jueves, 23 de junio de 2011

El bufón de Enrique VIII


En las cortes de los antiguos faraones egipcios había unos personajes cuya misión era entretener a la realeza y que podemos considerar antepasados del bufón. Eran los “enanos bailarines de la tierra de los espíritus”. En Grecia y Roma ya se encuentra la figura del bufón cuyo oficio era hacer reír a los poderosos, algo que se iba a mantener durante muchos siglos. Incluso Atila, rey de los hunos, iba siempre acompañado en sus desplazamientos por uno de esos curiosos personajes. 

Durante la Edad Media aparecen en los castillos junto a los reyes y grandes señores. Considerados como una mera propiedad, la mayoría eran vendidos a la nobleza por parte de sus propias familias, que no podían permitirse mantenerlos. A su vez el rey o el aristócrata que pasaba a ser su dueño era libre de venderlos o regalarlos según su voluntad. Sin embargo, al estimar que se trataba de seres inspirados por la divinidad, en la mayoría de los hogares recibían buen trato, se les perdonaban las impertinencias, tenían un lugar a la mesa como un miembro más de la familia y se les permitía tomar parte en la conversación. Es más: hubo alguno que llegó a ser nombrado caballero y a adquirir títulos de nobleza. 

Un ejemplo de la deferencia con la que eran tratados la encontramos en Tomás Moro. Cuando Moro supo que su destino estaba decidido, una de sus preocupaciones fue asegurar el futuro de su bufón Patterson. Lo entregó al alcalde de Londres, con la condición de que permanecería al servicio de los sucesivos alcaldes durante el resto de su vida. 

Will Sommers aparece representado al lado de Enrique VIII

Enrique VIII tenía varios bufones, el más famoso de los cuales fue Will Sommers (a veces escrito Somers). Procedía del condado de Shropshire, en el oeste de Inglaterra. Su vida dio un giro radical cuando un mercader llamado Richard Fermor se fijó en él y en 1525 decidió llevarlo consigo a Greenwich y presentarlo al rey. 

Will era lo que en el lenguaje de la corte de los Tudor se llamaba un “artificial” o “con licencia”, por contraposición a un “natural”. Es decir, Sommers no era un tonto ni un loco, sino que alcanzaba su puesto gracias a su ingenio y su talento para entretener. A los artificiales se les concedía “licencia” para tomarse ciertas libertades como si se trataran de verdaderos locos o cortos de entendimiento, a los que se excusaba porque no eran responsables, sino inocentes bendecidos por Dios. 

A Enrique le agradó tanto el jovencito flacucho de pronunciada joroba que le ofreció un puesto en la corte. Disfrutaba con su capacidad para improvisar versos y para divertirlo durante sus periodos de depresión, y cuando en los últimos años de su vida el dolor en la pierna se había vuelto insoportable, decían que sólo Will lograba levantar su ánimo. Enrique competía con él haciendo rimas, y ni siquiera le importaba que el bufón le ganara de vez en cuando. En su compañía podía olvidar los tediosos asuntos que lo mantenían ocupado cada día. La alta estima en la que tenía a Will queda reflejada en las cuentas, prueba de la generosidad que el rey mostraba hacia él. 


Como otros bufones, Sommers disfrutaba de privilegios que no les eran concedidos ni a los más notables personajes de la corte. Will solía llamar “tío” a Enrique VIII, lo que demuestra la confianza con la que se le permitía tratarlo. 

Pero Will Sommers fue mucho más que un bufón, y sus actividades menos inocentes en ocasiones. Era también consejero, confidente y espía del rey. De hecho, tuvo un importante papel en la caída de Wolsey al informar a Enrique de que el cardenal amasaba secretamente una fortuna y almacenaba oro en la bodega de su palacio de Hampton Court. El rey estaba disgustado con Wolsey por entonces, debido a que no había podido obtener el divorcio de su primera esposa, Catalina de Aragón. La noticia fue la gota que colmó el vaso. El cardenal fue finalmente acusado de traición y falleció en 1530 cuando se dirigía a Londres para ser juzgado. 

Will no carecía de debilidades humanas. Era celoso, especialmente de todo aquel competidor capaz de arrancar sonrisas al rey. No le gustaba la idea de ser eclipsado. 

Con frecuencia llamaba la atención de Enrique sobre el despilfarro extravagante en que incurría la corte, siempre sin abandonar su sentido del humor. Era éste un rasgo muy apreciado por Thomas Cromwell. 


De su vida familiar poco se sabe. Al parecer Will tuvo al menos un hijo, John Sommers. John fue secretario del embajador en Escocia, Sir Ralph Sadler, y ocupó varios puestos de carácter administrativo durante el reinado de Isabel. 

Circula una historia según la cual Enrique VIII habría amenazado con matar a uno de sus bufones con sus propias manos cuando éste hizo un osado comentario acerca de Ana Bolena, a la que calificó de lasciva, refiriéndose también a la princesa Isabel como bastarda. Algunos estudiosos atribuyen a Sommers este episodio, mientras que otros, al parecer más acertados, apuntan hacia Sexton, un “natural apodado Patch. Según esta versión, Sexton tuvo que abandonar la corte y buscar la protección de Sir Nicholas Carew, a cuya instigación habría cometido el exceso verbal. 

Tras la muerte de Enrique VIII en 1547, Sommers permaneció en la corte como bufón de su hijo, el rey Eduardo VI, y posteriormente lo sería de las hijas de Enrique. Decían que era la única persona de la corte, aparte de John Heywood, que lograba hacer reír a María Tudor. 

Will Sommers estuvo presente durante la ceremonia de coronación de la reina Isabel el 15 de enero de 1559. Esa fue su última aparición en público. El famoso bufón fallecía un año después, el 15 de junio de 1560. 

49 comentarios:

  1. En aquellos tiempos eran unos personajes imprescindibles para alegrar y entretener a las gentes de la realeza y de la nobleza. Del excelente trato que recibían da buena cuenta Velázquez con esa estupenda colección que aparece en sus cuadros: Nicolasillo, Maribárbola, Calabacillas, Sebastián de Morra, Pablo de Valladolid, el Niño de Vallecas... siempre tratados con ternura, lo que dice mucho de su autor.
    Un saludo.

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  2. no se el por que, pero los bufones siempre me parecieron personajes trágicos, no creo que me hicieran reír a mi.
    segun parece eran muy necesario en las cortes, dejo mis saludos querida amiga Madame

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  3. Sí, en España había mucha afición a los bufones en palacio. Permanecen asociados a la corte de los Austria, en parte gracias a Velazquez.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  4. Tampoco son mi estilo, madame. Pero bueno era en las cortes que existiera un personaje con licencia para decir lo que nadie más se hubiera atrevido.

    Feliz tarde

    Bisous

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  5. Desconocía que los bufones fuesen considerados en la antigüedad "seres inspirados por la divinidad" y de hecho el que fuesen tratados como mercancía (aunque luego se les diera buen trato) por sus ¿amos? me parece un poco de mal gusto. Al fin y al cabo no dejaban de ser seres humanos como otros cualquiera, solo con taras o mermas físicas o mentales que los hacían risibles. No dudo que muchos de ellos hicieran buen uso de sus "deficiencias" para ganar puntos ante los señores, mas sin embargo no dejan de inspirarme bastante lástima estos personajes tan característicos de toa Corte que se preciE.

    Un claro ejemplo de perfidia y ambición lo tenemos en la persona de este Will Sommers.

    Bisous y buena noche de San Juan, madame.

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  6. Señora,
    El mundo, el destino, llevan tal carga de capricho, de viento irremediable, que tumba a reyes y permite la pervivencia de bufones, y más si éstos son espías, consejeros y saben hacer reír a un rey, tarea nada fácil si éste es el terrible Enrique VIII.
    La serie le dio fama. Hasta sé quien son, o creo saber, los secundarios de esta historia.
    Alea.
    ¿El apellido nada que ver con los Hombres G, supongo?

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  7. Vaya con el bueno de Enrique, al menos no cambió de bufón como de esposas.

    Bisous.

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  8. La vida de los bufones pasaba a ser sin duda mejor que la que hubieran tenido en sus hogares la mayoría de las veces, pero no sé si merecía la pena el precio. A mí también me parece triste, y me alegra que hace tiempo que no esté de moda tener bufones.

    Feliz tarde,madame Akasha

    Bisous

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  9. Los "artificiales" con su inteligencia servían para mucho más que para el oficio de bufón, y no vacilaban en demostrarlo, como fue el caso de Will.

    Pero no, no creo que esté emparentado con los hombres G :)

    feliz tarde, monsieur Igor

    Bisous

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  10. Digamos que a los bufones del rey les fue mucho mejor que a las esposas, desde luego.

    Feliz tarde, monsieur Eduardo

    Bisous

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  11. Nunca me ha gustado el personaje del bufon...es algo triste, ya que no se si se reirian de ellos o con ellos...por muy bien que los tratasen (aunque seguro que asi eran mejor tratados que en sus propias casas ya que sus familiares los tomarian como una carga...).

    Siempre es un placer descubrir cosas nuevas :)

    Besinos Madame!!

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  12. A mí tampoco me gustan, madame. No sé si de haber vivido en aquel tiempo lo percibiría de otro modo, pero visto desde hoy no me agrada.

    Feliz tarde

    Bisous

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  13. La perversidad humana ha hecho que los poderosos usen a criaturas deformes para su diversión. Acabada la época de los bufones, el público bullicioso acudía al circo a ver a la mujer barbuda, a la arena a ver las comicidades de los enanos toreros, a la fiesta donde el mariquita hacía alarde de su gracia de género ambiguo... Somos despiadados, ¿no es vedad, Madame?
    Gracias por sus enseñanzas, siempre tan interesantes. ¡Felicidades!

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  14. No, no debía ser tonto este Sommers para sobrevivir en esa corte. Supongo que de alguna forma tuvo mejor vida que la que hubiera disfrutado con su familia.

    Bisous.

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  15. Vidas agradecidas para estos deformes, que sin las cortes a las que servían mal lo hubieran pasado. Lástima que ninguno de estos ingleses de vida interesante, como usted nos cuenta, tuviera un Velázquez que los retratara y dejara sus figuras para la posteridad. Beso su mano.

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  16. Hola Dame Masquèe!! A pesar de su buen humor y del talento especial, son personajes que no me caen muy bien. Quizás sea porque la ironía que usaban tenía algo de maldad. Es un sentimiento mío, igualmente considero que algunos hicieron los ratos malos más llevaderos como usted cuenta en el caso de Enrique VIII.
    Feliz día madame!!
    Bisoussssss

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  17. Hola Madame

    Conocía el buen trato que generalmente recibían los bufones. Quizá tuvieron un papel importante ya que se les permitía ser "la voz de la conciencia". Pero, me pasa como con los payasos, me causan tristeza.

    Gracias a vuestra entrada, acabo de conocer una faceta nueva de Enrique VIII. Si hasta tenía un lado sensible. ;).

    Feliz noche de San Juan, Madame.

    Bisous.

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  18. Curioso personaje, madame, tan curioso como nuestro bufón bejarano particular del cual no he hablado nada todavía en el blog. Lo haré cuando disponga del tiempo necesario para hacer un par de entradas en condiciones. Don Francés de Zúñiga se llamaba y fue bufón del duque de Béjar, del cual tomó el apellido. Encariñado con él Carlos I, el noble se lo regaló y animó la corte carolina con sus dichos y chascarrillos. Parece ser que no tenía defecto físico de importancia, a no ser su afilada lengua, con la cual ridiculizaba a la nobleza de la corte. Viajó por toda Europa acompañando al emperador e incluso llegó a escribir "La crónica burlesca de la corte de Carlos V". Quizás por ofender a quien no debía fue muerto a cuchilladas en una calle de Béjar.

    Besitos

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  19. Que historia madame, cuando vi la serie The Tudors pude investigar un poco sobre su vida, pero este articxulo me ha dado mejor información como siempre madame.

    Le envio un caluros saludo y un beso mi querida amiga

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  20. Estos personajes trascendieron los tiempos madame ya que en gobiernos contemporaneos se los encuentran a menudo ,lo unico que los diferencia de sus antepasado es su humor ,los de hoy no hacen reir a nadie y siguen gozando del beneficio (artificial o licencia) que bien publicas en el dia de hoy
    Lei por ahy que Atila no soportaba al bufon de Bleda y despues de la "muerte" de este ultimo lo mando al exilio ya que no lo podia matar porque atraeria a la mala suerte
    Un abrazo hasta la corte

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  21. Hola Madame:

    No tenía ni idea de la complicidad con la que Enrique VIII trataba su bufón.

    Hay algunos bufones actuales Madame...mejor no sigo porque dan vergüenza ajena...

    Saludos

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  22. Monsieur Francisco, así es. Aun cuando se terminen los bufones en la corte, seguirán existiendo bajo otras muchas formas. Yo soy poco felliniana, la verdad.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  23. Desde luego, a él le fue muy bien. Como "artificial", en realidad era más un actor, un comediante que otra cosa. Podía lograr que se rieran con él en lugar de reirse de él.

    Buenas noches, madame Elysa

    Bisous

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  24. Existen retratos de Will, monsieur, aunque naturalmente no los pintó Velázquez. Pero sí conocemos perfectamente su aspecto a través de ellos. También hay alguna biografía.

    Feliz tarde

    Bisous

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  25. Los bufones naturales no tenían maldad los pobres, pero los artificiales podían derrochar malignidad, en efecto. Parece que fue el caso de Will, y si no que se lo pregunten a Wolsey.

    Feliz tarde, madame Gabriela

    Bisous

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  26. A mí me ocurre lo mismo, madame. No coinciden con mi sentido del humor.
    Bueno, el lado sensible de Enrique VIII quedó anulado demasiadas veces, aunque ni siquiera él era de piedra.

    Buenas noches

    bisous

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  27. Pobrecillo, madame Carmen. Aunque era un arriesgado oficio el de bufón. Efectivamente se corría el riesgo de ofender a quien no se debía, y, a pesar de que eran casi sagrados, para algunos nunca hay nada suficientemente sagrado.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  28. Muchas gracias, monsieur Louis Cesar. Un placer verle de nuevo por aquí.

    Feliz tarde

    Bisous

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  29. Y por eso nuestro buen Velázquez dedicó no pocos de sus esplendorosos trabajos a enaltecer la humilde condición del "bobo" oficial de todas las cortes (que no sería tan "bobo" si se libraba siempre de lo peor). "Hazte el bobo" le aconsejaba todo el mundo al emperador Claudio antes de serlo. Alguna razón habría...

    Disfrutado he y mucho, Madame. Le dejo un cándido beso para que lo acune usted hasta que vuelva :-)

    Qué caló jase, no?...

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  30. Monsieur Luther, tiene usted razón en que hay mucho bufón por ahí suelto. Y lamentablemente siguen siendo casi intocables.

    En cuanto a Atila, el hecho de que incluso él respetara la vida del bufón de Bleda, da una idea acerca de lo protegidos que estaban.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  31. Monsieur Manuel, por qué tengo la impresión de que sé a quién se refiere? jiji, según leí su comentario, una imagen acudió con toda nitidez a mi mente.

    feliz tarde

    Bisous

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  32. Will Sommers, desde luego, no tenía nada de bobo, sino todo lo contrario. Como artificial, era de los que precisamente se ganaban la vida con su ingenio y su sentido del humor, más un cómico que otra cosa.

    Muchas gracias, madame Ana

    Feliz tarde

    bisous

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  33. No extraña que los pobres tuvieran que buscarse la vida de cualquier manera. Si es de bufon y ademas del rey, mejor que cualquier otra cosa.
    Saludos madame.

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  34. Ya lo creo, y además podían llegar a ennoblecerse ellos mismos, y vivir como señores en lugar de como bufones.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  35. Creoque el bufón si era inteligente se podía hacer casi casi con los mandos, ser imprescindible. Lo sabía todo porque lo tenían por tonto y nadie se lo planteaba planteaban, mientras el tenía acceso a mucha información por el ámbito en que se movía. Yo no me habría fiado:)
    Bisous y buenas noches Madame

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  36. Lo malo eran los pobres bufones "naturales", es decir, los que eran realmente tontos o locos. De poco les servía a los pobres su posición. Pero para los que eran como Will era una suerte.

    Buenas noches, madame

    bisous

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  37. Eso de tener que ser gracioso para poder sobrevivir si eras de una talla pequeñita, no deja de ser duro. ¿Qué ocurriría con aquellos que no tenían gracia, o descaro, o no caían bien? Decir las verdades parece que entrañaba peligro para todos menos para los bufones. Y es que, en definitiva, hasta los más poderosos necesitan tener delante un espejo de vez en cuando. Interesantísimo post, madame, como le es propio. Besos.

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  38. Supongo que a los pobres que no tenían gracia nadie los compraba, y tenían que resignarse a un destino peor. Pero los que servían de espejo a los poderosos podían llegar muy lejos.

    Muchas gracias, madame.

    Buenas noches

    Bisous

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  39. Dada la vida que solían padecer los discapacitados en aquellos años, se puede decir que este hombre fue un priviligiado, que además supo ganarse el aprecio de sus "amos-jefes"...

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  40. Madame, ¿algún bufón escribió alguna historia sobre los personajes que trató? Un placer leerla, como siempre.
    saludos

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  41. Hace poco hice un pequeño estudio sobre los bufones y realmente son figuras muy muy complejas. Son múltiples las razones por las que los monarcas solían tenerlos en sus Cortes, pero me pareció muy curioso el que se considerara que al tener el rey una naturaleza diferente al resto de los humanos, un humor que le hacía darse cuenta de todo lo que pasaba a su alrededor lo que le llevaba a profundo estados de melancolía, era necesario tener personajes que se consideraban como "monstruos" para que el ánimo del entristecido rey reviviera.

    Muy interesante su entrada, madame.

    Un saludo!

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  42. ay madame, cuántos ministros, secretarios de estado o cargos de alta responsabilidad no se habrán conseguido simplemente por ser 'entretenedores' de quien de verdad manda...
    interesante vida la de este 'bufón'.
    que tenga buen fin de semana, madame, y espero que se le haya pasado el dolor de cabeza.

    bisous!

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  43. Pues sí, monsieur, pero él no era un discapacitado en ningún aspecto, sino un "artificial", es decir, alguien con talento para divertir, una especie de cómico y, desde luego, un hombre inteligente.

    Feliz fin de semana, monsieur Jose Luis

    Bisous

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  44. Pues mire, en la ficción Will Sommers escribió la historia de Enrique VIII :)
    Pero solo en la ficción! Hay una novela de Margaret George con ese argumento.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  45. Los bufones estaban presentes en realidad en muchos más hogares. Hemos mencionado en el texto al de Tomás Moro, Wolsey mismo también tenía, y Will había pertenecido a un importante mercader antes de ser llevado a la corte. Pero logicamente los que nos resultan más conocidos son los que vivían junto a los reyes.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  46. Gracias, monsieur Karpov. Por suerte me recuperé pronto.

    Que disfrute usted también de su fin de semana

    Bisous

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  47. Madame, estoy interesado en escribir una tesina sobre el bufón y me encantaría conocer su bibliografía, podría proporcionármela? Mil gracias.

    c_e_guerra@yahoo.com

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  48. Para mi Somers era como el chaman del rey, el curandero del alma. El loco que dice la verdad con tanto hechizo,encanto, suspicacia, ingenio y diplomacia que se le respetaba tanto. Casi que por estar tan "debajo"de tantos, terminaba poniendo de cabeza a todos y haciéndoles creer que estabande cabeza , cuando en realidad el que se ponia de cabeza era el mismo bufon

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    Respuestas
    1. Muy buena reflexión, acertada a la par que poética.

      Gracias, madame.

      Feliz fin de semana.

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)