martes, 21 de junio de 2011

El pañuelo de la reina Clotilde


Cuando Alarico II, rey de los visigodos, cayó en la batalla de Vouillé combatiendo contra las tropas del franco Clodoveo, su hijo Amalarico era aún un niño de corta edad, circunstancia que hacía de él un candidato poco adecuado para ocupar el trono. Los godos necesitaban que su rey fuera un caudillo militar, y sus miradas se volvieron entonces hacia un joven guerrero llamado Gesaleico, hijo ilegítimo de Alarico. Gesaleico ya se había revelado como un bravo combatiente, por lo que contaba con el apoyo de las tropas. Siguiendo el viejo ritual de sus antepasados, los soldados desenvainaron las espadas y las hicieron chocar contra los escudos. El hermanastro de Amalarico era así entronizado por aclamación en el año 507. 

Pero Amalarico tenía un poderoso paladín: su abuelo materno Teodorico, rey de los ostrogodos, que no se conformó con la decisión y exigió el trono para su nieto. Tres años más tarde envió al duque Ibbas al frente de un ejército que derrotó a Gesaleico y le hizo huir al norte de Africa, donde halló refugio entre los vándalos. Teodorico asumió entonces la regencia en nombre de Amalarico. 


Al año siguiente Gesaleico intentó en vano recuperar su trono. Al ser nuevamente derrotado por Ibbas, el visigodo trató de emprender una huida poco honrosa, pero esta vez fue alcanzado y encontró la muerte. Para la posteridad queda el cruel espitafio que le dedicó San Isidoro: sicque prius honorem, postea vitam amisit (perdió primero el honor y después la vida). 

Clodoveo también fallecía al cabo de unos meses. El reino quedaba dividido entre sus hijos: Childeberto reinaba en París, Clotario en Soissons, Clodomiro en Orleáns y Teodorico en Metz. 

El rey de los francos dejaba también una hija llamada Clotilde. En el año 526 sus hermanos decidieron casarla con Amalarico, quien finalmente había sido proclamado rey cuatro años antes, una vez alcanzada la edad adulta y convertido en guerrero. Con este matrimonio el visigodo esperaba estrechar lazos de amistad con los que habían sido sus enemigos. Había llegado el momento de alcanzar una paz estable y encontrar en sus vecinos fuertes aliados que lo protegieran contra las ambiciones de otros aspirantes al trono. 


La princesa había sido educada en la fe católica, mientras que su esposo era arriano. Esto ocasionaba no pocas disensiones en el seno del matrimonio, a pesar de que había sido estipulado que Clotilde no sería molestada en sus devociones. El rey, haciendo caso omiso del pacto, trató de persuadirla para que abjurara de su fe y, como fracasara en sus intentos, decidió endurecer su postura y emplear métodos más drásticos para lograr su objetivo. Cuando Clotilde iba a misa, el populacho, por orden del rey, la insultaba y le arrojaba estiércol. El propio Amalarico, no contento con cubrirla de reproches y amenazas, la golpeaba con frecuencia. 

Un día la golpeó en la frente con el pomo de su espada, causándole una herida. Harta de soportar continuas vejaciones y desprecios, Clotilde pidió ayuda a su familia. Junto con la carta envió su pañuelo, empapado en la sangre derramada por la violencia de su esposo. 

El pañuelo de la reina Clotilde desencadenaría una guerra feroz en la que los godos iban a perder parte de su territorio. 


Todos los hermanos, furiosos por el ultraje hecho a la hija de Clodoveo, no vacilaron en acudir a la llamada de aquella sangre que también era la suya. Unieron sus fuerzas y en el año 531 Childeberto cruzaba la frontera arrasando a sangre y fuego cuanto encontraba a su paso, dispuesto a rescatar a su hermana de las garras del bárbaro. 

Los godos eran superiores militarmente, pero en aquel momento se enfrentaban a un problema interno: Teudis, un noble ostrogodo, se había puesto al frente de una rebelión que mantenía ocupada a buena parte de las tropas del rey. Estaba casado con una dama hispanorromana dueña de una inmensa fortuna, lo que le permitía mantener un poderoso ejército. Por tanto, las fuerzas de las que disponía Amalarico para hacer frente a sus cuñados eran escasas, y no tenía la menor posibilidad de salir victorioso. 


El rey de los visigodos perdió la vida en esa contienda. No había llegado a cumplir 30 años. Sobre su muerte hay versiones sumamente contradictorias. Una de ellas supone que murió en una batalla cerca de Narbona, pero otra, recogida por Gregorio de Tours, y que es la que goza de más crédito, afirma que fue asesinado. Como el rey no estaba preparado para encontrarse con tropas tan numerosas, le faltó el valor y resolvió emprender la huida. Llegó a Barcelona con la intención de poner a salvo sus tesoros, pero fue apuñalado cuando trataba de refugiarse en una iglesia, según San Isidoro por uno de sus propios soldados o, según el texto de la Chronica Caesaraugustana, por un espía franco llamado Besson. También se dice que fue muerto por una lanza cuando se dirigía hacia una de las naves ancladas en el puerto, y no falta quien afirme que fue víctima de un altercado provocado por un grupo de descontentos, lo que condujo a su apresamiento y posterior decapitación. Se acepta como la versión más probable que pereció a manos de los suyos cuando buscaba asilo en el templo. 

Puesto que el relato de su muerte difiere, el motivo del crimen necesariamente varía también: mientras que para unos se trató de una venganza de los francos, para otros, con más verosimilitud, fue ordenado por el ambicioso Teudis, ansioso por apoderarse del trono. Y, de hecho, el ostrogodo lo consiguió: fue él quien sucedió a Amalarico mientras Childeberto y Clotario continuaban saqueando las tierras de los godos. 


Childeberto logró regresar a Francia con su hermana, que había tenido una hija de su desdichado matrimonio: Godesvinda. Pero Clotilde fallecía durante el viaje de regreso. La reina fue enterrada en la iglesia de Santa Genovena, entonces llamada de San Pedro y San Pablo, junto al sepulcro de su padre. 

41 comentarios:

  1. Los años oscuros. Poco se han dicho sobre ese interesantísimo tiempo. Ya empieza bien el post con los visigodos. Una buena introducción.
    No sé mucho sobre ellos, aparte del arrianismo, sus desplazamientos, algo de leyes y su alianza con la élite hispanoromana, pues eran pocos en número.

    Dramática, romántica, la historia del pañuelo. Digna de la mejor épica, cuando los hombres y mujeres sí sabían por lo que debían luchar.
    Saludos, madame. Llega el calor.

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  2. Esa oscuridad es lo que confiere mayor atractivo a la epoca y la convierte en casi legendaria. Cómo no iba a atraernos, verdad monsieur?

    Feliz tarde

    Bisous

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  3. Madame:
    maravillosa historia con todos los ingredientes necesarios para interesarse, es como vivir por unos instantes esos momentos plagados de leyenda.
    saludos y cariños!

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  4. Muchas gracias, madame. Ciertamente en esta historia hay material incluso para hacer una novela.

    Feliz dia

    Bisous

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  5. ¿Cuánto habrá de verdad? ¿Cuánto habrá de exageración o leyenda? Está claro que había que pintar al rey visigodo como de malo, despiadado y maltratador, con el fin de justificar su fin: un cobarde que pegaba a su propia esposa.
    Un saludo.

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  6. No, pues en eso es en lo único que están de acuerdo todas las crónicas: era un maltratador. Y no creo que fuera precisamente un caso único y especial. Si todavía hoy día sucede entre patanes de tres al cuarto sin ningún poder, imagínese en aquel siglo, en el que la mujer no era nada y al esposo todo le estaba permitido. E imagínese si encima ese esposo era prácticamente intocable.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  7. Maravilloso blog el tuyo :)

    Ademas la entrada de hoy me gusta particularmente porque soy una gran devoradora de textos e historias de la epoca....

    Es triste que un cobarde por muy rey que sea pegue a su mujer...y tambien me inclino a pensar que los hermanos de Clotilde acudiesen en su ayuda no por salvarla si no por tener una escusa para invadir tierras de sus continuos enemigos....

    Encantada de pasarme por aqui!

    Besinos!

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  8. Madame, qué casualidad! Precisamente acababa de incluir yo su blog en mi blogroll, sin saber que al mismo tiempo me estaba comentando usted.

    Por supuesto, los hermanos de Clotilde vieron el cielo abierto, al proporcionarles Amalarico el pretexto perfecto para invadir sus tierras y arrancarle lo que pudieran. Para ellos su barbarie fue providencial. Aunque de todos modos su orgullo de estirpe real no podía permitir que se tratase a alguien de su sangre como si fuera un esclavo, o alguien por debajo de un godo.

    Muchas gracias, madame

    Feliz tarde

    Bisous

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  9. Hola Dame Masquèe!! Qué historia apasionante madame. Me encantó el post, Lo que logró un pañuelo y la lo acertdo de mandarlo con su sangre. Ese marido no se merecía nada bueno. Aunque como usted dice su final tiene varias versiones, indefectiblemente iba a terminar mal.
    Feliz día Madame!!
    Bisoussssss

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  10. Con tanto Ico, menudo lio. Siempre ha habido maltratadores, pero a esos niveles resulta más extrano. Se les suponía más cultos. Siempre per4siguiendo a las personas por su fe, por sus ideas, por sus creencias.
    Que absurdo.
    Bisous

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  11. Lo malo de estos asuntos es que en la revancha murieron muchos inocentes y al final se derramaron mares de sangre.
    Hay muchas versiones sobre el final del esposo, pero ninguna de ellas lo deja en buen lugar, no.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  12. Madame, los visigodos del siglo VI tenían poco de refinados. No todos eran Sisebuto.
    Extraña manía la de imponer siempre las propias creencias, en efecto. Extraña y eterna, al parecer.

    Feliz tarde, madame Katy, y gracias nuevamente por ese regalo que ya luce en mi blog :)

    Bisous

    Bisous

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  13. A lo largo de los siglos y hasta no hace tanto, son muchas las personas que han perdido la vida a causa del honor, algo que hoy necesita traducción simultánea, pues el honor parece como que no forma parte de las vigentes leyes humanas. Los tiempos cambian que es una barbaridad.

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  14. Y también son muchas las veces que se ha puesto el honor como pretexto para declarar guerras y perpetrar todo tipo de atrocidades y excesos. El honor es un concepto que al parecer hoy no existe, pero tal vez sea porque en otro tiempo lo usaron tanto que lo desgastaron por completo.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  15. ¡Qué historia tan interesante en la que la ambición de un abuelo por el trono motiva una rebelión que sin duda marcó la historia!

    No esperaba semejante crueldad en la persona de Alamarico hacia su esposa, desde luego amén de los daños físicos resulta terriblemente imperdonable la injuria y la burla de los ciudadanos a que la mujer era sometida por practicar su fe. El detalle del pañuelo es muy curioso y aunque por aquel entonces- y siempre, la verdad- los combatientes parecían estar a la que salta con tal de iniciar una guerra me parece que en ese caso era justo. Nadie merece un trato vejatorio.

    Lástima que Clotilde falleciera en el viaje. ¿Y la niña? ¿Fue feliz su historia?

    Bisous Madame

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  16. Es digno de consideración que un pueblo de las características de los visigodos tuviese tanto interés en sutilezas teológicas, como las que enfrentaron a arrianos y a católicos. Espléndido artículo.

    Saludos.

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  17. Me pregunto, madame Akasha, si Clotilde era consciente de lo que podía desencadenar su pañuelo, o si pensó que el asunto no llegaría a tanto. El precio de su sangre fue muy alto.

    En cuanto a su hija, vivió y también fue reina :)

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  18. Hola Madame

    Me he quedado estremecida al leer la entrada. Qué hombre más cruel. No sólo se contentaba con utilizar su fuerza física, sino que también usaba su poder para conseguir lo que deseaba.

    Una vez más queda demostrado que hay persona que saben mover y envalentonar a las masas. En este caso, sabiendo cómo era este hombre, entiendo que podía peligrar la vida de quién se opusiera a sus órdenes.

    Feliz tarde, Madame.

    Bisous.

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  19. Sí, es curioso, pero fue una encarnizada pugna realmente.

    Muchas gracias, monsieur, y feliz tarde.

    Bisous

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  20. Eran los tiempos, madame. Y él era el rey. Desde luego que peligraba la vida de quien se opusiera a sus órdenes. Incluso peligraba la vida de quien no se oponía.

    Feliz tarde

    Bisous

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  21. Hola Madame:

    Yo pienso que el Rey se valía de su codición para pegarle a clotilde.

    La guerra comenzó por el pañuelo...

    Poco he leído sobre los visigodos Madame...Estos son un descubrimiento para mi. Y de la forma en Ud lo cuenta, ganas dan de leer más

    Saludos

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  22. Es una época muy interesante, monsieur, tan oscura y con esas crónicas que más parecen leyenda que realidad.

    Buenas noches

    Bisous

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  23. Me encantan las historias de los godos, pero qué brutos eran los pobres.

    Buenas noches, Madame.

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  24. jeje, bueno, madame, en aquellos tiempos no solía encontrarse mucho refinamiento entre los bárbaros. Aunque no todos fueron igual, no.

    Buenas noches

    Bisous

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  25. Mola un montón. Gracias a San Isidoro ha quedado una crónica Goda muy verosímil. Los Godos han sido denostados, pero no fueron invasores al servicio de una metrópoli como los romanos, para los Godos esto es Patria Gothorum intrafines hispaniae. La patria goda tan anhelada desde que cruzaron el Danubio, en fin ojalá algua TV empiece a hacer series de Godos se deje de celtíberos redichos.

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  26. Desde luego qué historia más interesante, y la que organizó un simple pañuelo, aunque bien cierto que la causa del envio de ese pañuelo estaba más que justificada.

    Bisous

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  27. Me ha gustado mucho leer hoy su artículo. No es corriente leer algo de aquellos tiempos y menos de aquellas tierras de la Septimania, situadas en Francia pero gobernadas durante mucho tiempo por los visigodos españoles. Lástima que este rey nuestro, no estuviera a la altura, al menos moral, de las circunstancias.
    Beso su mano.

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  28. Maravillosa recreacion nos traes madame entre visigodos ,ostrogodos y francos (los problemas que tenia en la escuela con estos nombres jeje) me hace pensar en una jugada astuta de los hijos de Clodoveo para iniciar una contienda que le resultaria favorable .Juntar una catolica con un arriano en tal altas esferas ?
    Un abrazo y buena semana

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  29. No es mala idea la de una serie de televisión sobre los godos. Sería interesante y diferente, por lo poco tocado que está el tema. A ver si alguien recoge la propuesta.

    Buenas noches

    Bisous

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  30. La causa del envío del pañuelo está justificada, en efecto. Aunque a lo mejor el asunto se pudo haber solucionado sin crear un conflicto aún mayor.

    Buenas noches, madame Elysa

    Bisous

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  31. Es cierto, monsieur, que es una época tan oscura e ignorada que apenas hay textos sobre los godos, sí. Sin embargo resulta una época apasionante.
    El rey no estaba a la altura moral, no. Pero quién lo estaba en esta historia?

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  32. Gracias, monsieur Luther. El matrimonio no creo que lo hayan concertado con esa intención, porque entonces bastaba con no haber hecho las paces. Pero es que el visigodo les puso en bandeja después cómo sacar provecho.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  33. la virgen. me parece que me lo voy a tener que leer otra vez, porque ha habido un momento en el que me ha parecido que amalarico no podía ser el maltratador porque ya estaba muerto en las primeras líneas, pero no, no era él. y así no se va a ningún sitio. teodorico, amalarico, esos nombres todavía uno los retiene. pero cuando empezamos con teudis, que no sabe uno si es un señor, un lugar, una diosa fenicia o qué...
    que supongo que también con menos calor y sin estar pensando en irme a comer todo el rato, también habría hecho más servicio al texto.
    pobre clotilde de todas maneras.

    bisous madame!

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  34. Eso le pasa por no saberse la lista de los reyes godos.
    Qué vergüenza, monsieur Karpov!
    Está usted como para mezclar con francos y ostrogodos.
    Hale, tome, tome un cafetito despues de comer.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  35. La violencia contra las mujeres ha existido siempre, incluso en los oscuros tiempos del Bajo Imperio Romano. LO curioso es observar que los hermanos de Clotilde, hombre y por lo tanto cómplices en cierta forma de su esposo, reaccionaran d ela forma en que lo hicieron por salvar a su hermana de la humillación. Buena estrategia la suya, por cierto, enviando un pañuelo manchado de sangre como prueba.

    Besos

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  36. Pobre Clotilde... Sin embargo, debemos tener en cuenta que las vejaciones a las mujeres en esos difíciles años eran más comunes de lo que imaginamos y es que si aún hoy en día no se ha logrado erradicar ese mal, imagínese cientos de años atrás... Pero Clotilde supo jugar con astucia.

    Un saludo, madame.

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  37. Sí, y a lo mejor los hermanos de Clotilde hacían lo propio con otras mujeres, pero es que esa llevaba la sangre real y sagrada de Clodoveo, y no podían tolerar una humillación que los insultaba a todos ellos.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  38. Clotilde hubiera sido una buena publicista hoy día. Vaya cómo supo vender el producto! Con semejante reclamo no podían dejar de atender su petición.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  39. Desde luego en esta entrada hay material para escribir una cuantas novelas, la época oscura con los visigodos de la que se muy poco, por lo visto era un maltratador, creo que era muy frecuente en aquella época, desgraciadamente no erradicado ese problema hoy.
    Romántica pero sobre todo dramática la historia del pañuelo.

    Dramática, romántica, la historia del pañuelo. Digna de la mejor épica, cuando los hombres y mujeres sí sabían por lo que debían luchar.

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  40. Un gesto cargado de dramatismo, en efecto. Resultó de lo más eficaz :)

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  41. Madame, que historia, verdaderamente madame poder concoer estos relatos de los primeros tiempos de Francia, como bien dice usted madame, casi tiene la fuerza de una leyenda.

    Le envio un caluros abrazo madame

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)