miércoles, 4 de mayo de 2011

El capitán Mazarino (II)

Julio Mazarino

Los primeros tiempos de permanencia de Mazarino en el ejército no le permitieron llamar la atención sobre su persona, pero comenzó pronto a ganarse las simpatías de sus camaradas. Encontrándose en Ancona recibió noticias del grave estado de salud de su madre, a la que adoraba. Inmediatamente, y sin pensar en advertir a sus jefes, se marchó a Roma. Una vez tranquilo, comprendió la grave falta que había cometido y fue a pedir perdón al Papa, quien, totalmente ganado por el joven capitán, le dio permiso para quedarse en la ciudad hasta que no tuviera el menor motivo de inquietud. 

Mazarino maniobró hábilmente para obtener el puesto de subcomisario, en el que pronto se hizo indispensable. Como hablaba a la perfección el español y bastante bien el francés, prestaba los mayores servicios en las negociaciones. Se iniciaba así en todos los secretos de la política más confusa, y sus informes causaban una impresión tan viva al general en jefe que no dudaba en transmitirlos a Roma. 

Cuando en 1626 Urbano VIII retiró y licenció a su ejército, Mazarino pasó a formar parte de las tropas de la provincia de Ferrara. Era el encargado de transmitir los informes entre el Papa y los Sacchetti. Sus visitas a la corte pontificia le permitieron conocer al cardenal Bentivoglio, encargado en Roma de la protección de los intereses franceses. Bentivoglio lo situó cerca del cardenal Barberini. 

Cardenal Bentivoglio

—Os lo doy —dijo— porque yo no soy digno de guardarle; al haceros este regalo, creo pagar una parte de las deudas que tengo con una familia tan ilustre como la vuestra. 

—Lo acepto encantado, como todo lo que venga de vuestra mano; pero decidme para qué lo consideráis apropiado. 

—Para todo, sin excepción. 

—Entonces lo mejor que podemos hacer es enviarle a Lombardía con el cardenal Ginetti, junto al cual hace falta un hombre activo. Habladle de mi parte. 

Y Ginetti recibió al joven Mazarino en calidad de secretario de legación. 

En 1630 se anunciaba una nueva guerra. Urbano VIII no quería una dominación de la Casa de Austria en Italia, pero tampoco le agradaba la idea del dominio francés. Lo que deseaba era una paz general que le dejara su independencia. Careciendo de poder para triunfar por las armas, le era preciso recurrir a la diplomacia, una diplomacia en el fondo simpatizante con Francia. El capitán Mazarino aparecía entonces como el negociador indispensable. Fue enviado a Lyon. Para obtener de Richelieu un armisticio sólo se confiaba en su habilidad y elocuencia. 


Alcanzó Lyon el 28 de enero de 1630 por la noche. Sólo pasó allí el día 29, pero aquellas horas constituyeron una etapa decisiva en su vida. En tan poco tiempo se ganó el favor del cardenal Richelieu. Según Brusoni, “Después de celebrar con él una conferencia de tres horas, Richelieu aseguró a los grandes de su corte que jamás había conocido a un hombre que, en el primer encuentro, le diera tal sensación de valor intelectual ni que se mostrara tan bien informado de los asuntos políticos, en particular de los de Italia”. Aún habrían de reunirse otra vez en Grenoble. Durante esa segunda entrevista Luis XIII intentó hacer aceptar a Mazarino una suma de dinero que él tuvo la habilidad de rechazar con gran destreza para que el rey no se ofendiese. 

El momento más dramático de aquella larga serie de gestiones y debates fue el célebre episodio de Casal, el 26 de octubre de 1630. A mediodía estaba a punto de entablarse una batalla. Se preparaba una salida de la ciudadela, y las tropas españolas aguardaban. El choque iba a producirse, y ya avanzaba el ejército francés. Al llegar casi a tiro de mosquete, los soldados se detuvieron para rezar, y terminada la plegaria se lanzaron al ataque. La artillería empezó a tronar del lado español. Las primeras líneas francesas estaban a punto de tomar contacto con el enemigo cuando apareció sobre el campo de batalla un jinete que espoleaba a su caballo en una furiosa galopada y blandía, en lugar de la espada, un crucifijo, mientras gritaba: 

—¡La paz! ¡La paz! 

Era Mazarino. Jugándose la vida, penetró en la línea de fuego, agitando desesperadamente la cruz que acababa de pedir prestada al legado. Su presencia causó tal estupor que interrumpió el combate. Todos los generales se acercaron, agolpándose alrededor de aquel mensajero temerario que traía las disposiciones de paz que había conseguido que se firmase aquella misma mañana. 

Urbano VIII

El tratado se acogió en Roma con muestras de alegría. El Papa hizo acuñar monedas destinadas a conmemorar el acontecimiento y mandó pintar un cuadro aparatoso representando a los dos ejércitos alineados en orden de batalla y en el centro Mazarino, solo, a caballo, imponiendo la paz. 

Mazarino se convertía en el verdadero embajador del Papado en lugar del nuncio. Como resultaba indecoroso que un diplomático al servicio del pontífice siguiera vistiendo el uniforme de capitán de infantería, el Papa le concedió las dos canonjías de San Juan de Letrán y de Santa María la Mayor. Con ello, y sin pertenecer a la Iglesia, podía adoptar el hábito eclesiástico, más adecuado a las misiones que desempeñaba como ministro pontificio. 

Desde entonces Mazarino ya sólo tenía una aspiración: la púrpura cardenalicia. No había hecho sus votos como sacerdote; no lo era, y, de hecho, hubiera podido casarse. No era necesario haber recibido las órdenes sacerdotales para ser elevado a la dignidad de cardenal, sino que bastaba con el canonicato, beneficio que puede concederse a un laico. 

Château de Saint-Germain-en-Laye

Julio Mazarino era nombrado nuncio en Francia poco después y recibido en la corte con todos los honores. Una carroza real acudió a su encuentro en Picpus para conducirlo escoltado y seguido por otros cien carruajes hasta París. Entró por la puerta de San Antonio y se dirigió a la Nunciatura, donde acudieron a saludarle los representantes de los reyes. Luego fue conducido al castillo de Saint-Germain, donde le recibieron Luis XIII y Ana de Austria. El capitán Mazarino abría así un nuevo capítulo de su vida, el capítulo que iba a colmar todas sus ambiciones. 



Bibliografía: 
Mazarino – Auguste Bailly

48 comentarios:

  1. Está claro que era un hombre de talento, con unas cualidades innatas, inteligencia a raudales, don de gentes y con habilidades sociales. Llegó a donde llego por méritos propios.
    Un saludo.

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  2. Y no le faltaba la suerte, como demostraba con los juegos de azar.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  3. En el retrato de Mazarino se deja ver el carácter resolutivo que acompaña a quienes se saben afortunados. Sin duda, evitar una batalla, con el consecuente resultado de muertos y heridos, es admirable, pero Madame, me he quedado pasmada por el relato de un Mazarino empuñando la cruz en el campo de batalla; un tipo temerario, audaz y con la teatralidad de tal acción bien merecía la púrpura y el birrete.Incluso que le hicieran la ola.

    Bisous y buenas tardes.

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  4. Parece que el caballero no estaba destinado a pasar sin pena ni gloria por ningún sitio, madame. Ni siquiera sobre el campo de batalla podía su papel ser convencional. Ni al obtener el capelo sin haber sido nunca sacerdote.

    Feliz tarde

    Bisous

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  6. AYUDATE, Y DIOS TE AYUDARÁ, DICEN...
    QUE ERA UN HOMBRE BRILLANTE, LO HACE NOTAR EL CLERO TOMÁNDOLO PARA SI,AUN HOY EL OPUS DEI, CUMPLE LA FUNCION, ENTRE OTRAS, DE RECLUTAR MENTES BRILLANTES.
    SALUDOS MADAME

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  7. Mazarino era intrépido, temerario, pero sabiendo dónde pisaba, jugandos sus bazas a caballo ganador. Era inteligente y astuto y ascendió porque sabía medrar. Y como bien dices, madame, siempre le acompañó la suerte, que no es poco. Un cordial saludo.

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  8. Desconocía el valeroso acto de Mazarino galopando, crucifijo en alto, hasta imponer el alto el fuego. Muy teatral, desde luego, pero arriesgado y peligroso.
    Y no habiendo hecho votos, pudo casarse, nos dice, y no lo hizo, pero de su gusto por las mujeres creo recordar que ya nos habló usted hace poco. Beso su mano.

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  9. Thank you very much, monsieur Teuvo. You're so kind.

    Have a nice evening.

    Bisous

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  10. Sí, los jesuitas eran unos linces para eso de la educacion, y ya entonces quisieron reclutarlo, aunque él no se dejó. En cierta forma no se dejó nunca, ya que siguió negándose a ser sacerdote incluso cuando aspiraba al capelo.

    Feliz tarde, madame

    bisous

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  11. Nadie medraba mejor que él, desde luego. Conocía perfectamente el arte de agradar y seducir. No lo logró con el pueblo francés, pero es que no podía hablarles uno a uno.

    Feliz tarde, monsieur paco

    Bisous

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  12. Efectivamente, monsieur, podía casarse, y de eso que tanto se rumoreaba sobre que se había casado con Ana de Austria. En realidad nada se lo hubiera impedido.
    En todo caso, un hombre que toda su vida jugó y ganó.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  13. Hola Madame:

    Interesante continuación de la vida del Cardenal.

    Ya le comenté que la personalidad la forjó en su juventud, pero definitivamente las ambiciones le llevaron adelante.

    Saludos.

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  14. Creo que Mazario fue un político de raza, que supo jugar muy bien sus cartas.
    Tan apasionante como la primera entrada.
    Saludos, madame

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  15. Hola Madame

    Me encanta leer sus entradas. Recuerdo y aprendo siempre algo. Estas entradas sobre Mazarino son estupendas y mostráis una faceta que desconocía. Lo dicho, me encanta.

    Feliz noche, Madame.

    Bisous.

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  16. O él llevó adelante a las ambiciones, nunca se sabe con una personalidad tan arrolladora.

    Esta noche tenemos una cita con él. Será la ultima :(
    Echaré de menos a Mazarino, monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

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  17. Muchas gracias, monsieur Antorelo.

    Buenas noches

    Bisous

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  18. Muchas gracias, madame.
    La verdad es que la vida de Mazarino fue muy diferente de la de Richelieu, y bastante insospechada.

    Buenas noches

    bisous

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  19. Aquí ya reconozco a nuestro querido Cardenal. Desde luego fue un valiente y tenía talento. Las mujeres tampoco se le daban nada mal
    Lo único malo entre comillas fue su sobrina Olimpia:)
    Bisous Madame

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  20. Me fascinan estas personalidades capaces de seducir a todo el mundo, al menos cuando el contacto es de cerca. No deja de resultar extraña la pasión desmedida por el juego y esta otra por la política, sin que por lo visto interfirieran la una en la otra. Y sí, hay personas a las que Fortuna siempre sonrie y apoya y empuja. Besitos, madame.

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  21. Ay sí, madame Katy, pero qué sería de nosotros sin Olimpia, verdad? jiji.

    Veo que ahora que terminamos la novela comienza una nueva juerga en el chateau de Wendy, y que ambas nos hemos apuntado.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  22. Sí, dos pasiones que en principio pudieran parecer incompatibles, o cuando menos pertenecientes a dos personalidades diferentes, y sin embargo las dos formaban parte importante de él. Las dos cosas le producían emocion.

    Buenas noches, madame Isabel

    Bisous

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  23. Cuando el talento, la inteligencia y el manejo de la gente son sumandos, el resultado puede ser cualquier cosa. Saludos, Madame.

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  24. Factores dificiles de sumar, porque es dificil que la naturaleza sea tan generosa como para darlos todos juntos y añadirles tanta suerte. Pero sí, en él se dio.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  25. ¡Qué curioso el acto de Mazarino en plena batalla! Me ha sorprendido mucho.
    Un personaje muy singular, sin duda.

    Un saludo, madame.

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  26. Y con muy buena estrella, madame. A otro le hubiera atravesado un balazo y ahí terminaba su historia.

    Buenas noches

    Bisous

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  27. Reconozco que leyendo sobre Mazrino me estoy dejando cautivar por él, cualidades no le falta, inteligencia, arrojo, valentia y excelentes cualidades como negociador y embajador, entiendo que fuese tan apreciado y que su ascenso fuese meteorico.
    Bisous, Madame.

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  28. Carácter, valentía,y ambición; ahora empieza la verdadera carrera del hombre de Estado que llegó a ser.
    Espero su continuación.
    Saludos, y un abrazo.

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  29. Madame, por algo debía de ser que Ana de Austria babeaba tanto.

    Buenas noches

    Bisous

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  30. Gracias, monsieur, pero me temo que no habrá continuación. Las dos entradas eran sobre el capitán, pero no habrá sobre el cardenal porque ya le he dedicado ríos de tinta en mi otro blog sobre la corte de Luis XIV.

    Quién sabe si más adelante me volverá a picar el gusanillo!

    Buenas noches

    Bisous

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  31. Wow madame, tengo que reconocer que no conocía a fondo las primeras etapas del gran cardenal Mazarino y me he quedado impresionado, un prodigio de ambición y talento, pero claro con una gran dosis de buena fortuna.

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  32. Una juventud de lo más ajetreada y animada la de Mazarino, entre lña guerra y la diplomacia, lo que le dio muchas tablas para su posterior papel de primer ministro de Francia que alcanzaría su punto culminante (al igual que el de don Luis de Haro, dos vidas paralelas) en la Paz de los Pirineros de 1659.

    Un beso.

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  33. Yo no conocia esa parte de la Historia de Mazarino, en algunos paises los Reyes se han visto rodeados por "eminencias grises" con el tiempo Mazarino consiguio poner en contra a Ana de Austria y a su hijo Louis XIII.
    Bises

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  34. Está claro que la fortuna pertenece a los audaces. Es un personaje tan desconconocido y tan apasionante :D

    Gracias, Madame

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  35. Efectivamente, monsieur, señalado desde su nacimiento por una buena estrella. Para ganar hay que arriesgar, pero es dificil no quedarse por el camino sin una buena dosis de suerte.

    Feliz dia

    Bisous

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  36. Desde luego, monsieur, vivió intensamente siempre por donde iba, hiciera lo que hiciese.

    Feliz dia

    Bisous

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  37. Francia tenía su eminencia gris en esos momentos. Mucho más gris que Mazarino. También fue una suerte para él tener la ocasión de conocer a Richelieu.

    Feliz dia

    bisous

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  38. Sí, lo es, y muy poco cardenal en realidad. Nada que ver con Richelieu.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  39. así a bote pronto: vaya zumbao. presentarse con la cruz en ristre gritando la paz en una batalla. normal que los españoles se quedaran patas arriba, no estamos acostumbrados a estos numeritos. el asunto de casal aparece abriendo un libro de umberto eco, 'la isla del día de antes', y efectivamente, sale mazarino.

    en otro orden de cosas, madame, 'hacer rondos', es reunirse unos cuantos en corro con un balón y que uno o dos en el centro del mismo corro intenten quitárselo mientras estos se lo pasan. el rondo hoy por hoy, es tan trascendental como internet o la energía nuclear.

    y sobre aquel tema que no tenía redaños a concluir, concluido está, pero mucho ha de sobornárseme para que se lo muestre.

    espero su respuesta a la última pregunta, si es que no me la imagino ya :D

    buen día, madame!
    bisous!

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  40. Ya, ya lo sé, monsieur. En España todo era más sobrio, más rígido, más numerado. En cambio ahora todo se improvisa.

    Oiga, qué complicado lo de los rondos. Con razón era dificil la pregunta.

    La respuesta a la última es sí :)

    Pero no me diga que admite usted sobornos!

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  41. Un hombre que supo rodearse de grandes personalidades y ganarse la confianza de aquellos que ostentaban el poder.

    Desde luego debiò ser una imagen que no dejarìa nada que desear a la de la Princesa de Lorena encabezando a su ejèrcito ver a Mazarino cruzando el campo de batalla solo y portando una cruz. No me extraa que se encargara un retrato fastuoso.

    Bisous Madame y buen Jueves.

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  42. Una espléndida entrada sobre alta política.

    Saludos.

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  43. Un episodio digno de pasar a la historia en sí mismo, aunque posteriormente no hubiera regido los destinos de Francia.
    Ya ve, madame, que nuestro cardenal era una cajita de sorpresas.

    Buenas noches

    Bisous

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  44. Muchas gracias, monsieur

    Buenas noches

    Bisous

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  45. Veo que nuestro protagonista a parte de ser un hombre de gran ingenio y habilidades en el tablero de la política tenía un gran valor, su acción a caballo entre dos ejércitos enemigos tuvo que ser digna de ser representada en un cuadro para inmortalizarla.

    Una caja de sorpesas sin duda. Gracias por su relato Madame.

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  46. Así es, monsieur. Julio estaba destinado a destacarse de algún modo en cualquier ambito, y también tuvo su momento de gloria sobre el campo de batalla.

    Buenas noches

    Bisous

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  47. Ciertamente era un hombre inteligente, que sabia moverse en las altas esferas, con iniciativa y don de gentes, ademas tenia algo muy importante en la vida, tenia suerte.
    Un beso.

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  48. Una suerte que siempre está tan mal repartida, monsieur. Algunos la acaparan.

    Buenas noches

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)