martes, 5 de abril de 2011

Ricardo II (II)


La reina murió de la peste en 1394 sin haber llegado a cumplir 28 años. La pena de Ricardo fue inmensa; parecía enloquecido e hizo arrasar hasta los cimientos el palacio en el que ella había muerto. Durante los funerales por su esposa, enterrada en la abadía de Westminster, junto al santuario de Eduardo el Confesor, tuvo lugar un lamentable incidente: el conde de Arundel llegó tarde, lo que enfureció a Ricardo. Cuando el caballero trató de disculparse, el rey perdió el control por completo, agarró la vara que portaba uno de los sacristanes y golpeó a Arundel en la cabeza con tal violencia que el conde cayó aturdido al suelo. 

Al año siguiente firmó una tregua con Francia y la selló casándose con Isabel, la hija de Carlos VI. La princesa sólo tenía seis años. Tanto la tregua como el matrimonio resultaron muy impopulares entre los ingleses, que hubieran preferido ver a su rey reclamar de nuevo el trono francés 

El encuentro de Ricardo II e Isabel de Francia 

Ricardo comenzaba en esa época a manifestar una pronunciada megalomanía, e incluso algunas tendencias psicopáticas. Su creciente paranoia, su alejamiento de la realidad y la preocupación de sus amigos, todo indica un desequilibrio mental, y ha llegado a sugerirse que tal vez padecía de esquizofrenia. En cualquier caso no cabe duda acerca de que sufría alguna clase de desorden y de que mostraba claras señales de una personalidad narcisista. 

Desde 1397 estuvo decidido a ser un monarca absoluto y a gobernar sin el Parlamento. Esto lo precipitó al desastre. Ahora gobernaba como un tirano, desterrando a cualquier magnate que se le opusiera, declarando que las leyes de Inglaterra estaban en su propia boca y en sus entrañas, y que las vidas y propiedades de sus súbditos estaban a su merced, para disponer de ellas según su gusto. 

Reunió un formidable ejército para impresionar a sus enemigos y protegerse contra ellos; recaudó impuestos ilegales; no supo imponer el orden dentro del reino; fracasó en su intento de hacerse elegir emperador; se volvió irascible, impredecible y rompió innumerables promesas. La gente que acudía con una petición, incluido el arzobispo de Canterbury, tenía que arrodillarse ante Ricardo mientras él permanecía sentado en el trono en silencio durante horas, con toda la corte reunida a su alrededor y pendientes constantemente de él: si la mirada del rey se posaba sobre alguien, esa persona tenía que hacerle una reverencia. 


Ricardo se revolvió entonces contra su tío Gloucester, a quien nunca había perdonado por el destierro de Robert de Vere. Encargó a su primo el conde de Rutland, hijo del duque de York, que arreglara el asesinato de Gloucester. Se dijo que Rutland envió a dos sirvientes a la posada donde se alojaba su tío en Calais, y que allí se cometió el crimen asfixiándolo bajo un colchón. 

Para entonces Rutland había reemplazado a de Vere en los afectos del rey. El nuevo favorito era inteligente y apuesto, aunque acabó por perder sus atractivos al ganar demasiado peso. Era un hombre cultivado que escribió un famoso tratado sobre caza. Según Jean Croton, Ricardo “lo amaba mucho, más que a cualquier otro hombre del reino”, y pronto se convirtió en la persona más influyente de la corte. 

En mayo de 1399 el rey navegó hacia Irlanda en compañía de su favorito. Juan de Gante acababa de fallecer. Ricardo había prometido a su primo Bolingbroke, entonces en el destierro, que no perdería sus propiedades y herencias; sin embargo, sin explicación alguna canceló los documentos legales que le hubieran permitido heredar las tierras de su padre Juan de Gante y confiscó todos los territorios y posesiones de los Lancaster. Bolingbroke regresó del destierro al que el rey le había condenado arbitrariamente el año anterior, desembarcó en Yorkshire al frente de un ejército y, aprovechando la impopularidad de Ricardo, su tiranía y mal gobierno, se apoderó del trono.

Ricardo II parte hacia Irlanda

Poco después, el 29 de septiembre, Ricardo renunciaba al trono con aparente indiferencia, y al mes siguiente Bolingbroke era coronado como Enrique IV

Ricardo permaneció encerrado en la Torre hasta que fue trasladado a Pontefract. Algunos de los nobles estaban planeando asesinar a Enrique y restaurar al antiguo rey, debido a lo cual resultaba demasiado peligroso que Ricardo continuara con vida. Se cree que se le dejó morir de hambre durante su cautiverio, y que su muerte tuvo lugar hacia el 14 de febrero del 1400, aunque en realidad nunca han quedado suficientemente esclarecidas las circunstancias que rodearon su muerte. Lo cierto es que su esqueleto fue examinado en 1871 sin que se hallara en él rastro alguno de violencia. 

Ricardo II es llevado prisionero a la Torre de Londres

Se sabe que el 17 de febrero el cadáver fue trasladado a la vieja catedral de San Pablo, donde permaneció expuesto. A pesar de esa pública exposición, no pudo impedirse que surgieran los inevitables rumores acerca de que Ricardo había logrado escapar y seguía vivo en alguna parte, lo que propició la aparición de un impostor que durante muchos años vivió protegido por Escocia. 

Ricardo II no dejaba hijos, puesto que su segunda esposa aún era una niña y su matrimonio nunca pudo ser consumado. Isabel lamentó sinceramente la muerte de su esposo, que siempre la había tratado con gran delicadeza. Enrique IV quiso casarla entonces con su hijo mayor, el Príncipe de Gales, pero ella, fiel a la memoria de Ricardo a pesar de su corta edad —contaba entonces nueve años—, se negó a considerar siquiera la idea. Se le permitió regresar a Francia en 1401. Cinco años después se casaría con su primo, el poeta Carlos de Orleáns, pero no viviría mucho tiempo más: la que fuera un día reina de Inglaterra falleció el 13 de septiembre de 1409 al dar a luz, sin haber llegado a cumplir 20 años. 

Funeral de Ricardo II

El cuerpo de Ricardo, sepultado en Langley Church, fue más tarde trasladado a Westminster por el sucesor de Blingbroke, Enrique V, a quien le habían unido fuertes lazos de afecto durante la infancia. Allí fue enterrado de nuevo junto a su amada esposa Ana de Bohemia.

44 comentarios:

  1. Como se dice coloquialmente este "buen" hombre estaba más "pallá" que "pacá". Mira que arrasar el palacio. A otros se les muere la mujer y edifican uno nuevo en si honor, como el Taj Mahal.
    Un saludo.

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  2. Efectivamente, monsieur, es un detalle muy significativo ese. Donde unos sacan un impulso constructor, otros revelan en el mismo momento su carácter destructivo.

    Feliz tarde

    Bisous

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  3. A Ricardo II se le acabó yendo todo de las manos. Me parece a mí que efectivamente tenía algún problema mental y esa renuncia sin oponer resistencia parece muy extraña...uno de los grandes misterios de la historia.

    Un beso.

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  4. Bueno, no sé si tan grande, teniendo en cuenta que efectivamente lo que parece cierto es que había llegado a estar muy mal de la cabeza. Por otra parte, viéndolo todo perdido lo más digno era poner al mal tiempo buena cara.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  5. algunos dicen que los males del alma son incurables, en este mundo. parece que es cierto, los dolores de amor son muy malos, y suelen ser por siempre.
    saludos querida madame

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  6. Me imagino esa corte. Horas callados, miradas y reverencias y absolutismo arbitrario. Me extraña que no se lo cargaran antes, si me permite la expresión Madame.
    Un saludo cordial.

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  7. Un poco tocado estaba este Ricardo II. Yo creo que la situación le sobrepasaba, no estaba preparado para tan digna función. Anda que destruir su propio palacio. En fin, madame, que tenga muy buena tarde. Bisous.

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  8. Madre mía, pobre niña, viuda a los nueve años y muerta a los veinte...
    Feliz tarde, Madame
    Bisous

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  9. Sí que debía estar mentalmente tocado, todo en este hombre es desmesurado, destrozar el palacio, renunciar al trono con aparente indiferencia. Tremendo.

    Feliz tarde, Madame

    Bisous

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  10. Un pronto lo tiene cualquiera. Ricardo II, como tantos otros monarcas era un desequilibrado. Aunque el personal cortesano, entretenido en maniobras de defenestraciones varias, tampoco era trigo limpio. No me habría gustado nacer en esa época, ni noble ni vasalla.

    Buenas tardes tenga usted.

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  11. ¡Qué final sombrío el del Rey Ricardo!

    Saludos.

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  12. Repito lo dicho: no me hubiese gustado nada ser cortesano de Ricardo II porque cualquier día en que el rey se hubiera levantado con el pie izquierdo podía ser el último de muchos. Mal debía de estar pàra dejarse arrebatar el trono tan fácilmente. Desde luego Enrique IV era listo porque vio la situación del rey y se aprovechó de las circunstancias. La que me da verdadera pena es la reina Isabel: destronada y muerta en el frlo de la juventud.

    Besitos

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  13. Lo que pasa que parece que el caballero tenía además amores de otro tipo. Debía de tener un corazón muy grande, madame.

    Feliz tarde

    Bisous

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  14. Qué angustia, monsieur, se estaba convirtiendo casi en un Nerón. Debía de dar terror asistir a una de esas audiencias.

    Feliz tarde

    Bisous

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  15. Ese fue un gesto melodramático muy en su línea. Andaba un tanto desequilibrado el hombre.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  16. La verdad, madame, que cuando no las llevaba una peste se quedaban al dar a luz. No resulta nada apetecible.

    Feliz tarde

    Bisous

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  17. Sí, madame, y la cosa cada vez iba a peor. De no haber sido destronado, quién sabe cómo hubiera acabado. Tal vez como uno de aquellos locos emperadores romanos.

    Feliz tarde

    Bisous

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  18. No, no era mi época favorita tampoco, madame. La vida solía ser corta, además. Ni siquiera había tiempo a disfrutarla.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. Y muy misterioso. prueba de las vueltas que da la fortuna, monsieur.

    Feliz tarde

    Bisous

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  20. Mala epoca también para las mujeres, en efecto: los hombres morían en las batallas y ellas al dar a luz, en plena juventud.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  21. Hola Madame:

    Dentro de todo Ricardo II tenía algo de psicosis o neurosis.
    Cuando en el otro post le había dicho que escribi sobre él en la universidad, es porque justamente en las pasantías de psiquiatria se habla sobre él y su esquizofrenia (podría ser)

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  22. Se me olvido despedirme...

    POr cierto Madame, me he reido mucho sobre el asunto del veneno y Valvert en la corte ;D

    Saludos Madame

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  23. Ah, monsieur, ya veo su especial interés en la figura de este monarca. Parece que algún grave problema mental tenía, sí.

    Monsieur, como ve, vamos a necesitar al marqués de Valvert también en el otro salón, a ver si puede averiguar de qué murió Minette, y si era similiar a lo que le ocurrió a él mismo aquella vez que investigaba a Olimpia y el robo de los documentos.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  24. Muchas gracias, monsieur Taio.

    Buenas noches

    Bisous

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  25. Qué angustia vivir en la corte de aquel rey. Ni en un funeral estaba uno a salvo. Beso su mano.

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  26. Este hombre no estaba en sus cabales... es lo que tienen las monarquías que se les hacen exámenes médicos a sus titulares.....

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  27. Qué interesante, madame. La locura en el amor y en la vida se enredan muchas veces. Cualquiera pensaría que al perder a su esposa perdió también el equilibrio. Un abrazo.

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  28. Ciertamente, monsieur, supongo que se estaría mejor en otros lugares.

    Buenas noches

    Bisous

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  29. Monsieur Jose Luis, está claro que este hombre no habría pasado ningún examen. Debía de ser cosa seria lo suyo.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  30. Tal vez lo que perdió con ella fue el freno. Parece que ella ejercía una buena influencia sobre él, y con su muerte eso se perdió.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  31. Hay que estar de remate para estar sentado horas en el trono con toda la corte reunida sin hacer nada
    Estas excentricidades fueron un banquete para Shakespeare madame jejeje
    Una ves que encuentra un favorito como la gente la locura lo atormenta
    Un abrazo hasta la corte madame

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  32. No puede haber equilibrio emocional sano en quien se casa con una niña de seis años. ¡Qué barbaridad!

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  33. Se ve que era un hombre que sufría algún tipo de desarreglo psíquico, asunto que tal vez se incrementara ante el fallecimiento de su amada reina.

    No voy a comentar nada al respecto de ese matrimonio con una niña de 6 años, pues y pese a que sé que era algo bastante cotidiano entonces es un asunto que no deja de escandalizarme. Veo al menos que la joven reina viúda sintió afecto real por Ricardo, manteniéndose firme en su decisión de respetar su memoria contando tan solo 9 años. ¡Y pobre Isabel, que pese a todo falleció con tan solo 20 años!

    Visto hoy día me parece ridículo y hasta cómico el comportamiento de Ricardo, que con tan solo una mirada obligaba a sus súbditos a hacerle una reverencia, pero lo cierto es que debió de ser un auténtico terror permanecer en su presencia.

    Bisous Madame, buen día.

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  34. Algunos si se sienten impunes, liberan todas sus maldades. Tremenda historia.
    Saludos, madame.

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  35. Ya lo creo que sí, que fue un banquete para Shakespeare. Y yo tuve la ocasión de verlo representado en el teatro en Londres hace tiempo, nada menos que por Jeremy Irons :)

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  36. Bueno, pero eran matrimonios de mero nombre, alianzas politicas para evitar que otro se la acabase quitando.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  37. Madame Akasha, es curioso que ese rey temible ante cuya mirada debían de temblar todos, sin embargo fue encantador con sus esposas. Curioso que se llevara bien con ambas, aunque una de ellas fuera una niña de tan corta edad.

    Feliz dia

    Bisous

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  38. Sí, monsieur, nada como sentirse poderoso como para comenzar a dar rienda suelta a esa clase de extravagancias.

    Feliz dia

    Bisous

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  39. Thank you, monsieur Ray.
    Welcome to the board!

    Bisous

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  40. De veras, madame, me ha dejado usted con la boca abierta con la biografía de este rey en esta segunda entrada.

    Cierto tenía que ser que sufriese un desajuste o desequilibrio mental porque sino no se explica una qué clase de persona padece de paranoia, cambios bruscos de humor, resulta impredecible y encima se vuelve irascible y violenta.
    Lo que también me ha sorprendido es que dejase el trono presuntamente sin importancia alguna después de que Bolingbroke se hiciese con el trono.

    Un beso, madame.

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  41. Madama Masquée
    Tengo entendido que no renunció a su trono si no que fue destituido por el parlamento ingles bajo el cargo de incapaz para gobernar; constituyendo el primer derrocamiento de un monarca en la historia de occidente.

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  42. Monsieur, Ricardo fue OBLIGADO a renunciar por el Parlamento. Explicamos esa parte en nuestra serie de artículos sobre Enrique IV, concretamente en la segunda parte.

    http://themaskedlady.blogspot.com.es/2012/04/enrique-iv-de-inglaterra-ii.html

    Decíamos, literalmente, que el Parlamento se reunió en Westminster. Al entrar, Ricardo se detuvo ante el trono vacío, se despojó de la corona y, colocándola en el suelo, RENUNCIÓ a su derecho ante Dios. Luego pronunció un breve discurso expresando su esperanza de que Bolingbroke fuera un buen señor para él. Aunque se leyeron 33 acusaciones en su contra, no se le permitió decir nada más, ni siquiera en su defensa. Más tarde ese mismo día el obispo de Carlisle protestó por este hecho, pero fue la única voz que se alzó a favor de Ricardo. Después de haber sido conducido de regreso a la Torre, LOS LORES LO DECLARARON DEPUESTO.

    Buenas noches, signore.

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)