martes, 26 de abril de 2011

Un paseo por la Barcelona de 1800

La Catedral del Mar

Corren los primeros años del siglo XIX. Las murallas rodean por completo la ciudad de Barcelona, apareciendo a primer golpe de vista como una ciudad llena de iglesias, magníficos templos del siglo XIV y conventos con amplios claustros y jardines. Los edificios de carácter eclesiástico y sus anexos ocupan más de la cuarta parte del perímetro de la ciudad. Las propias Ramblas, de un extremo al otro, son una sucesión continua de conventos. 

La gran fortaleza de la Ciudadela, del más puro estilo castrense del siglo XVIII, y el castillo de Montjuic, en la cúspide de la montaña del mismo nombre, dominan con sus cañones la ciudad y el puerto. Unido a los cuarteles en el interior de las murallas, otorga ribetes de fortaleza militar a lo que a primera vista parece una población eclesiástica. 

Abundan las librerías, entre las que cabe destacar la de Tomás Gorchs en la calle Boria, que anuncia en el Diario de Barcelona sus curiosidades bibliográficas y libros usados. Y en la plaza de San Sebastián, frente al convento del mismo nombre, cerca del mar, hay una popular feria de objetos usados llamada los Encantes. Saliendo de ella, al subir por una amplia rampa hasta lo alto de la Muralla del Mar, se divisa el movimiento del puerto, con sus veleros engalanados. Es el paseo predilecto de la ciudad, por el que van dando vueltas, observándose unos a otros entre ceremoniosos saludos. 

Muralla del Mar

Las mujeres lucen altas peinetas en la cabeza, medallones en el cuello, abanicos y bolsos en forma de concha sostenidos por largas cadenas que reciben el nombre de “ridículos”. Van envueltas en grandes pañuelos que llevan a modo de abrigo sobre la espalda y llegan hasta la cintura. Calzan zapatos de raso, sin tacón, sujetos por largas cintas que entrelazan dando varias vueltas sobre el tobillo. 

Los jóvenes atrevidos llevan unos sombreros en forma de tubos, de copa alta, largas patillas, ceñidos fracs, vistosos chalecos y pantalones largos. Son revolucionarios tanto en el atuendo como en el comportamiento. Por la mañana aún reina cierta distinción en el paseo, pero por las tardes se desmandan. Según el padre Ferrer, “muchas personas timoratas se veían privadas de acudir a las funciones nocturnas de la iglesia, por no presenciar los corrillos, burlas y descortesías de muchos jóvenes licenciosos”. 

El resto de las murallas, con sus baluartes, rodeadas de fosos, con puertas y puentes levadizos, forma en su parte superior un amplio paseo. Desde él se divisa, mirando al interior, entre los numerosos edificios, las huertas y jardines; y dirigiendo la vista al exterior, entre el verdor alegre de los campos que se extienden hasta las apartadas montañas, caseríos desparramados aquí y allá. Cada trozo de muralla tiene sus paseantes habituales: uno es el preferido por los artesanos, clase numerosa; otro por los eclesiásticos, sacerdotes con largos sombreros de teja y frailes de distintos hábitos y grupos que se paran de vez en cuando para llevarse el rapé a la nariz y dar mayor énfasis a sus discursos. 

Plano de Barcelona en 1806

En los corros que se forman en los paseos de la Muralla, en el Nuevo o de San Juan, en las Ramblas y en la plaza de Palacio, se discute acerca de la política nacional. Reina Carlos IV, casado con María Luisa de Parma. Ambos tienen depositada su confianza en Manuel Godoy, quien, tras rápido encumbramiento, llegó de simple oficial de Guardias de Corps a ser el árbitro de la política nacional, acaparando honores y condecoraciones, dándose entre otros títulos el pomposo de Príncipe de la Paz. 

El triunvirato no es bien visto por el pueblo. Al rey todo lo más se le disculpa por bueno y engañado, pero en lo que hace a la reina ya es otra cosa: se la mira con franca antipatía. Mucho más a Godoy, el “valido inepto”, como le llaman. No se le perdona su persecución a los dos grandes ministros de Carlos III, los condes de Aranda y de Floridablanca, ni la de Jovellanos, gran figura intelectual de la época. 

El público de Barcelona llena el teatro. El único que hay en esas fechas es el de la Cruz, antigua Casa de les Comédies, que, destruida por un incendio en 1787, se reconstruyó al tiempo que se ampliaba y se embellecía, recibiendo a partir de ese momento diversos nombres. Es un coliseo de buena capacidad, sólido, cómodo y bien decorado. Situado en las Ramblas, en un día de gala y éxito se aglomera gran cantidad de público y multitud de carruajes frente a los tres grandes arcos de su señorial fachada. Es el mejor teatro de España. Además de los palcos laterales de la parte baja, los hay en tres pisos más en forma de herradura. En el último piso, llamado gallinero, se amontona el pueblo llano, alegre y ruidoso. Toda la platea o patio está ocupada por bancos de madera con respaldo, pero los de la primera mitad, más cercanos al escenario, forman asientos individuales con almohadillas y brazos de sillón, tapizados de piel, y son la localidad preferente después de los palcos. Se les denomina lunetas. 

Barcelona, Teatro de la Cruz

Por medio de una cuerda se baja una gran lámpara de araña que cuelga del techo. Se encienden entonces sus muchas luces y es izada de nuevo para que ilumine la sala desde su altura. Comienza la función. 

Discreta aparece en un palco, pues vive muy retirada en una casa de Sarriá, Luisa María Adelaida de Borbón, viuda del duque de Orleáns, el famoso Felipe Igualdad. A su lado está su amante, el caballero Rouzet, que no la abandona ni a sol ni a sombra desde que llegó de Francia. 

La nobleza de Barcelona ocupa varios palcos, algunos con criados de librea en la puerta. Otros palcos son ocupados por ricos comerciantes. Entre la gran masa del público se confunden viejos, jóvenes petimetres, gente del pueblo y soldados. Las mujeres elegantes lucen mangas cortas y abombadas, generosos escotes, talles altos y faldas sencillas y largas, vestidos cómodos inspirados en el gusto clásico de griegos y romanos, con peinados que dejan la frente despejada. Han quedado desterrados los miriñaques y los corsés. 

Moda de 1809

En cuanto a los trajes masculinos, los mayores llevan casaca y calzón corto con medias altas, cara rasurada y peluca blanca; pero no así la juventud, que se distingue por sus pantalones largos y frac, cara con patillas, sin peluca. Los petimetres llevaban el pelo a lo “querubín”, lleno de pequeños rizos. Todo esto es un auténtico escándalo para las personas de más edad. 


A esta variedad de vestuario se suma la gente de campo, con faja ancha y calzón corto, así como los vistosos uniformes de los militares. A todos agrada el teatro, y no falta de vez en cuando algún espectador que interrumpe a voz en grito la representación con frases más o menos ingeniosas. 



Bibliografía: 
Antes de la tormenta. La sociedad barcelonesa de 1808 – Pompeyo Claret

50 comentarios:

  1. Como puede imaginarse Madame, su entrada de hoy me ha encantado. Iglesias, murallas, baluartes, y el siglo XIX.
    Felíz tarde.

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  2. Muchas gracias, monsieur. Una hermosa epoca en una hermosa ciudad. Un paseo que me hubiera gustado dar, y no solo virtualmente.

    Feliz tarde

    Bisous

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  3. Me ha encantado leer esta entrada sobre mi ciudad. Aún puede dar ese paseo Madame. Aunque ahora encontrará todo bastante más moderno, Barcelona aún conserva rincones con mucho encanto, sobre todo en la zona del centro y el barrio gótico.

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  4. Conozco su ciudad, madame :)
    Una rama de mi familia es de allí, y además allí estudié un tiempo también. Hace tiempo que no voy, pero siempre resulta apetecible la visita.

    Feliz tarde

    Bisous

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  5. No partire al Hades sin visitar algun dia la ciudad de mis abuelos maternos ,tengo amigos que partieron de Argentina a probar suerte y recalaron alli y siempre me insisten a que los visite, que encontrare una ciudad hermosa y que tiene algo de mi Bs As .Con su entrada de hoy el envion aumenta mas madame
    Un abrazo hasta la corte

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  6. Pues no deje usted de visitar la ciudad de sus abuelos, porque realmente merece la pena. Hoy es aún más bella que en 1800 :)

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  7. Grato recorrido por la ciudad condal, sus rincones y sus gentes. Y eso que de la época que nos habla en su entrada todavía no se había construido el ensanche ni el modernismo había hecho eclosión en la arquitectura urbana.
    Barcelona siempre será una ciudad con embrujo,con encanto, como París, a la que siempre hay que volver. Yo me confieso un enamorado de la ciudad de Gaudí, tan cosmopolita, culta y entrañable.
    Un saludo.

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  8. ¡Qué buen paseo nos ha dado por el espacio y por el tiempo de esta hermosa ciudad!
    Saludos, madame

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  9. Bella entrada, Madame. Es una ciudad que la merece, me encanta, Al leer su post me ha entrado ganas de volver a visitarla.

    Bisous.

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  10. ¡Qué paseo tan nostálgico! Es que el XIX lo tenemos ahí mismo... Me ha gustado mucho ir de tu mano al teatro y ver a ese público tan variopinto. Un verdadero placer, madame. Beso su mano.

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  11. Un barcelonés de aquella epoca no reconocería su ciudad si la viera ahora, después de pasar por manos de Gaudí. Creo que ha sido un lugar apetecible en todas las epocas.

    Buenas noches, monsieur Cayetano

    Bisous

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  12. Muchas gracias por habernos acompañado, monsieur Antorelo.

    Buenas noches

    Bisous

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  13. Es imposible aburrirse en Barcelona. Esta epoca también tiene sus alicientes, y son muchos.

    Muchas gracias, madame Elysa, y buenas noches.

    Bisous

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  14. La ciudad de Barcelona y el teatro son dos ingredientes irresistibles para mí. Me alegra que disfrutara del paseo, madame Isabel.

    Buenas noches

    Bisous

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  15. Completa y entretenida semblanza de otros tiempos y otros lares, Madame, (ya os supongo avisada de que ésta, vuestra servidora, andurrea por los sures, lejos de la Ciudad Condal).

    Besos vuestros amables pieses.

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  16. Yo también me encuentro bastante lejos, madame. De lo contrario me daría una vueltecita por Barcelona más a menudo :)

    Buenas noches

    Bisous

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  17. Fantástico paseo Madame por esta Barcelona. Muy documentada y completa.
    "Los petimetres llevaban el pelo a lo “querubín”, lleno de pequeños rizos. Todo esto es un auténtico escándalo para las personas de más edad".
    La gente mayor siempre poniendo pegas a los jóvenes. Curioso.
    Bisous

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  18. jiji, madame, las modas siempre causan escándalo en quien se aferra a otros tiempos. Yo creo que los jovenes caballeros de la epoca estaban bastante guapos :)

    Buenas noches

    Bisous

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  19. Magnífico recorrido por esa Barcelona de 1800, me ha creado ciertamente el añorar estar allí.

    Buenas noches, bisous.

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  20. Hola Madame

    Qué agradable este viaje al pasado. Es como meterse en la cápsula del tiempo e ir recorriendo las calles de Barcelona viendo a todo tipo de personas en ellas.

    Me han gustado mucho también las fotografías de las distintas vestimentas y los planos de la ciudad.

    Una preciosidad.

    Feliz noche, Madame.

    Bisous.

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  21. Encantador paseo por la Barcelona de comienzos del s.XIX.
    Le dejo, madame, que la función del Teatro de la Cruz no ha hecho más que empezar...

    Un saludo!

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  22. Que agradable debio haber sido vivir en Barcelona, muy pintoresco nos detalla el relato.. jiji un poco acertado el nombre para las cadenas de los bolsos de las damas, lo que si no me gusto de esa moda estilo imperio es que se hayan desterrado los amplios mariñaques y los corses, que esa moda me encanta...

    Muy agradable publicacion Madame... Hasta pronto...

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  23. Poco que ver con la actual ciudad condal. Fíjese como cambian los tiempos, los fracs en aquellos año eran revolucionarios y modernos :)

    Las ramblas de noche eso sí, seguían igual de peligrosos que hoy en día.

    Un beso.

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  24. Menos mal que tenemos estas maquinas del tiempo para hacer escapaditas, monsieur Eduardo.

    Muchas gracias y feliz dia

    Bisous

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  25. Efectivamente, madame, y después podemos regresar a casa sanos y salvos en esa maquina del tiempo, despues del agradable paseo virtual.

    Feliz dia

    Bisous

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  26. Gracias, madame, que disfrute usted de la función.

    Feliz dia

    Bisous

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  27. Monsieur Hugo, a mí tambien me gustaban más los vestidos antiguos, aunque hay que reconocer que eran mucho más incómodos, eso sí.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  28. Y los mayores siempre escandalizandose por las modas de los jovenes, monsieur. Es la eterna historia.

    Feliz dia

    Bisous

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  29. Un paseo de su mano, excelsa Dame, es un lujo que no puedo despreciar, sino agradecerle por mis nulos méritos para tal honor. Si eso lo sumamos a la admiración que siento por la ciudad Condal... miel sobre hojuelas.

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  30. La recreación de la Barcelona de principios del XIX, nos ha encantado a todos sus lectores, Madame, como puede comprobar por los comentarios. Y una, que es hija de esa ciudad burguesa y canalla al mismo tiempo, se ha sentido una paseante sin miriñaque, en una Barcelona que aún no había crecido extramuros.

    Bisous y gracias por esta magnífica entrada

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  31. Me encanta la historia de las ciudades, y me fascina Barcelona, esa Barcelona de un poquito más tarde de la que habla Eduardo Mendoza en "La ciudad de los prodigios", una de las mejores novelas que he leido: me ha encantado su entrada. Un abrazo, Madame.

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  32. Esa Barcelona de 18000 era tan distinta de lo que podemos ver actualmente que creo que no habría nadie que pudiera reconocerla. Todavía no se habína realizado los Ensanches, ni Gaudí o Puch y Cadafalch pululaban por sus calles, y el Modernismo ni siquiera había dado señales de vida. Quizás unicamente Monjuich, la catedral y Santa María del Mar no shubieran podido dar alguna pista.

    Por cierto, madame, muy curioso el estudio de las vestimentas de la época a medio camino entre el siglo XVIII y el pleno XIX.

    Besitos

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  33. Muchas gracias, monsieur Francisco.

    Feliz tarde

    Bisous

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  34. Madame, cómo cambian los tiempos, y especialmente en Barcelona. La ciudad estaba practicamente irreconocible!

    Feliz tarde

    Bisous

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  35. Gracias, monsieur Paco. Una gran novela, desde luego.

    Feliz dia

    Bisous

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  36. Efectivamente, es curioso ver cómo cambia la faz de las ciudades sin necesidad de remontarse a muchos siglos. Barcelona es una de ellas.

    Feliz tarde, madame Carmen

    Bisous

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  37. Hola Madame:

    Una ciudad cosmopolita la Barcelona de le época.

    Me llama la atención lo que escribe sobre la moda de los adultos y los más jóvenes...Los comentarios sobre los atuendos casi no han cambiado en dos siglos ;D

    Saludos Madame. Que vaya todo bien

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  38. Siempre igual con la moda, jiji. Lo que hoy nos haría sonreir, causaba escandalo en su tiempo.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  39. Precioso paseo que nos has ofrecido de la ciudad y sociedad de Barcelona de 1800. La descripción de las modas y usos magnifica, me ha encantado.
    Un beso.

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  40. Muchas gracias, monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

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  41. No sabía que a ese tipo de bolsos se le llamaba ridículos... jijiji!!! Ridículos podían ser un rato, pero tanto como para bautizarlos así...

    Ante todo agradecerle su explendida descripción de arquitectura acompañada de las fotografías; estuve en esta maravillosa ciudad hace unos años y me pareció preciosa, ahora me la imagino como usted la describe en el 1800 y me parece aún más bella; en los edificios más emblemáticos el tiempo parece detenido.

    Un beso, madame.

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  42. Gracias, madame. El tiempo ha ido añadiendo encantos a Barcelona, pero no cabe duda de que siempre los ha tenido.

    Buenas noches

    Bisous

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  43. Una ciudad con Historia en un blog histórico. El paso del tiempo no resta vuestra belleza, simplemente se comparte entre más moradores.

    Algunos dicen que ese triunvirato se ha convertido en "villarato". Aunque creo que su grandeza está a la vista.

    Un beso, milady!

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  44. Hermoso escrito de época, bellas fotos, y los modelitos de las damas...me gustan
    saludos Madame

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  45. El paso de tiempo aumenta la belleza de Barcelona, en efecto. Más atractivos se van sumando, monsieur.

    Feliz dia

    Bisous

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  46. Al menos los modelitos eran más cómodos que los de mi epoca barroca, eso sí.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  47. Es espléndida la descripción de ese mundo. Y la de los jóvenes currutacos.

    Saludos.

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  48. Hubiera sido una delicia mirar por un agujerito y ver desfilar a tanto joven elegante a la entrada al teatro.

    Feliz tarde, monsieur

    bisous

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  49. Maravilloso paseo virtual por la Ciudad Condal, sin duda en aquella época sería una en auge debido a la floreciente industria textil. Tanto fue así que finalmente derribó sus murallas y se anexionó las poblaciones limítrofes.

    Gracias por su entrada :-)

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  50. Gracias, monsieur. Cómo iba a cambiar la faz de la ciudad la industria textil, al provocar la expansión. Y todo para bien.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)