miércoles, 7 de marzo de 2012

Paul Scarron

Paul Scarron había tenido una infancia dura. Nació en 1610, séptimo hijo de un parlamentario parisino. Perdió muy pronto a su madre, y el padre volvió a casarse. La relación con su madrastra era tan mala que lo impulsó a abandonar su hogar siendo aún muy joven. 

Estaba previsto que entrara en religión, pero con 19 años a él no le parecía una idea apetecible, y primaban las ganas de divertirse. Y se divirtió, desde luego. Por su vida desfilaron actrices, famosas cortesanas, prostitutas y toda clase de mujeres. No había ninguna a la que no pareciera encontrar buena. En compañía de otros poetas, todos tan arruinados como él, cometió mil y un calaveradas que acabaron por alarmar a su padre. Este, para tratar de reconducirlo, recurrió al obispo de Le Mans y obtuvo para él un puesto de secretario. Era el año 1635, aquel en el que nacería Françoise d’Aubigné. Paul tiene 25, y consigue hacerse apreciar por el obispo lo suficiente como para acompañarlo a Roma. 

Cuando años más tarde la joven Françoise conozca al poeta, Scarron será ya un inválido con los huesos deformados. Apenas se puede reconocer en él al seductor que fue un día. Tal vez si ella hubiera leído antes su obra lo hubiera comprendido, pero no había sido así, y no estaba preparada para encontrarse con su desagradable aspecto físico. 

Scarron

Él mismo nos ha dejado esta descripción de su persona: 

“Sin pretender que pudiera ser un obsequio para el público, me habría hecho pintar, si algún pintor se hubiese atrevido. A falta de pintura, voy a decirte más o menos cómo soy. Tengo 30 años pasados; si llego a los 40, agregaré muchos males a los que padecí desde hace ocho o nueve años. Mi estatura es normal, aunque pequeña, pero mi enfermedad la ha reducido en unos 30 centímetros. Mi cabeza es un poco grande para mi talla; tengo el rostro bastante lleno por tener el cuerpo muy descarnado; mi vista es buena, aunque mis ojos son saltones; los tengo azules, uno más hundido que el otro del lado que inclino la cabeza; mi nariz es de bastante buen dibujo. Mis dientes, antaño perlas cuadradas, son del color de la madera, y pronto serán del de la arcilla; perdí uno y medio del lado izquierdo, dos y medio del derecho, y dos están un poco picados. Mis piernas y mis muslos formaron primeramente un ángulo obtuso, luego uno recto, finalmente uno agudo. Mis muslos y mi cuerpo forman otro, y al inclinarse mi cabeza sobre el estómago, me parezco bastante a una Z. Los brazos se me han achicado tanto como las piernas, y los dedos tanto como los brazos. En fin, soy una abreviatura de la miseria humana.” 

Padecía espondiloartritis, una terrible forma de reumatismo deformante. Ya no podía mover aquellas piernas con las que en otro tiempo tanto y tan bien había bailado. 

Eso era lo que Françoise iba a encontrar en su primer contacto con el mundo. Ella no podía conocer toda la inteligencia, el talento, la fuerza de carácter que encerraba aquel cuerpo deforme. Su espanto al verlo fue tan grande que en vez de saludarlo estalló en llanto y, sin encontrar su propia voz, fue a esconderse en un rincón, muerta de vergüenza. 


El poeta no logrará arrancarle ni una palabra. Pero no se ofende; la comprende. A base de humor logra dominar la situación y calmar las cosas. Scarron es capaz de reírse de todo, incluso de sí mismo, a pesar de los horribles dolores que soporta cada día.

Luis XIII le había concedido una pensión de 500 escudos, aunque posteriormente la perdería debido a sus simpatías por la Fronda. Ese sentimiento se refleja en Las Mazarinadas, unos versos contra Mazarino que, aunque escritos de modo anónimo, dejan adivinar quién es el autor. Otras plumas se sumaban por entonces a las que escribían sátiras contra el cardenal. Siete de las Mazarinadas eran obra de Cyrano de Bergerac, aunque también él lo negaba. 


Paul llevaba un lujoso tren de vida. Era un anfitrión encantador y la gente buscaba con afán una invitación a sus cenas. Debido a tanto derroche, siempre estaba sin un céntimo. Sus obras obtenían grandes éxitos, pero no llenaban su bolsa, de modo que bromeaba diciendo que vive en el hôtel de l’Impécuniosité (la mansión de la ruina). En él recibe a intelectuales y grandes personajes de la Corte. La marquesa de Sévigné es una de las asiduas. 

Otra de las personas que frecuentaban la casa del poeta era su vecina Marie-Marguerite de Saint-Herman. La joven Françoise d’Aubigné había entablado amistad con Marguerite durante su estancia en París, y cuando regresó a Niort comenzó a mantener correspondencia con ella. Marguerite encuentra tan exquisita, tan bien escrita aquella carta que se la muestra a Paul, y él, divertido, toma la pluma para responderle personalmente. 

Esta es la carta de Scarron a Françoise: 

“Mademoiselle, siempre sospeché que esa jovencita que vi entrar hace seis meses en mi habitación, con un vestido demasiado corto, era tan espiritual como su rostro delataba. La carta que habéis escrito a mademoiselle de Saint-Herman está tan plena de inspiración que estoy descontento de la mía, que no me hizo conocer antes todo el mérito de la vuestra. Para deciros la verdad, jamás hubiese creído que en las islas de América o entre las religiosas de Niort, se aprendiese a escribir bellas cartas, y no puedo imaginar por qué razón habéis tenido tanto cuidado en ocultar vuestra inspiración, siendo que todos quieren mostrar la suya. Ahora que habéis sido descubierta, no debéis oponeros a escribirme tan bien como a mademoiselle de Saint-Herman. Haré lo posible por escribir una carta tan buena como la vuestra, y a vos os complacerá ver que me falta mucho para tener tanta inspiración como vos…” 


Françoise se siente sorprendida al recibir la carta, y, desde luego, aliviada, puesto que pensaba que lo había ofendido gravemente con su reacción durante aquella visita. Madame de Neuillant autoriza la correspondencia con Scarron, y comienza así una actividad que le resultaba muy grata, un consuelo en medio de su soledad. 

Para entonces Françoise se había convertido en una joven muy hermosa. Madeleine de Scudéry nos la describe así: 

“Es alta y de buen talle, cutis muy liso y hermoso, cabellos de un castaño claro y muy agradable, nariz bella, boca bien dibujada, aire dulce, noble, alegre, modesto, y, para hacer su belleza más perfecta y radiante, tiene los ojos más hermosos del mundo, negros, brillantes, dulces, apasionados, llenos de espiritualidad. En ellos solía aparecer la dulce melancolía con todos los encantos que la acompañan casi siempre. La jovialidad se dejaba ver a su vez, con los atractivos que la alegría puede inspirar.” 

Sus manos eran también muy admiradas, de ahí que un día, mucho después, harán exclamar a Luis XIV: “Una bella mano vale un blasón”. 

Paul ha visto todo eso. Demasiado bien lo ha visto, y canta en rendidos versos su belleza. 

El fuego que brilla en sus ojos 
No es un fuego fácil de pintar. 
Los versos no sabrían expresar 
Ni la languidez de su rostro, 
Ni ese aire tan suave, modesto y prudente 
Que al tiempo que inspira amor, 
Quita el espíritu y el coraje. 
Si todos esos visibles tesoros 
Y el aspecto de su adorable talle, 
Forman un objeto muy amable, 
Lo que ella oculta de su cuerpo 
Sólo podría ser admirable. 

Scarron está perdido. 


Continuará el próximo día con la última parte de esta serie sobre los primeros años de Madame de Maintenon.

33 comentarios:

  1. Bien por Scarron, es feo pero sabe escribir muy bien. Creo haber leído algo de la vida de este poeta en el otro Blog. La sigo y espero la historia.

    mariarosa

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    1. Así es, madame. Ante la falta de tiempo estoy extrayendo algunas de las historias que les conté en su momento en la corte del rey sol.

      Feliz día

      Bisous

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  2. una abreviatura de la miseria humana. de la miseria exterior, de la miseria a la que puede verse reducida una persona que ha abusado de su talento y a la que le queda únicamente su talento. y no es poco.
    la historia de scarron y la aubignette me gustó antes y me gusta ahora igual.

    bisous madame!

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    1. Me parece una forma demoledora de describirse. "Abreviatura de la miseria humana". Una de esas expresiones que me han quedado grabadas a fuego en la mente. Hay que tener un carácter muy entero y un asombroso sentido del humor para reírse incluso de sí mismo en esas circunstancias.

      Gracias, monsieur, feliz tarde.

      Bisous

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  3. “ soy una abreviatura de la miseria humana.”
    Que palabras tan duras madame para definirse a si mismo y tan jóven,con tan solo 30 años...
    Esto es ser honesto y consigo mismo y no caer en la depresión.
    Pero también es verdad que en su alma había bondad, y mostraba parte de loo que fue con suma delicadeza.
    Bisous

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    1. Era un hombre inteligente. Sabía que había dos formas de tomarse las cosas, y eligió la mejor. No, él no cayó en la depresión. Se aferró a su talento y con él salió a flote.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  4. La bella y la bestia. Un tema eterno, como el amor y el deseo.
    Un saludo.

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    1. Creo que se podría emplear con toda justicia ese símil, en efecto. Son cosas que no solo ocurren en los cuentos.

      Feliz día, monsieur.

      Bisous

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  5. El ingenio siempre ha sido la debilidad de las mujeres que son mucho más que hermosas. Bien por Scarron que supo hacer de la necesidad virtud...me gustan tanto estas ventanitas abiertas a la corte, Madame...me traen buenos recuerdos. Bisous

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    1. De momento no tengo más remedio que consolarme así, porque ni para este tengo tiempo. Me es preciso recurrir a lo ya hecho.

      Feliz tarde, madame.

      Bisous

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  6. Me pasma el autorretrato que hace de si mismo el abate Scarron. Una abreviatura, decía que era, y así debía serlo por la descripción. Y me venía a la cabeza el propio Cyrano.Ante el abate Scarron Cyrano era George Clooney, jijiji. En cuanto a plumas y versos no sé. ¿Alguna vez llegaron a cruzarse floretes y concursos de versos entre los dos?
    Besitos

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    1. Me ha hecho reir la comparación con George Clooney, aunque claro, al lado del otro supongo que podríamos considerarlo así.

      Uf,madame, ya lo creo que hubo sus más y sus menos. En la carta satírica Contre Ronscar, Cyrano arremetió contra Scarron y llegó a acusarlo de plagiario.

      Buenas noches

      Bisous

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    2. Por cierto que eso de "Ronscar" era ni más ni menos que un anagrama de "Scarron".

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  7. Vaya manera de retratarse este hombre; tenía sentido del humor. Interesante entrada, madame. Que tenga un gran fin de semana. Bisous.

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    1. Falta le hacía el sentido del humor, monsieur, porque lo peor no era lo deformado que estaba, sino los horribles dolores que debía soportar.

      Buenas noches

      Bisous

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  8. Las veces que los hombres hemos emulado accidentalmente a Scarron con el tema del humor en momentos incomodos y no se lo agradecimos jeje
    Aguardaremos como continua este relato madame
    Un abrazo

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    1. Monsieur, el sentido del humor siempre es la mejor arma a la que se puede recurrir. Espero que usted, al igual que Scarron, no lo pierda nunca.

      Buenas noches

      Bisous

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  9. Tremendo, madame...
    No conocía a este personaje.

    Feliz noche.

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    1. Un imprescindible en nuestra corte del rey sol, madame, con sus mazarinadas. Pero además, por ser el primer esposo de Madame de Maintenon.

      Buenas noches

      Bisous

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  10. Es difícil no recordar las letras de Scarron, porque es un magnífico artículo éste. Recuerdo que comenté entonces algo sobre los versos que declaraban su admiración por la joven, pero hoy he reparado mejor en lo que ya veo otros también lo han hecho: la patética carta describiéndose a sí mismo. Su retrato le da la razón, y sin embargo sus versos causaron mayor impresión en Françoise que la enfermedad y sus efectos.
    Beso su mano.

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    1. Hay que tener valor para afrontar eso que describe, y no solo para verse en el espejo, sino para soportar los dolores de la enfermedad, y que iban en aumento con el tiempo.

      Muchas gracias, monsieur. Buenas noches.

      Bisous

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  11. Admirable Scarron, su inteligencia y sentido de humor salvaban la fealdad física. La audacia de la carta, dice mucho de su naturaleza resolutiva. Nada raro que pudiera enamorar por mas contrahecho que fuera.

    Bisous y buenas noches.

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    1. Sí, también había que tener valor para intentar la conquista, sobre todo después de la base de la que partía con la jovencita.

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  12. Me hace gracia el comportamiento de Francoise una vez descubre a Scarron por primera vez. ¡Adorable su inocencia aunque resultara dolorosa para el hombre! Suerte que nuestro caballero sabe reírse de todo, incluso de su propia miseria humana.

    ¿Sabe usted algo? La terrible metamorfosis del poeta me ha recordado al cambio fatal acontecido en la persona de John Wilmot, conde de Rochester, a causa de la sífilis; tan bien interpretado en la ficción por el señor Depp. ¡Qué triste que un seductor de antaño acabe reducido a un amasijo deforme de huesos y pellejo!

    Bisous Madame, y atenta a su siguiente entrega.

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    1. Pues es verdad, madame, otro de la época que terminó realmente mal. En cualquier caso, el señor Depp es adorable :)

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  13. me resulta familiar esta historia querida Madame, ya ha sido publicada? de todos modos es bella historia, esperaré el final saludos querida amiga

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    1. Sí, madame. Ante la falta de tiempo, he de recurrir de vez en cuando a cosas ya publicadas por mí en otro lugar.

      Feliz tarde

      Bisous

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  14. bueno a falta de encantos naturales tiró de labia que al final es lo que cuenta...

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    1. Menos mal que tenía bastante como para sacarlo de algún apuro.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  15. Será feo, pero demostró que la inteligencia gana. Recuerdo a este personaje, Madame, es difícil olvidarlo.

    Bisous

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    1. Así es, madame. La inteligencia y el carácter, porque otro en su lugar se hubiera venido abajo hacía tiempo, pero nada parecía capaz de derribar a Scarron.

      Buenas noches

      Bisous

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  16. Hola Madame:

    Difícil olvidar a Scarron Madame. Supo demostrar que la inteligencia no siempre es sinónimo de belleza externa.

    Feliz Día Madame. No me gustan estos días señalados, porque el día de las damas es diario, sobre todo damas con temple como Ud.

    Besos Madame

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    1. Muchas gracias, monsieur. Es triste tener que celebrar un día al año, porque eso significa que sigue existiendo discriminación.

      Buenas noches

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)