viernes, 6 de mayo de 2011

Los banquetes griegos


Al principio los griegos hacían las comidas sentados, y posteriormente reclinados. Las mujeres y los niños aparecen en posición vertical; ellas, excepto las hetairas, sentadas en su mayoría en el extremo alejado del “clino” o lecho, a los pies de sus maridos, o en sillas separadas. A los hijos no se les permitía reclinarse hasta que alcanzaran la edad adecuada, que en Macedonia se consideraba llegada cuando hubieran matado un verraco. Cada clino no solía ser ocupado por más de dos personas. En el caso de los etruscos sí se puede ver a un hombre y una mujer reclinados sobre el mismo lecho. Aristóteles menciona expresamente que los hombres etruscos y sus esposas solían tumbarse en las comidas debajo de la misma colcha. 

Trozos de carne de vaca, cordero, carne de cabra o cerdo, asados sobre el espetón, eran colocados por las sirvientas en mesas pequeñas frente a los invitados. El pan se hacía circular en cestas y al final de la comida se bebía vino que previamente se había mezclado con agua en enormes cráteras de metal o arcilla cocida. Se desconocía el uso de cuchillos y tenedores, de ahí la costumbre de lavarse las manos y secarlas con una toalla que se proporcionaban a tal propósito. Tampoco había manteles ni servilletas. Estas se sustituían por una clase especial de pasta que servía para limpiarse la grasa de los dedos. A veces se hacían cucharas provisionales con la misma materia. 


El arte culinario griego se describe como sencillo. Consistía fundamentalmente en los denominados maza, pasteles de cebada redondos y planos que aún se comen en Grecia; varias clases de ensalada, ajo, cebolla y legumbre. Los gustos más refinados de la Grecia Magna sólo se introdujeron gradualmente entre las clases más ricas. Varias clases de pescado y marisco, y verduras diferentes, sustituyeron poco a poco los grandes asados de los tiempos homéricos. Las comidas las preparaban cocineros alquilados en el mercado o chefs sicilianos, que en tiempos romanos estaban entre los esclavos de cada familia rica griega. 

Deipnon era el nombre de la comida principal o cena, al anochecer. El desayuno se llamaba akratisma, y el almuerzo del mediodía, ariston. En los primeros tiempos se consideraba terminada la comida tan pronto como se había satisfecho el apetito, pero después llegó a ser práctica habitual continuar bebiendo hasta emborracharse, todo ello animado por la conversación, la música, las representaciones mímicas y los juegos. 

Quitar la mesa de la cena y simultáneamente la limpieza del suelo de huesos, pieles y otros restos de comida, daban la señal para levantarse. Al final se lavaban las manos con jabón perfumado. La comida propiamente dicha se cerraba con una libación de vino sin mezclar. Otra libación introducía el banquete, esta vez acompañada de himnos al son de la flauta, que le daba un carácter sagrado. 


El postre consistía más o menos en los mismos bocados exquisitos de hoy día. Se elegían preferentemente platos picantes que incitaban a beber a los invitados, y entre los quesos gustaban especialmente los de Sicilia y los de la ciudad de Tromileia, en Acaya. Los pasteles rociados con sal eran otra característica del postre griego. Los higos secos de Ática y Rodas, dátiles de Siria y Egipto, almendras, melones, etc. Y sal mezclada con especias, rara vez faltaban. Había fruta variada y pasteles áticos en forma de pirámide. El beber empezaba a la vez que la aparición del postre, porque durante la comida no se servía vino. 

El vino se mezclaba con agua caliente o fría. En el último caso a menudo se mezclaba nieve con el vino, o se ponía el vaso lleno en un enfriador de vino lleno de nieve. El vino sin mezcla no estaba prohibido tan estrictamente a los griegos como a los habitantes de Locri, en el sur de Italia, donde la ley lo convirtió en crimen capital, pero diluirlo en agua era una costumbre establecida en Grecia desde la antigüedad, necesaria por lo fuerte que era el vino del sur que se solía beber incluso entre las clases más bajas. La borrachera como algo habitual constituía una excepción, aunque no era rara la embriaguez ocasional en los banquetes. Sólo las austeras costumbres de Esparta y Creta prohibieron totalmente la borrachera posterior a la comida. 


Tan pronto como las copas estaban llenas, se elegía al rey de la fiesta, generalmente tirando los dados, a menos que uno de los bebedores se eligiera a sí mismo. El soberano tenía que decidir la mezcla correcta del vino, el número de copas que tenía que beber cada invitado y las reglas generales de la fiesta, que alguna vez tenía que reforzar con castigos. Comenzaban a beber en copas pequeñas, pronto seguían otras más grandes que cada invitado tenía que vaciar de un trago a la salud del vecino que tenía a mano derecha. 

Las fiestas terminaban con frecuencia en sacrificios a Afrodita Pandemos, por lo que había chicas bonitas como cantantes, flautistas, citaredas y coperas, y se celebraban muchas veces en casas de hetairas famosas. 


Malabaristas de ambos sexos eran corrientes en toda Grecia. Colocaban sus puestos, como dice Jenofonte, donde se podía encontrar dinero y gente tonta. Solían divertir también a los invitados de las fiestas, saltando hacia delante y hacia atrás sobre espadas o mesas; las chicas tiraban al alto bolas o aros y los recogían de nuevo acompañadas con un instrumento musical. 



Bibliografía: 
Los griegos. Su vida y costumbres - E. Guhl y W. Koner

51 comentarios:

  1. Vamos que se ponían tibios a comer, aunque eran un poco guarretes...eso de ensalada de ajo uyy :S

    Un beso.

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  2. Pues el ajo se come mucho en España también, monsieur, por lo que veo.
    Aunque imagino que no crudo!

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  3. Dos cosas me llaman la atención sobremanera: aguar el vino y tomar sal mezclada con especias como postre. ¡Cuántas curiosidades nos descubre, Madame! ¡Cuán grande es mi agradecimiento!

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    1. Beber un vino de 21 grado, por la falta de fermentación de los azucares, es por lo que se rebajaba. no estaba bien visto emborracharse. Acuerdese de lo que le pasó al soldado en la Iliada que después de una noche de borrachera murió al caerse de un tejado.

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  4. Un día tenemos que organizar un banquete griego o romano entre todos, monsieur. No puede ser que siempre nos quedamos con ganas de probar las cosas que nos limitamos a describir :)

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  5. Parece que ha desaparecido mi comentario.
    Decía que los antiguos griegos sabían disfrutar de los placeres de la vida y que los romanos heredaron esa costumbre de "bautizar" el vino para que no embriagase tanto.
    Un saludo.

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  6. No sé qué pasa hoy con los comentarios, pero a mí también me ha ocurrido que al contestarle a monsieur Francisco me borró el comentario. Deben de estar haciendo cambios en blogger otra vez.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  7. No hay nada mejor que una buena comida, en ella estan todos los sentidos representados: hay manjares que entran por los ojos, y no digamos como huelen, tampoco se queda atràs el aroma, la textura, el sonido crujiente del pan recien hecho.
    No es de extrañar que los griegos con su saber vivir fueran unos grandes especialista, como me hubiera gustado vivir en esa época.
    Bises

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  8. Yo como mujer hubiera preferido cien veces ser romana antes que griega, por supuesto. No nos iba muy bien por allá. De todos modos sería un placer darse un paseo por la antigua Atenas, y disfrutar de todos esos aromas y sabores.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  9. La verdad Madame o eras de la clase alta o más te valía no haber nacido. No me veo yo corriedo detrás de un aro al son de la música.
    ¿Y las mujeres podían beber vino aguado?
    Gran entrada. No sabía yo que las dotes culinarias de los sicilianos viene ya de antiguo.
    Bisous

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  10. jeje, es un alivio, monsieur. A mí lo que me gusta es el lomo adobado, especialmente el extremeño. Pero no me imagino masticando ajos.

    Feliz tarde

    Bisous

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  11. Yo tampoco me veo corriendo detrás del aro, madame, jiji. Bueno, en realidad no me veo mucho en la Grecia de la época, porque lo cierto es que no se trata de una epoca y lugar que favorezca mucho a las mujeres.

    Feliz tarde

    Bisous

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  12. Lo de mezclar el vino no me convence, con gaseosa aún...jejeje
    Aunque ahora ya tengamos ese problema, después de los postres se imponen los destilados. Y esos si se toman en copa grande ya sabe que efectos producen. Beso su mano.

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  13. ¡Cuántas curiosidades nos ha regalado hoy Madame!, conocía la costumbre de aguar el vino, pero desconocía totalmente el tipo de comida y que había un protocolo hasta para beber.

    Buen fin de semana

    Bisous

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  14. Grandes comilonas que se hacían en los "symposium" griegos, que luego adaptaron los romanos (ya lo refería Platón en su Diálogo "El banquete". Nos ha dejado usted con un apetito voraz para las comilonas del fin de semana. Bisous, Madame.

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  15. Hola Madame:

    Si supiera que desde pequeño mi abuela me enseño a masticar los ajos...Ya no lo hago, afortunadamente ;D.

    En los días de semana santa, estuve viendo Ben Hur. Usaron una escena de la comida de la familia de la manera que Ud la describe.

    Con todo esto de los banquetes y llegando del centro....me voy a comer/cenar

    Saludos

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  16. También se mezclaba el vino con agua para disimular su aspereza y el sabor a pez, procedente del cierre de las vasijas.
    Al parecer el vino del mundo antiguo sería inaceptable para cualquier modesto consumidor de ahora.

    Bien podemos recordar, con motivo de esta entrada, la obra de Platón.

    Saludos.

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  17. Efectivamente, en la Grecia antigua la mujer no tenía ningún derecho, ni podía participar en cuestiones políticas. Vivían en casa encerradas en el "gineceo" heredado en la cultura árabe como "harem", y su papel era el reproductivo, y cuidar -que no educar- a sus hijos.
    Un poco machistas sí que eran, sí.
    Saludos, y un abrazo.

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  18. Fíjese la de siglos que han pasado y no hay tanta diferencia entre las refinadas costumbres de épocas posteriores y las de los cultos griegos.
    Por cierto leer su entrada me ha despertado el apetito, esta noche cenaré con vino, aunque lo prefiero sin mezclar :-))

    Un saludo.

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  19. No cabe duda que en los banquetes (los de los más ricos, por supuesto), el lujo y la ostentosidad eran la nota dominante. Y qué curiosos, también, los juegos que se celebraban tras la comida. Había muchos y de diversas maneras, pero en todos el vino era la nota dominante, Dionisos se convertía, entonces, en el rey de la fiesta.

    Un saludo madame y ¡¡bon appetit!!

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  20. Unas costumbres muy curiosas y peculiares, está claro que la comida era una especie de acto social, lo hacin en grupo, no faltaban viandas y sobre todo vino,, me pregunto sobre el estado de su hígado.
    Me llama mucho la atención que les gustase tanto comer recostados, una postura muy poco adecuada, yo soy incapaz de comer así.
    Estupenda ilustración, Madame.
    Bisous.

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  21. Siempre que veo pelis de romanos antiguas (o leo axterix) me llama la atención la costumbre de comer recostados...no sabía que era una costumbre heredada, me ha gustado mucho la referencia a los etruscos y no tenía ni idea de que hubiera que mezclar el vino....

    Feliz fin de semana, Madame, intenté dejarle un coment ayer y me fue imposible. Bisous

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  22. Curiosa e interesante entrada la de hoy. Y que te cayera la pena capital por NO aguar el vino...increible e inconcebible en la actualidad.
    Saludos Madame.

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  23. A mí lo de mezclar el vino es lo que me parece delito capital, monsieur. Un verdadero crimen y un desperdicio. Claro que nuestros vinos ya no son los mismos.

    Feliz dia

    Bisous

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  24. Ahora ya podemos organizar un banquete griego, madame Elysa.

    Feliz dia

    Bisous

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  25. De todos modos, monsieur, yo preferiría estar en una juerga romana.

    Feliz dia, monsieur paco

    Bisous

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  26. Una pelicula inolvidable, monsieur.
    Como inolvidable ha de ser para usted lo de masticar el ajo!

    Feliz dia

    Bisous

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  27. Ay, monsieur, qué asco, si sabía a pez ya le ha quitado todo encanto al banquete. creo que me haria abstemia!

    Feliz dia

    Bisous

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  28. Un poco sí, monsieur. Parece mentira, tan filósofos, tan pensadores, y no les servía para llegar a conclusiones razonables con respecto a las mujeres.

    Feliz dia, monsieur

    bisous

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  29. Monsieur Pedro, espero que haya tenido usted una estupenda cena anoche, con vino sin mezclar :)

    feliz dia

    Bisous

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  30. Sabían divertirse mucho mejor que con los cutres botellones actuales, verdad madame? No estaban mal las fiestas.

    Feliz dia

    Bisous

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  31. jiji, madame Wendy, por sus palabras tengo la impresión de que ya ha intentado usted comer en esa posición. Bueno, ciertamente parece dificil. No creo que se me diera bien a mí tampoco. Seguro que se me caía todo.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  32. En efecto, madame Alma, ayer estuvo blogger dando bastante la lata con el asunto de los comentarios. Espero que hoy finalmente este todo solucionado.

    Feliz dia

    Bisous

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  33. Fijese usted cómo varía el concepto de delito a lo largo de los siglos. Realmente eso sería increible hoy día.

    Feliz sabado, monsieur

    Bisous

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  34. Excelente entrada, madame, y muy bien explicada.
    Estos griegos... la comida no sé, pero la bebida y las fiestas posteriores a los banquetes que no falten... jaja!!

    Yo diría que incluso a día de hoy, quitar la mesa y limpiar el suelo en un restaurante cualquiera es una señal clara de irse marchando. Además, lo de lavarse las manos antes y después es una costumbre muy higiénica que ha permanecido hasta nuestros días.

    Me he quedado con ganas de saber qué era eso de los pasteles áticos en forma de pirámide, si no son muy dulces no sé yo si me gustarían como postre, preferiría entonces una pieza de fruta.
    A mí no me agrada demasiado el vino, pero lo de mezclarlo me parece un sacrilegio.

    Un beso, madame.

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  35. Sí, madame, a mí lo de quitar la mesa antes de que el cliente se haya ido me parece una grosería, porque es como echarte de allí.

    En cuanto a los postres, yo también los prefiero dulces :)

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  36. Me hubiera gustado asistir a uno de esos banquetes como hetaira, no como honesta madre de familia, siempre arriconada y sentada en una mesita, obligada a ser ejemplo de contención y virtud... Qué caramba, yo también quiero beber vino y reirme y divertirme a tope. Espero tener alguno de estos días su invitación. Beso su mano.

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  37. Muy jodones que digamos no pintan, encima aburridos como ellos solos, los hombres por un lado, las mujeres por otro... y encima con un vino fuerte y como no hay que embriagarse hay que mezclarlo con agua. Eso no es una joda.
    Como dice Isabel, ni en broma hubiera querido ser la honrada madre de familia comiendo parada mientras mi marido acaricia a su amnante muchachito. Ni en broma.

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  38. Desde luego, madame, un papel nada apetecible el de honesta madre de familia griega. Sin duda eran las que menos se divertían en los banquetes :)

    Buenas noches

    Bisous

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  39. Madame Alejandra, no se preocupe, que la que nosotros organicemos será una versión revisada y sin aguar en absoluto. Al fin y al cabo nuestros vinos hoy son otros.

    Buenas noches

    Bisous

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  40. Y al verraco ¿le pedían opinión?

    Osá, como nuestras opulentas barbacoas, pero tumbaos. Nada hay nuevo bajo el sol :-)

    No os dejéis engañar por mis inocentes gansadas, Madame.
    Disfrutado he, comme toujours. Grosses bises.

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  41. Hola Madame

    Realmente interesante la entrada. Desconocía la mayoría de lo que comentáis. Da que pensar en aquellas comidas y cómo se divertían. Si me dan a elegir entre sus cenas y las más, me temo que me quedo con lo mio. Al menos, no como ajo ;).

    Feliz noche, Madame.

    Bisous.

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  42. Muy instructiva y sabrosa la entrada madame. Me gustó. Ah y me apunto a ese banquete.

    Bisous.

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  43. Nada, excepto que yo creo que se han hecho muebles más cómodos para sentarse a comer,madame Ana, que vaya fatiguita lo del clino.

    Feliz domingo

    Bisous

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  44. Lo de masticar ajo ha de ser un placer que después se paga muy caro. Suponiendo que realmente pueda considerarse un placer!

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  45. Pues anotado queda en la lista, monsieur, muchas gracias.

    Feliz dia

    Bisous

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  46. Por lo que usted nos cuenta, los griegos dedicaban muchísimo tiempo a las comidas.
    Hoy, con las prisas que siempre tenemos, eso resultaría imposible, salvo en bodas, bautizos y comuniones.

    Que tenga usted un buen comienzo de semana, Madame.

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  47. Pues a mí eso de mezclar el vino aguandolo, que quieres que te diga, más bien que no... si al menos lo mezclaran con gaseosa y le pusieran hielo y unas hojitas de yerbabuena, velay harían un riquísimo rebujito (con vino blanco, que con tinto no sale... con tinto, tendríamos un tintito de verano (tambien rico)... enfín, que ellos se lo perdían. Me ha encantao leer estos banquetes clásicos, no sabía muchas cosas y me ha llamado sobremanera la atención eso de que a los postres les añadieran sal y especias... !mira que perderse también la fruta fresquita con azúcar o miel!, enfín, es aquello de que sobre gustos no hay nada escrito, ya ves, madame.

    Mil besitos

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  48. Muchas gracias, monsieur Perikiyo, madame apm y monsieur David.

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)