Santiago de Compostela
La secta hispana más importante fue el priscilianismo. La primera noticia documental de su existencia se encuentra en una carta del año 378 ó 379 en la que Higinio, obispo de Córdoba, denuncia al obispo de Mérida la propagación de este movimiento, descubierto mientras se expandía por la provincia de Lusitania, si bien la propagación había comenzado varios años antes.
La figura de Prisciliano permanece envuelta en el misterio. El primero de ellos es el de su origen. Dados la extensión y el arraigo que el priscilianismo alcanzó en Galicia, la mayoría de los autores le suponen de origen gallego, aunque no sea un hecho comprobado. Sulpicio Severo escribe que Prisciliano pertenecía a una familia aristocrática, muy rica, lo que le había permitido alcanzar un alto nivel cultural. También la mayoría de sus seguidores eran gente culta. Siempre según Sulpicio Severo, era “muy ejercitado en la declamación y la disputa, agudo e inquieto, habilísimo en el discurso y la dialéctica, nada codicioso, sumamente parco y capaz de soportar el hambre y la sed. Pero al mismo tiempo muy vanidoso y más hinchado de lo justo por su conocimiento de las cosas profanas”.
De los escritos de Prisciliano y de sus primeros seguidores parece desprenderse que, aunque al principio era laico, su objetivo era renovar la Iglesia desde dentro, para lo cual aspiraba a convertirse en obispo. “Elegidos ya para Dios algunos de nosotros en las Iglesias, mientras otros procuramos con nuestro modo de vivir ser elegidos”.
Catedral de Santiago de Compostela
La base de sus enseñanzas son el Antiguo Testamento y los Apócrifos. Practicaba un ascetismo radical, exhortando a los fieles al abandono de las cosas mundanas y a renunciar a la carne y al vino. Propugnaba la virginidad a ultranza y la igualdad entre el hombre y la mujer, además de condenar de modo tajante el lujo y el poder secularizado de los obispos.
El Apologético de Itacio de Osonoba, uno de sus más encarnizados enemigos, es una sarta de acusaciones injuriosas sobre prácticas de artes maléficas, infamias sexuales e incluso afirmando que el maestro de Prisciliano había sido un tal Marcos de Menfis, muy entendido en la magia. Las acusaciones resultaban tan exageradas que San Martín de Tours reprochaba a Itacio su desmedida saña. Esto hizo que los detractores de Prisciliano situaran también a San Martín en la lista de herejes. Incluso San Ambrosio, obispo de Milán, hizo parecidos reproches a Itacio, así como otros muchos personajes nada sospechosos de seguir la doctrina de Prisciliano.
Algunos autores, sobre todo A. Barbero, han considerado que el priscilianismo era una expresión religiosa del malestar social de la época por parte de la población campesina. Muchos de sus seguidores tal vez encontraron en ello una fórmula de rechazo a una Iglesia que identificaban con el propio Estado opresor.
Prisciliano atrajo a mucha gente noble, pero también de clase popular. Según Sulpicio Severo, sobre todo acudían a él “catervas de mujeres”. Pero formulada la denuncia ante el obispo de Mérida, éste atacó a los priscilianistas “sin medida y más allá de lo que convenía… exasperando más que apaciguando”.
Catedral de Santiago
En el 380 se celebra un Concilio de Zaragoza al que asiste también el obispo de Burdeos, puesto que la secta se había extendido también por las Galias. No asiste ningún priscilianista, porque, aunque fueron convocados, se negaron a acudir. El objetivo del Concilio es acusar a Prisciliano y sus seguidores. Itacio de Osonoba fue el encargado de dar a conocer la sentencia de excomunión contra los cuatro líderes: Instancio, Salviano, Helpidio y Prisciliano.
No logró convencer a los herejes quienes, en claro desafío, ordenaron a Priciliano como sacerdote y le nombraron obispo de Ávila. Itacio hizo entonces una acusación formal inventando una historia falsa y reuniendo ciertas escrituras comprometedoras. Dirigió su denuncia al emperador Graciano, y la respuesta de éste fue el destierro para los priscilianistas.
Prisciliano y Salviano se dirigen a Roma para intentar que el Papa Dámaso revoque la sentencia, pero no son recibidos. Al negarles también la ayuda San Ambrosio en Milán, se dirigen a las autoridades civiles, y finalmente logran que se decida la restitución de sus sedes. Salviano había muerto durante la estancia en Roma, pero Prisciliano vuelve a instalarse en su sede en el 382 y consigue que su enemigo Itacio sea acusado de perturbador de la Iglesia y se ordene su detención por injurias y calumnias. Itacio logra escapar a las Galias y obtiene allí protección.
Tréveris
Itacio acusa nuevamente a Prisciliano ante el nuevo emperador Máximo, y éste ordena que los priscilianos comparezcan ante un nuevo Concilio en Burdeos. Acuden y vuelve a condenarse su herejía. Prisciliano se dirige a Tréveris al encuentro del emperador en busca de amparo. Llega en el 385, pero allí es acusado de la práctica de rituales mágicos, bailes a la luz de la luna, el uso de hierbas abortivas y la práctica de la astrología cabalística.
Tras obtener su confesión mediante tortura, fue decapitado junto a algunos de sus seguidores.
Bibliografía:
Los últimos hispanorromanos - Fe Bajo Alvarez










Madame, es normal que le siguieran las mujeres al proclamar la igualdad, aunque eso de la virginidad a ultranza, no se yo. También es normal que lo acusen de mago, brujo o hechicero, el fin era quitarlo de enmedio. El priscilianismo tuvo muchos seguidores en la ESpaña visigoda.
ResponderSuprimirFeliz semana. Bisous.
Madame, pues no tenía ni idea...Una nueva luz que me ilumina el lunes por la mañana, Chapeau y Miaaus a repartir!!
ResponderSuprimirYa se sabe lo que ocurre a los que se escapan de redil y no se resignan a ser ovejas obedientes. La Iglesia no admitía ni admite desviacionismos ni en el dogma ni en las prácticas. Me viene ahora a la memoria a los curas de la iglesia de Vallecas y sus métodos "poco ortodoxos" a juicio de la curia.
ResponderSuprimirUn saludo.
Madame, admiro su erudición cuasi infinita. A sus pies.
ResponderSuprimirLo de la igualdad era ciertamente novedoso, sí. Menudo escándalo.
ResponderSuprimirLo de la virginidad parece ser una obsesión bastante extendida por diversas religiones, sí.
Feliz comienzo de semana
Bisous
Muchas gracias, monsieur Duncan.
ResponderSuprimirFeliz dia
Bisous
Pues no sé, monsieur, me temo que no conozco curas de Vallecas ni de ningún otro sitio. Pero naturalmente las normas del club suelen ser estrictas.
ResponderSuprimirFeliz dia
Bisous
Muchas gracias, monsieur Francisco.
ResponderSuprimirFeliz dia
Bisous
No conocóa nada de Prisciliano sin embargo me doy cuenta de que el movimiento tuvo su nimportancia, su doctrina me parece muy radical pero quizás lo era en repulsa de lo que representaba la Iglesia en la época.
ResponderSuprimirLa Inquisición, una máquina de matar bien engrasada, solucionaban rapidito y por el camino de en medio.
Buen día y bisous.
Jo, leyendo estas cosas, uno casi desearía que Prisciliano fuese el realmente enterrado en Compostela... y objeto de las peregrinaciones, por lo tanto.
ResponderSuprimirFeliz lunes, Madame
Gracias Madame , un post muy interesante una tématica que aún desconocia.
ResponderSuprimirCariños!
Uno nunca se puede salir del camino trazado, madame. Se acababa muy mal.
ResponderSuprimirFeliz comienzo de semana
Bisous
Habría que cambiarle el nombre al camino, pero bueno, eso se arregla en un momento. Camino Prisciliano no suena tan bien, verdad?
ResponderSuprimirFeliz comienzo de semana
Bisous
Gracias a usted, madame Luz.
ResponderSuprimirFeliz dia
bisous
Parece que Prisciliano fue un revolucionario y un reformador, un Lutero del siglo IV, que no fue muy bien visto por la alta jerarquía eclesiástica de la época. Sin duda, la política tuvo mucho más que ver que la religión en su condena a muerte.
ResponderSuprimirUn beso.
Seguramente, monsieur. Debía de ser una espinita incómoda en muchas partes.
ResponderSuprimirFeliz dia
Bisous
muy interesante
ResponderSuprimirLo que dice Xibelius no es ninguna chorrada, no sé si lo ha dicho por pura ocurrencia o es documentado. Pero existe una hipótesis (no menos creíble que la de Santiago) que dice que los restos existentes en la "tumba del Apostol" son en realidad los de Prisciliano.
ResponderSuprimirMe ha encantado esta entrada y me ha traído bonitos recuerdos.
Ya veo que sigue en forma milady.
Un saludo!
Gracias, monsieur.
ResponderSuprimirBisous
No, claro que no es ninguna chorrada. Ni mucho menos. De ahí que yo haya elegido ilustrar mi entrada con la catedral de Santiago de Compostela por todas partes :)
ResponderSuprimirFeliz lunes, monsieur David
Bisous
Leyendo su crónica Madame, me venía a las mientes la secta de los Cátaros, pues unos y otros comparten semejanzas. Movimientos sociales que expresan su "jartura" ante los abusos de quienes controlan el poder en cada época histórica. Benditos sean.
ResponderSuprimirUn abrazo
Sí, es verdad, algo recuerda este asunto a los cataros. Solo que aquí se atajó más de raiz.
ResponderSuprimirFeliz dia, madame
Bisous
Siempre es mala época para un reformador...
ResponderSuprimirLa Iglesia, como siempre, saliéndose con la suya a base de cortar cabezas y meter miedo. Qué poquito han cambiado en 2000 años (ahora no cortan cabezas, pero porque no pueden que si no...)
ResponderSuprimirSaludos!
De todos es sabido que la Iglesia y sus prelados han intentado desde siempre impedir que sus posesiones terreales fuesen arrebatadas de sus manos, imposible pues permitir que gentes que predicaban el ascetismo , igualdad con las mujeres, y la austeridad, renunciando al lujo , llegaran a tener algun peso en la sociedad; por otra parte, tengo entendido que el tal Prisciliano fué enterrado en Santiago de Compostela, donde hoy se venera a dicho apóstol, y la Iglesia al verse imposibilitada de eliminar el peregrinaje que sus seguidores y demás gentes allegadas realizaban a dicho sepulcro transformó dicho enterramiento en el del susodicho Apóstol. No sé que de cierto habrá en ello , pero la leyenda se ha mantenído hasta nuestros días.
ResponderSuprimirBuena entrada, madame, y buena semana.
En eso tiene usted mucha razon, monsieur Odiseo.
ResponderSuprimirFeliz comienzo de semana.
Bisous
Así es, siempre la intolerancia y el imponer cuando se cuenta con fuerzas para hacerlo. Poco cambia la especie, madame.
ResponderSuprimirFeliz lunes
Bisous
Así es, madame, había que ser Jesucristo para hacer calar ese mensaje. E incluso él acabó en una cruz.
ResponderSuprimirTal vez, tal vez sea Prisciliano a fin de cuentas quien esté enterrado allí, quién sabe.
Feliz lunes
Bisous
No me estraña lo de la "caterva de mujeres" con esas ideas de igualdad entre hombres y mujeres... En lo de la virginidad, bueno como muchas otras, ¡qué manía!.
ResponderSuprimirEstupenda entrada, Madame y otra cosa más que he aprendido.
Bisous.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderSuprimirMe ha gustado especialmente esta entrada, Madame, pues mucho he leído yo acerca de este hombre.
ResponderSuprimirSucedió con él como con muchos otros: que cuando algo - alguien- no interesa que sobresalga por encima de lo establecido es preciso atajarlo y cortalo de raíz (perdón porque el término no resulta de lo más apropiado).
Supongo que estará usted al tanto de lo que se dice respecto a Prisciliano y la tumba del Apóstol.
Bisous
Hola Madame:
ResponderSuprimirConocía algo de Prisciliano, pero no sabía del alcance que tuvieron sus seguidores.
Imagino yo que en aquellos años hablar de la igualdad de la mujer sería algo así como herejía de quemar con aceite hirviendo a quien lo decía.
Lady Akasha ha comentado sobre el asunto.Hay una teoría que refiere que el caballero es quien esta en la tumba.
El pórtico dela gloria...Me eriza los vellos aun viéndolo en fotos.
Saludos Madame.
Asuu!! Tanto nadar para morir en la playa! y ¿nadie continuó el liderazgo de su secta me imagino? ya que no lo mencionas. Un gran abrazo
ResponderSuprimirSí, debía de ser un tipo muy original con eso de la igualdad, madame. Algo nunca visto y nunca oído :)
ResponderSuprimirFeliz tarde
Bisous
En efecto, madame, estoy al tanto. Es la razón por la que he ilustrado la entrada con esas imágenes :)
ResponderSuprimirFeliz tarde, lady Akasha
Bisous
En efecto, monsieur Manuel, existe esa teoría, razón por la cual he ilustrado la entrada con esas significativas imágenes, sin querer entrar en más por respeto a las distintas sensibilidades.
ResponderSuprimirAunque no lo parezca, a veces hasta tengo delicadeza :)
Feliz tarde, monsieur
Bisous
Nadie, monsieur. Ya no hay priscilianos. No sé si alegrarme o no. Creo que sí, porque ya hay bastantes sectas y esas cosas.
ResponderSuprimirFeliz tarde, monsieur Drac.
Bisous
Aún después de su muerte, sus seguidores, ya el cuerpo del hereje traído en un sarcófago de piedra y enterrado en Galicia, controlaron durante un tiempo la Iglesia de parte de la Lusitania, hasta que la labor unificadora, siempre, de Roma, desactivó la herejía. Me ha encantado su entrada de hoy, porque este personaje es uno, de los muchos que tengo, de mis favoritos, por su rebeldía y agitada vida. Menéndez y Pelayo le dedica buena cantidad de páginas en su obra Historia de los heterodoxos españoles, que son de mucho interés para quién quiera saber algo más del personaje que tan bien ha retratado usted. Beso su mano.
ResponderSuprimirTodo aquel que se sale de lo establecido, lo paga. Cuestionar a los a los poderosos tiene un precio muy alto. Excelente entrada, madame. Ha sido un placer leerla.
ResponderSuprimirSaludos
Los primeros años de la iglesia estuvieron muy marcados por la intolerancia y las luchas de poder. Sólo por predicar la igualdad entre hombres y mujeres, ya merece nuestra consideración Prisciliano. ¡Lástima que tenga una opinión tan pobre del sexo...! En fin, un drama más de los muchos que protagonizó la iglesia, procurando condenas y castigo ejemplares para que nadie se atreviera a moverse...
ResponderSuprimirA tí te hubieran condenado la primera... Un abrazo muy fuerte.
Monsieur, qué sorpresa: nunca hubiera imaginado que monsieur Prisciliano fuera uno de sus personajes favoritos. Qué cosas.
ResponderSuprimirBueno, me alegra haber acertado con su gusto :)
Buenas noches
Bisous
Pero poco avanzaría el mundo sin todos aquellos que un día se atrevieron a cuestionar a los poderosos.
ResponderSuprimirMuchas gracias, monsieur.
Buenas noches
Bisous
jiji, sí, madame, Prisciliano tenía sus aciertos, pero algunas cosas no eran como para correr a hacerse seguidora de cabeza. No hay nada perfecto, ya ve.
ResponderSuprimirBuenas noches
Bisous
No tenía ni idea de que el priscialinisimo se hubiera extendido tanto...y coincido con Xibeliuss en que casi prefiero que fuera él el enterrado en Compostela aunque no sé...a mi los castos siempre me han generado mucha desconfianza, Madame, creo que fue en el blog de Leonore que Elizabeth Taylor decía que los que no tienen vicios suelen tener muchas molestas virtudes :D
ResponderSuprimirY por cierto, vaya con el nombrecito...en eso si que no hay color Santiago es mucho más llevadero.
Bisous
jiji, todo es cuestión de acostumbrarse. Aún fue peor cuando llegaron los godos con sus nombrecitos.
ResponderSuprimirSí, realmente hay virtudes mucho más molestas que los vicios. Por no mencionar que decididamente suelen ser más aburridas.
Buenas noches, madame
Bisous
Pronto pasó la iglesia de perseguida a perseguidora, sería uno de los primeros casos de represión violenta.
ResponderSuprimirUn saludo madame, bisous.
Sí, así es. El primero de una larga lista.
ResponderSuprimirBuenas noches, monsieur
Bisous
Hola Diana!!, tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.
ResponderSuprimirme respondes a munekitacat19@hotmail.com
besoss
Catherine
Un magnífico artículo, y sobre un tema no demasiado conocido. Preciosas las fotos de la catedral: precisamente la estoy viendo ahora, desde la ventana, mientras llueve a cántaros en Santiago, como ya es tradición.
ResponderSuprimir¡Un cordial saludo!,
Pablo
Hola a todos;
ResponderSuprimirAunque en Compostela muchos ya conocemos la historia de Prisciliano agradezco a Madame su post que tanta luz arroja sobre una etapa poco conocida y oscura.
Creo que a muchos les va a resultar interesante la aplicación que ha elaborado Turismo de Galicia para recorrer de forma virtual la Catedral de Santiago, que en los próximos días cumplirá 800 años. Por este motivo, el día 4 se abrirán al público las excavaciones arqueológicas del subsuelo, razón de peso para aprovechar y ver las tumbas descubiertas.
Quién sabe si alguno de los esqueletos que se pueden ver, no será también de alguno de los seguidores de Prisciliano...
Os dejo el enlace para podáis recorrer la catedral de Santiago sin moveros de la silla:
http://www.turgalicia.es/librodepedra/libro.html
Un saludo y felíz día.
Anna García
Community Manager de Turgalicia
Creo que todas estas desviaciones del tronco de la Iglesia no existían. Simplemente eran disensiones provocadas por las envidias o por distintos modos de pendar que acaban siempre trágicamente como hemos visto.
ResponderSuprimirBesitos
Vaya Prisciliano y sus seguidores.
ResponderSuprimirLa verdad es que la historia y las tradiciones presentan personajes ciertamente envidiables y muy avanzados a su época.
Me alegro madame que pongas la porta nigra de Tréveris que tendré el gusto de ver en junio.
Bisous
Una de las muchas "sectas" que aparecieron en los primeros tiempos del cristianismo y que continuaron aflorando durante la Edad Media y que la Iglesia Católica se encargó de borrar del mapa simplemente por tener una visión diferente de la misma religión.
ResponderSuprimirLo cierto es que no conocía el detalle del priscilianismo, muchas gracias por dárnoslo a conocer, un placer leerla de nuevo Madame.
Un abrazo.
Triste historia de todos aquellos que quisieron hacer la diferencia.
ResponderSuprimirUn final anunciado, cómo la de muchas "sectas" o los acusados de herejía.
Excelente.
Un deleite leerte!
Bonitas vistas tiene usted desde su ventana, monsieur Pablo.
ResponderSuprimirMuchas gracias.
Bisous
Muchas gracias, madame Anna, por la hermosa propuesta de recorrido virtual.
ResponderSuprimirFeliz dia
bisous
Muchas veces estas cosas encubrían rivalidades, en efecto. Era muy facil denunciar a un enemigo o rival y librarse de él así, aunque en este caso me temo que la cuestión fue un poco mas compleja.
ResponderSuprimirFeliz dia, madame
Bisous
Madame Candi, veo que ya tiene usted programado un hermoso viaje. Que usted lo disfrute.
ResponderSuprimirFeliz dia
Bisous
Pues buena la armó el tal prisciliano, monsieur. Su tumba parece haber dado mucho de sí :)
ResponderSuprimirFeliz dia
Bisous
Muchas gracias, madame Perla. Mal lo tenían los disidentes, sí.
ResponderSuprimirFeliz dia
Bisous
Leyendo su modo de vida y su filosofía me ha recordado a ciertas costumbres de los cátaros.
ResponderSuprimirTiempos muy duros para proclamar una religión o salirse de lo estipulado por la Iglesia, todo sospechoso podía ser considerado hereje sin pruebas, simplemente con una acusación, que podía ser falsa o no, y como es lógico, cualquiera terminaba confesando una culpabilidad mediante la tortura.
Un beso, madame.
Es verdad, madame. Con los cataros había llegado a irse el asunto de las manos, pero aquí supieron atajarlo de raiz.
ResponderSuprimirFeliz fin de semana
bisous