miércoles, 25 de enero de 2012

El origen de la Casa de Guisa (II)


Luisa de Saboya, la madre de Francisco I, escribió a la condesa de Guisa que “podía considerarse la princesa más feliz de Francia, puesto que tenía el esposo más valiente sobre la tierra”. Pero el conde estimaba que el aprecio de la corte bien podría tomar alguna forma más práctica que las meras palabras, de modo que solicitó y obtuvo los ingresos sobre la sal de Mayenne-la-Juhée y la Ferté-Bernard. 

En la primavera de 1522 le fue encomendada a la defensa de la frontera norte. Durante el otoño Claudio obligó a las tropas imperiales a levantar el sitio de Hesdin, un éxito que le hizo muy popular en París. Los parisinos habían estado seriamente preocupados por el rápido avance del enemigo, y Guisa se dio cuenta de las muchas ventajas que se derivarían de ser considerado el salvador de la capital, una reputación que tuvo buen cuidado de conservar durante el resto de su carrera. 

Es en esa época cuando arranca la enorme popularidad de los Guisa. Durante 70 años serán los héroes católicos, los favoritos de la Fortuna, los ídolos del pueblo. Si alguna vez el rey les retirara su favor, tendrían a su lado a los tenderos y los artesanos de la capital, la gente que los aclamaba a su paso y podía organizar revoluciones. Su grandeza, desde luego, no podía dejar de excitar los celos entre la nobleza de Francia, inclinada a contemplar con desprecio la elevación de esta familia medio alemana. 

Claudio de Lorena

En el verano de 1523 casi toda Europa se había aliado contra Francia. En ese crítico momento en el que Francisco I hubiera necesitado las espadas de todos sus súbditos, tuvo que prescindir del condestable de Borbón, que había entrado en negociaciones secretas con Carlos V y, al descubrirse su traición, huyó a Italia y se enroló bajo los estandartes del emperador. La defección del condestable en cierto modo hizo caer en desgracia a la Casa de Borbón, y en consecuencia aumentó la importancia del conde de Guisa. El rey otorgó a Claudio los gobiernos de Borgoña y Champaña, las dos provincias más expuestas a los ataques de las fuerzas imperiales. 

En septiembre de 1524, tropas compuestas por lansquenetes al servicio del emperador irrumpieron en Borgoña y llegaron hasta las inmediaciones de Neufchâteau, donde se había refugiado la condesa de Guisa con su cuñada la duquesa de Lorena. 

Mientras tanto Claudio no permanecía ocioso. Sus fuerzas no excedían los 900 hombres, pero, aunque los alemanes los superaban en una proporción de doce a uno, eran fundamentalmente infantería. Guisa dividió a su caballería en dos escuadrones y decidió atacarlos mientras cruzaban el río. Envió a una parte de sus hombres al otro lado para encontrarlos de frente, mientras él mismo, a la cabeza del resto, les cortaba la retirada. Lamentablemente su plan se vio frustrado por una pelea que surgió entre dos oficiales, y que terminó con uno de ellos atravesando al otro con su espada. Pero la parte de las tropas que mandaba el propio Guisa cumplió con su cometido. Antonieta y las damas de la corte pudieron contemplar la escena desde las ventanas del castillo en el que se refugiaban, entre aplausos y gritos de emoción después de haber visto el peligro tan cerca. 

Antonieta de Borbón

Claudio acababa de regresar de su campaña cuando un ejército de ingleses y flamencos invadió Picardía. Grande fue la alarma en la capital. Muchos de los ciudadanos más acaudalados empacaron sus cosas y huyeron hacia el sur. Los que se quedaron estaban tan consternados que parecían incapaces de decidir las medidas defensivas que deberían tomar. Guisa apareció entonces y declaró que había acudido a salvarlos o a perecer con ellos. 

No fue preciso, sin embargo, que volviera a acudir al campo de batalla, puesto que el ejército anglo-flamenco se retiró, satisfecho con el daño que había causado ya. 

Si Francisco I hubiera escuchado los consejos más prudentes, se habría contentado con ver al fin su reino libre de enemigos para poder dedicarse a reforzar las defensas para prevenir la posibilidad de otra invasión. Pero no pudo resistir la tentación de llevar la guerra allende los Alpes y vengar personalmente la traición del condestable de Borbón. Todos los mejores capitanes de Francia solicitaron permiso para acompañarlo, pero tal vez porque el rey quiso dejar a alguien capaz detrás, Claudio permaneció en París

Fuera buena suerte o magnífica capacidad de previsión, Guisa se salvó así de verse envuelto en la debacle de la batalla de Pavía, el 24 de febrero de 1525. Allí fue hecho prisionero el rey, al igual que la flor y nata de la caballería francesa que sobrevivió a la aplastante derrota. Ahora Guisa quedaba prácticamente como el único jefe capaz de inspirar confianza y defender el reino durante el cautiverio de Francisco I en España.

Batalla de Pavía

La madre de Francisco, a quien el rey había dejado como regente al partir, se encontró con una tarea abrumadora. El tesoro estaba exhausto, las tropas que debían defender el reino desaparecidas o dispersas, los mejores generales muertos o cautivos y el pueblo empobrecido y descontento. Desde los tiempos de Juana de Arco, Francia no había atravesado por tales peligros. 

Sin embargo Luisa de Saboya, con todos sus defectos, no carecía de coraje ni de capacidad, y de inmediato tomó las medidas oportunas para hacer frente al desastre. Luisa reunió un consejo de notables entre los cuales se encontraba el conde de Guisa. Era en él en quien depositaba la máxima confianza. Le hizo partícipe de sus sospechas acerca de las intenciones del duque de Vendôme, hermano de Antonieta, que no estaba conforme con los poderes que Francisco había conferido a su madre y planeaba apoderarse de la regencia como primer príncipe de la sangre. Guisa se entrevistó con su cuñado y le recordó la obligación de sacrificar las ambiciones personales a su deber, obteniendo de él la promesa de someterse a la autoridad de Luisa de Saboya

Claudio se convirtió en la persona más importante de cuantos rodeaban a la regente. Su influencia en este periodo crítico fue beneficiosa, pues sus consejos eran sensatos. Urgía, además, a pagar el rescate de los prisioneros cuanto antes y a toda costa, fuera cual fuese el precio exigido y a pesar de las malas condiciones financieras. 

Luisa de Saboya

Mientras la regente negociaba con Enrique VIII en la esperanza de apartarlo del emperador, bandas de campesinos luteranos surgían en las provincias alemanas que bordeaban el Rin e incitaban a los de Alsacia y Lorena a sacudirse el yugo y formar con ellos una especie de federación. A su paso saqueaban y quemaban castillos y casas, asesinaban sacerdotes, mujeres y niños y cometían toda clase de atrocidades. 

La regente logró reunir seis mil hombres que puso al mando de Guisa. Pero entonces el hermano del conde, Antonio de Lorena, escribió a Claudio muy alarmado ante el gran peligro que amenazaba a sus dominios, y le imploró que acudiera en su auxilio. Guisa no vaciló en traicionar la confianza que Luisa de Saboya había depositado en él y utilizó su pequeño ejército, el último recurso que le quedaba a Francia ante una posible invasión, para defender los intereses del ducado de Lorena. Sin pedir autorización ni advertir siquiera de sus intenciones, se dirigió a toda prisa hacia allá. Envió un emisario a los insurgentes exigiéndoles que se dispersaran y regresaran a sus hogares, pero estos, confiando en su superioridad numérica, ignoraron sus demandas y mataron al enviado. Entonces Claudio los atacó causándoles muchas bajas. 

Pero una sola victoria no era suficiente, porque un segundo ejército acababa de cruzar el Rin. Habían acampado en una posición fuerte a la que resultaba difícil para la caballería acceder, y, además, contaban con cañones. Guisa los atacó de noche, cuando la artillería era prácticamente inútil, y obtuvo una completa victoria. 

Francisco I

La regente y el consejo estaban indignados por su actitud, pero lo cierto es que Claudio había logrado salvar Alsacia y Lorena, y que era un general victorioso en un momento en que el resto solo podía contar derrotas. De ese modo fue capaz de presentarse como el defensor del orden establecido y de la religión católica contra bandidos y herejes. El Parlamento de París lo felicitó por su victoria, y el Papa Clemente VII despachó mensajes en el mismo tono. Tan grande fue la reputación que adquirió, no solo en Francia, sino en toda la Cristiandad, que cuando Francisco I regresó de su cautiverio en marzo de 1526, decidió que debía tratar a Guisa como príncipe de la sangre, y le confirió el rango de duque y par de Francia. 

Era la primera vez que alguien que no fuera de sangre real era elevado a este rango por la voluntad del monarca, e investido con los mismos derechos y privilegios. El asombro que causó este acto aumentó al elevar el rey el condado de Guisa a ducado. 

Así fue como esta rama de la Casa de Lorena fundó su propia Casa ducal por voluntad y graciosa concesión de Francisco I. Tiempo tendrían los descendientes del rey de Francia para lamentarlo.

38 comentarios:

  1. Muchas gracias por el árbol genealógico, ha sido de gran ayuda para no perder el hilo....

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  2. AQUÍ TIENEN UN ÁRBOL QUE DECIDÍ HACER PARA USTEDES, EN VISTA DE LAS DIFICULTADES QUE ALGUNOS PARECEN TENER CON LA GENEALOGÍA (YA SABEN: CLICK PARA AMPLIAR).

    ESTÁ UN POCO COMME SI COMME ÇA, PERO NO TUVE TIEMPO A NADA MEJOR ANOCHE. ESPERO QUE LES AYUDE A ACLARARSE.

    Monsieur, qué rápido es usted!

    Feliz día a todos

    Bisous

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  3. Menudo tipo este, con 12 a 1 y va y ataca. Buen olfato en Pavía, y eso que los franceses perdieron la batalla por la temeridad de su rey, cuando la fortuna les sonreía.
    Señora, un placer. Me sumo al club de los Guisa, con buena estrella.

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  4. Monsieur, la buena estrella se les terminó. Claro es que tentaron demasiado a la suerte. Supongo que confiaban demasiado en ella. No se puede hacer eso.

    Feliz día

    Bisous

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  5. Asombro y me imagino que indignación fue lo que provocó ese acto de elevar a categoría regia a quien no lo era por nacimiento.
    Como en los viejos tiempos del Imperio Romano, llegaba a ser emperador un militar que había triunfado en los campos de batalla.
    Un saludo.

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  6. Por cierto, muy apropiado y clarificador el árbol "ginecológico" ese.
    Feliz día.

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  7. Así es, monsieur, se puede comparar con aquellos tiempos en los que las más altas dignidades se lograban sobre el campo de batalla.
    Muchas gracias, espero que el arbol "ginecológico" les haya servido de ayuda :)

    Feliz día

    Bisous

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  8. ya me ha caído gordo el guisa este. osea, que cuando de verdad le reconocen los méritos es cuando masacra a los campesinos... si es que...
    el tal francisco I era también otro personajazo.

    en fin. que tenga un buen día, madame!

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  9. Ahí, ahí estamos, monsieur. Así se escribe la historia. La nobleza era de espada. Ahora ya no es de nada, solo de nombre, pero antes así se forjaban los ducados. Tipos de cuidado, estos Guisa.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  10. ¡Pues vaya guasa la del tal Guisa! Los generales victoriosos, cuando acaban con los ejercicios de armas emprenden otras misiones tal vez más peligrosas. Ya veremos lo que nos aguarda en Guisa III.
    ¡Qué atractiva es siempre la historia contada por vos, Madame!

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  11. No, monsieur, no habrá Guisa III. Avisamos en la anterior que esta sería la última, puesto que el objetivo era contar cómo Guisa se convirtió en un ducado, dando origen a su propia Casa, separada de la de Lorena. Se trata solo del origen, no de la larga historia de los Guisa.

    A otro de ellos ya dedicamos 12 posts en la corte del rey sol :)
    Ça suffit.

    Feliz tarde

    Bisous

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  12. me gusta esta historia, solo que su comentario final querida Madame me alarma...
    saludos querida amiga

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  13. Ay, madame, el asunto terminó con uno de los reyes ordenando el asesinato de otro de los Guisa, que ya estiraba la mano para alcanzar también la corona. Pero eso es otra historia.

    Feliz tarde

    Bisous

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  14. Que de historia de Francia, principalmente, estoy aprendiendo gracias a sus entradas madame.

    Buena tarde, bisous.

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  15. Espero que no les resulte demasiado complicado. A veces tiendo a olvidar que todos estos nombres no son con lo que más familiarizados están.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  16. Arrojo y mandobles, no sé si figuran en el escudo de Claudio, pero lo merecía. En fin, que era un tipo resolutivo, aunque la tendencia a ir por la "vía rápida" suele acarrear disgustos. Ya nos contará.

    Bisous y buenas tardes.

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  17. Ay, madame, me temo que no les voy a contar, de momento, jiji. Solo había preparado el origen, es decir, el momento en que los Guisa se convierten en Casa ducal. Como me pareció que en general les traía al fresco, ya no hice más. Toca cambio de tercio.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  18. Hola Madame.

    La vida de carlos fue bastante intensa e interesante.

    La fundación del ducado no estuvo falta de grandes historia como esta.

    Besos

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  19. Sí, supongo que se refiere usted a Claudio. Y en efecto, la vida de su hijo Francisco, y la de su nieto Enrique, no tuvo nada que envidiarle. Tampoco hay que olvidar al Guisa del que nos ocupamos ampliamente en su momento allá en la corte :)

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  20. Este Claudio supo ganarse el ducado, no cabe duda. Nadando y guardando la ropa, en misa y repicando, que dicen. Desde luego supo no sólo ganar batallas sino hacer que fuesen bien valoradas.
    Feliz tarde, Madame.

    Pd. He estado unos días desconecatado y creo que me he perdido algo: supongo que el cierre de acceso a la Corte es puntual, ¿no?

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  21. Ah, sí, monsieur, yo también espero que lo sea. En realidad anuncié hace tiempo que no podía seguir con los dos espacios, y lo que me limitaba a hacer últimamente era trasladar allí cuantos textos publiqué en este relacionados con la corte. El fin de semana subí el último, así que vuelvo a cerrar hasta que pueda retomar el proyecto.

    Buenas noches

    Bisous

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  22. El ásrbol genealógico facilita asimilar la historia. Detrás de cada gran hombre no siempre hay una familia merecedora del título. Y luego hay descendientes quienes los engradecen y otros lo llevan a la desgracia.
    Siempre ha sido así.
    Buenas noches Madame
    Bisous

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  23. No cabe duda del valor del conde, también de su visión como estratega, pero también que la suerte estuvo de su lado. La victoria con el escuadrón que él mismo mandaba en inferioridad numérica aplastante, mientras en el otro escuadrón sus jefes hacían la guerra entre sí es ejemplo.
    Me ha gustado mucho esta pequeña serie sobre la creación del ducado. Lo cuenta usted de maravilla.
    Beso su mano.

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  24. MADAME KATY,
    Yo sigo sin ver qué tiene de complicado ese árbol. Para mí es de lo más simple que ha desfilado por aquí, sin abuelos, sin hijos de dos matrimonios diferentes, sin tíos, sin parientes políticos ni demás jaleos. Es que si llega a ser más simple, en vez de un árbol sería una ramita, jiji. Pero bueno, no sé, será mi percepción particular.

    En este caso, madame, hubo descendientes que hicieron las dos cosas al mismo tiempo. Una familia fascinante, al menos para mí.


    MONSIEUR DLT,
    Usted siempre tan amable, pero si lo hubiera contado bien, la gente se habría enterado de algo, y parece ser que no fue así :)
    Por tanto, algo debí de hacer mal.

    Monsieur, no cabe duda de que los Guisa tenían a la suerte de su parte, junto con un enorme carisma que iban heredando generación tras generación. Pero la prudencia no era lo suyo, y la ambición llegó a ser tan grande que ya no cabía en ninguna parte.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  25. Ahora se entera uno mucho mejor, madame, con ese arbol genealógico. Ha hecho usted una señora semblanza del origen y tambien el desarrollo de todo el devenir de esta casa. Muchos bisous.

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  26. Pues la que no se entera le aseguro que soy yo, señor mío. Pero, sea como fuere, no sabe cuánto me alegra que poniendo ese arbol ahí queden mucho más clara la carrera militar de Claudio de Lorena, que le valió elevar Guisa a categoría de ducado.

    Buenas noches

    Bisous

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  27. Muy buen par de entradas, Dame. Ahora se un poco mas gracias a ti.
    Por otro lado, te he dejado un premio en mi blog para que lo recojas cuando puedas y quieras.
    Un Saludo.
    Uriel

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  28. Muchas gracias, monsieur. Ahora mismo pasaré por su casa :)

    Buenas noches

    Bisous

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  29. Hola Madame

    Gracias por su gran trabajo al elaborar este minucioso árbol genealógico tan claro. Dando la información necesaria y precisa sobre cada persona, lo que nos ayuda mucho a la hora de ubicarnos.

    Feliz noche, Madame.

    Bisous.

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  30. Muchas gracias, madame. Me he limitado a incluir tan solo los nombres mencionados en la anterior entrada. No he puesto nada más: ni abuelos, ni tíos, ni familia política, ni nada prácticamente, y hasta los 12 hijos los he reducido a dos. Yo creo que está bastante resumido y escueto, pero es que en el texto yo no daba ningún dato genealógico más.

    Buenas noches

    Bisous

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  31. Desde luego porque los Guisa se convertirían en una incómoda espina para los reyes de Francia, especialmente durante las Guerras de Religión y el enfrentamiento por el trono contra los Borbones.

    Un beso.

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  32. Así es, monsieur. Nunca tenían suficiente, y el nieto de Claudio aspiraba incluso a la corona.

    Feliz día

    Bisous

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  33. Tuvo mucha suerte, este Guisa, aunque también sabía más que los ratones "coloraos".

    Buen fin de semana, Madame.

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  34. Agradezco el árbol genealógico- que resulta sumamente sencillo y claro- y una entrada tan instructiva, madame, puesto que aunque me encantan las monarquías en general (y toda la historia inglesa en particular) debo confesar que a veces me pierdo con ciertos nombres y casas a las que no estoy muy habituada.

    Bisous y buen día.

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  35. Madame, es usted completísima, pues se ha molestado en hacernos hasta un árbol genealógico para que entendamos mejor la saga de los Guisa.
    Las guerras entre Francisco I y Carlos V entran directamente en la leyenda. En Salamanca tenemos la gran suerte de conocer la Torre del Clavero, donde se alojó Francisco I tras su captura.
    Besos

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  36. Así es, MONSIEUR PERIKIYO, era frío y calculador. Pero vamos, vaya suerte que tenía el hombre! Hasta se libró de Pavía.

    MADAME AKASHA, es verdad que esta familia, aunque alguno de sus miembros sea muy conocido, como es el caso del nieto de Claudio, no todos lo son. Me pareció que el abuelo, origen de la dinastía, era bastante desconocido, y por eso decidí centrarme en él y explicar cómo los Guisa llegaron a tanto.

    MADAME CARMEN, muchas gracias, madame. El arbol lo hice anoche deprisa y corriendo, al ver que había ciertas dificultades con la genealogía. Me alegra que queden resueltas así.
    Con las guerras entre Carlos y Francisco habría para un blog monográfico! Qué par de dos, siempre tirándose los trastos a la cabeza.

    Buenas noches

    Bisous

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  37. Buenas estas dos entradas sobre el origen de la Casa de Guisa. Ignoraba que no procedía de sangre real.

    Bisous

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  38. Quye respresentaciones raras tenia esta gente de sus dioses, si bien eran la civilizacion mas adelantada de su tiempo.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)