viernes, 4 de marzo de 2011

Richelieu y las mujeres


Richelieu

Marion Delorme era la más famosa cortesana de su época. Su salón era el centro en el que se reunía la flor y nata de la sociedad parisina.

Cuando todo el mundo dormía en Saint-Germain, el joven marqués de Cinq-Mars, favorito de Luis XIII, se deslizaba sin hacer ruido hasta los establos, montaba sobre su caballo y salía a galope hacia París para verla.

Así lo cuenta Montglat en sus memorias:

“A menudo hacía estas solitarias galopadas por miedo a que el rey se enterase; y así no tenía hora para dormir, porque era preciso que todo el día estuviese junto al monarca. Y este trabajo, unido al que le procuraban las noches junto a la damita, lo debilitó hasta tal punto, que siempre estaba de mal humor; lo que hacía creer al rey que se aburría con él, y esto renovaba sus querellas, en las que el cardenal siempre era mediador”.

Marqués de Cinq-Mars

La pasión del marqués por la bella Marion era tal que incluso se afirmaba que ambos se habían casado en secreto. Richelieu, al enterarse de estos amoríos, se alertó al punto. Su Eminencia consideraba con horror cómo las relaciones femeninas de Cinq-Mars corrían el riesgo de tener unas consecuencias lamentables para la política del reino. Desde hacía unos meses el rey había emprendido la conquista del Artois, en posesión española, y él mismo dirigía las operaciones. Se había apoderado ya de Hesdin, Mezières, Ivoy, Saint-Quentin… Pero Arras, capital de la provincia, aún resistía y estaban en curso durísimos combates. El cardenal, que conocía la sensibilidad de Luis XIII, comprendió que era de temer un desastre militar si Cinq-Mars no rompía con la cortesana. Hizo llamar a Marion Delorme a su palacio y, como no tenía otro medio para separarla del favorito, se “sacrificó” por el bien del Estado y se convirtió en su amante.

Este es el relato que hace el descarado Tallemant des Réaux:

“El cardenal de Richelieu no pagaba mejor por las mujeres que por los cuadros. Marion Delorme estuvo dos veces en su casa. En la primera visita la recibió con un traje de satén gris, con bordados de oro y plata, con botas y plumas. Ella confesó que aquella barbita en punta y los cabellos por encima de las orejas causaban un gran efecto. Oí contar que una vez ella entró disfrazada de hombre y dijo que era un correo. Ella misma lo contó. Tras estas dos visitas, le hizo entregar cien pistolas por Bournais, su ayuda de cámara, que era el intermediario…”

A pesar de la avaricia del cardenal, Marion se sentía halagada por haber sido elegida por aquel hombre poderoso y temido, y aceptó no volver a ver a Cinq-Mars. El marqués se reconcilió con el rey y Richelieu, satisfecho, decidió, para recompensarse, seguir siendo por algún tiempo el amante de Marion Delorme. Pero ¡ay!, la bella era muy habladora, y no tardó en ufanarse de sus relaciones con el cardenal, de modo que las malas lenguas comenzaron a llamarla “la cardenala”.
Marion Delorme

A veces sus amigos le preguntaban cómo podía acostarse con un príncipe de la Iglesia.

—Un cardenal es muy poca cosa cuando no lleva ya su manto escarlata y el bonete rojo —sonreía ella, y luego añadía con toda desfachatez que esos amores ciertamente le valdrían una indulgencia plenaria.

Richelieu incluso tuvo la audacia de invitar a la bella Marion a su palacio al mismo tiempo que al rey, con ocasión del compromiso de esponsales de una de sus sobrinas, mademoiselle de Maillé-Brezé, con el duque de Enghien, futuro Gran Condé. Hubo entonces muchos rumores y comentarios, ya que era la primera vez que un prelado recibía oficialmente a una cortesana.

Todo París estuvo pronto al corriente de tan extraordinario idilio. Y es que el cardenal, en efecto, gustaba de las mujeres.

"Una vez quiso divertirse con la princesa María de Gonzaga, ahora reina de Polonia. Ella le había pedido audiencia. Él estaba en la cama, y la hicieron entrar sola, mandando el capitán de la guardia retirar a todo el mundo.

—Caballero —empezó ella—, he venido para…

Él la interrumpió:

—Madame, os prometo lo que queráis; no quiero saber de qué se trata, pero me complace veros. Jamás estuvisteis tan bella. Siempre he sentido una inclinación particular por serviros.

Y diciendo esto tomó su mano; ella la retiró y quiso contarle el asunto. Él repitió la maniobra, pero ella se levantó y se fue.”

María Luisa Gonzaga

Poco después se enamoró de Madame de Brissac, esposa de su primo el mariscal de la Meilleraye, gran maestre de artillería.

“Su esposa era bonita y cantaba bien. El cardenal de Richelieu se prendó de ella; siempre tenía algo que hacer en el arsenal. El gran maestre cayó en una deplorable melancolía. La mariscala podía, de quererlo, hacer rabiar impunemente al cardenal. Y como no le faltaba inteligencia, se percató de ello, y un día, por una resolución bastante rara en su edad, fue a ver al gran maestre y le manifestó que el aire de París no le sentaba bien y que estaría mucho mejor, si él lo aprobaba, en Bretaña, en casa de su madre…”

Pero las empresas amorosas de Richelieu no siempre terminaban mal. Guy Patin, en una carta de noviembre de 1649, escribía:

“El cardenal, dos años antes de morir, todavía tenía tres amantes, la primera de las cuales era su sobrina [Madame de Combalet]; la segunda era la Picarda, o sea la esposa del mariscal de Chaulnes, y la tercera una bella joven de París, llamada Marion Delorme; de modo que ya ves cómo esos señores del bonete colorado son muy golosos. Vere cardinales isti sunt carnales”.*



*Verdaderamente los cardenales son muy sensuales

69 comentarios:

  1. Espléndida entrada. Por cierto, que expresión tan poco piadosa tiene Richelieu. Debió de pasar una larga temporada en el Purgatorio.

    Saludor cordiales.

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  2. Por cierto si consulta el blog salmonetesyanonosquedan.blogspot.com
    verá usted una curiosa referencia a Richelieu. Tengo cierto interés por conocer su opinión al respecto.

    Saludos.

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  3. Me he divertido mucho con su artículo de hoy. ¡Ay! Qué pillín el cardenal.
    Beso su mano.

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  4. Acabo de pasar a verlo antes de responderle, monsieur.

    El café es un poco caro, pero claro, es que Richelieu no podía ser barato.

    Feliz tarde

    Bisous

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  5. Y parecía que Richelieu pasaba la vida trabajando, eh? Pues al parecer también tenía algún que otro ratito libre.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  6. Hola Madame

    Me pregunto cómo le quedaba tiempo para la política, para mi fue su gran amor, con tantos amoríos alrededor.

    Siempre pensé que era un gran estratega y ciertamente manipulador. Desconocía su faceta amatoría y galante. Y a pesar de ello, controló el reino como quiso. Eso es tener el corazón y la mente separadas ;).

    Feliz tarde, Madame.

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  7. Por supuesto, madame. La politica fue su gran amor, el único amor en realidad. La cuestión es cómo le quedaba tiempo para algo mas :)

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  8. ¡Menuda pieza el cardenal! Dicen que muchas importantes decisiones políticas se tomaron en compañía de las cortesanas. Hace tiempo leí la novela histórica Cinq Mars, de Alfred de Vigny. A ver cuando nos habla usted de la influencia de las cortesanas en decisiones políticas que pudieron cambiar el rumbo de la historia.
    He puesto una nueva entrada.
    Madame, como siempre, un placer leerla.

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  9. Monsieur, magnífica novela!
    De las que es un placer releer.

    Buenas noches,monsieur, enseguida paso.

    Bisous

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  10. mmm así que era tremendo este cardenal... de chica leí los tres mosqueteros de Alejandro Dumas y la saga completa luego el Visconde, veinte años despúes y el collar de la reina y disfrute mucho ahora me paso casi igual con su blog Madame!
    Besos que pasé usted un lindo fin de semana!

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  11. Pues tal vez por lo mucho que me hace disfrutar a mí también Alejandro Dumas, madame.

    Muchas gracias y feliz fin de semana

    Bisous

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  12. Este blog es una garantía de calidad. ¡Enhorabuena, Madame!

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  13. Muchas gracias, monsieur.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  14. Desconocía esa inclinación de Richelieu por las damas. Estoy segura de que, de haberla conocido a vd. madame, también le habría echado los tejos. Besitos y feliz fin de semana.

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  15. jijiji, pues me temo que hubiera hecho como María Gonzaga, porque Su Eminencia no era mi tipo.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  16. Madame, su interesante crónica cumple aquel antiguo lema de enseñar deleitando. Monseñor tenía una libido notable que, al parecer, no mermaba su facultades politicas para el control de íntrigas y contraíntrigas. Las malas lenguas, bautizaron con precisión a la bella cortesana: la cardenala.

    Buenas noches y buen fin de semana.

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  17. nada nuevo bajo el cielo...
    la iglesia siempre dando cátedra, ahora entiendo eso de los cursillos pre matrimoniales, ellos no son casados, pero saben la técnica de llevar adelante un buen matrimonio
    saludos Madame

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  18. Ya ve, madame. Imaginamos a Richelieu siempre entre papeles y conspirando contra la reina y sin embargo también se divertía de vez en cuando.

    Buenas noches

    Bisous

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  19. jeje, pues con el porcentaje de fracasos matrimoniales que hay, yo creo que aún no dominan bien la técnica los maestros.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  20. En efecto. Para otro caballero el número de conquistas tal vez se quedara raquítico, pero para un cardenal no está mal, no.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  21. Ay Madame...estuve esta tarde y creía haber dejado un comentario, le decía que terminará usted haciéndome simpáticos a todos los cardenales...primero a Mazarino y luego a éste. También le deseaba feliz "antroído" como se llama por Cuevalagua. Bisous

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  22. Madame, no sé qué pasa con mis blogs. Resulta que Akasha no puede dejar comentarios en ellos, y otras veces se borran algunos, aparte de mi problema con las miniaturas.
    ignoro por qué estoy teniendo tantos problemas.

    Ah, jiji, igualmente feliz carnaval para usted.

    Buenas noches

    Bisous

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  23. DIVERTIDA Y SENSUAL ENTRADA , NUESTRO INTRIGANTE Y PODEROSO RICHELIEU , FOGOSO HASTA EL FINAL..., ESTARÁ EN EL PURGATORIO O EN EL INFIERNO, PERO QUE LE QUITEN LO "BAILAO" JIJIJIJIII.
    BUENAS NOCHES ,MADAME.

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  24. Y yo que creía que sólo se dedicaba a la política, ¡que sorpresa!
    Vaya, vaya con el cardenal.


    Entretenida la entrega, Madame.

    Buen fin de semana

    Bisous.

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  25. Desde los tiempos de los tres mosqueteros, perdón desde chico que veía estas películas no puedo con el Cardenal.

    Feliz fin de semana. Besos.

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  26. Cuenta usted con tanta grácia las aventuras del Cardenal que las encuentro divertidas, convertirse en amante de Marion para mantener centrado a Cinq-Mars..¡mucho morro!
    Feliz fin de semana y besos.

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  27. La razón de estado siempre presente y los sacrificios que hay que hacer por el bien común, como el que hizo el Cardenal, echarse una amante para evitar una derrota. Me gustó la opinión de Marion al decir que un cardenal es muy poca cosa cuando se quita el manto y el bonete, jajaja, no llegó a decir del todo porque era tan poca cosa... Feliz fin de semana, Madame. Bisous.

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  28. París bien vale una misa y también un polvito!!!

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  29. Por lo que se ve no está reñida la política con el sexo eclesial.
    Me ha encantado el planteamiento.
    Besos.

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  30. Hola Madame:

    Mire Ud que aún siendo Principe de la Iglesia...no se acordaba de los votos de castidad...

    Mala memoria tienen algunos...

    Saludos

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  31. Hombre, precisamente fogoso el cardenal no es que fuera, jijiji. Me ha hecho gracia imaginarlo asociado al concepto pasión, él que era un tempano.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  32. Monsieur le cardinal era una cajita de sorpresas, eh madame?

    Feliz fin de semana, madame Elysa

    Bisous

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  33. Oh, qué sería de nuestra vida barroca sin uno de nuestros villanos favoritos!

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  34. jijijiji, para sacrificios los de Richelieu, eh madame? Qué hombre tan abnegado!

    Feliz fin de semana, madame Wendy.

    Bisous

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  35. Richelieu no era de los que rogaban mucho, no. Comprenda usted que no tenía tiempo.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  36. jijiji, casi es una lastima que ella no haya sido más expresiva, verdad?

    Feliz fin de semana, monsieur.

    Bisous

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  37. Hombre, por París lo que sea. Y por el poder más.

    Feliz fin de semana

    bisous

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  38. Madame, el sexo está reñido con muy pocas cosas, pero desde luego me temo que esa no es una de ellas, jiji.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  39. Monsieur Manuel, comprenda que Su Eminencia no podía estar en todo. Eran tantos los asuntos que ocupaban su cabeza que no podemos pretender que también se acordara de eso!

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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  40. Vaya con el cardenal y sus votos, en el caso de que los tuviera. Buen ejemplo el de la iglesia frente al pecado de la carne. Lo que más me gusta de monsieur Richelieu, además de fastidiar a los mosqueteros, es su capacidad para el sacrificio por el bien de Francia. ¡Vive la France!
    Feliz fin de semana, madame.

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  41. Mo estaban los cardenales exentos de líos de faldas...

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  42. La Iglesia en su línea. No me sorprende el comportamiento del cardenal, lo raro hubiera sido lo contrario jejeje.

    Saludos.

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  43. Saber para creer. Menudos granujillas. Los asuntos terrenales son más divertidos y entretenidos que los trascendetales Madame
    Bisous

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  44. Bueno, a decir verdad, monsieur, lo del sacrificio es cosa mia, jiji, no carguemos eso tambien en la cuenta de su eminencia.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  45. Que se lo digan al hermano de su augusto padre, monsieur!

    Buenas noches

    Bisous

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  46. jiji, y eso que este debía de ser de los que menos!

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  47. Ya lo creo que sí, madame Katy.
    Qué sería de nosotros sin ellos?

    Buenas noches

    Bisous

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  48. Hay que ver la cantidad de sacrificios que el buen cardenal tuvo que hacer para servir a Dios y sobre todo a su patria.
    Siempre puso por delante los intereses ajenos a los suyos, bueno señoras aparte.
    Toda una vida de sacrifico.
    Un abrazo.

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  49. No, sacrificio ninguno, monsieur, porque a él precisamente le gustaba servir a Francia y ejercer el poder, así que estaba en su salsa y tenía justo lo que quería.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  50. Tenia otra perpectiva con respecto al cardenal pero desde hoy ha cambiado por completo madame .
    Gracias a su entrada podre decir que este famoso principe de la iglesia como lo bautizo una de sus amantes paso una dichosa vida digna del mejor monarca .
    Disculpe mi retrazo ,es que los carnavales en mi pueblo me tienen ....jejeje
    Un abrazo y buen fin de semana

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  51. ¡Vaya pájaro el cardenal! Resulta que, con la idea de que el amor entre una cortesana y un noble acabase para siempre para no ofender a Dios en las más altas empresas del reino, se la termina llevando al huerto. Cómo está la Iglesia... Y, por lo que veo, no fue la única.

    De todos modos hay que tener en cuenta que probablemente el cardenal lo era no por vocación, sino por imposoción familiar, como era habitual en aquella época.

    Besos

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  52. Fíjese que este Richelieu no ha sido nunca santo de mi devoción, pero hay que reconocer que fue un tipo muy inteligente, amante de las artes, mecenas, grandísimo político y ahora gracias a su entrada hemos conocido otras particularidades....

    Como siempre magnífica Madame :-))

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  53. ¡Nunca habrá un "malo" como el Cardenal! :)
    Feliz lunes, Madame

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  54. Con todo mi respeto, menudo sinvergüenza el cardenal Richelieu, había oído que tenía fama de mujeriego y manipulador, pero ya compruebo hasta donde llegan los rumores. Una entrada magnífica, madame.

    Una pregunta, madame, espero que no le importe... ¿Podría decirme si el retrato de María Luisa Gonzaga que muestra en su entrada es del pintor Justus van Egmont? Es que en mis apuntes de historia del arte tengo a veces huecos para colocar fotocopias de cuadros, catedrales o esculturas que me faltan con su correspondiente descripción, autor, etc... y en uno de esos huecos tendría que colocar la foto de esta dama con la ficha técnica, pero no estoy muy segura si pertenece a Van Egmont. Gracias por adelantado, me sería de gran ayuda.

    ¡Un beso, madame!

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  55. Pues menudo sinvergüenza este cardenal. Y encima lo llama "sacrificarse"...
    Estoy muy de acuerdo con la afirmación de la dama cuando dice "Un cardenal es muy poca cosa cuando no lleva ya su manto escarlata y el bonete rojo". Hay muchos hombres que se convertían en sacerdotes no por vocación religiosa, sino por pura ansia de poder, y les daba lo mismo saltarse las leyes morales de su propia religión.

    Eso sí, lo de "obtener indulgencia" por ser la amante de un cura me parece ya el colmo de la desfachatez.

    Besos.

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  56. Monsieur Luther, bien estan los retrasos cuando son por motivos agradables, como en este caso.

    Feliz dia de carnaval

    Bisous

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  57. Pues claro, madame. La vocación normalmente tenía muy poco que ver con esas cosas. Era la familia, o la ambición de poder, o tantas cosas que no tenían nada que ver con la vocación.

    Feliz dia, madame Carmen

    Bisous

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  58. Desde luego, para Francia fue una bendición. Pocos estadistas estan a su altura.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  59. Desde luego, monsieur Xibeliuss. Nacio para ser un malo de novela.

    Feliz dia

    Bisous

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  60. Madame Fatima:

    En efecto, ese es el pintor del retrato de la Gonzaga, tal como usted suponía.

    Muchas gracias, madame

    Feliz dia

    bisous

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  61. No, madame Eleanor, lo de "sacrificarse" es una ironía mía, no lo decía él.
    Y lo de obtener indulgencia era otra ironía, naturalmente, en este caso de la dama en cuestion :)

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  62. Quizás la idea de vestir de rojo pasión era la forma de anunciar su, ejem, "golosería" :-)

    Perdón por permitirme el lujo de inventarme palabras por todo el morro.

    Disfrutado he, como siempre, Madame.
    Je vous embrasse.

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  63. jiji, deberíamos agregarla al diccionario,madame.

    Buenas noches

    Bisous

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  64. querida Madame FELICITACIONES¡¡¡¡¡

    NO TIENE PERDÓN MI OMISIÓN, SALUDOS QUERIDA AMIGA

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  65. Muchas gracias, madame. Es bien poquita cosa en realidad, pero me ha hecho ilusión :)

    Feliz tarde

    Bisous

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  66. Paso a felicitarte por lo que haces. Me encantan los posteos y reviso siempre los libros que usas de fuentes, muchas veces para conseguirlos para mi. Suelo leerlos frecuentemente, por las mañanas, desde que encontré el blog este año. Tenes la fuente de este posteo o es resumen propio?.
    Es impresionante lo que haces!. Por favor no dejes de hacerlo!

    Saludos!

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    1. El post tiene ya más de tres años, pero de todos modos en el propio artículo se mencionan algunas de las fuentes, como las memorias de Montglat o Tallemant des Réaux.

      Muchas gracias por su atención y por sus ánimos.

      Feliz día
      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)