lunes, 23 de enero de 2012

El origen de la Casa de Guisa

Claudio de Lorena

El duque René II de Lorena tenía seis hijos, además de otros varios que habían muerto durante la infancia. Todos fueron fruto de su segundo matrimonio con Felipa de Güeldres. Para casarse con ella, se había divorciado de su primera esposa, Juana de Harcourt. Pero, aunque los tribunales de Lorena habían anulado el primer matrimonio, la bula papal que confirmaba su decisión aún no se había promulgado cuando René se casó por segunda vez. Y como Juana aún vivía cuando nació el primer hijo del duque, Antonio, era previsible que tal vez un día el segundo, Claudio, disputara a su hermano mayor el derecho a heredar el ducado de Lorena alegando esa circunstancia. 

Para evitar que se produjera la catástrofe, René decidió alejar a Claudio. Sus dos hijos mayores habían sido educados en la corte de Francia, pero el segundo debía permanecer allí, naturalizarse francés y convertirse así en súbdito del rey. 

Antonio de Lorena, hermano de Claudio

En diciembre de 1508 fallecía René rodeado de su numerosa prole. En el testamento legaba la soberanía de Lorena a su primogénito, mientras que los feudos franceses que la Casa de Lorena había adquirido por matrimonio — entre ellos Guisa, por entonces un simple condado— irían a parar a Claudio

Era difícil acomodar a todos los hijos. Al tercero, Juan, le había sido entregado el rico obispado de Metz, pero a los tres menores, Ferry, Luis y Francisco, los dejaba dependiendo prácticamente de la generosidad del cabeza de familia. Los tres entraron al servicio de Francia e iban a encontrar la muerte en el campo de batalla: Ferry en Marignano, Francisco en Pavía y Luis durante el sitio de Nápoles en 1528.

Claudio, convertido en conde de Guisa a la muerte de su padre, era bien recibido en la corte. Era apuesto, de carácter alegre, y destacaba en el manejo de las armas y demás ejercicios propios de un caballero. Poseía, además, ese talento para hacerse popular entre todas clases de gente, algo que sería una característica en sus descendientes. Pero su exterior afable escondía una personalidad fría y calculadora y una ambición muy tenaz. Se consideraba a sí mismo un príncipe extranjero en lugar de un súbdito del rey de Francia, y reclamaba precedencia sobre todos los nobles franceses, incluso los príncipes de la sangre, puesto que afirmaba descender de siete Casas soberanas. 

Con apenas 18 años, fue uno de los príncipes encargados de acudir al encuentro de la segunda esposa de Luis XII, la joven María Tudor, hermana de Enrique VIII. Durante las celebraciones de la boda, tomó parte con gran éxito en un brillante torneo en el que logró desmontar a Charles Brandon, duque de Suffolk, el ardiente admirador de María. Charles Brandon se casaría con ella poco después, al enviudar María del rey de Francia. 

María Tudor y Charles Brandon, duque de Suffolk

Luis XII, en efecto, no sobrevivió mucho tiempo a los ajetreos de su nuevo matrimonio. A su muerte, el heredero de la corona era el joven duque de Valois, que se convertía en Francisco I. Esto abría unas magníficas perspectivas para Claudio, que ya se había atraído su amistad y favor. 

El nuevo rey decidió lanzarse a la conquista del Milanesado, territorio que reclamaba a través de los derechos de su bisabuela, Valentina Visconti, hija del duque de Milán. A finales del verano de 1515 cruzó los Alpes al frente de un poderoso ejército y descendió a las fértiles llanuras de Lombardía. Guisa lo acompañaba como lugarteniente de su tío materno, el duque de Güeldres, que comandaba los lansquenetes. Pero como al duque le llegó aviso de que sus tierras estaban siendo amenazadas, se vio obligado a volver a casa dejando el mando a su sobrino. Claudio, a punto de cumplir 19 años, ya se había ganado las simpatías de los soldados durante el difícil y peligroso paso de las montañas, por su valor, su energía y la consideración que mostraba hacia ellos. 

El 14 de septiembre, cerca de Marignano, él y sus lansquenetes, que componían la vanguardia del ejército, fueron atacados por mercenarios suizos al servicio de Maximiliano Sforza, duque de Milán. Tomados por sorpresa y claramente sobrepasados en número, los soldados de Claudio huyeron en desbandada a pesar de todos sus esfuerzos por retenerlos, y probablemente hubiera sucumbido allí mismo si no hubiese llegado el rey en persona a la cabeza de su ejército. Francisco cargó contra los suizos dándole a Claudio el tiempo necesario para reagrupar sus dispersas tropas. 

La batalla continuó hasta que la oscuridad obligó a suspender el combate, y se reanudó al amanecer. Uno de los hermanos de Claudio, Ferry, cayó a su lado, y a punto estuvo él de compartir su infausto destino cuando una bala de arcabuz atravesó su brazo derecho, otra el muslo y una tercera mató a su caballo. Claudio fue así derribado y quedó aprisionado bajo su montura. Herido e incapaz de moverse, hubiera muerto de no ser por la heroica acción de uno de sus hombres, que le cubrió con su propio cuerpo y recibió la mayor parte de los golpes dirigidos a su señor. 

Batalla de Mariñano

Finalmente los suizos se retiraron y la victoria fue para los franceses. El rey mandó rescatar a Guisa de entre la montaña de muertos y heridos que cubría la tierra. Tuvieron gran dificultad en identificarlo por lo desfigurado que estaba, pero finalmente lo recuperaron. Apenas daba señal alguna de vida cuando lo sacaron de allí. Lo condujeron a la tienda de su hermano mayor, el duque de Lorena, y aunque su situación era desesperada, finalmente su fuerte constitución y los buenos cuidados que le fueron dispensados lograron devolverle la salud. Su curación se consideró casi milagrosa, y ha pasado a los anales de la cirugía como un ejemplo del buen hacer de aquella época. Al cabo de un mes, Claudio era capaz de acompañar a Francisco I durante su entrada triunfal en Milán. 

A mediados de diciembre regresaron a Francia. El conde pidió entonces permiso al monarca para reunirse con su esposa, Antonieta de Borbón Vendôme, con la que se había casado dos años antes y que el 22 de noviembre había dado a luz en Bar-le-Duc al primero de los doce hijos del matrimonio. Fue una niña que llevaría el nombre de María y un día iba a casarse con Jacobo V de Escocia, una unión de la que nacería María Estuardo

La condesa se acercó a Joinville para encontrarse con su esposo. La reunión no careció de calidez, porque, a pesar de que Claudio la había desposado más por conveniencia que por sentimiento, se había encariñado con ella, y Antonieta, por su parte, nunca dejó de manifestar una intensa devoción hacia él. 

El 16 de febrero de 1520 nació el segundo hijo, Francisco, que sería conocido como Monsieur de Guise le Grand. Pocas semanas después el matrimonio se mudaba al castillo de Joinville, la imponente estructura que en su día había albergado a Juana de Arco y que en adelante iba a estar tan relacionado con la historia de los Guisa. Allí Claudio construyó para su esposa una encantadora casita conocida como el Château du Jardin. 

Antonieta de Borbón

En enero de 1519 había fallecido el emperador Maximiliano. Francisco I contemplaba con alarma cómo el rey de España podía hacerse también con el Imperio. La unión de España, Nápoles, los Países Bajos y el Imperio sobre una misma cabeza era un peligro que había que conjurar a toda costa. Para ello, el propio monarca francés entró en la lista de candidatos, dispuesto a competir con Carlos. Y, por supuesto, el conde de Guisa fue uno de sus más activos partidarios, combatiendo sin tregua aquellas opiniones más prudentes que le aconsejaban retirarse. Nuevamente le convenía a Claudio que Francisco tomara aquel camino, porque, si resultaba elegido, sin duda acertaría a mostrarle su gratitud. 

Todos los esfuerzos fueron en vano, y poco después resultaba elegido el joven rey de España, que se convertía en Carlos V. 

Comenzaba una larga y sanguinaria lucha entre ambos monarcas tan diferentes. La guerra estallaba en abril de 1521. Uno de los ejércitos franceses fue puesto al mando de Lautrec, hermano de Madame de Châteaubriant, la amante del rey. Su misión era defender el Milanesado. Otro, conducido por Bonnivet, más famoso por sus conquistas de alcoba que sobre el campo de batalla, invadió España; y un tercero, con el duque de Alençon al frente, cuñado del rey, se dirigió a la frontera flamenca. 

Fue en España donde Guisa hizo su primera campaña contra Carlos V. El objetivo era Fuenterrabía, punto clave en el norte. Pero el río, crecido por las lluvias, detuvo su avance. Bonnivet consideró imposible vadearlo con un fuerte contingente de tropas españolas apoyadas por la artillería en la otra orilla. Guisa lo instó a hacer el intento y se ofreció a abrir él mismo la marcha. Bonnivet consintió finalmente y Claudio se lanzó con osadía al río Bidasoa. Sus lansquenetes, después de arrodillarse para besar el suelo según su costumbre, siguieron a su líder. 

Bonnivet

El agua les llegaba a los hombros; los disparos de arcabuces y cañones caían a su alrededor, pero no se pensó en retroceder. Ganaron la otra orilla y se prepararon para cargar contra el enemigo, que se retiraba sin orden. Guisa avanzó hacia el castillo y abrió fuego. Pronto consiguió hacer una brecha. Sus hombres, deseando emular su valor, se jugaron a los dados cuál de ellos tendría el honor de encabezar el asalto, pero antes de que se diera la orden de avance, el castillo se rindió. La ciudad capituló y Claudio recomendó demoler sus fortificaciones; sin embargo Bonnivet estaba tan orgulloso de su conquista que “deseaba conservarla como un monumento a su gloria”, y, tal vez celoso del conde, sostuvo la opinión contraria.


Continuará el próximo día con la segunda y última parte

24 comentarios:

  1. Me paso para saludarle XD como siempre sus articulos historicos son muy interesantes.

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  2. Muchas gracias, madame Amatista.

    Buenas noches

    Bisous

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  3. Te soy sincero querida amiga; al comienzo hube de leer repetidas veces para no perder la hilación geealógica de las familias y sólo me mantuvo expectante la prosa bella y dúctil con que haces de tus entradas verdaderas películas virtuales. Es un talento admnirable ´que no me canso de festejarte.

    Te envio un fuerte abrazo; parece mentira como los oportunistas logran hacerse de la gloria como si hubiera sido resultado de su acción como sucedió al final con Bonnivet que tal quedó como un gran guerrero en el arte del amor y del belicismo; auqnue habrá que esperar el final porque Claudio el conde de Guisa tiene un gran prestigio.

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  4. Acabo de hacerle un lío en este fantástico Guiso, Madame. Voy a leer de nuevo para enterarme mejor.

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  5. MONSIEUR DRAC,
    Bueno, la genealogía de momento no se ha complicado. Solo hablamos de un único conde de Guisa, Claudio. Claro, tiene un padre, pero lo matamos en el cuarto párrafo y no vuelve a salir. Y tiene doce hijos, pero de momento solo hemos mencionado el nacimiento de dos.
    Muchas gracias, monsieur, es usted muy amable.

    MONSIEUR FRANCISCO,
    espero que finalmente haya logrado resolver usted su lío.

    Feliz martes

    Bisous

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  6. Eran tiempos duros donde se dirimía en el campo de batalla el protagonismo europeo. Frente a los actos crueles, repletos de sangre y traición, destacan siempre personas leales que son capaces de dar la vida por la causa, como ese soldado que hizo de escudo para evitar la muerte de su señor.
    Un saludo.

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  7. Desde luego, monsieur, se pasaban la vida en batallitas. Y así hacía a veces fortuna la familia.

    Feliz martes

    Bisous

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  8. en sus relatos sobre las diferentes cortes, acaba pasando como en los pueblos. al final, todo el mundo es primo de todo el mundo.
    veremos cómo concluye la aventura vasca del Guisa, madame.

    bisous!

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  9. Efectivamente, monsieur. Y a todos ellos tenemos que sumarles los que no son primos pero hacen el primo. Sería un tema interesante para otra entrada.

    Feliz tarde

    Bisous

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  10. En un prinicipio también me he liado un poco siguiendo el hilo de los personajes, y eso que estoy acostumbrado por motivos profesionales. Luego sí, el hilo era mío y me he enterado de los pormenores de la casa de Guisa, la historia del ducado de Lorena (por cierto, luego siempre en disputa entre Alemania y Francia, origen de guerras en el XIX y casi las dos guerras mundiales), las luchas por el milanesado (terribles en la Edad Moderna). Un cordial abrazo y buena semana para usted.

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  11. Vaya, blogger ha vuelto a borrarme un comentario cuando trataba de subirlo. Qué delicia. Como total me sobra el tiempo...
    Bueno, le decía que no se preocupe, que el único personaje al que no hay que perder de vista es Claudio, y que los demás son secundarios, aunque alguno lo sea de tanta categoría como es el caso de Francisco I.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  12. Querida amiga, te envio un afectuoso saludo . Sabes que el tema me apasiona.
    Besos

    http://blog.francetv.fr/JOINVILLE/index.php/Les-ducs-de-guise-et-princes-de-joinville

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  13. Lo recuerdo, madame. Pero no trataremos un poco de cada uno, sino un mucho de solo uno: Claudio, el origen, simplemente. Se trata de explicar cómo Guisa se convirtió en un ducado, siendo en origen tan solo una rama de la Casa de Lorena. Los demás por el momento no aparecerán.

    Me temo que el que a usted le interesa es su nieto, verdad? Eso creo recordar.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  14. Hola Madame

    Esa entrada de hoy, me toca de cerca.

    Fuenterrabia está muy cerca de San Sebastián, a pocos km y es el último pueblo costero guipuzcoano antes de la fontera con Francia.

    Desde el castillo de Carlos V se puede admirar toda la bahía de Txingudi, la desembocadura del Bidasoa, la linea de costa con Hendaya al frente, la propia de Fuenterrabia al otro lado.

    Feliz tarde, Madame.

    Bisous.

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  15. Ayer Madame no fui capaz de terminar de leer tan compleja historia. Estaba cansada y me perdía así que lo dejé para hoy y así enterarme mejor.
    Me ha parecido sumamente interesenate constatar una vez más cómo hay personas que nacen "con estrella y otras estrelladas".
    Bisous y estaremos pendientes de la segunda parte.
    Bisous

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  16. Madame, me deja pasmada su pericia y buena tecla en el relato histórico. La batalla con los suizos es toda una rareza, pues como decía un personaje de El Tercer hombre, cuatrocientos años de paz y aburrimiento ha dado como resultado que Suiza inventara el reloj de cuco.
    Ahora sin bromas, una se pone a temblar cuando lee la serie casi ininterrumpida de trifulcas sangrientas que padeció Europa a los largo de tantos siglos. Toquemos madera.

    Buenas tardes y bisous.

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  17. MADAME MARIA EUGENIA

    Es verdad, cuántas veces habrá visitado usted el lugar que fue escenario de tantos enfrentamientos en aquel tiempo, una parte de la historia que pensé que les resultaría familiar a los españoles, ya que eran uno de los bandos, y en una época que me había parecido que les gusta mucho.


    MADAME KATY, también a usted le ha parecido compleja la historia? Qué extraño, la he releído para ver dónde podría estar la complicación, y no caigo. En principio me parece un guión bastante simple: un padre tiene dos hijos y aleja al segundo para que no le dispute la herencia al mayor. El segundo hace fortuna en Francia y se casa, como era casi preceptivo, pero del entorno de la esposa no digo nada de nada, ni de quién era hija siquiera, porque me centro en un único personaje y en las cosas que le acontecieron a él y de las que formó parte.

    MADAME AMALTEA,
    Ay esos suizos! Ellos llevaban la paz a su casa y la guerra siempre fuera, y a buen precio, naturalmente. Yo creo que tuvieron alma de banqueros antes que de relojeros.
    Por más madera que toquemos, madame, parece que el ser humano es incapaz de librarse de esa condena autoimpuesta.
    Muchas gracias y buenas noches.


    Bisous

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  18. Madame, muy interesante este recordatorio que hace en su entrada sobre esta familia noble. Y un arte desentrañar la genealogía, cierto, como comentan más arriba.

    Desconocía el origen de este título. Le invito a realizar más entradas sobre este tipo.

    Feliz noche.

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  19. Hola Madame.

    Me ha parecido fascinate esta entrada. Un Caballero del que tenía algunas referencias, muy pocas realmente.

    Esta por entrar a España. Ya ha caído Fuenterrabía....

    Besos

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  20. MADAME NEGREVERNIS,
    Muchas gracias, madame, pero es que en realidad me temo que yo no he mencionado la genealogía de monsieur de Guisa. Me he limitado a decir quiénes fueron sus padres, y aparte de eso, he mencionado a sus hermanos, esposa y solo dos de sus doce hijos, y para eso porque es que una fue reina de Escocia y el otro uno de los personajes más importantes de su siglo. Pero ni abuelos, ni suegros, ni nada de nada. Eso se queda para un futuro, pero no próximo.
    Tengo una idea: A ver si me da tiempo a hacer un arbol genealógico para la segunda parte. Tal vez así quede más claro.


    MONSIEUR MANUEL,
    en realidad fueron más famosos su hijo y su nieto, por eso me pareció interesante presentar a Claudio, origen de la Casa ducal.

    Buenas noches

    Bisous

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  21. Pues mis preocupaciones se centraban en los lansquenetes, preocupado de que se hubieran cambiado de bando. Pero no, quedo tranquilo, los hubo, como de casi todo en la vida, a uno y otro lado.
    Espero atento la continuación.
    Beso su mano.

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  22. Ya lo creo que sí, monsieur. Era peligroso que apareciese otro que pagara mejor. Las lealtades mudaban mucho!

    Buenas noches

    Bisous

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  23. Fue este primer Guisa un hombre cuanto menos valeroso y con ansias de glorias...precisamente en mi próxima entrada hablaré d eun descendiente suyo: Enrique de Guisa que quiso coronarse Rey de Nápoles en 1647.

    Un beso.

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  24. Ah, sí, un personaje fascinante Enrique, al que hace un par de años dediqué nada menos que doce posts en la otra corte.

    Feliz día, monsieur

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)