viernes, 30 de marzo de 2012

La religión asiria


Los dioses y el culto asirios fueron un calco de las creencias de Babilonia. Los asirios idearon un amplio panteón con divinidades masculinas y femeninas, recogidas en listas que copiaban modelos arcaicos sumerios. Existe una inscrita en una tablilla de Nínive que registra 2.500 nombres de dioses. 

Las divinidades, imaginadas bajo aspectos antropomorfos, fueron agrupadas en tríadas y binas, estructuradas a su vez en numerosas familias. Había dioses del cielo, de la tierra, de las aguas y de los infiernos. El complejo panteón era presidido por el dios local Assur, que pasó a ser nacional cuando Asiria se convirtió en Imperio. Algunos autores han pensado que el dios fue en su origen la propia ciudad de Assur divinizada. A la deidad le fueron trasplantadas las características de Enlil y Marduk. Rey de todos los dioses y protector de los reyes, era una divinidad guerrera que acompañaba a los ejércitos y dirigía la flecha del arquero. Assur se complacía, además, en la crueldad de las torturas que padecía el enemigo capturado y en la deportación de los vencidos. Adopta la forma de un disco alado, o bien cabalga un toro. También era el dios de la fecundidad cuando se representaba bajo la forma de macho cabrío rodeado de ramos y frutos. 

Contó con importantes templos y santuarios en distintas ciudades, entre los que destaca el templo de Esharra, dentro de un conjunto arquitectónico que databa de hacia el 2100. Los zigurats, de más altura que el resto, tenían forma de torre escalonada. 


Tras Assur, la diosa Ishtar, que se cree que era su esposa, gozó de gran estima. “Primera entre los dioses”, “Señora de los pueblos”, y “Reina del cielo y la tierra”, se la veneraba, sobre todo, bajo sus atributos guerreros. En el templo de Assur era conocida como Assuritum (la asiria). Acompañaba a Assur en las batallas, montada en un carro tirado por leones y empuñando el arco. En Erech era la diosa del amor, y en cuanto a tal recibió los nombres de “la dama del amor”, “la reina del placer” y “la que ama el goce y la alegría”. Una de las formas de culto a Ishtar en esta faceta fue la prostitución por parte de las sacerdotisas que le estaban consagradas. 

Los dioses babilonios Marduk y su hijo Nabu contaron con muchos adoradores en Asiria, si bien en la época de Senaquerib se produjo una reacción en su contra. También Enlil, dios de las tierras, el que pronunciaba el nombre de los reyes y les daba fuerzas para cumplir con su destino; Ninurta, el hijo de Assur, y Adad, dios del rayo y de la tormenta, fueron muy venerados, lo mismo que Sin, el dios luna, titular de la sabiduría, del destino y de los oráculos. Otras divinidades eran Gula, diosa de los remedios, y Nergal, de la caza. 

Shamash fue el dios de la justicia. Como juez supremo, aparece en un trono con un cetro en la mano derecha. Era “el que da vida” y “el que hace revivir al muerto”. Vencedor sobre la noche y la muerte, Shamash era el héroe por excelencia. El hecho de sondear las tinieblas con sus rayos hacía de él uno de los grandes dioses de la adivinación. Gracias a su ojo, el porvenir no tenía secretos para él. 


Todo el culto, de clara influencia babilónica, estuvo minuciosamente regulado. El rey era el ishshiakum o vicario del dios absoluto, y participaba en los cultos y ritos como shangu supremo o sumo sacerdote. Era el encargado de cumplir la voluntad de los dioses y batallar en su nombre, y debía rendirles cuentas periódicamente del fiel cumplimiento de sus deberes mediante “cartas al dios”. En la época sargónida los reyes intentaron atribuirse honores divinos adoptando el título de hijos de los dioses. 

Había un complejo estamento sacerdotal masculino y femenino, controlado primero por un shangu y luego por un shatammu o administrador. Los sacerdotes se agrupaban en colegios religiosos y se ocupaban de la vigilancia de los templos, de mantener la ortodoxia y de organizar el culto, que cada vez si hizo más minucioso y ritualista, centrado en el control de las estatuas, a las que se trataba como a seres humanos: se las lavaba, vestía y ofrecía alimentos. A determinadas horas del día toda la corte celestial tenía que comer y beber. Los templos contaban con parques y establos repletos de animales bien cebados. Los sacerdotes se ocupaban también de las plegarias y sacrificios, así como de las grandes fiestas, especialmente las del Año Nuevo o Akitu

Frente a la religión oficial, el pueblo seguía otros derroteros. La gente creía en los poderes de la naturaleza y daba importancia a las prácticas astrológicas y adivinatorias, a los oráculos y a la interpretación de los sueños. 


Abundaban los espíritus infernales: Pazuzu, rey de los espíritus malignos del aire, con cuerpo de escorpión alado, garras de águila y cabeza con rostro de león; Lamashtu, devoradora de niños o Labartu, demonio femenino culpable de muchas enfermedades. Los celestes existían en menor número. Unos y otros dispensaban toda clase de males o bienes según el caso. Los hombres debían atraerse el bien o evitar el mal mediante adecuadas prácticas mágicas u oraciones. Los Lamassu o espíritus benefactores, encargados de proteger al hombre, eran representados a las puertas de los templos con forma de toros alados con rostro humano. Dentro de los malos espíritus había una clase que estaba formada por los difuntos que no habían recibido sepultura y se veían obligados a vagar eternamente. 

El hombre, condenado a morir, tenía la esperanza de subsistir en un tenebroso Más Allá (Arallu) gobernado por Nergal y Ereshkigal, dioses asistidos por otros seres infernales. Era un infierno en el que las almas de los muertos llevaban una existencia triste, un lugar en el que no se podía ser feliz. 


Bibliografía: 
El nacimiento de la civilización – Federico Lara Peinado 
mercaba.org/Rialp/A/asiria_religion.htm 
Historia de las religiones, vol 1 –Juan B. Bergua

16 comentarios:

  1. Muy interesante y compleja la religión asiria, sus ciudades serían dignas de ver, como amigo claro.

    Buen fin de semana.
    Bisous.

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  2. Curioso pueblo el asirio, con sus espíritus buenos y malos y la creencia en la vida de ultratumba. Tenían fama de sanguinarios. Algunos bajorrelieves lo confirman con esas escenas llenas de violencia. Aunque me imagino que a veces se exagera, parece ser que pusieron de moda la costumbre de empalar y desollar a los enemigos y exhibir sus "trofeos" en los caminos para minar la moral de sus adversarios.
    Un saludo.

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  3. Hola, Madame

    Por unos momentos, esta entrada, me ha hecho recordar las clases en la Facultad, y el mote del profesor de Historia Antigua al que le llamábamos Hitita.

    Una entrada estupenda que me ha encantado.

    Feliz día, Madame.

    Bisous.

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  4. madame, me ha hecho disfrutar. Y me ha recordado una lectura placentera, "Creación" de Gore Vidal, por el que se pasean los dioses de este y otros cielos.
    Buen fin de semana.

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  5. Madame, mo hay duda de que la humanidad de cualquier época tiene, tenemos, necesidad de lo sagrado, con sus ritos e invocaciones a dioses y santos.
    Una entrada muy oportuna para los días que se acercan.

    Muy buenas noches.

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  6. Este texto me es bastante más más familiar.
    Menudo tinglado tenían montado, menos mal que algo hemos simplificado.
    Bisous y buen finde

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  7. Menudo panteón tenían estas gentes. Hasta una diosa con nombre de pecado capital. Estos artículo suyos sobre civilizaciones antiguas me gustan especialmente por ser de lo menos conocido en sus detalles. Veo que publica y comenta a buen ritmo. Bien está. Beso su mano.

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  8. Desde luego faltos de dioses no estaban, no. Supongo que era también una forma de fiesta el practicar todos los ristos para complacer a los dioses. Desde luego su más allá resulta muy deprimente.

    Bisous

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  9. Bueno, ya me he leido todo lo atrasado, desde un niño egipcio que aguantaba su vida 10 dias si queria tener un nombre, como se forjo el legado de Leonoer de Aquitania, hasta llegar a los asirios y panteon.
    Pensar que aun se cree en la astrologia de esta gente, que necesita urgente un update!

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  10. Un recorrido interesante por la religión asiria Madame. El politeísmo definitivamente la forma religiosa dominante en las primereas civilizaciones.

    Me ha leido el pensamiento. En estos días leía sobre el código de Hammurabi y los aspectos médicos que tocaba. Esoy trabajando en una entrada sobre la medicina asiria.

    Besos

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  11. magnífica entrada, madame. una religión en la que el más allá todavía no es algo por lo que merece la pena trabajar. tenía que asomar la cabeza Baal... claro. :)
    que tenga buena tarde de sábado, madame!

    bisous!

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  12. Magnifico recorrido mostrándonos esa religión. Mas de dos mil dioses, no se donde los podían meter a todos, eran mas que los políticos.
    Un abrazo.

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  13. Interesante la historia de lo asirios y sus divinidades, los ritos y cultos que les rendían.Me llama la atención lo importante que era para estas antiguas culturas lo trascendental.

    Te dejo mi cariño y aprecio en un gran abrazo.

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  14. Uno andaba acostumbrado a leer la historia de manera cronológica, pero ya son muchas las páginas leídas y vividas en este blog, Madame, como para familiarizarse con los cortes sincrónicos y tan interesantes como este.

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  15. Una entrada muy interesante, madame. Debemos a estas gentes más de lo que se piensa. Muchas veces nos quedamos anclados en nuestro pasado "griego" sin darnos cuenta de que los griegos bebieron de otras civilizaciones como esta de la que tomaron muchas influencias.

    Un saludo!

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  16. Siempre fueron asociados a los pleitos vecinales y sus particulares formas de implementar castigo a los vencidos que en mi caso desconocia esta faceta madame .
    Un abrazo y buena semana

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)