lunes, 5 de marzo de 2012

Nur Jahan, Emperatriz de la India

*Nur Jahan*

La historia de Nur Jahan, una de las mujeres más poderosas de la India, aparece recubierta de un velo romántico. Mirza Ghias Beg, su padre, fue un tártaro que había huido de la pobreza en la que vivía en su Persia natal después de que su aristocrática familia hubiera caído en desgracia. Ghias y su esposa, Asmat Begum, decidieron probar fortuna en otro lugar, lejos de su tierra, y se unieron con sus hijos a una caravana que partía de Ispahán rumbo al Indostán. 

El viaje no estuvo exento de penalidades: cuando se hallaban aún a medio camino, fueron atacados por unos bandidos. En el asalto perdieron casi todas sus propiedades, excepto dos mulas que la familia tenía que turnarse para montar. 

Al llegar a Kandahar, Asmat dio a luz a una hija a la que llamaron Mehrunnisa (Sol entre las mujeres), cuarto vástago del matrimonio. Era el año 1577. Muchos años después el propio Jahangir, emperador mogol de la India, daría a Mehrunnisa el nombre de Nur Jahan (Luz del Mundo). 

Jahangir

La leyenda cuenta que la niña nació en medio del desierto, y que, como no había ninguna esperanza de que pudieran llegar con ella a un lugar seguro, decidieron abandonarla. Mientras la madre tuvo a la vista el árbol bajo el que la habían dejado, fue capaz de mantener su resolución, pero tan pronto como dejó de verlo se arrojó al suelo y se negó a continuar sin ella. El padre, conmovido por la pena de su esposa, regresó y se encontró con una enorme serpiente negra enroscada en torno al cuerpo de la recién nacida, abriendo ya sus temibles fauces para devorarla. Un gemido de angustia brotó del pecho del hombre, algo que sobresaltó a la serpiente haciendo que rápidamente abandonara su presa y emprendiera la retirada. El milagro alentó a los padres a continuar la lucha, y antes de que sus fuerzas se agotaran tuvieron la suerte de encontrarse con otros viajeros que aliviaron sus necesidades. 

Al llegar a su destino, Ghias entró al servicio de un omhra, un alto dignatario de la corte, y, debido a sus habilidades y su prudencia, llegó a ser el tesorero del Imperio

La niña se convirtió en una joven de sorprendente belleza. Su inteligencia corría a la par, y gracias al esmero con el que su padre había abordado el asunto de su educación, su cultura era superior a la de las mujeres de su tiempo. Fue prometida al omhra turcomano Sher Afghan Quli Khan, gobernador de Bardhaman, en Bengala. Se casó con él en 1594, cuando tenía 17 años, y fruto de ese matrimonio fue su única hija, Ladli, nacida en 1605. 


Ese año falleció el emperador Akbar y era sucedido por su hijo Selim, que adoptó el nombre regio de Jahangir. Dos años más tarde, el 30 de mayo de 1607, el omhra era ejecutado tras haberse aliado con los enemigos del emperador. 

Mehrunnisa entró entonces al servicio de una de las madrastras de Jahangir, aquella que había sido la esposa principal del difunto Akbar. No eran buenos tiempos para su familia, que había caído en desgracia: uno de sus hermanos y el primo de su madre fueron ejecutados ese año, acusados de haber tomado parte en un complot para atentar contra la vida de Jahangir. 

En marzo de 1611 la fortuna de la dama cambió. Se encontró en palacio con Jahangir durante la fiesta del año nuevo persa, al comienzo de la primavera. Él quedó tan seducido por su belleza que el 25 de mayo de ese mismo año la convertía en su esposa. 

El hecho de que ella llevara ya cuatro años residiendo en palacio parece descartar las legendarias versiones que cuentan que el emperador se había enamorado cuando era tan solo un joven príncipe, antes del matrimonio de Mehrunnisa con el omhra. Según este relato, habría pedido a su padre que se la entregara, pero Akbar se negó a romper un compromiso ya hecho. Aunque el príncipe respetó la decisión paterna, sus sentimientos no se atemperaron, y al subir al trono habría tratado de persuadir a Quli khan de que le cediera a su esposa para su harén. Al no conseguirlo, siempre de acuerdo con esta versión, acusó falsamente al omhra de tramar una rebelión. Pero no parecería razonable, entonces, que tardara tanto tiempo en dar muestras de fijarse en Mehrunnisa tras la muerte del marido. 

Nur Jahan

El emperador dio a su esposa el nombre de Nur Mahal (Luz de palacio), y más tarde, en 1616, le concedió el de Nur Jahan. Cuando ambos se casaron, su unión causó no poca sorpresa: ella, aunque seguía siendo bellísima, a sus 34 años estaba considerada una mujer de mediana edad, y además era la viuda de un hombre que había perdido tan ostensiblemente el favor real. 

Al principio fue tan solo una de tantas esposas y concubinas como reunía su harén, mujeres con las que Jahangir ya tenía hijos. Sin embargo, la influencia que Nur llegó a ejercer, tanto sobre su esposo como sobre el Imperio, fue enorme. El emperador era adicto al opio y al alcohol, lo que hacía que fuera ella quien llevara verdaderamente las riendas del gobierno. Incluso concedía audiencias, y los ministros le consultaban toda clase de asuntos en su amplio zenana (los aposentos femeninos dentro de la corte). Puesto que no era decoroso que una mujer apareciera ante los hombres, Nur gobernaba a través de ministros de su confianza, pero era ella quien aprobaba todas las órdenes en nombre del emperador. 

La emperatriz se tomó un especial interés por mejorar las condiciones de las mujeres, concediéndoles tierras y dotes para las niñas huérfanas. Con la autorización de su esposo, hizo acuñar monedas en su propio nombre y fue propietaria de barcos que transportaban peregrinos y cargamento a la Meca. Bajo su gobierno la capital, Agra, prosperó y se convirtió en importante centro comercial. 


Nur ejerció la misma influencia sobre la moda, el arte o los cosméticos. Le gustaba experimentar nuevos perfumes y, como experta gemóloga, gastaba dinero a manos llenas en joyas. No escatimaba tampoco en sedas, brocados, porcelanas y alimentos exquisitos que hacía traer de tierras lejanas. Construyó bellos edificios, entre los que cabe destacar la tumba de su padre, cuya belleza solo cede su preeminencia ante el Taj Mahal. Escribió poemas y animó a las mujeres de la corte a hacerlo también. La emperatriz gustaba de organizar concursos de poesía en los que solía mostrarse muy generosa con los ganadores. 

Su familia resultó muy favorecida con ese estado de cosas. Uno de sus hermanos fue gran visir, y una hija de éste, Mumtaz Mahal, se casó con el príncipe Khurram, tercero de los hijos de Jahangir. 

Khurram se rebeló contra su padre, iniciando una guerra de sucesión. La reina apoyó al cuarto de los hijos de su esposo, Shahryar, al que casó con su única hija. De ese modo se aseguraba de que, cualquiera que fuera el bando triunfador, su familia seguiría bien situada en la corte. 

El emperador fue capturado por los rebeldes en 1626, mientras que la emperatriz logró escapar y reunir un ejército con el que rescatar a su esposo. Los relatos con tinte legendario que siempre han envuelto a Nur la sitúan conduciendo las tropas sobre un elefante, disparando flechas por entre las cortinas de su howdah. Una flecha del enemigo hirió a su nieta, sentada en su regazo. La emperatriz entró con osadía en el campamento enemigo, pero finalmente también ella fue apresada. Sin embargo, logró reunir partidarios incluso desde su cautiverio, y pronto fue liberada junto con su esposo. 

Mumtaz Mahal, sobrina de Nur

Jahangir fallecía en octubre del año siguiente, a causa de sus excesos. Tras su muerte, Khurram se hizo con el trono y reinó como Sha-Jahan el Magnífico, aquel que hizo construir el Taj Mahal para su amada esposa, la sobrina de Nur. 

La emperatriz fue confinada entonces en una mansión de Lahore en la que vivía con su hija, retirada de los asuntos de Estado y enteramente dedicada a fabricar perfumes y componer versos que firmaba con el pseudónimo de Makhfi

Nur Jahan murió en 1645, a la edad de 68 años. Está enterrada en Lahore, Pakistan, en una tumba que ella misma hizo construir junto a la de su esposo el emperador.

40 comentarios:

  1. Queda claro que Nur estaba predestinada. Que se salvara de las fauces de la serpiente en el desierto cuando fue abandonada y rescatada ya parece un augurio de que no llevaría un vida aburrida.
    Dentro de un momento estoy con usted.
    Beso su mano.

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    1. Bueno, yo creo que más bien esa parte pertenece a la leyenda, y que su nacimiento tuvo lugar bastante más tranquilamente en Kandahar. Pero el relato de la serpiente le da un delicioso toque oriental.

      Muchas gracias, monsieur. Buenas noches.

      Bisous

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  2. Me ha gustado mucho la historia de Nur, y conocer algo nuevo sobre historia oriental sobre la debo decir que estoy muy verde en el tema, pero gracias a vos sé algo más.
    Buenas noches, madame

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    1. Yo también estoy bastante verde, madame: oriente no es lo mío, pero algunos personajes merecen ser rescatados, como es el caso de esta mujer.

      Buenas noches

      Bisous

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  3. Hola, Madame

    La historia de Nur, me ha gustado mucho porque apenas conozco casi nada sobre Oriente. Es sorprendente todo lo que hizo esta emperatriz, cultivó las artes, ayudó a las mujeres, fue estratega y reinó en un mundo en el que los hombres tenían el poder.

    Me ha asombrado la historia de Nur, subida a un elefante y luchando por recuperar a su marido. Tuvo que ser una mujer realmente impresionante.

    Me ha encantado la entrada.

    Feliz martes, Madame.

    Bisous.

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    1. Lo más asombroso es que consiguiera todo eso en una sociedad como aquella, en la que las mujeres permanecían encerradas en harenes. Si era difícil para una mujer gobernar en occidente, debía de serlo doblemente en oriente.

      Buenas noches, madame

      Bisous

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  4. Buenas noches Madame, parece un cuento de las Mil y una Noches. Dotada de inteligencia y belleza al final tuvo suerte en la vida. Pero además fue leal con su esposo hasta el fin de sus días. Dicen que detras de un gran hombre hay una gran mujer y en este caso fue así.
    Todas las historias orientales tienen un halo de místerio y de leyenda.
    Bisous

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    1. Sí, fue leal, pero en esa lealtad también había mucho de interés, porque su gobierno dependía de la supervivencia de su esposo.
      Tuvo suerte, en efecto. Incluso cuando al final perdió la partida, su confinamiento fue de verdadero lujo.

      Buenas noches

      Bisous

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  5. Verdad o leyenda esta claro que el destino no le tenia preparado una vida normal , vulgar, estaba decidido que su vida seria algo especial.
    Un beso.

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    1. Fue especial e intensa, no cabe duda. Le dio tiempo a hacer muchas cosas.

      Buenas noches, monsieur

      Bisous

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  6. Que vida extraordinaria la de esta mujer. Pensar de la nada, de ser una niña abandonada, surgió hasta ser emperatriz. Maravillosa historia.

    Saludos madame.

    mariarosa

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    1. En realidad la leyenda se ha encargado de adornarla. Hay que tener en cuenta que ella pertenecía a una familia aristocrática allá en Persia, aunque hubieran caído en desgracia. Su padre era digno de ocupar un buen puesto en la corte, y eso facilitó mucho las cosas.

      Buenas noches, madame.

      Bisous

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  7. Nur Jahan, "Luz del Mundo", para luego ser abandonada en el desierto. Es inconcebible cómo con demasiada frecuencia descartamos de nuestra vida aquello que nos aporta luz y puede llegar a ser luz del mundo.

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    1. Nunca sabemos qué depara el destino. A veces sus giros son extraños.

      Feliz día, monsieur.

      Bisous

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  8. Una mujer de gran valía, inteligente sin duda, que se manejaba bien entre las bambalinas del poder, moviendo los hilos que su marido parecía descuidar. Una vida ajetreada. Parece que al final, aunque confinada en su retiro, sus últimos años fueron más tranquilos, aunque también más sosos.
    No me extraña que a los 34 años fuera considerada una mujer de "mediana" edad, si tenemos en cuenta que murió a los 68.
    Un saludo.

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    1. Sí, curiosamente fue exactamente la mitad de su vida, una vida con un balance bastante positivo.

      Feliz día

      Bisous

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  9. Rompiendo esquemas, viaje exótico. Madame, suerte que las damas como esta no tenían adiciones, sino, qué sería del mundo. Potente, muy potente, la leyenda del nacimiento en el desierto de la niña.
    Feliz martes.

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    1. También es una lástima que no hubiera más caballeros con adicciones, para que más mujeres de estas hubieran podido gobernar el mundo. Tal vez hoy sería un poco mejor, no es por nada.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  10. toma ya. vaya diferencia con las historias de otras reinas de vida truculenta que nos cuenta, madame. aquí aparecen serpientes que estrangulan, o la propia emperatriz disparando flechas a lomos de un elefante. eso si, las intrigas y las conspiraciones y los hijos que se rebelan contra los padres... en todas partes cuecen habas. cuando ha aparecido lo de Nur Mahal he dicho '...ajá! el taj mahal!', y luego no. no era ella.
    el Asia central, me parece un mundo fascinante, madame, ya lo sabe.

    buen martes!
    bisous!

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    1. Ya ve, monsieur. Cambia el decorado. Aquí hay serpientes y elefantes, pero las ambiciones, intrigas y conspiraciones no conocen patria.

      No, no era la del Taj Mahal, que supuse que todo el mundo conocería ya su historia. Me pareció más interesante su tía.

      Feliz día, monsieur.

      Bisous

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  11. Interesantísima esta entrada por aportar personajes de otras culturas, poco estudiadas. Siempre escoje usted, madema, mujeres interesantas, con vidas desbordantes, algunas tristes como estas, pero mujeres llenas de fuerza y valor. Un cordial saludo.

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    1. Es que hay muchos personajes aún por descubrir, con vidas fascinantes y escenarios tan primorosos como este.

      Feliz día, monsieur

      Bisous

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  12. Había sobrevivido al abandono y a la serpiente cuando apenas tenía horas de nacida. Estaba claro que iba a ser una mujer de armas tomar...No todas las bellezas que nublan los ojos a los emperadores saben tener la prudencia y la astucia de Nur y me alegra saber que utilizó su talento para mejorar la vida de las mujeres de su pueblo. Adonde vamos ahora, Madame?

    Bisous

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    1. Menos mal que el emperador la encontró a tiempo, antes de acabar por cargarse su propio imperio.
      Pues ahora, madame, continuaremos con Paul Scarron, porque la falta de tiempo me obliga a recurrir a lo ya hecho.

      Feliz día

      Bisous

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  13. No conocía mucho sobre esta emperatriz que parece que fue ua dama de hierro en un mundo de hombres...al final también sus ansias de poder hicieron mella en su gobierno.

    Un beso Madame.

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    1. Ella lo sostuvo por su esposo. Cuando él faltó, su papel dejó de ser necesario. El sucesor sabía valerse bien por sí mismo.

      Feliz tarde, monsieur

      Bisous

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  14. Interesante que una mujer tuviera gobierno e influencia en una sociedad tan resctrictiva con las mujeres.
    La parte legendarai se aviene muy bien con la realidad que vivió gracias a su carisma personal.

    Bisous y buenas tardes.

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    1. Menos mal que el emperador confiaba plenamente en ella. Nunca hubiera logrado imponerse de otro modo, en una sociedad como aquella, a pesar de todo su carisma e inteligencia.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  15. que historia la de esta valiente e inteligente mujer, ahora esos países necesitan de ellas para iluminar a los políticos dueños del mundo y de la guerra, saludos Madame

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    1. La de talentos que se perderían, por no tener acceso las mujeres a las tareas de gobierno la mayoría de las veces.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  16. Hola Madame:

    He venido a acompañarla en su viaje a la India y ha escogido una historia de viaje excepcional y maravillosa.

    Me llama la atención que la dama tuviese esa influencia en las decisiones de estado.

    La leyenda de la serpierte simplemente genial. Parece de las mil y una noche...(que no tiene nada que ver)

    Besos Madame. Cuando parte el siguiente tren a la India??

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    1. Pues quién sabe, monsieur. Me he quedado con ganas de otro viajecito, aunque no será por el momento.

      Feliz tarde

      Bisous

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  17. Una mujer legendaria y que en el mundo occidental sería reconocida como una Juana de Arco (sé que no se parecen en nada salvo en su ardor guerrero, pero era por poner un ejemplo). Me la imagino sobre el elefante comandando a sus ejércitos.
    Besitos

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    1. Una imagen encantadora, por lo exótico que resulta en nuestro mundo.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  18. Una vida de película, madame. Se me ha hecho hoy corto el post tan interesante estaba. este viaje a la India ha resultado ser muy entretenido.

    Bisous

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    1. Nada como viajar en elefante para desestresar, jiji. Tendremos que organizar algún que otro viajecito de vez en cuando.

      Buenas noches, madame.

      Bisous

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  19. Sí que resulta emocionante esta historia, y muy apropiado para el mito ese nacimiento en el desierto con el peligro del abandono y la serpiente... La primera prueba que ha de superar una heroína o un héroe, la de la supervivencia tras un nacimiento heróico. Me ha encantado, madame. Beso su mano.

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    1. Muchas gracias, madame. Siempre nos quedamos en Europa, cuando lo cierto es que un toque exótico de vez en cuando no viene mal.

      Buenas noches

      Bisous

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  20. Madame! siempre tuve una fascinación por la India mogol, sobre todo sus Palacios-Hoteles... xD.

    No estaría mal si habla alguna vez del último Emperador mogol, que acabo siendo el primero de la India o algo así, durante la rebelión de los cipayos.

    Un gusto volver a escribir a una de las damas más grandes que conozco.

    Beijos

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    1. Don Matou, de modo que se ha apuntado usted al viaje a la India. Bueno, a ver si volvemos a darnos otra vueltecita por allí.

      Anda usted desaparecido! Menos mal que asoma.

      Feliz día

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)