jueves, 24 de febrero de 2011

Las fiestas en la Corte de Felipe IV

Felipe IV

“Usa de tanta gravedad, que anda y se conduce con el aire de una estatua animada”, decían los extranjeros que lo veían ejerciendo su oficio de rey en recepciones oficiales. 

No sabían que tras esta imagen oficial que obedecía a su concepto de la Majestad, Felipe IV fue un hombre que gozó sin medida de cuantos placeres puso la vida a su alcance, y su reinado fue un periodo de lujo, fiestas y exaltación de la Corte

Inteligente, muy culto y lleno de ganas de vivir aunque abúlico como gobernante, el rey fue un gran tímido que, lejos de ese aire imperturbable que transmitía, tenía arranques de ira de los que se arrepentía pronto. Fue buen cazador, aficionado a torneos, cacerías y juegos de cañas, pero sobre todo un apasionado de las artes, en especial de la pintura y el teatro. Le gustaban los toros y las mujeres —no por ese orden—. Más que de ninguna otra diversión gustaba del teatro, y, desde luego, de las actrices. Desde su infancia participaba en las representaciones que se hacían en palacio. Más tarde comenzó a acudir a los palcos de los teatros populares de Madrid: el Corral de la Cruz y el Corral del Príncipe, a los que iba de incógnito en busca de placeres mundanos y aventuras amorosas. Durante una de aquellas visitas secretas el monarca se quedó prendado de María Inés Calderón, conocida popularmente como “la Calderona”, con la que tendría al bastardo don Juan José de Austria. 

Felipe IV y su hermana Ana de Austria

Su formación artística era envidiable, le agradaba tratar con pintores de la época, fue un verdadero mecenas y tenía, además, un exquisito gusto musical. El rey se interesó también por la astronomía y fue poeta. Son suyas varias composiciones y comedias que firmaba con el pseudónimo de “Un ingenio de esta Corte”. Protegió a poetas y dramaturgos haciendo representar sus obras en su teatro del Real Alcázar y organizando justas poéticas y recitales en sus salones. Tradujo obras del italiano y reunió una selecta biblioteca. 

Su primera esposa, Isabel de Borbón, se aficionó a las comedias y a los toros cuando llegó a España, y gustaba de toda clase de diversiones bulliciosas. De ella se cuenta que en una ocasión hizo soltar ratones en la cazuela del teatro cortesano para conseguir más animación y griterío. 

A Felipe IV se le calcula un total de 43 hijos, 30 de ellos bastardos, habidos tanto con mujeres nobles como de baja estofa, que todo le venía bien a Su Majestad. De él llegó a contarse que en una ocasión, habiendo oído hablar de la belleza de una monja del convento de San Plácido, no tuvo descanso hasta presentarse disfrazado en el locutorio, dispuesto una vez más a la conquista. 

Isabel de Borbón

De todas las fiestas realizadas en la Corte española, “la variedad, suntuosidad y frecuencia aumentarán paulatinamente hasta alcanzar su apogeo en el reinado de Felipe IV”. El calendario de fiestas, romerías, ferias y verbenas fue muy amplio durante su reinado. Sólo se trabajaba una media de 272 días al año, y las celebraciones duran frecuentemente varias jornadas. Se adornan los edificios, se cubren con ramas verdes los barrizales de las calles, se erigen arcos triunfales y a veces el rey paga el vino de los ciudadanos. 

Los paseos eran la esencia de la vida social. Los lugares más frecuentados eran los Jardines del Buen Retiro, La Alameda del Prado y La Huerta de Juan Fernández. 

Una de las diversiones de la Corte era recrear batallas navales en el lago del parque del Retiro. Allí disfrutaba la familia real y los cortesanos navegando por los canales. La creación del real sitio se debió al deseo del conde-duque de Olivares de erigir una villa cercana a la Corte capaz de ofrecer un complejo programa de diversiones destinadas al entretenimiento de Felipe IV. Los festejos solían tener el empuje de valido, puesto que con ellos no sólo se trata de divertir al pueblo, sino también al propio rey y a su corte para distraerlos de otros asuntos. De ese modo cualquier suceso o acontecimiento era pretexto para organizar celebraciones y desfiles. 

Felipe IV

En Madrid la Plaza Mayor fue escenario donde se instalaban palcos y tablados desde los que contemplar corridas de toros, mascaradas, juegos de cañas, carreras de caballos, justas y diversiones caballerescas de tradición medieval. El propio rey tomaba parte en ellas. 

En tiempos de Felipe IV, se celebraban también numerosas fiestas en las que intervenían los caballos. Una de ellas era la llamada encamisada. José Deleito Piñuelo dice que "Era cierta fiesta que se hacía de noche con hachas por la ciudad, en señal de regocijo, yendo a caballo… se efectuaba La Encamisada en la Corte y en las ciudades principales y preferentemente para conmemorar a todos los príncipes y magnates, o bien otros acontecimientos". 

Cuando el príncipe de Gales llegó en 1623 a la Corte con la intención de pedir la mano de la infanta María, los festejos que se organizaron para agasajarlo durante los cinco meses que duró su estancia fueron continuos: banquetes, bailes, ballets y demás celebraciones se sucedían sin apenas interrupción en el Salón Grande y en el de Comedias del Alcázar. 

La Calderona

El rey participaba en los carnavales. Es más: fue Felipe IV quien restauró estas fiestas, que habían sido prohibidas por Carlos I en 1523. Gaspar de Guzmán escribe que “ha solemnizado el carnaval habiendo salido de máscara el domingo pasado, con que se alegró el pueblo harto y mostró Su Majestad la gallardía y brío que Dios le ha dado aventajándose a los demás”. La permisividad que caracterizó a estas fiestas durante su reinado llegó a extremos insospechados. El martes de Carnestolendas de 1638, el Rey y toda la corte participaron en una boda fingida en la que el almirante de Castilla vestía de mujer, al igual que un grupo de nobles, el Conde-Duque de Olivares hizo de portero, el rey de ayuda de cámara y la reina de "obrero mayor" 

La infanta María Teresa organiza ya saraos en sus aposentos con solo 9 años de edad, conduciendo una especie de mascarada femenina con 17 de sus damas y meninas, todas vestidas de tela de oro forrada de armiño. El evento tuvo lugar en diciembre de 1647, para celebrar el cumpleaños de su madrastra, Mariana de Austria. 

Cuando la infanta viaja a Francia para casarse con Luis XIV, no solo se hace acompañar de un maestro de danza, sino que consigue trasladar a toda una compañía de cómicos, la de Pedro de La Rosa, que cuenta con la mejor bailarina española de su época. Desde aquel momento se afianza en la Corte francesa la danza española, y Lulli no vacila en emplear esos aires para sus composiciones.


58 comentarios:

  1. Es una excelente entrada. La visión general que se obtiene de este aspecto de la Corte es espléndida.

    Lo festivo también forma parte del mundo de Don Felipe.

    Saludos cordiales.

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  2. Sí, me pareció necesario resaltarlo, porque veo que existe una idea muy equivocada acerca de lo que era su corte, una idea muy extendida por cierto. Había que hacer este artículo.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  3. Desde luego que no se aburrían con tanta celebración y tanta fiesta a cuenta de los españolitos de a pie, que pagaban enormes impuestos para mantener derecho el edificio del imperio, incluyendo guerras y fiestorras.
    Y luego estaba la doble vara de medir del rey o, si se prefiere, la ley del embudo: lo ancho para mí, lo estrecho para ti, en lo referente a los placeres sexuales fuera del matrimonio, porque como sabemos, Felipe IV prohibió las casas de "lenocinio", la "manfla", que diría Quevedo, mientras él daba rienda suelta a sus apetitos, fruto de los cuales fueron esa legión de bastardos que cita en su entrada.
    Me imagino que esta entrada hará las delicias de nuestro amigo Carolvs.
    A mí, personalmente, me ha encantado.
    Un saludo.

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  4. jijiji, yo también creo que hará sus delicias, monsieur.

    Pero tenga en cuenta que lo del calendario festivo y los pocos días de trabajo eran para todos los españolitos, y no solo para él. En realidad él tenía todos los días libres.

    Supongo que lo de prohibir las casas de lenocinio sería porque esperaba acapararlas él a todas, al ritmo al que iba, monsieur.

    Feliz tarde

    bisous

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  5. Felipe IV y sus fiestas, la verdad Madame, sólo con sus hijos ya podía repoblar el país, jajaja.
    Desde luego el rey y la corte no podían estar más entretenidos.

    Buenas tardes

    Bisous

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  6. Es verdad, madame. Se ha parado a pensar en qué proporción de la población española puede llevar su sangre al cabo de estos siglos? Porque imagino que muchos de sus bartardos tendrían descendencia a su vez.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  7. Un Rey notable para lo bueno y para lo malo, me he fijado en los días que se trabajaba, eran escasos por lo que deduzco que el pueblo estrá contento de participar junto a Rey de tantos festejos.
    ¿43? ¡Mon dieu!.
    Por lo menos fué un hombre culto, mecenas de las artes y no le faltaba inteligencia.
    Buena tarde y bisous.

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  8. Pues gracias sean dadas al Cielo que le plugo hacerle rey y no barquero. Porque con esa cara de caballo albo no se hubiera comido una rosca de haber nacido en casta monda y lironda.

    Mi querida Madame, os repito aquí, a riesgo de ser una pelmaza, la petición que os hice en un comentario anterior. Quizás no lo vísteis dado el buen grosor de vuestras visitas. Copio y pego y ahorróme esfuerzo. Bisous.

    ............

    Una compañera bloguera y yo nos preguntamos de dónde salió el símbolo del pajarito coronado que aparece en tantos documentos antiguos y que es también un elemento habitual en los trabajos de scrapbooking y el estilo "vintage". Tratando de darle una respuesta recordé de pronto que en vuestro blog había visto al amable pajarillo "welcomeándonos" :-) si me permite la gracia. También recordé que sois vos dama versada en temas y cosas del tiempo de maricastaña y esto siempre ayuda. ¿Sabríais vos sacarnos de tan molesto aprieto y contarnos de dónde y por qué salió el monarca plumífero? Google sobre ésto no dice ni "pío", si me permitís una segunda gracia que prometo es la última.

    Esperando vuestra respuesta queda vuestra humilde servidora que besa vuestros lindos pie-ses.

    ;-)

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  9. El prognatismo de Felipe, tan aparente en el primer retrato que inserta en su instructiva entrada, nos podría llevar a engaño por suponerle una naturaleza boba y de reflejos lentos - aunque no sé si eso es característico de los prognatas, en mi pueblo hay uno que debe ser bastardo de Felipe porque es calcado y destaca por lo empanado- la cosa es que el rey vivía en un España en la que entraba la plata de las colonias y quizás en ese contexto, las fiestas y la joie de vivre tenían cierta justificación.

    Bisous y felices tardes

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  10. Así era la corte de mi señor padre, Felipe IV "El Grande", el Rey Planeta. Fue probablemente (o sin el probablemente) el soberano con una mejor formación artístico-cultural de su época capaz de mantener conversaciones con Rubens o Velázquez y de traducir la Historia de Italia de Guicciardini al español. Amante de los toros, el teatro, la fiesta y sobre todo las mujeres (de él debió sacar los genes Luis XIV jejeje).

    Sin embargo, y a pesar de todo supo mantener esa imagen mayestática y majestuosa que aún hoy impresiona al contemplar los cuadros de Velázquez. Aunque poco ocupado a la tareas de gobierno durante los tiempos de Olivares acabó por llevar las riendas en la segunda parte del reinado.

    Un poema de Quevedo referente a uno de sus tantos hijos ilegítimos y de sus aventuras amorosas en una casa que después convirtío en convento ya que se sabe que mujer que pasaba por el lecho real no podía ser para ningún otro hombre y acababa sus días de monja:

    Caminante, ésta que ves

    casa, no es quien ser solía;

    hízola al rey mancebía

    para convento después.

    Lo que un tiempo fue y lo que es,

    aunque con rojo señal

    y título en el umbral,

    ella lo dice y enseña

    que casa en la que el rey empreña

    es la “Concepción Real”.


    Besos

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  11. Tres largos meses de fiesta al año, madame. No está mal, verdad? No es la idea que uno tiene de aquellos tiempos.

    Feliz tarde,madame

    bisous

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  12. jijiji, tampoco era mi tipo,madame.

    Ay, disculpeme. No respondí a los comentarios de la entrada anterior, pero sí los leí, y tenía intención de responderle hoy en su blog. Al final se me pasó, le pido mil perdones.

    Pues verá, en realidad ni siquiera sabía que fuera tan frecuente en scapbooking. Yo lo encontré por casualidad y me lo quedé porque me pareció que vendría bien para mensaje de bienvenida en este blog, dado el título y la temática, y hasta el fondo con cuadritos imitando un tablero. Pero no significa nada especial para mí, ni sé si tiene un significado especial.

    De todos modos, trataré de investigar, y si llego alguna conclusión se lo comunicaré, madame.

    Feliz tarde

    Bisous

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  13. Lo ve, madame? jiji, ya empiezan a salir por ahí los descendientes. Seguro que hay miles.

    El prognatismo era una maldición de los Austria. Seguro que les sigue delatando allá donde se escondan!

    Feliz tarde, madame Amaltea

    bisous

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  14. Genial Quevedo, monsieur. Un poemilla, redondo, jiji. Y qué final!

    No me extraña que el rey fundara conventos, si es que toda la que hubiera pasado por sus manos tenía que acabar de monja.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  15. Muchas gracias, Madame, por prestaros a desentrañar tan delicado enigma. No corre prisa en absoluto, y no es cuestión de vida o muerte :-) Es sólo que si hay una cosa en el mundo que me molesta sobremanera es que me echen hielo en la bebida sin haberlo solicitado y enfrentarme a un misterio que no sé por dónde coger...

    Aquí os dejo el url a otra bella imagen del encantador y monárquico emplumado

    http://cottage-decor.com/wp-content/uploads/wpsc/product_images/033-Baroque14.jpg

    Bello y extraño... Como la Mona Lisa :-) pero con menos entradas en Google.

    Je vous embrasse, Madame.

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  16. Pues si que tenia marcha el señor, tres meses festivos al año, fiestas a tope y hijos a mogollón. La verdad es que mirando su cara no me lo imaginaba yo tan marchoso.
    Un abrazo.

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  17. Felipe IV no se privaba de nada, pero es que hay que entender que era el monarca más poderoso de su tiempo. La anécdota del asalto al canvento tuvo que ser d elo más varipinta; no me imagino a ese hombre tan envarado empecinado en entrar en un convento de clausura por conquistar a una monja. ¡Ni don Juan Tenorio!

    El amor al teatro y a los toros creo que era común en su tiempo: donde hay crisis, miserias, hambre y peste hay que darle contento a los súbditos para no tenerles manos sobre mano. De ahí tanta fiesta.

    Besitos

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  18. Y sin embargo esa faceta alegre del rey es poco conocida. No sé si pensaban que pasaba el día rezando, o algo así.

    El??

    Resulta curioso :)

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  19. Usted lo ha dicho, madame: estaba hecho un don juan. Y no era envarado, por supuesto. Eso lo reservaba para las ceremonias oficiales, cuando ejercía de rey y se convertía en una especie de estatua. Como comprenderá, el resto del tiempo no lo era. Una estatua no se disfraza para confundirse entre la gente y vivir sus juergas, ni se lanza tan alegremente a carnavales y fiestas.


    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  20. Hola Madame:

    El Rey planeta era grande para todo: 90 días de fiesta....43 hijos.... Varias jornadas seguidas de fiestas. Todo en grande, para que no quedara duda de sus dotes ;D.

    Pero también fue gran mecenas de las artes.

    Me llama la atención lo del prognatismo...Tantos Austria regados por ahí, harán a fin de cuenta que quienes tengan ese mentón familiares..

    Saludos Madame

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  21. Me preguntaba de donde nos venía a
    los españoles la gran aficion por la fiesta y el jolgorio; pues bien , ya tengo la respuesta. Este monarca sabía , en efecto, divertirse de lo lindo, participaba hasta el pueblo, no es de extrañar que arraigara tanto en nosotros esa aficion, por otra parte tan bien vista por los guiris cuando nos visitan, jijijijii; y de prolífico, santo cielo,43 hijos, bastardos incluidos,vaya vaya con nuestro rey.....
    Muy buenas y divertidas tardes tenga su señoría, con reyes así ...no hay penas, jajajaaaa.

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  22. Animado sí que era el Rey. La verdad es que con esa cara seguro que no hubiera conquistado, pero claro, su cultura, su estatus y su poder lo hacen todo.
    Dios mío, menos mal que los hijos no estaban detrás de él, porque sino no hubiera necesitado corte alguna...
    Buena e instructiva entrada.
    Bisous

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  23. ¿ más apasionado de las Artes o de las artistas ?
    43 hijos ...todos reconocidos y mantenidos !!!

    Cuanto se aprende contigo , muy buena entrada .

    Grosses bises de Málaga.

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  24. Tenía idea de la "animación" de este Felipe, pero... ¡no pensé que tanto!
    Aleccionadora entrada, Madame

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  25. Sí, supongo que el numero de prognaticos en españa aumentaría después del reinado de este caballero, monsieur Manuel.

    Buenas noches

    Bisous

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  26. Uy, madame, la afición española por la fiesta y el jolgorio es muy anterior a Felipe IV. Y me temo que no morirá nunca.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  27. Imaginese, madame, que todos sus hijos se hubieran creado en la corte. Realmente tendría que haber hecho un palacio solo para ellos.

    Buenas noches

    bisous

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  28. De ambas cosas, madame. Los escritores, dramaturgos y pintores masculinos también gozaban de su mecenazgo y protección.

    Muchas gracias, madame Annick

    Buenas noches

    Bisous

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  29. Sí, menos gobernar lo demas le gustaba casi todo, monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

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  30. Le iba a comentar un libro: "El rey se divierte" de Deleito y Piñuelo, exahustivo, aunque de fácil lectura, lleno de anécdotas y casos sobre la corte del rey Planeta, pero veo que ya ha bebido de esas fuentes, lo que no me extraña en absoluto. Llama la atención el contraste entre una etiqueta tan rígida y una diversiones tan variadas. Quevedo, Villamediana y otros de su estilo también fueron unos contribuyentes importantes a la hora de hacer más divertida la vida en la Corte.
    Beso su mano.

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  31. Efectivamente, monsieur.
    Sucedía igual en Versalles: una etiqueta asfixiante, todo perfectamente regulado, y sin embargo unas fiestas y diversiones esplendidas.

    Desde luego, Quevedo y Villamediana contribuían. No hay más que ver la muestra que nos ha dejado Carolus.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  32. Le juro madame que la descripción de la corte del rey planeta me ha impresionado grandemente pues no esperaba encontrar tales festejos y regocijos en la corte de un rey que se considera desde afuera como un Austria serio y reservado, sin embargo me encuentro con una gran gama de festejos, corridas, bailes, representaciones teatrales, en fin un gran despliegue de diversiones

    Por otro lado madame sabia que el rey había tenido más de 20 hijos, pero 43 es un numero más de un faraón que de un rey, como bien ha dicho usted, al rey le venía bien de todo, actrices, nobles, mujeres del pueblo llano en fin que era un hombre con una libido desatada, algo un tato extraño pues es la verdad que tanto su padre como su abuelo el rey prudente no fueron conocidos por tener aventuras extramatrimoniales, es verdad que Felipe II tuvo devaneos pero 30 hijos ilegítimos deja pálido al mismo Luis XIV.

    Quedo madame a sus pies

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  33. Su padre no, pero su abuelo sí que tenía aventuras extramatrimoniales, monsieur! Más de las que imagina.
    Y su tatarabuelo fue nada menos que Felipe el Hermoso. Los Austria solían ser así. Los hermanos de Felipe IV también se las traían. Casi la excepción fue Felipe III, pero no olvide usted que al que llamaron el Casto fue a un Borbón, y precisamente era el padre de Luis XIV. Curioso, no?

    Le impidió algo a Luis XIV tener un padre tan casto?

    Ya le dije que Felipe IV tenía el record absoluto de bastardos, y seguramente de amantes.

    Se lo conoce muy poco, por lo que veo.

    Buenas noches, monsieur

    bisous

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  34. Tiene usted toda la razon madame, debo investigar mas sobre el rey Felipe, me sigue madame sorprendiendo su numero de hijos 43, digno madame de los mas de 100 hijos de Ramses II o de Salomon, quizas solo Augusto el llamado fuerte se le pueda equiparar, recordemos que el degenerado rey de Polonia de acuerdo a la leyenda tuvo 354 hijos bastardos, es evidentemente una exagaración pero nos da una idea de su libido, su rival carlos de Suecia decia con sorna que "le seria dificil acabar con él, pues con sus bastardos iba a repoblar sajonia", jeje

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  35. Madre mía, monsieur, sabía que, en efecto, a Ausgusto se le adjudicaba un número incalculable de bastardos, pero nunca imaginé que se tratara de cientos!

    Claro, si cada día están con una, al final acaban siendo padres de una buena tribu.

    Buenas noches, monsieur

    bisous

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  36. Con tanto sarao rondando esa corte no me extraña que varios soberanos de paises vecinos la visitasen .
    Este rey al estar tan ocupado en sus menesteres ;como hacia para atender la agenda politica madame ?
    Excelente entrada ,como siempre un placer volver a leerte y no te aflijas por lo de la regularidad de las visitas ,te entiendo perfectamente que a veces se nos complica a la mayoria .
    Igual aguardaremos ansiosos tus post para visitarte y aprender un poquito mas cada dia .
    Un abrazo madame y el cariño de siempre

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  37. Para ser un gran tímido, tener 43 hijos no está nada mal. Era muy español Felipe IV, mujeriego, amante de los toros y de todos los saraos, buen cazador y bebedor... Eso es lo que añoro de la realeza, pero todo no se puede tener. Que tenga un gran fin de semana, madame (yo tengo un acueducto). Bisous.

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  38. Le faltó lo más importante para un rey y con pocas ganas no lo hubiera hecho mal, pues era inteligente, dedicarse un ratito todos los días al gobierno.

    Feliz fin de semana, madame.
    Bisous.

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  39. Madre mía, madame: ¡30 bastardos! Cuán extensa es la familia de los Habsburgo...

    Feliz tarde.

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  40. Jejeje… se me había leer los versos de Quevedo escritos por Carolus, gracias por llamarme la atención sobre ellos y también a él por ponerlos. Y puestos a divertirse en la corte y hablando de don Francisco seguro que conocerá esta divertida anécdota: Estando de visita don Francisco, le pidió éste al rey le diera pie para improvisarle unos versos. Don Felipe, en vez de abrir la boca le tendió un pie. Don Francisco, genial le lo tomó como si le hubiera dado pie con las palabra y dijo:

    Buen pie, mejor coyuntura
    paréceme gran señor
    que yo soy el herrador
    y vos la cabalgadura.

    Beso su mano.

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  41. Me asombra descubrir que pese al aspecto enfermizo, abúlico y flemático de este monarca lo que guardaba en su interior distaba mucho de lo que a simple vista pudiera parecer.

    Muy bueno lo de que le gustaban los toros y las mujeres (no por ese orden jejeje)

    ¡43 Hijos! ¡Y 30 bastardos, madre de Dios, si es que me parece acertado que diga que todo le valía al rey...!

    Me ha encantado descubrir más de Maria Teresa de niña -¡y organizando saraos con 9 años!- con lo "salada" que era esta criatura y en qué mártir de la ignorancia la convertiría su futuro esposo.

    Bisous Madame

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  42. Monsieur, él no atendía la agenda política, Lo hizo Olivares durante buena parte de su reinado. El no tenía tiempo, con tanta fiesta.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  43. Francamente, monsieur, no es lo que usted añora. Pensé que el problema era que las cosas no habían cambiado tanto :)

    Feliz tarde

    bisous

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  44. Efectivamente, monsieur. Le faltó eso. Parece que no se le hubiera dado mal, pero no tenía vocación.

    Feliz tarde

    bisous

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  45. Y lo paradógico, madame Negrevernis, es que aun así no le sirvió para dejar resuelto el problema de su sucesión.

    Feliz tarde

    Bisous

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  46. Qué habría fumado don Felipe para ofrecer el pie, monsieur, jeje.

    Feliz tarde

    Bisous

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  47. Ah, no, madame, María Teresa no era nada salada. Era una persona aburridísima. Era una seta. Había que animarla a hacer fiesta, casi obligarla.No salió a su padre. Y, desde luego, muy perspicaz no parecía tampoco, por bien que disimulara su marido y por molestias que se tomara. Lo suyo era un caso grave.

    Feliz tarde, madame

    bisous

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  48. Increíble, yo siempre había pensado que aunque el rey fuera un golfo la corte era un tostón de novenas y jaculatorias y mira lo que se aprende con usted, Madame :)

    Feliz noche. Bisous

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  49. jiji, pues ya ve que no. En España siempre hubo fiesta,madame. Había tiempo para todo.

    Es como lo de la imagen del rey todo vestido de negro. Pues yo he encontrado a Felipe vestido de rojo, de verde, de amarillo, de castaño, y de todos los colores.

    Feliz tarde, madame

    bisous

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  50. Pan y espectáculo para la corte. En otros sitio estarían las faltas.
    Aunque ser un protector del arte y la cultura merece un respeto.
    Buen fin de semana, madame.

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  51. Con 43 hijos, con razon decian de el que dejaba 'solo las sobras' para la reina (la que fuese). Como divertido, debe haber sido un tipo divertido, como rey dejaba mucho que desear pero todo el mundo estaria contento al menos con tanta fiesta.

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  52. contaste el otro día la historia del príncipe de gales en su alocado e infructuoso viaje de conquista?

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  53. Me he quedado sorprendida con el dato de sus 43 hijos, 30 de ellos bastardos; no tengo palabras para describir mi impresión...

    Sabía de su afición a las fiestas y buena vida, pero desde luego desconocía tantos detalles de este tema; la visión que más nos ha llegado de Felipe IV (al menos a mí) es la amistad que mantenía con Velazquez, pintor de la corte en la época, ya que este siempre le retrataba a él, a su familia e incluso a sus sirvientes y bufones con respeto y cariño, cosa que se puede contemplar en cualquiera de sus pinturas.
    Como usted bien dice, Felipe IV también era conocido por su pasión por las artes y las ciencias.

    Un beso, madame, excelente entrada y muy amena.

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  54. Bueno, y las fiestas también venían bien. No resulta muy caro ponerse una mascara y echarse a la calle en carnaval, y se agradece que los haya restaurado :)

    Feliz comienzo de semana, monsieur

    bisous

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  55. jiji, las sobras le dieron para unos cuantos legítimos también, eh madame? 13 no está nada mal.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  56. No, monsieur, esa no la he contado. Conté la apasionante historia de la casa en la que se alojó.

    Feliz comienzo de semana

    bisous

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  57. Sí, al menos siempre podrá ser recordado por esa faceta, lo que no es poco a fin de cuentas.

    Feliz comienzo de semana, madame

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)