domingo, 5 de febrero de 2012

La infancia del Caballero d'Éon


El caballero d’Éon fue el más famoso de los espías de Luis XV, lo que seguramente se debió a que desempeñaba sus misiones haciéndose pasar por una mujer. Había nacido el 5 de octubre de 1728 en la pequeña localidad de Tonnerre, “trueno”, en la mansión conocida como Hôtel d’Uzès, la mejor de la villa. En la ceremonia del bautismo, celebrada en la iglesia de Notre Dame, se le impusieron los nombres de Charles Geneviève Louis Auguste André Timothée d’Éon de Beaumont. Nada había de extraordinario en bautizar a un niño con nombres masculinos y femeninos al mismo tiempo, y, de ese modo, Charles llevó también el de su madrina: Geneviève.

El padre del caballero, Louis d’Éon de Beaumont, era un ciudadano muy distinguido. Fue abogado en el Parlamento, consejero real y funcionario de la administración en la región de París. Además, durante algún tiempo fue alcalde de la villa de Tonnerre. Su esposa era Françoise de Charanton, una dama que procedía de una distinguida familia.

El hogar que vio nacer al caballero fue un edificio de factura renacentista. La familia lo ocupaba de modo provisional hasta que fuera terminada la mansión que habían mandado construir. Allí se trasladaron poco después, a la rue du Pont, en el barrio de los aristócratas. 


Tonnerre está situado entre el bello paisaje ondulante de Borgoña, repleto de viñedos. En lo alto de la colina había un castillo dominando el valle. Eran hermosas las vistas que desde allí se contemplaban, y también impresionantes por tanta historia como había transitado por aquellos caminos. Los normandos los habían atravesado, y también los caballeros que partieron en la cruzada contra los albigenses. Lugar de viejos Templarios, fue también punto de paso obligado en la ruta entre París y Dijon en la época en la que los rapaces reyes de Francia habían puesto sus miras sobre el ducado de Borgoña, y fue, en suma, una localidad próspera y pujante. Pero ahora el paisaje era tan apacible que costaba imaginar violencia al asomarse a él. El tiempo parecía haberse detenido en Tonnerre.

Los Beaumont pertenecían a la petite noblesse. La antigüedad nobiliaria de la familia de Charles apenas contaba con doscientos años. Esto resultaba insuficiente para las grandes aspiraciones de nuestro caballero, que hubiera preferido poder contar entre sus antepasados algo más brillante. Como era sabido que en Borgoña no podía ser, trató de buscar el origen de su familia en una época más remota y en otro lugar. Buscó en Bretaña, y creyó encontrar allí algo que podría servir a sus propósitos, pero la familia con la que afirmaba estar emparentado, indignada por tales pretensiones, acabó tomando medidas legales contra él.

Charles vino al mundo cuando su madre contaba 21 años. Había nacido ya una hija, Victoire, de modo que el matrimonio aguardaba ilusionado la llegada del varón. Llegó este al fin, pero el bebé no cumplía todas las expectativas: era de complexión delicada, fina cabellera sedosa, lindos ojos y todo en él, en suma, parecía más apropiado para una niña. De hecho, su madre se complacía en ataviarlo como tal. Dicen que Charles vistió las ropas de su hermana hasta cumplir los diez años. 

Luis XV con vestido

Era corriente que los niños llevaran vestidos hasta cumplir los cinco o seis años, pero parece ser que la costumbre se prolongó en el caso de Charles. Algunos aseguran que la razón es que había sido consagrado a la Virgen María, y que lucía la vestimenta adecuada al caso. Esta consagración fue confirmada posteriormente por el propio caballero, que explicaba que, debido a ello, su madre le añadió un séptimo nombre: el de María, muy del agrado de Charles en su niñez.

El padre acabó tomando cartas en el asunto y, considerando que aquello ya había ido demasiado lejos, ordenó que su hijo llevara la vestimenta propia de su sexo. 

Charles tuvo una nodriza, la mère Benoist, que lo criaba con sus propios hijos. El caballero nunca dejó de frecuentar su trato, reservando para ella un lugar en su corazón. Más tarde le mostraría su gratitud dotándola de una pensión en su vejez.

Llegado el momento, se confió su educación al abate Marceny. Dotado de excelentes aptitudes intelectuales, Charles no tardó en rebasar el alcance de los conocimientos que podía impartirle el abate, por lo que al cumplir los doce años ingresó en el prestigioso College Mazarin de París. Allí adquirió fama tanto por su aplicación al estudio como por enfrentarse a los bravucones de turno, que a la hora del recreo trataban de molestarlo burlándose de su apariencia tan femenina. Tuvo que aprender a defenderse y devolver los golpes, y pronto quedó de manifiesto que no se le daba nada mal.

College Mazarin

Y es que, hasta tal punto parecía una niña, que por Tonnerre las lenguas ociosas hacían circular la leyenda de que con ese sexo había nacido, pero que sus padres, que tanto ansiaban un heredero varón, le habían impuesto una educación masculina, haciéndola pasar por un chico. Por supuesto tanto su nodriza como otras mujeres de la villa podían dar fe de que su anatomía en nada difería de la de los demás niños; pero la gente prefería no hacerles caso y continuar con sus cuentos. 

El propio Charles comenzó a complacerse en la ambigüedad y el misterio que generaban estas historias, y en ocasiones se divertía repitiéndolas. Cuando tenía catorce años se la contó a un amigo. Se daba cuenta de que esa peculiaridad lo convertía en especial de algún modo, diferente al resto, e incluso eso aprendió a convertir en un arma que utilizar a su conveniencia. Le gustaba jugar con ello; se sentía identificado con ese personaje ambiguo que cada vez se iba perfilando con mayor nitidez. No es de sorprender, pues, la confusión que se llegó a formar acerca de su verdadero sexo, ni las apuestas que llegaron a circular. 

Se conserva en el Museo Británico un cuaderno de ejercicios de cuando el caballero tenía diecisiete años. En él figuran temas de lengua francesa, latina y griega. Su caligrafía era pulcra y ordenada, a veces adornada con ciertas florituras. Son muy escasas las faltas, enmiendas o tachones, y en esas líneas flotan sus pensamientos, cargados ya de las sutilezas de carácter que le serían propias. Veamos un ejemplo:

“Es axiomático que todos habríamos de vivir una vida en consonancia con la idea que de nosotros se haya forjado otra persona, una vida imaginaria… Y buscamos esa vida imaginaria para justificarnos a nosotros mismos con mayor certeza, y vivir más serenamente en nuestra imaginación.”

El Caballero d'Éon como mujer y como hombre

Años después el caballero escribiría que un hombre de espíritu posee en su pluma un juez siempre dispuesto a vengarse de las afrentas recibidas. Durante los ocho años de internamiento en el colegio afiló al máximo esta arma de juicio. Habría de servirle durante su vida entera, ganando para él los más altos honores de su país, pero granjeándole a la vez implacables enemigos.

Recibió la educación propia del hijo de un aristócrata. Leyó a los clásicos. Entre sus predilectos estaban Horacio, Cicerón, Salustio y Virgilio, en especial el primero. Estudió la Biblia y escribió ensayos basados en los salmos. Su padre lo destinó a la carrera de Leyes. Terminó sus estudios en agosto de 1748, tras obtener diplomas acreditativos de su diligencia en las diversas materias. Al cabo de un año se doctoró en derecho civil y canónico “avec dispense d’age” (con dispensa de la edad). Estos honores le permitieron inscribirse como abogado en el Parlamento

Pero, si alcanzó pronto la cima intelectual, no menos presteza se dio en destacar en otra faceta: la Escuela de Armas. La esgrima llegó a ser la pasión de su vida. Su destreza con la espada, adquirida a muy temprana edad, al igual que su maestría con la pluma, habrían de proporcionarle muchas satisfacciones, aunque también grandes problemas. En cualquier caso, eran para él dos mecanismos que le aportaban seguridad y con los que compensar otras facetas, derivadas de su aspecto y de las complicaciones psicológicas que esto había ido generando, a causa de las burlas de las que fue objeto.


Era un ser complejo. Había en él tanto de femenino como de masculino. Sus maestros siempre apreciaron lo que se consideraba inequívocos rasgos viriles en su carácter, nada afeminado y desprovisto de amaneramientos. Y, sin embargo, esto no era todo cuanto podía decirse del caballero. A él le complacía su aspecto delicado, auténticamente femenino. No toleraba ser objeto de burla a causa de ello, pero encontraba satisfacción en el hecho de que alguien pudiera pensar que era una mujer. Le gustó vestirse como tal cuando llegó el caso, adoptar aquel papel, fantasear con la idea serlo y crear confusión acerca de su identidad sexual. 

Teniendo en cuenta tanto este rasgo de su carácter como su evolución posterior, ¿sería posible que la razón de que llevara vestidos hasta los diez años estuviera en que el niño se resistía vigorosamente cada vez que pretendían vestirlo con pantalones, con ese fuerte carácter que siempre le fue propio? Tal vez, ante esta actitud por su parte, su madre fue demorando, con la excusa de la consagración a la Virgen, una situación que la desbordaba, hasta que llegó una orden directa del impaciente padre, y a una edad que era ya suficiente para que Charles comenzara a comprender estas conveniencias sociales. Y entonces, ¿permite esto ir más allá y pensar que el caballero d’Éon pudo ser una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre? ¿O acaso fue, simplemente, un actor? 

Pero me temo que solo podemos dejar interrogantes abiertos. Nuestro caballero era tan bueno guardando los secretos del rey como los suyos propios, y el misterio envolverá siempre algunos aspectos de su personalidad. 

36 comentarios:

  1. Una ambigüedad posiblemente intencionada en la edad adulta pero impuesta en la infancia que le permitía jugar con dos barajas y así beneficiarse de ello.
    Si hubiera nacido en España habría tenido más problemas que ventajas.
    Un saludo.

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  2. Fue objeto de muchas burlas en Francia. Por suerte se defendía como nadie con la espada, y a base de eso supo hacerse respetar.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  3. Charles-Geneviève tenía un carácter y una inteligencia fuera de lo común. La criatura escribía a los diecisiete años que me ha dejado pasamada, qué agudeza y claridad. Con tanta capacidad intelectual y aspecto físico "confuso" el añadido del misterio le daba un toque enigmático y eso siempre tiene éxito.

    El retrato en el que aparece como mujer da que pensar, porque protuberancia tenía, pechos talla 85, calculo.

    Buenas tardes y buena semana.

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  4. Pues no, no tenía protuberancias, solo conseguía apretar su pecho de modo que pareciera que allí había algo. Cuando le hicieron la autopsia, su cuerpo no tenía ninguna peculiaridad.
    Pero sí, intelectualmente era muy brillante. Tenía una mente privilegiada. Lástima que la acabara perdiendo.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  5. Muy interesante.
    Esa ambigüedad seguro que le dio alegrías y disgustos, pero es lo que es y no se puede hacer nada por cambiarlo.
    Hoy en día se ve de otra manera, aunque todavía hay mentes obtusas.
    Bisous

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  6. Hola Madame

    Qué sorpresa la de conocer a este personaje tan notable y brillante. No sólo no se quejó, sino que sacó partido a su condición y con cierta alegría. No me extraña que fuera un buen espía.

    En las imágenes, parace más una mujer que un hombre. Me ha acordado que últimamente el mundo de la moda anda un poco revolucionado, porque existe un modelo masculino que por su figura, también es modelo de ropa femenina y realmente es difícil conseguir diferenciarlo de una mujer.

    Feliz tarde, Madame.

    Bisous.

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  7. Ese doble juego chico-chica con ropas del otro sexo ya venía de antiguo, pero esta persona demostro ser bastante inteligente y esa espada no le fallaba. Esa apariencia aunque fuese objeto de chanzas, le daba más intriga. Un cordial saludo.

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  8. MADAME CANDI, no estaría yo segura de que hoy se vea de otra manera. Hay cosas que cambian demasiado despacio.

    MADAME MARIA EUGENIA, me sorprende lo del modelo. No el hecho de que pueda pasar perfectamente por cualquiera de los dos sexos, sino que pueda servir de modelo para los dos, porque lo que favorece a uno no favorece al otro. Por ejemplo nuestro caballero no hubiera sido un buen modelo masculino.

    MONSIEUR PACO, contaba, en efecto, con una gran inteligencia y una extraordinaria destreza con la espada, dos buenas cualidades en las que apoyarse en todo momento.

    Buenas noches

    Bisous

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  9. Hola Madame:

    Personaje desconocido para mi que no deja de ser interesante.

    Como espía tenía bastantes recursos por lo que deduzco.

    La imagen puede sugerir que si tenía ;D

    Besos Madame

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  10. Hace años tenía una página en la que hacía la biografía del caballero, algo parecido a lo que hice después con la corte del rey sol. Resulta fascinante, desde luego.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  11. Aunque fuera corriente, no me negara, señora, que parece premonitorio ponerle Genoveva de segundo nombre sin conocer su futuro ambiguo aspecto, al que le tomo gusto desde bien pronto, según leo, al aceptar con agrado que se le añadiera un María al final de sus larga lista de nonmbres.
    En fin, fuera cúal fuese su sentir, escribir este artículo de hoy debe haber supuesto para usted una gran satisfacción visto que el personaje reune además muchas de las cualidades que tanto le gustan en los personajes de los que escribe: se disfrazaba –aunque en el caballero d’Éon quizá su manera no fuera propiamente un disfraz, espiaba y manejaba la espada con soltura. ¿Qué más se puede pedir? A mí, desde luego, me ha encantado leerlo. Beso su mano.

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  12. Ah, monsieur, qué bien me va entendiendo usted! Desde luego, no se puede pedir más. Un personaje sumamente entretenido.

    Buenas noches

    Bisous

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  13. Hoy madame sería muy fácil saber sus inclinaciones sexules. Me temo que la incógnita seguirá. Hay varones con rasgos femeninos que y mujeres con rasgos másculinos. Pero como no salgan del armario nada se sabe sus inclinaciones. Este caballero o dama tenía el valor añadido de la inteligencia, porque además supo sacarle partido a su condición.
    Bisous y buena semana

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  14. El caso, madame, es que él ni entraba ni salía de los armarios, como si la cosa no fuera con él. Tal vez no estaba muy interesado en obtener placer con un cuerpo con el que no se identificaba.
    Pero, desde luego, a todo supo sacar partido.
    Buenas noches

    Bisous

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  15. Posiblemente se tratara de un transexual, me recuerda aquel libro del amante lesbiano de José Luis Sampedro.

    Lo cierto es que su juego de ambigüedad le fue muy provechoso.

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  16. Yo también me inclino a pensar eso. Son varios los detalles que me hacen pensarlo, sí. Pero claro, ya nunca podremos confirmarlo.

    Feliz comienzo de semana, monsieur.

    Bisous

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  17. madame, mire por dónde aparece el caballero d'éon. le recuerdo, sus intrigas, sus juegos con el equívoco, pero también creo recordar que era, en su ambigüedad, bastante claro. y que sólo engañaba al que se dejaba. es lo que creo recordar. y que al final lo que le iba, eran las muchachas. creo.
    interesante personaje.

    que tenga buen comienzo de semana madame!
    bisous!

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  18. Monsieur, usted recuerda bastante mal. Al caballero no le iba nunca nada. Era virgen, casto y puro. Eso es para intrigar, no me diga que no.

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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  19. recuerdo bastante mal, seguro! he oido tiros y me he metido en el fangal!

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  20. Hola Madame:
    Creo que él disfrutaba con tal ambiguedad, interiormente se burlaba de sus cuestionadores. Excelente texto, siempre nos abres las páginas de lo misterioso que guardan ciertos personajes en su historia.

    mariarosa

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  21. Muchas gracias, madame. Un placer verla por aquí.

    Feliz comienzo de semana.

    Bisous

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  22. los espíritus sensibles no conocen límites, ni siquiera los de Natura, menos los impuestos por el hombre...
    son individuos privilegiados en sus sentidos y en su razón.
    saludos querida Madame

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  23. En cierto modo sí lo son,porque al prescindir de su cuerpo reforzó su mente y trabajó sus cualidades intelectuales. Con eso siempre se puede llegar lejos.

    Feliz lunes, madame

    Bisous

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  24. Muy curiosa la ambigüedad del caballero, reforzada en este caso y durante su infancia por su propia madre (de veras que no acabo de entender los comportamientos al caso de ciertas madres), aunque y vista su evolución futura el caballero disfrutaba y sacaba provecho a tal ambigüedad.

    "... un hombre de espíritu posee en su pluma un juez siempre dispuesto a vengarse de las afrentas recibidas." No puedo más que decir... ¡cuán cierto es!.

    Bisous, Madame

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  25. Y él utilizaba ese arma tan bien como el florete, madame. Sus habilidades con la pluma eran notables y poderosas, siempre certeras.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  26. Me ha hecho mucha gracia eso de que la gente prefería ignorar a la nodriza acerca de que el niño era anatómicamente igual que cualquier otro y "seguir con sus cuentos" Lamentablemente así sigue siendo. Nadie deja que la verdad le estropee un chisme sabroso. Me gusta saber que, pese a todo, supo hacerse respetar :)

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  27. La ambigüedad sexual no le reportó ningún problema, por lo que veo, explotando esa cualidad a lo largo de su vida. Y sin complejos. No imagino un caso así en España, salvo los de los castratti, pero ésa es otra historia que no tienen nada que ver con este caballero.
    Besitos

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  28. ¡Fascinante! Saber utilizar en beneficio propio - y alimentarla, es evidente - esa ambigüedad nos da idea de su talento: lejos de sufrir y martirizarse por ese asunto que a otros hubiera hundido, supo hacer de ello un arma a su favor. Y bueno, otra vez la espada y la pluma, esos dos instrumentos tan eficaces cuando van juntos. Deliciosa entrada, madame. Beso su mano y la del caballero d'Eón.

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  29. Es verdad, MADAME ALMA. Preferirían pensar que la nodriza lo decía por protegerle, porque le tenía cariño. Siempre se elige creer lo que a uno más le gusta.

    MADAME CARMEN, en España existió la Monja Alferez, de la que se ocupó hace poco nuestro querido DLT. Supongo que existían muchos casos en todas partes, aunque no todos pasaran a la historia.

    MADAME ISABEL, en realidad a él le pesaba mucho en el alma. Terminó desquiciado; no encontró verdaderamente la felicidad. Pero vivió sus años de esplendor.

    Buenas noches

    Bisous

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  30. Fascinante el personaje, por lo que veo por su entrada dejó muchas dudas sobre su personalidad. Me alegra que por lo menos pudiera defenderse con la esgrima.

    Bisous, Madame

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  31. Y lo hacía muy bien por cierto. Fue probablemente el mejor espadachín de su época.

    Feliz martes, madame

    Bisous

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  32. Bonjour madame,
    Me apasiona la historia de este curioso caballero, lo que me lleva a preguntarle de qué fuentes ha sacado la información. Me gustaría poder profundizar más en su vida. También querría hacerle mención de que le chevalier d'Eon ha inspirado varias obras japonesas de ficción.
    Mi más sincero ánimo a continuar el blog (que he estado leyendo mucho últimamente) de una manera tan exquisita. ¡Todos los temas son tan curiosos!
    Bisous
    H.C.- une petite amie

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    1. Edna Nixon tiene una magnífica biografía sobre él, madame. La mayor parte de la información procede de ahí.

      Muchas gracias por su interés, y bienvenida al tablero.

      Bisous

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  33. Buen día, Amaltea.

    ¿Cuenta usted con referencias sobre escritos atribuídos a D'Eon?
    Llevo a cabo un proyecto de investigación sobre su vida y obra y me ayudaría mucho si me indicara tales referencias.

    Gracias de antemano y buena tarde.

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    1. No sé si se refiere usted a Amaltea o a mí, la autora del artículo. Si es a mí, me temo que no cuento con las referencias que preciso, lamentablemente. En caso de que averiguara algo, con mucho gusto compartiría con usted la información.

      Muchas gracias y feliz tarde

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)