lunes, 2 de abril de 2012

Los hicsos en Egipto


Hacia 1650 a. C. los hicsos, aprovechando la confusión en la que se hallaba sumido el Imperio egipcio, acaban por dominar el Alto Egipto y se erigen en la clase dirigente. Fijan su capital en Avaris, en el delta oriental, y dan lugar a las dinastías XV y XVI. En un primer momento consiguieron la victoria por el uso de un nuevo material bélico: el carro de guerra, ligero y de dos ruedas, tirado por caballos; pero terminaron por aceptar la superioridad egipcia en lo cultural y fueron asimilándola. 

El texto más ilustrativo sobre la toma del poder por parte de los hicsos nos ha llegado a través Flavio Josefo en su libro Contra Apión, en el que transcribe lo que antes había relatado el sacerdote y escriba egipcio del siglo III siglo a. C. llamado Manetón

“Tutimaios. Durante su reinado, por una causa que desconozco, nos azotó una maldición de Dios, y de una manera inesperada marcharon desde las regiones del este invasores de una raza oscura, confiados en la victoria, contra nuestro país. Por la fuerza se apoderaron de él sin descargar un golpe, y después de dominar a los gobernantes del país, incendiaron nuestras ciudades sin piedad, derribaron hasta los cimientos los templos de nuestro país y trataron a todos los egipcios con cruel hostilidad, masacrando a unos y esclavizando a las esposas e hijos de otros. Finalmente nombraron rey de entre ellos, llamado Salitis. Tuvo su sede en Menfis, sometiendo a tributo al Alto y Bajo Egipto, y siempre dejando guarniciones detrás en los lugares más importantes… En el nomo Sethroita fundó una ciudad favorablemente situada… y la llamó Avaris, según una antigua tradición religiosa. Esta plaza la reconstruyó y fortificó con murallas macizas… Después de reinar diecinueve años murió Salitis, y le sucedió un segundo rey, Bnon, quien reinó 44 años. Después de él vino Apachnan, que reinó 36 años y 7 meses; luego Apophis durante 61 años, e Inanas 50 años y un mes; después, finalmente, Asis 49 años y 10 meses. Estos seis reyes, sus primeros gobernantes, se esforzaron cada vez más y más en extirpar al pueblo egipcio.” 


Según Säve Söderbergh no se trató de una invasión masiva, tal como la describe Flavio Josefo y como fue admitida por la historiografía tradicional, sino de una lenta penetración de asiáticos. De acuerdo con su teoría, la toma de poder habría sido como un golpe de Estado producido después de un predominio de hecho. Helck, por el contrario, mantiene que se trató de una invasión. 

No constituían exactamente una unidad racial, ni tampoco lingüística, y no se llamaban a sí mismos hicsos. Fueron los egipcios quienes los denominaron así, con un término que significaba para ellos “gobernantes extranjeros”. La opinión más generalizada desde hace tiempo es que se trataba de pueblos semitas, cananitas o proto-fenicios. Sin embargo, en 1978 Dayton los relacionó con los micénicos. Posteriormente, desde 1989, han aparecido en las excavaciones de los palacios reales de Avaris evidencias creto-micénicas, y recientes descubrimientos lingüísticos parecen avalar también esta tesis. 

Reconstrucción de un fresco minoico en un palacio hicso

La fuerza de la cultura faraónica se demostró al ser asimilada por este pueblo que, como todos los bárbaros, se dejó civilizar por el país que dominó. Tomaron títulos faraónicos y escribieron en egipcio, aunque a veces conservaran sus nombres. A su vez aportaron el uso del caballo, el doble arco y el carro de guerra, procedente de Siria, que en esa época se extiende por todo el Mediterráneo. Ambos elementos serán factores decisivos en el ejército egipcio del Imperio Nuevo. El carro iba ocupado por dos hombres, uno de los cuales se encargaba de guiarlo mientras el otro se concentraba en el manejo de la lanza o del arco. Se trataba de armas más largas y de mayor alcance que las que utilizaban los soldados de a pie. También se debe a ellos el uso del torno en alfarería, el trabajo del bronce y la introducción de algunos instrumentos musicales, como la lira y el laúd. Es de destacar que durante esa época florecieron las artes y las letras. 

Los hicsos demostraron que la frontera norte de Egipto no era inexpugnable, y que era preciso construir fortificaciones que evitaran una catástrofe similar en un futuro. 

Para los egipcios el dominio por parte de este pueblo extranjero fue una gran humillación, recordado siempre como un hecho execrable del que se conservó amarga memoria, porque había roto el mito de la superioridad egipcia. Es por ese motivo por el que apenas sabemos nada de esas dos dinastías, pues solían ignorarlas en sus escritos. Pero las acusaciones de crueldad que arrojó sobre ellos Maneton no parecen demasiado objetivas, y en realidad todo tiende a indicar que fueron unos gobernantes justos. 

Una de las razones por la que los egipcios los detestaban tanto era por su negativa a adoptar la religión egipcia. Aunque sus reyes se llamaban “hijos de Ra”, no aceptaban el culto a Ra ni a Osiris. Eligieron, sin embargo, a Set como su dios estatal, al que identificaron con Baal, su principal divinidad, señor del cielo, de la fertilidad y las tempestades. También alentaron la construcción de templos a los dioses tradicionales de Egipto. 


Los egipcios no dejaron de mantener un sentimiento de hostilidad hacia el invasor. Los rebeldes convirtieron a Tebas en su centro y declararon su independencia con respecto a los hicsos, dando origen a la dinastía XVII. 

Kamose, último faraón de dicha dinastía, consiguió conquistar Menfis y muchas otras ciudades. Finalmente Amosis, primer faraón de la XVIII, se apoderó de Avaris hacia el 1530 a. C. y expulsó a los hicsos hacia Palestina. 

Según Flavio Josefo, “Amosis intentó asediar y tomar por la fuerza la fortaleza; más de 400.000 hombres la rodeaban. Cuando la idea de tomar la ciudad mediante el asedio comenzaba a desesperarle, Amosis llegó a un acuerdo. Los hicsos abandonarían Egipto y se marcharían donde quisieran, sin sufrir represalias. Después de este acuerdo, escaparon con sus familias y posesiones. No eran menos de doscientas cuarenta mil almas. Partieron de Egipto y pusieron rumbo a las tierras salvajes”. 


Las crónicas egipcias, sin embargo, hablan de un mayor derramamiento de sangre. Las inscripciones funerarias del general de Amosis hablan de tres batallas diferentes en Avaris. “Allí luché y gané una mano. Así le fue informado al heraldo real y recibí una medalla al mérito”, cuenta la inscripción. Los escribas egipcios utilizaban manos amputadas para contar las bajas enemigas. 

Los relieves muestran grupos enteros de hicsos hechos cautivos, y las ruinas demuestran que la ciudad fue saqueada, si bien no hay señales de que existiera una matanza generalizada.

16 comentarios:

  1. Así es, madame, un pueblo que se asentó finalmente en el norte egipcio... El carro era el considerado el tanque de la época, un avance militar revolucionario que, siglos después, les daría a los egipcios las sonadas victorias militares de los Ramésidas...

    Feliz tarde.

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  2. Aunque la cultura egipcia era muy superior a la de otros pueblos invasores, qué duda cabe que también acabó enriqueciéndose culturalmente por sus aportaciones. La historia del antiguo Egipto fue tan larga que hubo lugar para algunos episodios como el que hoy nos trae aquí.
    Lo de la aportación del carro de dos ruedas fue un hallazgo militar importante. Un par de siglos más tarde vemos a Ramsés II subido en uno de ellos persiguiendo al pueblo hebreo tras concederles la libertad (según la película Los Diez Mandamientos), aunque parece ser que fue un descendiente de aquel faraón el que realmente se encargó de la persecución.
    Un saludo.

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  3. Me encanta leer a estos episodios! Feliz semana para usted!

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  4. Me parece muy interesante y apasionante este tema - como cada una de las entregas en que nos tiene acostumbrados - Estos Hicsos son tan enigmáticos y causaron tantos cambio en el Egipto faraónico como los denominados "Pueblos del mar", Enhorabuena, como siempre un gusto visitar este blog aun que no se comenta como es debido.

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  5. he disfrutado como un enano con el texto de hoy madame. uno de esos pueblos oscuros que aparecen y desaparecen de la historia porque a nadie les interesa reivindicarlos y ya nadie se acuerda de las barbaridades que cometieran o no tuvieron bardos que cantaran sus victorias. estaba leyendo y pensaba que eran los mismos que los llamados 'pueblos del mar' aunque parece que eran otros, ¿no?
    pero ojo, si tenían a Baal como dios... entonces eran de la parte de... me estoy liando. ya tengo la tarde lista.
    salou, madame... perdón, saludos, madame!

    bisous!!

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  6. Reconozco no saber mucho de los hicsos, y usted me ha ayudado hoy a saber algo más de este pueblo. Leí hace unos años ya La batalla de Tebas, la novela de Naguib Mahfuz, que fue premio Nobel, sobre las luchas de los faraones refugiados en Nubia contra los hicsos. Fue una lectura muy interesante e instructiva sobre aquellos invasores del Egipto a los que sirvio José, el hijo de Jacob.
    Beso su mano.

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  7. Hola Madame: Los Hicsos son un pueblo poco conocido, de esos que la noche de los tiempo los cubre.

    Muy interesante su relato Madame. Después de todo parece que en este caso se beneficiaron ambos pueblos.

    Besos Madame

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  8. Hola, Madame

    Estos "pueblos del mar" siguen siendo un enigma. Parece que Egipto y todo lo que lo rodea tiene ese halo de misterio y los hicsos se adaptan genial a esta cultura.

    He disfrutado mucho leyendo esta entrada, imaginando los carros de combate, y a esos 400.000 soldados, que desde luego, eran muchos.

    Feliz día, Madame.

    Bisous.

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  9. Muy interesante la historia de los Hicsos, aunque en Egipto no les fuera demasiado bien al final

    Bisous

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  10. Debido a las invasiones las culturas se fusionaban y la más fuerte dominaba. Por cierto los Egipcios ganaban en cultura, mientras los Hicsos dejaron su capacidad para la guerra. Interesante, como siempre.
    mariarosa

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  11. Los hicsos en el segundo milenio demostraron que Egipto era vulnerable, y ello provoco el fortalecimiento de las fronteras en el Imperio Nuevo. Esta inmigración de pueblos asiáticos encontró poca resistencia en un Egipto en plena anarquía y descomposición, ayudado por su superioridad militar basada en el caballo y en el carro de combate. Muy bien explicado esta dominación del segundo período intermiedio de Egipto. Feliz martes santo, madame.

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  12. Me parece muy interesante que los hicsos, el pueblo extrajero que ocupó Egipto pudiese tener un origen micénico, porque vendría a demostrar una expansión procedente del otro lado del Mediterráneo previa al despliegue de la cultura griega. No en vano la cultura micénioca era una de la más avanzadas de la época.
    Besitos

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  13. Conocìa esta historia de los hicsos porque cuando estuvimos en Egipto nos explicaron la aportaciòn que hicieron con el carro de combate. Debo decir que viajar por Egipto entre sus templos y el rio Nilo es algo inexplicable muy recomendable. Me ha gustado mucho esta entrada.

    un saludo

    fus

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  14. Muy interesante esta entrada y para mí con datos que no conocía.

    Bisous

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  15. Me gustó la publicación. Como siempre, usted relata de tal forma que me apasiono durante toda la lectura. Generalmente detestaba la historia cuando la estudiaba...

    ¿Qué pasó luego con los hicsos? ¿No hay ninguna señal posterior a la reconquista de Egipto?


    Mis saludos dama enmascarada!

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  16. A pesar de ser invadidos por esta civilizacion ,los egipcios sacaron provecho de esta cultura para su posterior crecimiento . Hasta en los malos momentos uno aprende de los enemigos madame
    Un abrazo

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)