sábado, 9 de abril de 2011

El prometido de Leonor


El joven Luis había nacido en torno a 1120 ó 1121 en Fontainebleau. Era el segundo de los hijos de Luis VI de Francia y de su esposa Adelaida, hija de Humberto II, conde de Maurienne y de Saboya. Su hermano mayor, Felipe, era el heredero de su padre, mientras que Luis había sido destinado a la Iglesia.

Felipe es descrito como un jovencito insufriblemente arrogante y, en palabras de Walter Map, “una carga para todos”. En 1135, cuando contaba 15 años, falleció a consecuencia de una caída mientras montaba a caballo. De ese modo Luis se convertía de pronto en el heredero del trono. 

De acuerdo con la costumbre de los francos, fue coronado rey en vida de su padre, en una ceremonia oficiada por el Papa el 25 de octubre de 1131 en Rheims. 

Hasta entonces había pasado la mayor parte de su vida viviendo como un monje en la abadía de Saint-Denis, quedando su educación bajo la supervisión del abad Suger. Luis tenía un carácter dulce y espiritual; era profundamente religioso, por lo que estaba llamado a la vida en el claustro, que no deseaba abandonar. Luis VI temía que estas cualidades de su hijo hicieran recelar a sus barones que era demasiado débil para sostener el cetro, así que, aunque permitió que continuara sus estudios dentro de la abadía, se ocupó de que recibiera la debida preparación en asuntos de Estado, haciendo que lo ayudara en tareas de gobierno e instruyéndolo como caballero. 


Si el rey esperaba que esta estrategia convertiría a su hijo en un guerrero y le conferiría autoridad, iba a decepcionarse. En 1137, a los 16 años, era tan ingenuo, humilde y devoto como siempre, inclinado a estallar en lágrimas ante el menor contratiempo, pero también, de vez en cuando, a arrebatos intempestivos e irracionales de genio violento. 

Físicamente resultaba bastante apuesto. Era alto, bien formado, largo cabello castaño claro, ojos azules, una cortesía innata y una sonrisa capaz de desarmar a cualquier enemigo. Únicamente afeaba un tanto sus rasgos una nariz demasiado larga. Entre sus cualidades destacaba la inteligencia, la bondad y la honestidad, mucha sensibilidad y un sentido del honor altamente desarrollado. Era incapaz de engaño, y durante toda su vida mantuvo un aire cándido e infantil. 

Como hijo obediente que era, Luis no cuestionó la decisión de su padre a la hora de elegirle una novia. Comenzaron los preparativos para su viaje a Burdeos. Mientras tanto, el rey había enviado allí al obispo de Chartres con la misión de asegurarse de que no se adelantaban otros pretendientes. El padre de Leonor de Aquitania había fallecido hacía unos meses, durante un viaje de peregrinación a Santiago de Compostela. Su última voluntad había sido que Luis VI consintiera el matrimonio de Leonor con su heredero, lo que suponía un bocado suculento para el rey de Francia, que mediante ese enlace veía triplicarse la extensión del reino. El obispo informaba que desde la muerte de su padre la joven se alojaba en el palacio de Ombrière bajo fuerte escolta. 


Para evitar problemas con los tumultuosos vasallos de Leonor, el rey reunió 500 caballeros que escoltarían a su hijo hasta lo que casi con certeza se revelaría como territorio hostil. Decidió también que el abad Suger, el conde Teobaldo IV de Champaña y su cuñado y rival Raúl, conde de Vermandois, acompañaran al joven e hicieran las veces de consejeros. Ambos condes habían sido obligados por el rey a apartar sus diferencias durante el tiempo que durase el viaje. A estos tres hombres confió Luis VI los pesados cofres que contenían el oro que pagaría el viaje y permitiría a su hijo repartirlo con generosidad e impresionar a sus nuevos súbditos. El rey instruyó a Luis para que se condujera siempre con dignidad y justicia, controlara su genio, incluso en caso de provocación, y no diera a los barones del sur excusa alguna para utilizar la violencia contra él. 

El 18 de junio Luis partió con su escolta. Llevaba consigo las bendiciones de su padre y joyas para su prometida. Hacía un calor sofocante cuando abandonó París, tanto que él y su séquito se veían obligados a viajar de noche y buscar refugio durante el día, y buena parte de sus provisiones se echaba a perder. Cruzaron el río Loira cerca de Orleáns y el día 29 llegaron a Limoges, donde Luis reclamó formalmente el condado de Poitou y el ducado de Aquitania y recibió el homenaje de sus vasallos. Entre ellos se encontraba el conde de Tolosa. Al día siguiente Luis se unió a las celebraciones por San Marcial, el santo patrono de la ciudad. 


La noticia de que venía a casarse con Leonor pronto se extendió por toda la región. El joven prometido llegó el día 11 de julio. Montó su campamento fuera de la ciudad, en la orilla oriental del río Garona, y al día siguiente, escoltado por el arzobispo de Burdeos, que había venido a recibirlo en nombre de la duquesa, cruzó el río en una barca para encontrarse con su futura esposa. 

La boda no se celebraría de inmediato, puesto que llevaría dos semanas reunir a los vasallos de Leonor para que asistieran a la ceremonia y prestaran homenaje a su nuevo señor. Unos cuantos, incluyendo el conde de Angulema, decidieron no acudir. 

El domingo 25 de julio de 1137 Leonor, radiante con su rico vestido rojo, se casaba con Luis en la catedral de San Andrés en Burdeos. El arzobispo ofició la ceremonia de una boda a la que asistían casi mil invitados. Según las crónicas se hubiera necesitado tener “la lengua de Cicerón para hacer justicia a la munificencia de los gastos que habían sido hechos, ni la pluma de Séneca hubiera podido describir por completo la variedad de carnes y raras delicadezas que había allí, ni la riqueza y la variedad de estos regalos y la pompa de estas nupcias”. 


Tras la ceremonia, la joven pareja se sentó sobre un estrado en el coro de la catedral. Ambos llevaban la corona ducal de Aquitania, que habían recibido del arzobispo, y fueron aclamados por sus súbditos. Luego caminaron entre la multitud por una calle con las casas adornadas con plantas, tapices, estandartes y colgaduras. Finalmente, al son de la música llegaron al palacio para el banquete nupcial. 

Inmediatamente salieron de Burdeos en dirección a Poitiers. Su primera noche como marido y mujer la pasaron en el castillo de Taillebourg, propiedad de Godofredo de Rançon, fiel y leal vasallo de Leonor. 

Luis era ahora conde de Poitou y duque de Aquitania y Gascuña, y se dio por supuesto que gobernaría esas provincias en nombre de su esposa. Días más tarde, el 1 de agosto, Luis VI moría de disentería en París tras caer caído enfermo durante una expedición punitiva contra uno de sus díscolos vasallos. 

Los recién casados recibían en Poitiers la noticia que los convertía en los nuevos reyes de Francia. Comenzaba una larga y accidentada historia cuyo final lejos estaban todos de imaginar entonces.

40 comentarios:

  1. Una larga y azarosa historia que tal vez no podían imaginar pero que se inicia aquí con actos de este tipo: una ceremonia impuesta como era costumbre entre gentes de la realeza. Cosas de otras épocas afortunadamente.
    Tal vez ese carácter sensible e impetuoso podría aflorar en cualquier momento.
    Un saludo y feliz fin de semana.

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  2. ¡Una boda tan lujosa, para sellar un matrimonio tan efímero! Varias fueron las veces que Luis VÍI pensó en dejar a Leonor de Aquitania, pero no fue hasta 1152 cuando logra, por fin, la anulación de su matrimonio.

    Un placer como siempre, madame, pasar por este sitio.

    Un saludo!

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  3. Gracias Madame, la figura de Lenor de Aquitania tiende a eclipsar a la de los que la rodearon :D y es muy interesante saber más cosas sobre ellos. Bisous y muy feliz fin de semana

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  4. Fuera efímero o no el matrimonio, está visto que los matrimonios reales durante esa ésa época eran el quivalente a las alianzas multinacionales finacieras actuales: ni amor, ni lealtades valían ante las anexiones territoriales (en este caso triplicadas)

    Buenas tardes y bisous

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  5. Un grandísimo personaje Leonor de Aquitania, que no tuvo suerte con sus esposos, ni con éste ni con el que vendría después, aun peor. Ella hermosa e indomable. Gran y admirable mujer. ¿Nos contará usted el resto de su historia?
    Beso su mano.

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  6. Hola Madame

    Simplemente impresionante lo de la boda...1000 invitados y eso que faltaron algunos.

    Un camino de espinas lo que le viene a Leonor.

    Saludos

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  7. Y entre gentes de la no realeza también, monsieur. Tendemos a olvidar que los matrimonios eran concertados por las familias hasta el otro día. Todos tenemos muchas historias familiares que contar al respecto :)

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  8. No los emparejaron nada bien, pero claro, eso era lo de menos. Estrategicamente la jugada parecía redonda en ese momento.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  9. Efectivamente, madame, ella anuló a Luis por completo. El apenas es una sombra a su lado, por eso me pareció más interesante enfocar esa boda desde su persona que sobre la de ella, mucho más conocida.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  10. Ahí estamos, madame. Parecía el plan perfecto, la fusión perfecta, pero los seres humanos no son robotitos destinados a seguir el plan trazado por los intereses dinásticos. No siempre, o al menos no cuando topamos con Leonor.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  11. Yo creo, monsieur, que tuvo peor suerte el esposo que ella, el pobre.
    Leonor fue una mujer admirable en muchas cosas, en efecto. Aunque no en todas. En cualquier caso, un personaje fascinante y que opaca a casi cualquiera que esté a su lado.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  12. Monsieur Manuel, en mi opinión el camino de espinas fue para el esposo, jiji. No se lo puso nada facil y le metió en más de un lío para luego marcharse con Aquitania a otra parte.

    Imaginese tener que dar de comer a mil invitados, y encontrar un salón capaz de albergarlos a todos!

    Feliz tarde

    Bisous

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  13. Repasando la historia, Madame, no cabe otra salida que preguntarnos, ¿por qué alguien tiene que nacer con el marchamo de dirigente, cuando no tienes facultades ni preparación para ello?

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  14. Menudo regalo de bodas que tuvieron. Nada menos que la corona de Francia. Esto ahora lo llaman tener "potra"....
    Feliz sabado Madame

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  15. Pues imagínese, monsieur, cuando los que no tienen facultades ni preparación para ello encima son elegidos :)
    Y ocurre tantas veces! Casi siempre.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  16. O "llegar y besar el santo". Pero luego no es que les aprovechara mucho el regalo :)

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  17. UUauu!! éste sí que parece un cuento de hadas, me pregunto si será totsalmente fidedigno olo habrás retoado un poquito; porque es una historia que merece estar en un libro de cuentos. Un fuerte abrazo

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  18. Madame sabe algo, siempre, desde que leí la historia de Leonor me sentí mal porque no pudo amar a Louis y el no pudo comprenderla, tenían todo para ser felices a priori, ambos eran jóvenes, atractivos, así mismo resulto algo trágico que al no tener un varón, se divorciaran y que ella se casara con el enemigo a quien si le dio hijos, entre ellos, Ricardo el león, claro Louis tuvo también por hijo a un gran rey, quizás mas grande que Ricardo, Felipe Augusto, sin embargo ese es el futuro, por ahora madame serie delicioso que la mente viajara a ese ambiente medieval encantador, para ver esa boda, que fue la boda del siglo en Francia, dejemos pues a Leonor y a Louis disfrutar de la miel en su noche de bodas que el futuro no será nada fácil.

    je suis à vos pieds ma chère comtesse

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  19. jeje, pues no, aquí no retoco, no. Me gusta escribir novelas, pero no aquí :)

    La historia de Leonor de Aquitania es digna de la mejor novela de principio a fin.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  20. Monsieur, fue apasionante, en efecto, asistir a la relación posterior entre los hijos de ambos. Cuántas vueltas da la vida. Cómo hubieran podido imaginarlo en este momento, cuando eran dos adolescentes en el día de su boda.

    Oh, si existiera la máquina del tiempo! :)

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  21. Las vueltas que da la vida. Aunque el matrimonio que acordaron no funcionó, desde luego fue un bodorrio, más que los de los reyes actuales.
    Interesante historia. besos

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  22. Impresionante la boda, aunque no podía ser de otro modo, los personajes no eran menos, sobre todo la novia.

    Bisous, Madame

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  23. Unas diez veces, si no más, he visto "El león en invierno" de Anthony Harvey. Y ahora mismo me voy a verla otra vez :-P Una película maravillosa, a pesar de los anacronismos (la escena en la que la reina pone etiquetitas a los regalos de navidad envueltos bajo el árbol parece sacada de un Christmas actual, forzadillo). La veré mil veces más, oiga. Gracias por recordármela, chere Madame.

    Bisoussssss

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  24. Y tanto, madame Candi. Fue una de las grandes bodas de la historia.

    Buenas noches

    Bisous

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  25. Ya nos hubiera gustado estar invitados, eh madame? Eso sí que eran bodas.

    Buenas noches

    Bisous

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  26. Madame, esa pelicula me encanta. Cuenta con unas interpretaciones maravillosas. Luego hicieron un remake, pero ya no es lo mismo.

    Buenas noches

    Bisous

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  27. Todo le salio a la perfeccion al rey Luis ,un hijo casado ,nuera predilecta y vasallos nuevos.Pero solo era el comienzo del fin me imagino madame .
    Un abrazo y que disfrute el fin de semana

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  28. Una mujer indómita !
    Muy personal ella.
    Me gusto esta historia Madame,Cariños!

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  29. Estupenda descripción de las bodas reales entre Luis y Leonor, así como las consecuencias de esta para el reino de Francia, que triplicaba las posesiones y dominio sobre el país. Con preparación o sin ella, el joven Luis se ve abocado a dirigir Francia, con un carácter poco propicio para imponerse a los nobles feudales, grandes señores en esa época. Se supone que habrá segunda parte. Feliz domingo, Madame.

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  30. Debído a las caracteristicas del caracter de Luis considero que le va resultar dificil adaptarse a las exigencias de la corona, es posible que su recien estrenada esposa Leonor esté más capacitada para gobernar y que pueda ayudarle en el dificl arte de la política.
    Buen domingo y bisous.

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  31. Se adelantaron a su tiempo: fastuosas bodas para efímeros matrimonios.
    Un placer leerla.
    Buen domingo, madame

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  32. Menuda era Dña Leonor... se comerá con patatas al Luis este...

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  33. Luis parece que era una persona formada y delicado, supongo que su esposa estaría conetnta con el marido que le había tocado ya que en aquella época las nobles señoras no podían elegir marido...comenzaba el reinado de Luis VII. Muy interesante.

    Un beso.

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  34. Murió tranquilo el rey Luis, pero imagino que después se revolvió en su tumba.

    Feliz comienzo de semana, monsieur.

    Bisous

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  35. Así es, madame, una de las grandes heroinas de la historia. Por eso hoy hemos querido contar la historia desde el punto de vista de él, menos conocido.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  36. Su caracter no era el idoneo y además tuvo poco tiempo para formarse, puesto que coincidió que por una parte el hermano destinado a ser rey falleció poco antes, y su padre cuando él era un adolescente.

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

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  37. Leonor tenía muchas cualidades, madame, pero tampoco podemos decir que fuera la gobernante ideal. Eso sí, sus fiestas debían de ser inolvidables!

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  38. Bueno, dio bastante de sí el matrimonio mientras duró, aunque no resolvió en Francia el asunto de la sucesión. Al final se montó un buen follón.

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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  39. Sí, era poco novio para ella, jiji.
    Tal vez hubiera sido más apropiado que él fuera el consorte.

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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  40. No estaba muy contenta, no. Ella aspiraba a otras cosas. De hecho estaba tan descontenta que la cosa acabó en divorcio.

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)