miércoles, 28 de marzo de 2012

Aquitania de Leonor


Leonor de Aquitania era la heredera de uno de los más ricos dominios de Europa. En el siglo XII, el condado de Poitou y los ducados de Aquitania y Gascuña cubrían un vasto territorio en el suroeste de lo que hoy es Francia. En aquellos tiempos, el propio reino de Francia era pequeño, centrado principalmente en torno a París y alrededores. 

Aquitania gozaba de un delicioso clima templado; era tierra de viñedos, pequeñas poblaciones, torres fortificadas, castillos con foso, ricos monasterios y granjas prósperas. Sus casas se construían con paredes blancas o amarillas y tejados rojos. Hacia el este y el sur, el paisaje era ondulante o montañoso, mientras que Poitou y Aquitania se caracterizaban por las fértiles llanuras y los frondosos bosques. 

La gente, principalmente de origen vasco y romano, era tan diversa como el paisaje. En el siglo XII el libro del Peregrino de Compostela describía a los poitevinos como apuestos, llenos de vida, valientes, elegantes, ingeniosos, hospitalarios y buenos soldados y jinetes, mientras que los gascones, aunque frívolos, charlatanes, cínicos y promiscuos, eran tan generosos como permitía su pobreza. En realidad todas estas gentes poco tenían en común. 


La mayoría de la gente de Aquitania hablaba la lengua de Oc o provenzal, derivada de la que hablaban los invasores romanos siglos antes. Al norte del río Loira y en el Poitou se hablaba la lengua de Oeil. Leonor posiblemente hablaba ambos dialectos, aunque su lengua nativa era la de Oc. 

Los señoríos de Aquitania y sus castillos eran controlados por vasallos a menudo hostiles y famosos por su tendencia a rebelarse. Estos nobles turbulentos disfrutaban de un lujoso nivel de vida comparado con sus iguales del norte de Francia, y cada uno de ellos competía por superar al resto con las magníficas cortes que establecían en sus castillos. Eran elegantes, llevaban el rostro rasurado y el cabello largo, pero a pesar de ese aspecto que hacía que fueran considerados blandos por los señores del norte, se tornaban fieros a la menor provocación. 

La autoridad de los duques de Aquitania, por tanto, solo se extendía en realidad a las inmediaciones de Poitiers, la capital, y Burdeos. Aunque se proclamaban descendientes de Carlomagno y mantenían su efigie en las monedas, no contaban con recursos suficientes para imponer su poder en las tierras de sus vasallos levantiscos. Sin embargo el ducado era rico, gracias al lucrativo negocio de exportación de vino y de sal. Fue también una tierra en la que floreció la vida religiosa. Sus gobernantes erigieron numerosas iglesias y abadías, entre ellas la famosa abadía de Cluny, y las catedrales de Poitiers y Angulema. 

En el primer siglo antes de Cristo los romanos habían fundado Aquitania como provincia de la Galia, y durante el siglo XII aún eran visibles los vestigios de una civilización romana. En la época merovingia (481-751), Aquitania se convirtió en un ducado independiente. 


En 781 Carlomagno hacía que su hijo Luis fuera coronado rey de Aquitania y designaba a un consejo de nobles para gobernar en su nombre. Doce años más tarde el célebre guerrero Guillermo de Orange, conde de Toulouse, se había convertido en su líder, aunque en aquel año sufriera una contundente derrota en España a manos de los moros. Guillermo fue un hombre devoto y un guerrero legendario sobre el que se compusieron cantares de gesta. Terminó sus días retirado en la abadía de Gellons, cerca de Montpellier, y algunos siglos después, en 1066, subía a los altares. 

Aquitania continuó siendo un reino hasta 877, pero entró en decadencia al fragmentarse el imperio de Carlomagno y volvió a convertirse en ducado. Pronto fue objeto de intensa rivalidad entre los condes de Poitiers y Toulouse, que se disputaban su gobierno. A mediados del siglo X Ebles Manzer, conde de Poitiers y primo lejano de Guillermo de Orange, se alzó victorioso. 

A Ebles le sucedió su hijo, Guillermo III, un gobernante capaz casado con una mujer sumamente inteligente: Adela de Normandía. Adela fue la primera de una serie de mujeres de fuerte personalidad en el árbol familiar de los duques de Aquitania. 

Como muchos de sus antepasados, también Guillermo se retiró a un monasterio al final de sus días, dejando el gobierno en manos de su heredero, Guillermo IV Fierabras (Brazo Fuerte). Fierabras estaba casado con otra mujer de carácter, Emma de Blois. Las infidelidades del esposo y su vida disipada hicieron que la dama lo abandonara dos veces, al parecer no sin antes vengarse de sus rivales. Finalmente Fierabras, obedeciendo a presiones, también se retiró a un monasterio en torno al 996, dejando a Emma como regente en nombre de su hijo, Guillermo V el Grande


Guillermo se parecía a su madre, que se mantuvo en el poder hasta su muerte en 1004. Bien educado, se interesaba por las enseñanzas de los eruditos, fundó una escuela en la catedral de Poitiers, coleccionó libros y promovió la cultura y el aprendizaje en su corte. Además no olvidó establecer buenas relaciones con sus vecinos y con la Iglesia, e hizo varios peregrinajes a Roma. También él se casó con una mujer formidable: su tercera esposa, Inés de Borgoña, recordaba mucho a lo que había sido Emma. 

Guillermo V murió en 1030. Tres hijos de anteriores esposas le fueron sucediendo uno tras otro: Guillermo VI, Eudes y Guillermo VII el Atrevido. Este último poseía un temperamento sumamente guerrero, si bien, pese a su reputación, sufrió una gran derrota a manos de Godofredo Martel, conde de Anjou. 

Fue sucedido por el menor de sus hermanos, el hijo de Inés de Borgoña, que tomó el nombre ducal de Guillermo VIII. A pesar de que Inés estaba ahora casada con Godofredo Martel, continuó ejerciendo su influencia sobre la corte de su hijo, hasta que en 1068 se retiró al convento que ella misma había fundado en Saintes. Sin embargo, Guillermo VIII fue un gobernante enérgico que anexionó Gascuña al ducado de Aquitania, aumentando así su importancia y su poder. Cuando sus territorios estuvieron lo suficientemente pacificados, el duque partió a combatir contra los moros en España. Su victoria en Barbastro fue celebrada por los cantares de gesta durante todo el siglo XII. 

Sus dos primeras esposas no le dieron hijos, de modo que volvió a casarse. La elegida fue Audegarda de Borgoña, 25 años más joven y ligada a él por lazos de parentesco. Su hijo, nacido en 1071, no fue legitimado hasta que su padre visitó Roma y obtuvo la bendición del Papa para su último matrimonio. 

El duque falleció en 1086, cuando su hijo, Guillermo IX, contaba tan solo quince años. Guillermo IX fue el abuelo de Leonor de Aquitania. 


Con el duque trovador comenzaba una época en la que florecía la literatura en Aquitania y Provenza. Junto a los cantares de gesta, se componían lais amorosos, y fueron los poetas del sur, los trovadores, los que popularizaron el concepto del amor cortés, revolucionario en su tiempo. Influenciados por Platón y por los escritores árabes, y por la creciente popularidad del culto a la Virgen, componían su poesía en la lengua de Oc y se acompañaban con música de rabel y de viola, flauta y tamboril. Deificaban a la mujer, a la que concedían superioridad sobre los hombres, y establecían códigos de cortesía y conducta caballerosa. 

Bajo las normas del amor cortés, la amada, que es una figura idealizada, a menudo de alto rango e incluso casada, permanece inalcanzable para su humilde adorador, que debe rendirle homenaje y probarle su devoción y lealtad durante un periodo de tiempo antes de que su amor sea aceptado. En este juego aristocrático es siempre la mujer la que dirige y controla el tono de la relación. Sus deseos y órdenes son absolutos, y cualquier pretendiente que no los cumpla se considera indigno de su amor. Había un erotismo subyacente en el juego, pues tácitamente se entendía que el amante persistente se vería un día recompensado. 

Por supuesto las nociones del amor cortés chocaban frontalmente con la idea que se tenía del matrimonio durante aquella época. En realidad las mujeres rara vez eran consultadas al respecto, y hubo muchos —entre ellos Enrique II— que consideraban esas novedades subversivas y perniciosas. Y en el norte el amor cortés era visto tan solo como una excusa para el adulterio. 


La era de los trovadores terminó a comienzos del siglo XIII con la persecución de los cátaros durante la cruzada Albigense, que culminó con el holocausto de Montségur. Esto dejó el sur de Francia tan devastado que su cultura, que había florecido bajo los auspicios de Leonor de Aquitania, desapareció y, en muchos casos, se perdió irremediablemente.


Bibliografía:
Eleanor of Aquitaine, by the Wrath of God, Queen of England - Alison Weir

35 comentarios:

  1. un territorio muy jugoso, mayor que la misma Francia, por lo que no es extraño que todos trataran de anexionarlo con políticas matrimoniales... al final la guerra acabó con el...

    La hija de Leonor de Aquitania, Leonor Plantagenet se casó con Alfonso VIII el que reconoquistó Cuenca y muchos de mis paisanos siguen refiriéndose a ella como Leonor de Aquitania...

    una cosa ¿como puede llamarse alguien Audegarda ¿no está tipificado como delito en el código penal?

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    1. Pues ya ve lo que son las modas con los nombres, monsieur. Los que hoy nos parecen tan normalitos, seguro que harán furor dentro de unos siglos.

      Feliz tarde

      Bisous

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  2. Madame, nos acerca usted a una zona rica en hechos históricos y a la figura de una de nuestras más grandes reinas europeas. Muy llamativo, por otra parte, el título de su entrada.

    Feliz tarde.

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    1. Solo hay que darle la vuelta al nombre y voilà, tenemos el lugar y no a la dama.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  3. Me acaban de venir a la cabeza los crucigramas en dónde casi siempre se perguntaba por esta lengua provenzal el Oc.
    Reino romántico con los trovadores pero que también tapaban veladamente el papel de la mujer que no era otro que someterse al marido mientras estre disponia de tantas amentes cuantas le apetecían.
    Bisous

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    1. Así es, la mayoría de los caballeros no compartían esas ideas modernas acerca del amor cortés. Ellos tenían su propio concepto sobre cómo deberían ser las cosas, y el concepto masculino casi nunca favoreció a la mujer.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  4. Aunque se suele hablar de la Edad Media como un todo coherente, la verdad que nada más lejos de la realidad. Los tiempos bárbaros y terribles de las invasiones de los primeros siglos, dejan paso a tiempos más sosegados, donde el noble ya no es el guerrero rudo y semianalfabeto que solo sabe pelear y aparece la figura del noble educado que pretende de buenas maneras los favores de una dama. Tiempo del "amor cortés" y de los trovadores, como bien señala en su entrada.
    Un saludo.

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    1. Menos mal que los trovadores fueron refinando un poco a aquellos rudos y aguerridos caballeros. Poco a poco el mensaje fue calando y evolucionando.

      Feliz tarde, monsieur.

      Bisous

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  5. Hola madame:

    Un pasaje por la ascendencia de Leonor, muy detallado.

    Siempre he querido ponerme con esto de conocer más fondo el provenzal (mejor dicho el Oc). Pero el tiempo es lo que me falta

    Los Cátaro era una gran civilización, muy progresista...Parece que molestaba algunos puntos de poder de entonces.

    Besos Madame

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    1. Bueno, para el provenzal no creo que llegue muy a tiempo, aunque dicen que nunca es tarde. Pero tal vez para el occitano actual, que viene a ser el catalán...

      Feliz tarde, monsieur.

      Bisous

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  6. Fantástica e histórica descripción de unos lugares y una época muy interesante.
    Leonor de Aquitania, aunque solo la menciona, es una de las figuras más destacadas de su época.
    Esos poetas-trovadores cantan las delicias del amor, que como casi siempre, la mujer viene perjudicada.
    Bisous

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    1. Gracias, madame. Sobre Leonor hemos escrito ya en muchas ocasiones en este tablero, así que hoy era sobre la Aquitania de su tiempo, un lugar fascinante en una época fascinante.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  7. Me ha venido a la memoria la clase de literatura cuando nos contaban que El Quijote era una especie de burla a las novelas de caballeria y amor cortes. Y uno lo repetia de memoria sin saber muy bien a que se estaba refiriendo. Muy esclarecedor.Me encanto.

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    1. Muchas gracias,madame. Aquitania era como un oasis para la mujer en medio de la rudeza de aquellos tiempos.

      Feliz tarde

      Bisous

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  8. Estáis consiguiendo, Madame, que mi ignorancia histórica se vaya puliendo poco a poco, día a día.
    Bisous.

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    1. Lo suyo es cualquier cosa menos ignorancia, monsieur.

      Feliz tarde

      Bisous

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  9. Madame, con su entrada ha reavivado recuerdos en mi de asignaturas del año pasado: Historia de Francia I y Literatura Medieval Francesa. Me ha refrescado usted la memoria.
    Como siempre, excelente entrada. Gracias.

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  10. Estas gentes del medioevo que se casaban entre primos. O no había suficientes nobles a elegir o era demasiada la tentación que el pecado proveniente de la consanguinidad no les importaba un bledo. Mi querida Leonor también heredó esta costumbre, ya que su amado Enrique también era pariente suyo, y más cercano que el soso Luis. De todas maneras era una exageración en esos tiempos, no recuerdo hasta qué generación se consideraba pecado por parentesco, primos en quinto orden inclusive!!!
    Abrazo enorme, Madame. Espero que andes bien de salud!!!

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    1. Madame, no solo en esos siglos, sino hasta hace bien poco la realeza se solía casar entre parientes. Es que claro, era difícil encontrar a un príncipe con el que no estuvieran emparentados. La posibilidad de elección era limitada si no se casaban con plebeyos.

      Feliz tarde

      Bisous

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  11. Fierabras ¿no había un bálsamo con ese nombre?
    Madame hoy nos trae una época gloriosa que ha dejado enorme herencia literaria. Trovadores y amor cortés, imagino la revolución social que causó la idealización del amor, y si a eso le añadimos la influencia de los cátaros, pues resulta que el sur de Francia debió de ser el Nueva York de la época.

    Buenas noches.

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    1. Ah pues no sabía yo lo del bálsamo, madame. A decir verdad no me pega nada como nombre de bálsamo. Suena más bien áspero, no?

      Feliz tarde

      Bisous

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  12. La herejía albigense, quizás por la gran ausencia de fuentes y documentos, que la ha convertido en semi-legendaria, es uno de los asuntos más interesantes y novelescos de aquellas regiones orientales del sur francés, mezcla de bones homes, trovadores, aguerridos señores y fanáticos inquisidores.
    Y eso que la Aquitania más atlántica tampoco anda manca de historias.
    Beso su mano.

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    1. Sí, lo de los cátaros es uno de esos temas a estudiar eternamente para acabar sin llegar en verdad a ninguna parte. Hay aspectos en los que se mostraban muy adelantados a su tiempo, pero otros, en cambio, me parecen bastante inquietantes. En cualquier caso, no más que esos fanáticos inquisidores que usted menciona.

      Feliz tarde

      Bisous

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  13. Siempre me ha parecido muy romántico- y novelero- el tiempo de los trovadores, donde caballeros enamorados recitaban sus amores en verso y aguerridos guerreros luchaban en terribles justas para ensalzar su honor o alcanzar los favores de una dama.

    Bisous y buena semana, Madame.

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    1. Desde luego, madame, aunque fuera una época oscura, tiene su encanto, que se refleja en cosas como las que usted menciona. Resulta muy inspirador.

      Feliz tarde

      Bisous

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  14. Una tierra rica y hermosa, pero difícil de gobernar, por lo que veo. Creo que de esta tierra levantisca es razonable que surgiera una mujer del carácter de Leonor de Aquitania. Para hacerse una idea aproximada de su forma de pensar y de las trifulcas entre ella, su marido Enrique II y sus hijos sólo hay que ver la excelente película "El león en invierno".
    Besitos

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    1. Sí, no fue la primera mujer de la familia en tener un carácter fuerte. En cuanto a la película que menciona, una auténtica delicia que he visto varias veces. Me refiero a la versión de la Hepburn. Es que luego se hizo otra, pero ya no fue lo mismo.

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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  15. las tierras levantiscas suelen ser aquellas que todavía no pertenecen a quien las ansía. una vez que están dominadas, se acabó el problema, la gente es laboriosa, amante de la tierra, etc. hay que ver.
    yo he sido de esos que he pensado que madame se había equivocado con el titulo... pero no. muy aguda. excelente descripción madame.

    bisous!!

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    1. No, monsieur, no es eso. Usted me está hablando del siglo XIX, y yo del XII. Los vasallos levantiscos de los duques son los condes y señores feudales que dominan territorios considerables ya y que han prestado juramento vasallático al duque, pero que luego no cumplen si no les parece conveniente a sus propios intereses. Como ve, nos referimos a los que "controlaban señoríos y castillos", no al pueblo.

      Feliz día, monsieur. No pensé que andaría usted hoy por aquí.

      Bisous

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  16. Varias películas he visto de Leonor de Aquitania, una de las grandes mujeres de la historia, con carácter, con tesón y en las que se reflejaban toda la épica de la Edad Media. La familia Fierabras me ha recordado el famoso bálsamo del episodio del Quijote. Feliz fin de semana, madame.

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    1. Ah, claro! No, pues no recordaba yo lo del nombre del bálsamo. Qué cosas, monsieur. Fíjese en quién se fue a inspirar el nombre, seguramente.

      Feliz fin de semana, monsieur

      Bisous

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  17. No puedo evitarlo, oígo la palabra Aquitania y me viene a la memoria la película "El león en invierno" con la Hepburn, me encanta. Ya el rostro de Leonor en mi memoria es el de la actriz.

    Muy buena entrada, Madame.

    Bisous

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    1. A mí también me gusta mucho esa película, madame.
      Muchas gracias y feliz fin de semana.

      Bisous

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  18. Hace poco me ví una peli sobre el final de la vida de esta mujer, de la que habia leido muy buenas criticas: "El león en invierno". Ahí descubrí a esta mujer y empecé a interesarme por su vida, de la que sé bastante más gracias a vos, madame.
    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)