jueves, 9 de febrero de 2012

Primas y rivales: Isabel I y María Estuardo

Isabel I de Inglaterra

El 15 de octubre de 1586 le era comunicada a María Estuardo su sentencia de muerte. Había sido hallada culpable de traición, condenada por haber conspirado contra la reina Isabel. Meses más tarde, el 8 de febrero de 1587, era decapitada en el castillo de Fotheringay. 

La rivalidad entre ambas mujeres había sido enorme desde un principio. Tal parecía que solo había sitio para una en Europa. Como escribe André Maurois, “Las relaciones entre María e Isabel fueron muy complicadas. A los conflictos políticos se mezclaban los celos de mujer”

Este antagonismo aparece perfectamente reflejado en las memorias de Sir James Melville, un diplomático escocés que a los 14 años había sido paje de María Estuardo en Francia. Sirvió en el ejército y combatió en San Quintín, donde resultó herido y fue hecho prisionero. Después de eso Enrique II le encomendó algunas misiones diplomáticas, y en 1559 Sir James era enviado como agente secreto a Escocia, para espiar las actuaciones del hermanastro de María. Cumplió también muchas misiones en la corte de Inglaterra. La reina de Escocia le concedió una pensión y un puesto de consejero, y lo empleaba como emisario buscando una reconciliación con Isabel tras su matrimonio con Lord Darnley. 

María Estuardo

Sir James siempre era bien recibido en la corte inglesa, donde le trataban con familiaridad. Sus memorias se cuentan entre las más interesantes de su época, y sus conversaciones con la reina de Inglaterra reflejan la actitud de Isabel con respecto a María antes de ese segundo matrimonio, en una época en la que ambas estaban relativamente bien dispuestas la una hacia la otra. 

—Yo preguntaría a los mejores legistas de Inglaterra quién tiene derecho a la Corona. Preferiría a mi hermana antes que a cualquier otro —decía Isabel refiriéndose a María Estuardo. 

—No me cabe la menor duda, porque vuestro padre había decidido, antes de nacer vos, declarar heredera a su hermana Margarita, heredera inmediata a falta de hijos, y esto por el deseo de unir las coronas de Inglaterra y Escocia. 

—Me alegro de que no lo haya hecho. No tenía en aquel momento más que una hija, y no pensaba que tendría hijos. —Luego expresó su pena por no poder ver a su prima y, besando una miniatura que representaba a la escocesa, dijo: —Me gusta mirar su retrato. 

A pesar de estas efusiones, no lograba engañar al diplomático, que percibía su envidia. María Estuardo albergaba la legítima pretensión de que Isabel reconociera su derecho a la sucesión en caso de que muriera sin heredero directo. Los escoceses reivindicaban casi unánimemente este derecho para su reina, y los consejeros de Isabel le recomendaban que aceptase esta aspiración en la que veían el preludio de una buena alianza con Escocia. Pero la reina de Inglaterra no quería escuchar nada. Como observó también Michel Duchein, “su actitud en todo este asunto es tan obstinada que parece incomprensible. Trata a María Estuardo como a una enemiga, no como a una pariente próxima y vecina”. 

Isabel I

La conversación con Sir James continuó y acabó derivando hacia los trajes de diferentes países. El escocés comentó que la moda italiana la favorecía más que ninguna otra, porque permitía descubrir sus cabellos dorados, si bien en sus memorias añade que en realidad Isabel era más pelirroja que rubia. 

—¿Cuáles tienen mejor color? ¿Los míos o los de mi hermana? ¿Cuáles son más claros? 

Sir James buscó una frase esquiva capaz de contentarla: 

—El claro tinte de ambas no tiene comparación, ni es un defecto. 

Pero la reina no quedó satisfecha, así que Sir James, con gran tacto, ensayó otro método: 

—Vos sois la más rubia de Inglaterra, y ella de Escocia. 

Y, ante la insistencia de Isabel, que esperaba escuchar alguna ventaja sobre su rival, dijo: 

—Sois cada una la más bella de vuestras cortes, vos sois más blanca, pero nuestra reina es muy hermosa. 

—¿Quién de nosotras es más alta? 

Melville respondió que la más alta era María, algo muy cierto: de hecho medía alrededor de 1’80. 

—Entonces es demasiado alta, porque yo estoy en el justo medio. Decidme, ¿ella guarda bien su integridad y el luto? 

—Bastante bien para una reina —afirmó Melville, que empezaba a turbarse. 

María Estuardo

Después de comer, Lord Hunsdon lo condujo a una galería para escuchar música. 

—Es la reina quien toca —le comunicó mientras se dirigían hacia allá. 

El escocés se deleitaba con la música, que escuchaba con éxtasis, cuando de pronto la reina volvió la cabeza y se hizo la sorprendida, como si no hubiera preparado la escena para impresionar con sus habilidades al enviado de su prima. 

—¿Cómo es que estáis aquí? —le preguntó. 

—Pasaba con Lord Hunsdon y oí tal armonía que no pude menos que entrar. 

—No toco para la gente, sino cuando estoy sola, para alejar la melancolía. 

—Perdonadme. He sido educado en la corte de Francia y no conozco vuestras costumbres. Aceptaría un castigo por el placer que he tenido. 

Isabel, satisfecha, le dio un cojín para que se arrodillase a sus pies, y después de llamar a Lady Stafford para que les hiciese de acompañante, le preguntó si ella tocaba mejor que la reina de Escocia. Esta vez el diplomático le otorgó la palma, y ella quedó encantada. 

Isabel I

Más tarde bailó. 

—¿Bailo mejor que la reina de Escocia? 

—Mi reina no salta tan alto ni con la gracia que vos. 

El cumplido logró complacer nuevamente a Isabel, que comenzó a considerar con Melville la posibilidad de ver a María. Fantaseaba con hacer el viaje hasta Escocia vestida de paje. Para ocultar su ausencia de Inglaterra, se diría que estaba enferma. Se deleitó haciendo estos planes, pero luego volvió a la realidad: no era factible. María tal vez hubiera podido cometer semejante locura. Isabel no. 

—Yo no puedo —dijo con tristeza. 

Se percibe en toda esa curiosidad los celos de Isabel y la rivalidad de las dos reinas. La inglesa tenía casi diez años más que María; era muy instruida, pero María había sido educada en la brillante corte de Francia. Isabel había sido una niña no deseada, una decepción; después de que su madre fue decapitada, pasó una juventud entre humillaciones y con un porvenir dudoso. En cambio su rival fue reina de Escocia desde que tenía tan solo siete días, prometida del Delfín a los seis años, conocida por su belleza y erudición a los 15, casada a los 16, reina de Francia y luego viuda a los 19. Isabel se atormentaba pensando que María era más bella, de mejor color, la más alta y mejor bailarina, porque si Isabel saltaba más alto y con más garbo, sospechaba que quería decir que tenía menos elegancia, medida y gracia que María. 

María Estuardo recibe su sentencia de muerte - Vermay

Isabel había eludido el tema de su sucesión muchas veces, diciendo: “Es inaudito que quieran forzarme así a tener mi sudario ante los ojos”, pero al igual que Melville, Duchein percibe “los celos de una mujer de 28 años soltera ante una joven belleza de diecinueve primaveras, convertida por su condición de viuda en un partido codiciado por todos los príncipes de Europa”. Incluso le había negado a María el salvoconducto con el que pasar a Escocia desde Francia, algo difícil de justificar. 

Todo ello nos pone al descubierto sus sentimientos más íntimos y nos confirma la dificultad de que la historia de María Estuardo tuviera un buen final, aunque los celos de Isabel fueron tan solo uno de los muchos factores que la condujeron al cadalso. Como reflexiona John Lord, “a la vista de estos hechos, no dudo de que Isabel tenía celos de María; y es probable que sus celos fueran una de las principales causas de su hostilidad”. Sin embargo, “la ejecución de María Estuardo por el mero hecho de ser católica o por haber suscitado temor o celos, es completamente insostenible… Es un hecho indiscutible que María, incluso mientras permanecía prisionera en Inglaterra, se involucró en continuas intrigas; que se alió con los jesuitas y potencias hostiles y mantuvo a Isabel constantemente irritada y a la nación en perpetua alarma… Que fue un poderoso enemigo no puede cuestionarse. Hasta qué punto puede exculparse a Isabel invocando el derecho a la defensa propia, sí es debatible”. 

38 comentarios:

  1. DOS MUJERES EN PUGNA POR ALGO MAS QUE UN TRONO, LA AMBICIÓN, LOS COMPLEJOS SENTIMIENTOS FEMENINOS, ERA UNA PARTIDA QUE TERMINÓ EN UN JUEGO DE MUERTE, QUERIDA MADAME SIEMPRE APRENDO CON UD. SALUDOS

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  2. la reina Isabel I es que nunca ha sido santo de mi devoción... una manía como cualquier otra pero es un personaje que se me hace muy antipático, por ello simpatizo mas con la Estuardo... y me apena su final..

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  3. Lo de Isabel era un complejo enfermizo, una obsesión de fatales consecuencias para cualquiera que osara rivalizar con ella, independientemente de los lazos familiares. A la Estuardo le tocó el "sorteo" porque llevaba todas las papeletas.
    Un saludo.

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  4. ¡Ay los celos, Madame! Otro motivo más para suprimir la pena de muerte. ¡Cuántas víctimas inocentes acusada de motivos peregrinos han sido vilmente condenadas! Todo un personaje esta Isabel I.

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  5. hasta qué punto las cuestiones personales inciden en las cuestiones meramente políticas. o, como dicen en el padrino, son solo negocios. supongo que si se une la animadversión con la posibilidad de fastidiar políticamente al adversario, pues ya tenemos el paquete completo.
    isabel I, nunca se cansa uno de saber cosas de ella.

    saludos madame!
    bisous!

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  6. Yo creo que la educación en equellas cortes tan autoritarias desembocaban, por narices, en celos, venganzas y enfrentamientos como éste, incluso en miembros de la misma familia. Tampoco me ha gustado nunca el personaje de la reina Isabel, esa defensa del anglicanismo a ultranza, en fin cuestión de pareceres. Gran artículo, madame. Bisous.

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  7. MADAME AMALIA, un juego en el que la escocesa arriesgó mucho. Fue una mujer imprudente donde las haya, muy diferente de su prima, desde luego.

    MONSIEUR JOSE LUIS, es posible que aun esté presente en el subconsciente colectivo aquello de la Armada Invencible :)

    MONSIEUR CAYETANO, María Estuardo debía de pensar que aún llevaba pocas papeletas y se dedicó a comprarlas todas para asegurarse de que le tocaba.

    MONSIEUR FRANCISCO, no es que la palabra "inocente" pueda aplicarse a la Estuardo sin sonrojo, pero ciertamente las cosas siempre pueden solucionarse de otro modo. La primera que debió pensar en eso fue María Estuardo, poco escrupulosa con el modo en que eliminaba los obstáculos.

    MONSIEUR KARPOV, y hablando de todo un poco, qué, usted ya puede? Ha conseguido ingresar? A mí no me admite la contraseña aún. No sé qué cuernos pasa.

    MONSIEUR PACO, ella se jugaba mucho con eso de defender o no el galicanismo, porque no defenderlo equivalía a ser bastarda, nada menos. Y sin embargo, así y todo no fue ninguna fanática, y mostró mucha más tolerancia que defensores a ultranza del catolicismo, como Felipe II. O al menos yo lo percibo así. Muchas gracias, monsieur.

    Feliz día a todos

    Bisous

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  8. Queda clara la envidia de Isabel sentía or su prima María, una mujer más joven, bella, con una vida más intensa y que había sido reina por partida doble...amada por su pueblo y su familia...quizás veía en ella, lo que tanto anhelaba en sí misma.

    Un beso Madame.

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  9. Hombre, hombre, amada por su pueblo, monsieur, cuando tuvo que salir por pies... Y por su familia, con el hermanastro que tenía... A su padre no lo conoció, de su madre se separó siendo muy niña, y en cuanto a su familia política... bueno, digamos que a su suegra no le caía muy bien. Y a su prima menos, claro. Qué sé yo, pero francamente no veo así las cosas.Ahora, lo de más joven, más bella y con una vida más intensa, eso desde luego, y ahí estaba el problema para Isabel, sí.

    Feliz tarde

    Bisous

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  10. Qué reportaje tan interesante!! me apasiona todo lo relacionado con los Tudor y ver como la reina más grande de Inglaterra sufria de esa manera celos y complejos tan terribles es realmente impresionante...

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  11. A mí también me gusta mucho la época Tudor. Seguramente es una de mis favoritas, y la personalidad de Isabel es fascinante. La historia de María Estuardo también me apasiona.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  12. Me interea mucho la historia y mas aun la manera en como la cuentas
    Felicidades

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  13. Muchas gracias, monsieur, bienvenido al tablero.

    Feliz tarde

    Bisous

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  14. Los celos enfermizos sobre su prima explican mucho sobre el final trágico de María.

    Buena tarde madame, bisous.

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  15. Siempre me ha caído gordísima Isabel, por prejuicio Hispánico, supongo y me ha gustado mucho esta entrada: verla en plan madrastra de blancanieves: espejito, espejito, ¿Quien es la más bonita del reino?


    Aunque la otra era fina, también, jiji


    Bisous, Madame

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  16. MONSIEUR EDUARDO, esos celos explican muchas cosas, en efecto. Pero el carácter de María también explica bastante.

    MADAME ALMA, qué buena comparación con la madrastra de Blancanieves! Aunque la otra no era precisamente Blancanieves, como bien apunta usted. Menos mal que alguien se da cuenta de ello, porque a veces una tiene la impresión de que la mayoría de la gente la tiene canonizada o algo así. Y vamos, tiene guasa la cosa.

    Feliz tarde

    Bisous

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  17. madame, muy buena entrada la felicito. Isabel de Inglaterra es sin duda la más grande de las reinas inglesas, tuvo la suerte de vivir muchos años, y convirtió a Inglaterra en una potencia mundial, pero como el resto de los mortales, también tenía sus defectos. Unas pasan por glorianas y otras por sanguinarias y fanáticas. María Estuardo es una mujer polémica e interesante, y como todos los grandes personajes tiene sus defensores y detractores, para unos era la legítima reina de Inglaterra y una mártir católica, y para otros una manipuladora, asesina y conspiradora.

    Gracias por permitirme entrar en el otro blog, no he podido leer todavía los emails que recibo en el correo porque no puedo abrirlos, no sé que pasa. Voy a hacer un escaneo con el antivirus a ver si es que tengo un huesped peligroso en mi pc.


    Abrazos

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  18. Gracias, madame. Los personajes controvertidos son los más interesantes.
    Sigo sin abrir el otro. La verdad que cada vez tengo menos tiempo para seguir con la corte sin perder el hilo. Sería diferente si no fuera una historia con continuidad, pero en estas condiciones me arriesgo a dejarles a medias con alguna historia si intento seguir.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. Hola, Madame! Ante todo espero que este mje no sea borrado como te ha pasado con otros :-( . Ahora al tema de estas mujeres: Nunca sabré con certeza, y sólo porque no he buscado información, por qué Elizabeth nunca quiso casarse. Cuánto de verdad tiene la película? Tenía un amante casado? Nada me asombraría, en esas épocas se portaban peor que ahora :-) . En fin, dos poderes y femeninos, demasiados para permanecer en paz. Besos!

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  20. Madame, las razones de Isabel me temo que seguirán siendo un misterio. Se ha intentado explicar de mil maneras y con mil teorías, pero solo ella sabe la verdad. Un heredero hubiera puesto fin a muchas cábalas para derrocarla e incluso asesinarla, y sin embargo se negó a intentar siquiera tenerlo. Muy curioso.
    María Estuardo, a quien no se le daba muy bien el ejercicio de la prudencia, osó afirmar en una ocasión que Isabel no estaba normalmente configurada como mujer, por lo que no podría tener hijos. Sabría lo que decía?

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  21. Hola Madame:

    Quizás la rivalidad más conocida en UK sea esta.

    Cuando viví en Londres, se estrenó una serie sobre justamente ambas damas. Y comenzaba justamente con la sentencia de muerte de Maria Estuardo.
    Lastima que la serie tuvo pocos seguidores y paso sin pena ni gloria. Era de ITV.

    Besos Madame. Sus entradas sobre UK ya saben lo que me gustan.

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  22. ¡Dios! Al final solo somos humanos, y pequeños. La reina parece la bruja de la Blancanieves. "Espejo, espejito".
    El pez grande se comió a la Señora Estuardo. Pobre María.
    Feliz jueves.

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  23. MONSIEUR MANUEL,

    Lástima que esa serie pasara sin pena ni gloria. Tanto la época como la relación entre ambas reinas es apasionante.

    MONSIEUR IGOR, parece que ya tenemos a la persona idonea para encarnar a la malvada madrastra de Blancanieves, pues. Ahora solo tenemos que encontrar a Blancanieves!

    Buenas noches

    Bisous

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  24. Hola Madame

    No me extraña que Sir Melville fuera enviado a la Corte en calidad de diplomático. Lo bordó y no era una empresa fácil, más bien todo lo contrario.

    Debería a aprender de él. Falta me hace muchas veces, tener algo más de tacto.

    Feliz noche, Madame.

    Bisous.

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  25. Es una buena cualidad, pero a mí también me parece muy difícil de cultivar. En eso me parezco más a María Estuardo que a su enviado :)

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  26. Así es la historia humana: las antipatías, fílias y fobias tienen un papel muy importante en las decisiones políticas. La inquina tuvo la última palabra.

    Muy Buenas noches.

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  27. Así es, madame. La Estuardo no era una buena relaciones públicas, ni tampoco la mujer más prudente de Europa. Metió mucho la pata. Pero aunque hubiera sido una santa, a su prima tampoco le habría caído bien.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  28. Me puedo imaginar los apuros de Sir James ante tantas preguntas sobre quien era más guapa o más rubio o... ¡menudos apuros! aunque el hombre no lo hizo mal. Política y celos que mala combinación.

    Bisous

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  29. La Corte siempre era un lugar difícil. En Inglaterra y aquí.

    Saludos.

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  30. Me recuerda la historia de Blancanieves y su madrastra. La enveidia es muy mala. A ped¡sar de todas las dudas que suscitan al final si esta no hubiera existido a María estuardo no la hubieran decapitado. Era su prima. Los celos de una mujer son corrosivos, y aliada con la envidia es un coctel explosivo. La que busca encuentra motivos para acabar con la que considera su enemiga.
    Bisous y buen finde madame.

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  31. Entre dos reinas andaba el juego, eso es seguro. Y vaya dos reinas, vaya dos mujeres, de rompe y rasga. Cada una a su manera, dentro de su religión, dentro de su reino, con su carácter y, sin embargo, tan similares. La Reina Virgen sí que la tenía envidia, se percibe perfectamente en sus declaraciones. Parecía que la tenía siempre en mente.
    Besitos y feliz fin de semana

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  32. Yo, como Alma, también he visto la escena con Sir James como la de la malvada reina de Blancanieves, por lo que mi opinión sobre ella no ha podido mejorar en nada, y eso que ya era mala.

    He sido atacado por un nutrido grupo de virus de la gripe, supongo que de alguna cepa especialmente entrenada para causar el mal, que ha impedido que mi comentario llegara con el habitual retraso y se haya demorado más aún. Afortunadamente he formalizado una alianza con potencias amigas (paracetamol, fenilefrina, etc...) que parece me permitirán ganar esta batalla en poco tiempo.
    Beso su mano.

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  33. Las preguntas de Isabel parecen mas curiosidad o alguien contra quien medirse, mas que celos o envidia. Sin embargo, la escosesa seria muy bella pero sus propias acciones la precipitaron del trono escoces primero y de la vida despues con sus malas artes para el engaño, el espionaje. Muy bella pero muy poco cerebro tenia Maria.

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  34. MADAME ELYSA, cualquiera era embajador por esa época, uf! debían de pasarlo peor que el actual embajador francés en España.

    MONSIEUR RETABLO, quedar bien es un arte que no está al alcance de todos, y en la corte el asunto podía adquirir enormes proporciones.

    MADAME KATY, hay que añadir que la Estuardo le puso las cosas en bandeja. Colaboró mucho para acabar en el cadalso, desde luego.

    MADAME CARMEN, en cierto modo es normal que la tuviera siempre en mente, ahora bien, que se preocupara precisamente por cómo tocaba o bailaba ya nos revela algo más.

    MONSIEUR DLT, sospechaba que Isabel no sería de su agrado. Lo menos iba usted a bordo de algún navío de aquellos de la Armada Invencible!
    Hablando de otra cosa, fíjese que, no sé por qué, el jueves ya se me metió en la cabeza que estaba usted griposo, uno de esos pálpitos irracionales que me dan a veces. Estuve a punto de enviarle un email para preguntarle por su salud, pero al final me dije que si resultaba que en realidad se encontraba usted bien, iba a pensar que estoy completamente chiflada, en lo que, por otra parte, tal vez no iría usted tan errado, jiji.
    Me gusta cómo plantea usted la estrategia. Yo creo que en breve habrá ganado la batalla, sí.

    MADAME ALEJANDRA, yo creo que curiosidad es preguntar de qué color tiene el pelo, pero preguntar cuál de las dos tiene mejor color es otra cosa, y la respuesta tampoco es que le vaya a dar una pista sobre cómo medirse políticamente con ella, desde luego. Constantemente buscaba respuestas que halagaran su vanidad haciéndola destacar sobre la otra como mujer, no como reina.
    Pero la escocesa, en efecto, demostró muy poca cabeza, o muy poca prudencia.

    Feliz fin de semana a todos

    Bisous

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  35. Isabel era muy parecida a su padre. Me resulta divertido cuando la reina le hace todo ese interrogatorio al escoces porque me recuerda cuando el rey Enrique le pregunto a un embajador o algo así sobre como eran las piernas del rey de Francia. Pero claro que esa rivalidad siempre debió haber existido entre ambas primas. Sin embargo, la ventaja de que María Estuardo tuviera derechos sobre el trono inglés es que así por lo menos podían unirse las coronas de Inglaterra y Escocia.

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    1. Sí, se parecía mucho a él, incluso en la vanidad. Los ingleses esperaban poder unir al fin las dos coronas, pero al revés. El primer Tudor había esperado que las alianzas matrimoniales llevaran a Inglaterra a apoderarse de la corona escocesa. Finalmente fueron los Estuardo los que se sentaron en el trono inglés.

      Muchas gracias, madame

      Feliz día

      Bisous

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  36. A Maria Estuardo nunca se le supo si en realidad mato o no a su esposo solo fueron intrigas como tantas otras que le inventaros tendríamos que estar ahí para saberlo y creen que se justifica el que la mandaran a la guillotina yo creo que Dios ya la juzgo y tal vez ya haya reencarnado. Marie.

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    1. Madame, varias cosas: en primer lugar, aunque fue decapitada, nadie la mandó a la guillotina, porque la guillotina aún no se había inventado. La inventó el doctor Guillotin a finales del siglo XVIII, y María murió en el XVI. En segundo lugar, si hubiera que estar en todos los lugares y todas las épocas para saber lo que pasó, no podríamos estudiar Historia. Nosotros nos decantamos por pruebas de tipo documental y arqueológico, por ejemplo. No tenemos ninguna acerca de un juicio divino y posterior reencarnación.

      Muchas gracias, madame Marie, muy amable.

      Feliz día

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)