascendió en el ejército y mató muchos jabalíes en el transcurso de sus cacerías, pero la predicción no se cumplió hasta que dio muerte al prefecto Arrio. Curiosamente el apellido del prefecto era Aper, palabra que significaba jabalí. 


En Irlanda, en Tara, había una especie de Comunidad de Vírgenes Sagradas en el que las druidesas adivinaban el porvenir. Vivían en un lugar llamado “El Retiro Hasta la Muerte”. En una ocasión fue atacado por el rey de Leinster y todas las residentes fueron masacradas, lo que se consideró un brutal sacrilegio. 

Tácito habla de mujeres que asisten a reuniones en el santuario de la isla de Mona, desde donde alentaban a los britones a rebelarse contra Roma. “Los celtas no hacen distinción entre gobernantes masculinos y femeninos”. También nos habla de Veleda, una profetisa de la tribu germánica de los brúcteos que gobernaba sobre un extenso territorio y tenía una consideración semidivina. De ella se sabe que arbitró con éxito varios conflictos entre tribus, hasta que fue capturada por los romanos en torno al año 77, por su implicación en la rebelión contra el Imperio. “Estaba prohibido dirigirse directamente a Veleda. Permanecía encerrada en una alta torre, donde un miembro de su familia debía transmitir la pregunta y la respuesta.” 

El mismo autor recuerda a otras druidesas, como es el caso de Aurinia, y dice que antes de Veleda “Aurinia y otras fueron tenidas en igual veneración”. 

Plutarco dice que las mujeres celtas participaban en asambleas, mediaban en las disputas y negociaban tratados, labor propia de un druida. Él y Tácito mencionan a Eponina, una sacerdotisa esposa de Julio Sabino, un galo romanizado, jefe de los lingones. Eponina se hizo célebre por la abnegación conyugal que demostró. Julio Sabino combatió contra Roma, pero, vencido, hubo de refugiarse en una cueva, donde permaneció oculto con sus servidores. Eponina trató de conseguir el perdón para su esposo y el fin de la persecución. Al no lograrlo, se encerró con él, y cuando Vespasiano dio muerte a Julio Sabino ella no quiso sobrevivirle. Insultó al emperador y de ese modo fue ejecutada junto a su esposo. 


Plutarco menciona también a una mujer celta entre los gálatas, llamada Camma, sacerdotisa de la diosa Brigit. Aunque no era lo habitual entre los celtas, pues normalmente la mujer podía elegir esposo, Camma fue obligada a casarse con el asesino de su esposo, pero durante la ceremonia vertió un veneno en la copa de su nuevo marido y en la suya propia. 

Boudica, la reina celta que dirigió el levantamiento contra los romanos en el año 60, según Dion Casio era sacerdotisa de Andraste, diosa de la victoria. Y a veces se ha afirmado que Santa Brígida de Kildare fue una druidesa antes de convertirse al cristianismo. 

Entre las numerosas pruebas con las que contamos acerca de la existencia de estas mujeres, se encuentra una inscripción hallada en Metz, realizada por una sacerdotisa druida en honor al dios Silvano y a las ninfas locales. 

Hay también tumbas femeninas que inducen a pensar que aquellas mujeres eran druidesas, debido a los rituales y el trato especial que recibían. En Irlanda, en el condado de Meath, está enterrada Tlachtga, hija de un druida del Munster, considerada ella misma como druidesa e incluso como una de las divinidades menores.


Bibliografía:
Irish Druids and Old Irish Religions - James Bonwick
The History of Ireland, Volumen 1 - Thomas Moore
A Catechism of Mythology: Containing a Compendious History of the Heathen Gods and Heroes - William Darlington
The Magic Arts in Celtic Britain - Lewis Spence
History and Origins of Druidism - Lewis Spence
elmundodelamitologiacelta.blogspot.com.es/2008/04/en-la-cultura-celta-si-bien-no-puede_19.html


38 comentarios:

  1. Interesantísimo, madame. Me encantan las druidesas y el hecho de que fueran tan respetadas y, al parecer, tan abundantes. Y desde luego, Estrabón se lució al relatar esa especie de sacrificio humano hecho por una de ellas: se le ve el plumero. Por lo demás, el mundo, la historia, la vida, esta llena de mujeres interesantísimas y sabias. Gracias por recuperar la memoria de ellas. Beso su mano.

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    1. Nos sigue llegando la magia de aquel viejo mundo. Ejerce una indudable fascinación sobre nosotros aún hoy. Y no era mala cosa ser mujer en una sociedad celta, al fin y al cabo.

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  2. Hola, Madame

    Hace un tiempo leí un libro en el comentaba lo que aquí has contado, que en Irlanda las mujeres podían ser druídas, y además tenían acceso a ser abogados y jueces.

    Me pareció muy interesante saber qué ciertas mujeres tenían un poder parecido a los hombres y eran igualmente respetadas.

    Feliz noche, Madame.

    Bisous.

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    1. Sí, madame, afortunadamente no todos eran griegos.

      Buenas noches

      Bisous

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  3. He leído sobre estas damas especiales. Y desde luego eran queridas y respetadas. Así como sus oráculos en los que ecertaban bastante. Eran intuitivas y sensibles.
    Es curioso como a los humanos de todos los tiempos y culturas les ha gustado que les adivinen el porvenir.Incluso actualmente.
    Bisou y buenas noches

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  4. Conozco en parte en papel de los druidas debído a que me gustaba leer los comics de Asterix y Obelix, es curioso, ¿no?, bien es cierto que nada se decía de las druidesas a las que asemejo a las vestales por su castidad, en todo caso teneían un papel muy importante lo que me lleva a pensar que el publo galo era bastante adelantado por permitir a la mujer ostentar estos puestos de importancia.
    Me pregunto cuanto habrá de cierto en sus oraculos, al parecer eran bastante precisas en ocasiones, es un tema muy intereante.
    Bisous, Madame.

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  5. Un mundo el de los celtas, y sus sacerdotes y sacerdotisas de lo más sugestivo. Desde luego, como dice más arriba, había buena diferencia entre esta sociedad y la clásica y culta griega.
    Me había distraido y se me ha hecho un poco tarde. Me voy a dormir enseguida, mañana madrugo. Buenas noches. Beso su mano.

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    1. Un pasaje escrito por Julio Cesar en el que hace alusión a la mujer celta."Una hembra celta iracunda es una fuerza peligrosa a la que hay que temer, ya que no es raro que luchen a la par de sus hombres,y aveces mejor".Pero claro!un texto de la época escrito en latín; no es muy fidedigno.

      Sea como fuere ,a mí, me ha entusiasmado saber que la mujer siempre ha dado que hablar por activo o por pasivo y estamos hablando de la Edad de Hierro.Por eso nos han tenido atemorizadas con que todo era pecaminoso(y en las culturas antiguas nos daban tres vueltas)

      Madame: muchísimas gracias por despejarnos tantas dudas.

      Besos.

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  6. No en todos los momentos, no en todas las sociedades ha estado la mujer denostada y esta entrada es prueba muy clara de ello.
    Bisous.

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    1. Curiosamente los considerados los más bárbaros eran los que más dispuestos se mostraban a ofrecerle su sitio, ya ve.

      Feliz día, monsieur.

      Bisous

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  7. Usted sabe que me encanta- y que por vinculación- me siento muy unida al Universo celta. Se trata de un viejo mundo en el que no nos cansaríamos de explorar y cuyos vestigios asoman de vez en cuando en forma de castros y primitivas construcciones que aparecen en los bosques y en las zonas costeras. Una cultura fascinante, ciertamente.

    Me gusta que, pese a la barbarie que normalmente envuelve a este pueblo, las mujeres poseyeran un rango más elevado que la mayoría de las mujeres de otras culturas, que permanecían sumisas bajo la alargada sombra del varón. Aunque eso de castidad perpetua o ver al esposo una vez al año... no sé yo jijiji

    Bisous, amiga.

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    1. Sí, es curioso: cuanto más refinados los pueblos, más sometida tenían a la mujer. Qué mal nos han tratado los filósofos, madame! Menos mal que siempre ha habido bárbaros :)

      Feliz tarde

      Bisous

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  8. Esto se asemeja a un mundo perfecto.
    Me he quedado asombrado con lo del oráculo en esa isla batida por el viento y las olas.
    Saludos.

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    1. Lugares que alientan la imaginación y refuerzan la fascinación que los celtas ejercen sobre nosotros, monsieur.

      Feliz día

      Bisous

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  9. Druidesas o no, lo que está claro es que en esto de la liberación de la mujer, llevaban siglos de ventaja.
    Ahora va a resultar que Panorámix a lo mejor tenía señora y todo: "Pruebolapocionix".
    Un saludo.

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    1. Jiji, pues seguramente su señora tenía mucho que decir en la tribu, aunque las crónicas de sus andanzas se hayan perdido. Tal vez aparezcan un día.

      Feliz día, monsieur.

      Bisous

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  10. Me imagino un cómic de Astériz en el que Panorámix es desplazado por una druidesa, aunque... ahora que recuerdo creo que esta historia pasa en algún momento... no recuerdo en cuál...
    Bueno, el caso es que creo que ahí tenemos el origen de Morgana, "bruja" o maga, de la saga artúrica, ¿no le parece?
    Besitos

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    1. Ay, lo que no pase en Asterix!
      Pero sí, en efecto, podemos remontarnos a las druidesas para encontrar a las antepasadas de las brujas posteriores.

      Feliz día, madame.

      Bisous

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  11. Muy interesante —como todas— esta entrada. La mujer como sujeto, y no sólo como objeto, de la historia, no suele ser un tema frecuente, si exceptuamos un círculo en que el puedo incluir su blog. Y si ese sujeto se halla relacionado con una forma de poder tan específico como es el espiritual, el interés aún es mayor.
    Felicidades y gracias por sus aportaciones.
    Por cierto, ¿a qué cree que puede ser debida esa insistencia en la virginidad de las sacerdotisas de diferentes cultos —muy diferente, creo, al simple celibato exigido a los varones?

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    1. Muchas gracias, monsieur. Sí, resulta curioso que la virginidad femenina haya sido a lo largo de los siglos símbolo tan importante de pureza e integridad. Sin ella parecían no estar completas, no ser lo bastante dignas para ser ofrecidas a los dioses.

      Feliz día

      Bisous

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  12. Excelente escrito, me ha encantado, siempre encuentro un poco del pasado en cada post que compartes. Las imagenes, bellisimas aportaciones abrazadas al texto. Un abrazo, Madame.

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  13. na, yo tampoco me creo lo del caldero. interesante saber que las mujeres eran protagonistas de la historia de sus pueblos y no personajes secundarios como siempre nos han hecho creer.
    otro gran artículo, madame.
    bisous!!

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    1. Cuánto nos cuesta creer en el mal. Tanto como en el bien. Y, sin embargo, ambos existen, y se siguen cometiendo atrocidades, especialmente en nombre de los dioses. Pero no, esa historia no cuela mucho.

      Feliz día, monsieur.

      Bisous

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  14. Querida Madame, he podido colocar al fin, un comentario en sus blogs.
    Muy interesante entrada, original, fabulosa, misteriosa, me encanto.
    Gracias por compartir tan buen material.
    Un afectuoso saludo Marissa

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    1. Muchas gracias a usted, madame.

      Feliz día

      Bisous

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  15. A veces creo que esta interna celestial entre el bien y el mal son reversos de la misma moneda, me he deleitado con tan interesante relato, muy agradecida.
    Cariños!

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    1. Muchas gracias, madame, me alegra que haya sido de su agrado.

      Buenas noches

      Bisous

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  16. Me fascina descubrir que en algún momento y en algunas culturas las mujeres fueron relevantes. Me ha gustado mucho leer sobre estas druidesas.

    Bisous

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    1. Sí, es un alivio que no en todas las civilizaciones se marginara a las mujeres por igual. Curioso ver que los antiguos celtas las tenían en consideración que muchos caballeros de hoy.

      Buenas noches

      Bisous

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  17. Hola Madame:

    Me gusta mucho la cultura celta (mi mitad gallega, ud sabe ;D) Y sobretodo el respeto que tenía por sus ciudadanos fuesen hombres o mujeres.

    Poco detalles conocía sobre las druidesas. Siempre es agradable aprender con Ud

    Besos

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    1. Es verdad, monsieur, que usted desciende de druidas y druidesas :)
      A lo mejor por eso tiene tanta magia!

      Muchas gracias y buenas noches

      Bisous

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  18. SUPER HERMOSO ARTICULO SOBRE EL MUNDO CELTA.LA VERDAD ME ENCANTO LO DISFRUTE MUCHO.SIEMPRE AME Y NO SE POR QUE A LOS CELTAS,DE HECHO CUMPLO EL DIA DE SAN PATRICIO PATRONO DE IRLANDA Y VOY CADA AÑO AL FESTIVAL CELTA QUE SE REALIZA EN MI PAIS ARGENTINA.
    ES GENIAL SABER EL PAPEL IMPORTANTE QUE DESEMPEÑABAN LAS MUJERES EN ESA EPOCA.
    UN SALUDO,MIRIAM

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    1. Muchas gracias, madame. Se trata sin duda de uno de mis pueblos favoritos de la antigüedad también.

      Buenas noches

      Bisous

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  19. maravillosa información...soy una apasionada del pueblo celta...desciendo de ellos...gracias!!

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    1. Gracias, madame. Yo he nacido y vivo en una zona que fue de cultura celta. Me gustan los celtas, tal vez porque son mis raíces pero también aprecio otras culturas.

      Buenas noches

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)