martes, 17 de mayo de 2011

La familia de Juana Seymour


Los orígenes de Juana no permitían imaginar en el momento de su nacimiento en Wiltshire lo alto que llegaría a encumbrarse. Nació siendo simplemente Juana Seymour de Wolfhall, pero terminó siendo reina de Inglaterra, tercera esposa de Enrique VIII, y haciendo que su familia ascendiera con ella. 

Pertenecía a una familia que originalmente deletreaba su apellido como St Maur, y que al parecer habían llegado a Inglaterra siglos atrás entre los normandos de Guillermo el Conquistador. La familia permaneció en la oscuridad durante mucho tiempo. Mientras tanto iban mejorando su posición haciendo matrimonios ventajosos con ricas herederas. La más decisiva de estas alianzas fue la boda de Roger con Maud, hija de Sir William Esturny de Wolfhall. El hijo de Roger, John, nacido en torno a 1402, heredó las tierras y cargos, incluyendo el de guardián del bosque de Savernake. Era el bisabuelo de Jane. La importancia de este personaje aumentó cuando se convirtió en sheriff de Southampton en 1431, y de Wiltshire al año siguiente. En 1451 se sentaba en el Parlamento. 

A finales de ese siglo los Seymour se habían establecido como una familia importante en Wiltshire. Cuando nació el mayor de los nietos de John, que llevó su mismo nombre, eran una de las familias más influyentes. Este nieto fue el padre de Juana. Poco se sabe acerca de su carácter, excepto que no parecía especialmente ambicioso. Fue más un soldado que un cortesano, y se señaló por primera vez a la atención real en 1497 durante la batalla de Blackheath, en Kent, cuando fue armado caballero por Enrique VII sobre el campo de batalla. Su experiencia militar también era tenida en gran consideración por Enrique VIII. De hecho, en 1513 John estuvo presente durante la campaña en Francia. 


En 1508 fue nombrado sheriff de Wiltshire, y también sirvió como sheriff de Somerset y Dorset. Estuvo presente en la reunión que los reyes de Francia e Inglaterra mantuvieron en el Campo del Paño de Oro, momento en que John llevó consigo a su propio capellán y once sirvientes, muestra evidente de prosperidad. También asistió al rey durante el encuentro de Enrique con el emperador Carlos V en Canterbury. 

La madre de Jane, Margery Wentworth, podía presumir de tener unos antepasados mucho más prestigiosos. Era hija de Sir Henry Wentworth de Nettlestead en Suffolk. El abuelo de Henry se había casado con la hija de Lord Clifford, cuya madre era Elizabeth Percy, bisnieta de Eduardo III. Por tanto, a través de su madre Juana podía reclamar algunas gotas de sangre real y algún parentesco con muchas de las grandes familias inglesas. Y, por cierto, Juana Seymour resultaba ser prima de la madre de Ana Bolena, y prima segunda de Catalina Howard. 

El parentesco de Margery con los Howard le procuró un lugar junto a su tía la condesa de Surrey, y allí fue donde se señaló a la atención del poeta John Skelton. Margery siempre será recordada como una de sus musas. Uno de los más famosos poemas de Skelton, La guirnalda de laurel, describe su visita al castillo de Yorkshire donde la condesa de Surrey vivió con su familia entre 1489 y 1499. 


Los padres de Juana se casaron el 22 de octubre de 1494. Tuvieron diez hijos, lo que parece suponer que la relación entre ambos fue buena. La esposa sobrevivió a John en casi 15 años, pero nunca pensó en volver a casarse. No fue una mujer a la que le gustara destacarse, y se contentaba con permanecer en su casa de Wiltshire supervisando la educación de sus hijos. 

Los Seymour eran famosos por su fertilidad, y en especial por el gran número de hijos varones en la familia. Los primeros cuatro hijos de John fueron varones, de modo que debió de ser motivo de alegría cuando al fin llegó el cambio y el quinto nacimiento fue el de Juana. La fecha no aparece registrada en ningún lugar, pero se estima generalmente que tuvo lugar entre 1508 y 1509, y se considera Wolfhall como lugar más probable. La casa no ha sobrevivido, a excepción de un edificio de ladrillo rojo y los restos de un granero que se quemó, aunque se sabe que era una de las mejores de la comarca. 

Juana sabía leer y escribir, y hay evidencias de que tenía conocimientos de francés y latín. Aprendió a montar a caballo con su padre, y disfrutaba con la caza. Su madre se encargaba de adiestrarla en otras tareas más tradicionalmente femeninas. Les enseñaba música a ella y sus hermanas Elizabeth y Dorothy, un complemento importante para cualquier mujer que quisiera encontrar esposo. Juana era también una experta con las labores de aguja. 


No todos sus hermanos alcanzaron la edad adulta. El mayor, John, parece haber sido de naturaleza enfermiza y murió en 1510, siendo un adolescente. Otros dos, Margery y Anthony, fallecieron en torno a 1528, durante aquella terrible epidemia conocida como la enfermedad del sudor, y probablemente a causa de ella. 

Al morir el mayor, Edward pasó a ser el primogénito. Edward acompañó a la hermana de Enrique VIII cuando ésta viajó a Francia para casarse con Luis XII. Al igual que su padre, el joven pronto comenzó a labrarse una reputación como militar. Era el más prometedor de todos los hermanos, por lo que no tardó en destacarse en la corte. 

El siguiente hermano, Henry, se contentaba con permanecer en el campo y no buscó ninguna brillante carrera. El tercero, Thomas, envidiaba al mayor y las preferencias que recibía. Fue menos inteligente, pero no menos ambicioso. Una combinación que habría de demostrarse fatal: acusado de 33 cargos de alta traición, fue decapitado en la Torre de Londres el 20 de marzo de 1549. 



Bibliografía:
Jane Seymour: Henry VIII's True Love - Elizabeth Norton

32 comentarios:

  1. Disculpen mi ausencia durante estas semanas. No dispongo apenas de tiempo para pasar a saludarles. Espero poder volver a la normalidad pronto.

    Bisous

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  2. No necesita disculparse Madame. Es una alegría volver a leer uno de sus post siempre tan entretenidos e informativos.
    Me alegra volver a saber de usted.

    Bisous

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  3. madame, bienvenida de nuevo. la echaba de menos ya, tanto tiempo sin saber de sus historias.
    buena observación esa de que con diez hijos, se llevarían bien los cónyugues.
    y qué lío de nombres y fechas. (este comentario presumo que debe resultar novedoso en este blog suyo)
    lo sabrá ya, pero están dando en la tele la serie de los Tudor. pero la dan tardísimo y no la sigo mucho. dentro de nada debería salir ya la seymour. y eso de que se llame saint mour y luego seymour, me parece un punto. bueno, lo dejo ya.

    me alegra sobremanera verla de nuevo, madame.

    bisous!

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  4. Yo si que veía los Tudor, creo que lo que pasan ahora es una reposición de las dos temporadas que emitieron en verano y está al caer la tercera. No suelo ver TV pero me enganché a la serie y espero seguirla en cuánto empiecen lso capítulos nuevos :) Curiosa la propensión de Enrique VIII a buscar esposa entre parientes, el panadero de mi pueblo debe ser Tudor también porque se enredó con tres primas (entre sí, no de él) a la vez y aquello acabó como el rosario de la aurora :D

    Celebro mucho verla de vuelta, Madame, y espero que todo vaya bien, estaba a punto de enviarle un mail :)

    Bisous

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  5. Una familia interesante que la adentró en lo más alto de la época. Lástima de su triste final. MUy buena documentación.
    Bienvenida de nuevo, se la extraña cuando no está.
    Bisous

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  6. Muchas gracias a todos.

    Disculpenme si no les respondo individualmente, como solía. Espero hacerlo de nuevo pronto.

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  7. Celebramos su vuelta. Su legión de seguidores la echan de menos.

    Lo de la fertilidad y la mayoría de varones me ha sonado familiar. Tener cuatro hermanos varones y 5/6 sobrinos varones...

    Un beso Dame!

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  8. Ese elevado número de hijos era algo bastante habitual en aquellos tiempos. A la enorme fertilidad hay que sumar el no usar ningún tipo de control y también el de la mortalidad a edad temprana. Muchos no llegaban a a dultos, por lo que siempre se aseguraban así el dejar algún heredero.
    Un saludo.

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  9. Buen repaso e interesante a los orígenes de Juana Seymour con unos datos difíciles de encontrar en los libros generales de historia.

    Bisous madame.

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  10. Nos damos por contestados, Madame, acabe usted sus otras obligaciones que sus lectores la esperaremos lo que haga falta. De Jane Seymour sabíamos de la brevedad de su reinado pero no el contexto familiar en el que creció.
    Un abrazo y bisous.

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  11. El nombre me ha recordado a una de mis actrices favoritas:)
    Hay un par de cuestiones en mi blog para vos;)
    http://katy-pasitoscortos.blogspot.com/
    Es un pequeño reto que si no le apetece puede rechazar, pero me encantaría no lo hiciera
    Bisous

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  12. NO HAY NECESIDAD DE DISCULPAS, CADA ENTREGA TUYA NOS ALEGRA.

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  13. Interesante familia y en especial con el tema de la fertilidad ,no habia mucha info sobre Juana pero con este post estamos mas que satisfechos madame
    Se la ha extrañado y espero que todo se solucione pronto
    Un abrazo desde Bs As

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  14. me gusta esta historia familiar,¿sigue?
    esperamos por ud. querida Madame

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  15. Solo sabia que habia sido esposa de Enrique VIII, no conocia la vida de Jane Seymour.
    Primero las obligaciones y luego las devociones, pero eso no impide que se la haya hechado de menos.
    Je vous embrasse

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  16. Vaya vaya con la Seymur, de pertenecer a una familia normalita a terminar nada más y nada menos como reina de Inglaterra y esposa del rey más poderoso de Europa, Enrique VIII. Es el retrato de una familia que supo mover sus cartas y al ser tan fértil, pudo casar a muchos de sus miembros con grandes consortes que le iban elevando en la escala social. Bisous, madame.

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  17. Hola Madame:

    No tiene porque disculparse. Hay cosas que necesitan nuestra atención.

    Leí el título e imaginé que iba a hablar de una mujer que ejerció la medicina de forma "ilegal" (?) durante la edad media del mismo nombre...

    A mi me impresiona que Enrique VIII si quería de verdad a esta dama...

    Saludos Madame
    Bienvenida

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  18. Hola Madame

    Es un placer volver a leerle. Llegarán mejores tiempo y podremos disfrutar aún más de su lectura.

    Me ha gustado mucho la historia de la familia Seymor. La verdad, la desconocía por completo.

    Me han llamado la atención los 33 cargos de alta traición, desde luego su ambición debía ser paralela a elegir mal los asuntos en los que implicarse.

    Feliz tarde, Madame.

    Bisous.

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  19. Nada de disculpas, sus entradas son siempre moyivo de agradecimiento. La familia Seymour prosperó mucho en poco tiempo. Supo subirse siempre en el carro que más lejos llegaba.
    Saludos, madame

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  20. No sólo Jane, casi toda la estirpe de John Seymour veo que logró destacar.
    Estaba, por segunda vez, a punto de hacer como Alma. Beso su mano.

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  21. Madame, me alegra tenerla de nuevo entre nosotros, sabe que se la echa de menos.
    En cuanto a Jane era una joven de buena familia, culta y educada, no le faltaban cualidades para tener una vida feliz y tranquila aunque los acontecimientos nos dirán que no fué así.

    Bisous.

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  22. Tómese las cosas con calma, madame. En cuanto a la Seymur, quedo pendiente de la continuación de la historia. Debió ser una mujer inteligente y con capacidad de seducción. Beso su mano.

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  23. Bueno, una familia normal pero de clase muy acomodada; no eran tenderos ni panaderos. Tenian como y con que vivir muy comodamente, y supieron sacar partido de la situacion, se me hace que el ambicioso puso a la hermana en bandeja para que el gordo Henry la notara. A juzgar por el retrato mas conocido de ella, no pinta como una mujer muy sensual, a juzgar por la expresion avinagrada y la papada con que la pintaron, sino mas bien como el aburrimiento en dos pies.

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  24. Muy interesante todo esto árbol genealógico que nos expone con toda la familia de los Seymour...sin duda una familia que supo labrarse su propio futuro con ventajosos enlaces.

    Un beso.

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  25. ¿Acaso sabéis, honorable Dame, lo mucho que se le echa de menos cuando como estos días nos abandona? ¿No sabéis que el corazón no entiende de razones? ¡Feliz regreso y gracias por sus doctas aportaciones!

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  26. Conocer los ascendientes de las reinas es una práctica que se hacía antes, imagino, cuando una dama que no era de sangre real ascendía a reina, y ahora por asuntos de prensa rosa, jeje. Nosotros podemos decir que tenemos intereses de tipo histórico... Es curioso que tres de las mujeres de Enrique VIII estuviesen relacionadas, aunque imagino que la corte de Inglaterra era limitada en aquel tiempo.

    Besos y no se preocupe, madame, todos estamos liados

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  27. Despreocúpese usted completamente y dedíquese a aquello que requiere de usted, sus amigos lectores y demás aventureros históricos esperaremos el tiempo que sea menester, ya lo sabe ^_^

    En cuanto a Jane... poco sabía yo del contexto familiar y privado de esta dama, conociendo apenas la brevedad de su reinado, gracias por ilustrame.

    En aquella época la abundancia de prole era habitual y el hecho de que la mayoría resultaran varones era un punto a favor de Jane a la hora de desposarla.
    Era una dama culta, dispuesta y entendida en todo aquello que se esperaba en una dama.

    Bisous y buena semana

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  28. Madre mía que lío de famílias...Lo de tener muchos hijos era lo propio y deseable ya que la mitad se morian en el camino de hacerse adultos...
    Saludos afectuosos.

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  29. Madame, no se disculpe usted. Todos andamos escasos de tiempo.
    ¡Ah, el tiempo... ese gran lujo al alcance de muy pocos!

    Instructiva e interesante entrada, como siempre.

    Bisous.

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  30. La hemos echado de menos pero por supuesto que esta mas que disculpada, a todos nos pasa , es una alegría el tenerla por estos lares.
    En estos líos familiares cuando hay mucha gente , hijos, maridos, pretendientes por medio, etc. la verdad es que me pierdo y me es mul difícil seguir el hilo.
    Diez hijos no son pocos, claro que en este caso había medios pero luego había que irlos colocando y bien, cosa difícil.
    Un beso.

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  31. Excelente post que ademas de ser preciso es de lectura amigable. Gracias por compartirlo

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  32. Pese que a tener tanta descendencia en la época era de lo más común no deja de sorprenderme, porque no por ello debía ser menos agotador y complicado.
    Una familia muy fascinante, pero con un triste final; le agradezco la laboriosa copilación de información y la redacción impecable de la entrada.

    Un beso, madame, encantada de tenerla de vuelta.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)