lunes, 28 de febrero de 2011

La Bella Châteauneuf


Renée de Rieux

Renée de Rieux, hija del Señor de Châteauneuf, fue una de las damas de Catalina de Médicis. Nacida hacia 1550 en el seno de una familia de la nobleza bretona, al llegar a la Corte pronto se convirtió en amante de uno de los hijos de Catalina, el joven duque de Anjou, futuro Enrique III, tal vez el más hermoso príncipe de Europa. A ella dedicó Enrique muchos sonetos galantes en los que alababa su rubia cabellera y sus múltiples perfecciones, unos versos que le continuó inspirando incluso después de haber iniciado una nueva relación con Marie de Clèves.

Su porte, su elegancia y su belleza eran tales que durante mucho tiempo se convirtió en el mayor cumplido que podía hacerse en la Corte decir que una dama tenía “l’air de mademoiselle de Châteauneuf”.

Hubo una época en la que, habiendo sido sus ancestros de tan alta estirpe, Renée incluso acarició la idea de desposar al duque de Anjou, lo que él hubiera hecho muy gustosamente de no topar con la rotunda oposición de su madre, que por entonces planeaba casarlo con la reina Isabel.

Poco después Enrique era elegido rey de Polonia. Tras una breve estancia en aquel país, su hermano Carlos IX fallecía sin hijos varones, y él regresaba a Francia como su sucesor. Apenas llegar se casa con Luisa de Vaudemont, perteneciente a la Casa de Lorena. El único motivo para un matrimonio tan poco brillante fue la gran inclinación que el rey sintió por la joven al conocerla. Luisa, de carácter dulce, virtuosa muy piadosa, humilde, llena de bondad e incapaz de crueldad o intolerancia, era justamente el revés de la medalla de la indomable Châteauneuf.

Luisa de Vaudemont

Marie de Clèves ya había fallecido, y él retoma su relación con Renée. Pero la boda de Enrique provocó los celos de la Bella Châteauneuf. Esta dama, de temperamento salvaje, durante un baile apareció con un atuendo que copiaba lo más exactamente posible el de la reina, imitando incluso las joyas. Luisa, consciente de que no podía recurrir a su esposo, abandonó el salón y fue en busca de Catalina, a quien hizo un relato de lo sucedido. La Médicis habló con su hijo y le hizo ver la necesidad de que Renée abandonara su puesto entre el séquito de la reina. A la mañana siguiente Renée era castigada con un destierro de tres meses.

Enrique resultó muy contrariado por la ausencia de la bella, así que decidió buscarle un esposo cuyo rango fuera garantía suficiente de que podría permanecer en la Corte. Intenta entonces casarla con Francisco de Luxemburgo de Brienne, antiguo pretendiente de Luisa. Un día llamó al caballero a sus apartamentos y le dijo:

—Primo, ya que me he casado con vuestra enamorada, estoy dispuesto a cederos la mía, mademoiselle de Châteauneuf.

—Sire, me alegro y me siento orgulloso de que quien un día fue dueña de mi corazón haya alcanzado tan alto puesto y tanta felicidad. Mucho es lo que ha ganado con el cambio. Sin embargo, ruego me excuséis si yo no acepto vuestro ofrecimiento.

—Es mi deseo que os caséis con ella de inmediato —repuso Enrique enfadado—. Yo mismo asistiré a la ceremonia.

—Me temo que no puedo complaceros en eso, Sire —replicó indignado—. Mi nacimiento y mi fortuna me permiten aspirar a la mano de una dama de linaje principesco y reputación sin tacha —remarcó con toda intención.

Ante la insistencia del rey, solicitó un plazo de ocho días para considerar la propuesta. Enrique se lo concedió, pensando que necesitaba el plazo para preparar la boda. Pero tan pronto como Brienne abandonó los aposentos reales, montó en su caballo y cabalgó hacia Holanda.

Enrique de Valois

Enrique había intentado también casarla con Duprat de Nantouillet, el hombre que había calumniado públicamente a Renée antes de que él alcanzara el trono. Duprat la rechazó con contundencia, y para vengar el insulto se cuenta que la dama, que iba un día cabalgando y se encontró con que él venía a pie, lo arrolló y lo pateó con su caballo. Afortunadamente la historia parece que se trata de una exageración. En realidad lo que habría hecho la dama sería azotarlo con su fusta.

La reina madre había intentado casarla en otro tiempo, pero tratando de alejarla de la Corte, temerosa de la influencia que tenía sobre su hijo. Llegó a pensar para ella en el mismísimo conde de Leicester, aunque ningún proyecto salió adelante. La propia Renée rechazó la mano del vaivoda de Transilvania, que había enviado a solicitar esposa en la Corte de Francia.

Cuando regresa tras su exilio de tres meses, encuentra por fin marido en la persona de Antinotti, un florentino del séquito de Catalina de Médicis.

El matrimonio de Renée con el italiano no fue feliz. Al cabo de un año ella asesinó a su esposo infiel al encontrarlo en brazos de su amante, apuñalándolo en un ataque de celos. Le salió gratis el crimen, porque, protegida por el rey, no recibió ningún castigo. Ni siquiera fue juzgada. Enrique incluso se mostró muy generoso con ella cuando al poco tiempo volvía a casarse, regalándole las tierras de Castellane.


La belicosa dama contraía un segundo matrimonio con otro caballero de origen italiano, aunque nacido en Marsella: Felipe Altoviti, capitán de galeras.

También él tuvo una muerte violenta, si bien esta vez no fue a manos de su esposa. En 1586 Altoviti le escribió a Enrique que el bastardo de Angulema, hijo del difunto Enrique II y por tanto hermanastro del rey, conspiraba con el mariscal de Montmorency, con quien mantenía correspondencia. El rey mostró el mensaje al culpable, el cual, furioso, se presentó en la ciudad de Aix, en la que se encontraba Felipe, y entró en la posada de la Tête Noir. Allí se alojaba el italiano. Este no pudo negar los hechos, y pidió perdón al bastardo por haberlo acusado injustamente. Poco satisfecho con las excusas, durante el calor de la discusión Angulema sacó su espada e hirió a Altoviti. Felipe intentó defenderse arrojándose contra el bastardo, pero un caballero del séquito de este último, en un exceso de celo, asestó una estocada al italiano con tan mala fortuna que al atravesarlo desgarró al mismo tiempo las entrañas del de Angulema.

Esa es la versión de Desportes, aunque según otra, recogida por Chateaubriand, sería un duelo entre ambos rivales, siendo Altoviti quien habría asestado a su enemigo un golpe con su propio puñal tras ser atravesado por él. De acuerdo con este relato Angulema no dio importancia a su propia herida, pero el monje que vino a curarlo le advirtió del peligro. El príncipe respondió con despreocupación:

—¿No hay que pensar en vivir? Bien, pues en ese caso pensemos en morir.

Entonces se confesó con el fraile y falleció antes de 24 horas.

Renée quedaba viuda por segunda vez. Hasta entonces había continuado en la corte de Enrique III, para desgracia de la reina. La dama no trataba con respeto a su soberana, y no perdía ocasión de vejarla. Ahora la Belle Châteauneuf se retiraba de la corte para vivir en Marsella en total oscuridad. No se conoce a ciencia cierta la fecha de su muerte, y ni siquiera el lugar, aunque se cree no sobrevivió a su marido mucho tiempo.

Había tenido varios hijos. Una de sus hijas fue Marseille d’Altoviti, célebre por su talento poético.

La Bella Châteauneuf se había visto inmersa en su día en las horribles matanzas de la Noche de San Bartolomé. Con ruegos y lágrimas logró entonces que el duque de Anjou perdonara la vida del mariscal de Cossé, y dicen que esta fue la única buena acción que puede anotarse en la cuenta de esta mujer.

63 comentarios:

  1. Curiosa e indómita vida la de esta mujer... y difícil la búsqueda de Enrique de un esposo, ya que lo que ofrecía era el puesto de real cornudo de la corte... algo difícil de aceptar a gente de alta cuna...

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  2. Cuando toco ver este episodio en el colegio en las clases de historia me interesé mucho por la impronta de Madame de Riex y sobre todo quede fascinada con los Médicis...
    Gracias me trae lindos recuerdos Madame.
    Cariños!

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  3. Como para meterse con ella, menudo caracter se gastaba la señora.

    Muchos Besos y feliz semana madame :)

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  4. Peligroso e interesante personaje el que nos habéis traído hoy, Madame.

    Feliz semana, Madame

    Bisous

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  5. Vaya, hace bueno el dicho de "que carácter, así no te casamos" aunque a ella si que la terminaran casando y más de una vez :)

    Feliz semana, Madame. Veo que solucionó usted su problema con las imágenes del blogroll, siento no haberle sido de más ayuda, a mi si que me funcionó lo que le dije. bisous

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  6. Siempre es gratificante leer el nombre de Chateaubriand.

    Saludos cordiales.

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  7. ¡Qué demonio de mujer! Vaya carácter que se gastaba la buena señora. Mejor amiga o lejos que enemiga y cerca.
    Un saludo.

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  8. Madame, vos os habéis empeñado en ilustrarme y yo en beber de su fuente, lo cual me ha creado esta dependencia.
    A sus pies, Madame.

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  9. La historia de Francia siempre ligada a los intríngulis conyugales.

    ¡Interesante!

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  10. Oh madame que historia en verdad muy interesante la de esta mujer, en ciertos aspectos su vida y su orgullo y su carácter difícil me recuerdan en algunos aspectos a la montespan si bien claro hay grandes diferencias si tienen ciertas similitudes
    Por otro lado madame su descripción de Henri me ha llamado la atención pues el calificativo del príncipe mas bello de Europa solo lo he escuchado unas cuantas veces, cada ves entiendo mas a Margot pues pudo elegir que él fuera el primero, jeje.
    Debió ser en verdad una mujer hermosa y distinguida pues para que en una corte llena de bellezas se dijera que las mujeres hermosas tenían “l’air de mademoiselle de Châteauneuf”., eso todo un cumplido y una muestra que debió ser en verdad preciosa, sin embargo puedo deducir madame que su belleza física no iba muy adornada de cualidades morales o discreción ni mucho menos sencillez, como dice madame debió ser una mujer con un temperamento salvaje e indomable, para aparecer disfrazada de la reina de Francia en su presencia eso nos habla de mucho carácter, pero también de mucha insolencia, la anécdota madame del fuete nos demuestra su poca mesura y violencia.
    Como bien dice madame al parecer lo único bueno que hizo fue salvar a Cossé de la muerte la noche de san Bartolomé si bien nunca me ha quedado claro el porque lo hizo.
    Por otra parta para mi Henri es un misterio, en sus biografías se menciona mucho que su amor fue Marie de Cleves, sin embargo como sabemos madame lo que sintió por Margot lo llevo quizás a fundar una orden, de ese tamaño debió haber sido, luego esta la dulce Louise a la entiendo también quiso mucho a su modo, pero también esta la indomable Renée, en su opinión madame cual fue el amor de la vida de Henri madame?, yo tengo una opinión pero por ser escandalosa madame quisiera leer primero su punto de vista
    Quedo madame a su servicio solicito y a sus pies

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  11. Monsieur Jose Luis

    No se crea usted que en todos los casos era dificil de aceptar. Había quien se mataba por los beneficios del puesto.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  12. te haría una pregunta; esta historia que nos has regalado ¿es novelada? o se ajusta a la realidad, porque es un relato atrapante de principio a fin; parece que hay personas que nacen signadas para ser de cieretas características. Un fuerte abrazo, me encantan tus biografías

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  13. Madame Luz, qué completas eran sus clases! Renée de Rieux no se estudia en Francia, y eso que es la propia historia. Incluso la única biografía suya que conozco es la de Dreux du Radier, del siglo XVIII. No he sido capaz de encontrar otra, aunque me gustaría.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  14. Madame Gema:

    Y tanto, madame. Se ve que le gustaban las mujeres con caracter a Enrique. Y sin embargo se casó con una que era todo lo contrario.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  15. Gracias, madame Elysa. Estos personajes con lado oscuro siempre resultan atractivos.

    Feliz tarde

    Bisous

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  16. Gracias, madame Alma, por el consejo.
    Seguro que me vendrá bien en alguna ocasión. Es muy molesto tener que cambiar al editor antiguo, así que espero que pronto se solucione el problema y poder usar el nuevo, con el que me arreglo mucho mejor.

    Feliz tarde

    Bisous

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  17. Levantaos, monsieur Francisco, que hoy no han barrido, jiji.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  18. Ah, l'amour, l'amour, monsieur!

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. Hola Madame

    La dama que nos presentáis es única. Catalina tenía varios frentes abiertos con ella. Es curioso que al final se casara con dos italianos. Quizá recurra al tópico del temperamento y del carácter, pero me temo que no valía cualquiera para estar a su lado.

    Mucha belleza física, pero un interior bastante oscuro ;).

    Feliz tarde, Madame.

    Bisous.

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  20. Lo que pasa que Renée no tenía influencia sobre la política ni nada parecido.
    En cuanto al mariscal, al parecer estaba emparentada con él.
    A mí me sorprende lo pronto que se casó Henri al volver de Polonia. Ni le dio tiempo a reponerse de la noticia de la muerte de Marie cuando ya andaba loco por Louise. Pero yo diría que a ella la eligió porque, además de ser bonita, tenía muy buenas cualidades y era honesta, por tanto ideal para ocupar el puesto de reina. Renée era impensable como reina, y Marie, con la que seguramente se hubiera casado en su lugar, ya había muerto.

    Yo tengo la misma opinión que usted, monsieur :)
    O tal vez fue una obsesión en realidad. Quién sabe. Es dificil leer los corazones y pesar los sentimientos.

    Feliz tarde

    Bisous

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  21. MONSIEUR DRAC

    Muchas gracias, monsieur.
    La historia es real, pero para hacerla más amena a veces la dialogo un poquito. Sin embargo, el contenido de los dialogos consta siempre en crónicas, memorias y biografías, aunque esté narrado de otro modo.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  22. Seria muy bonita pero sin duda una mujer muy pagada de si misma, intolerable e intratable si no hay nada bueno que decir de ella.

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  23. Así es, madame. Aparentemente dificil de soportar. Y sin embargo Henri la llevaba bien.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  24. De acuerdo madame por mas que suene bastante polémico, escandaloso, y como bien dice cada corazón es un mundo y cada mundo es infinito, creo en lo personal madame que el amor de Henri o su pasión o su obsesión o su imposible, o una combinación de lo anterior, creo que fue Margot, la ultima Valois, como bien dice se menciona a Marie pero no le costo mucho casarse con Louise a la que quiso no cabe duda pero querer no es amar, a Renée debió ser una gran pasión pero con Margot hay algo diferente, no podría explicarlo madame pero siento que jamás pudo olvidar ese verano de 1569, siento que el recuerdo de lo que paso con ella lo persigio para bien y para mal hasta el día que lo asesinaron

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  25. Nos presenta una mujer de vida muy dramática y trepidante. La relación amorosa con Enrique sugiere una dependencia insana y empecinada de él hacia Renée. La señora tenía un mal pronto cuando la infidelidad le perjudicaba a ella. En fin, una mujer bella afeada por sus actos.

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  26. Oui, et je crois que c'est une des choses qui m'attirent le plus dans cette histoire.
    C'est drôle, ça!
    Une voie difficile à explorer, mais fascinant en même temps.

    Bisous, monsieur

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  27. Pero no, el no tenía ninguna dependencia. La dejaba por otras, y luego volvía, o la simultaneaba.
    En el caso de Enrique, ella no se atrevió a usar nunca el puñal :)

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  28. Madame:

    Como siempre una dama interesante la que nos trae por aquí Madame.

    Un carácter incontenible, que parece que no le llegaría el momento de buscarle esposo.

    Pero mire que se encontró quien le aceptara su manera de ser. A veces pasa

    Saludos Madame

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  29. Curiosa vida la de estamujer, Madame.

    Aún no puedo creer lo desastrosos que podrían ser los duelos a espada, cada vez que relata uno hay una persona que atraviesa a otra y acaba hiriendo a su compañero, u otro que se lanza con tanta fiereza que acaba entregandose a la espada del enemigo... qué fatalidad! Prefiero los duelos a pistola, pero conociendo las pistolas de esa época uno acabaría reventandose la mano...

    La diplomacia es el mejor camino

    Un beso

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  30. Interesante la vida de esta mujer.
    Es un placer leer sus entradas.
    Buenas noches, madame

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  31. jijiji, monsieur Manuel, como se suele decir, nunca falta un roto para un descosido!

    Buenas noches

    Bisous

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  32. Monsieur, en este me temo que exageran. Yo me quedo con la otra versión.
    Pero ademas es que los duelos que eran mas normalitos, o sea la mayoría, no pasaban a la historia, claro.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  33. Muchas gracias, monsieur Antorelo

    Buenas noches

    Bisous

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  34. ¡Qué mujer, se ve que su belleza estaba en igualdad de condiciones con su perfidia y perversión!

    Altanera y vanidosa se atreve hasta a provocar a la reina imitando su vestuario en público.

    Muy astuto Francisco, que en seguida puso pies en polvorosa para alejarse del peligro que lo esperaba (visto lo posteriormente acontecido con su primer esposo).

    El detalle de la fusta no tiene parangón, aunque casi me hubiera gustado más que el caballo coceara al caballero (¿seré malvada jajajaja?)

    Bisous Madame, interesante vida la de esta dama que poemas galantes inspiraba.

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  35. moi aussi madame, leur relatión et leur amour, c'est ce que m'intrigue et me impressione plus de la relatión entre Margot et sa Henri, incestueux oui, mais l'amour ne reconnaît rien plus de son propre force

    madame bonne soirée, Je suis à votre pieds

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  36. Una mujer peligrosa esta Renée; no es de extrañar que algunos hombres inteligentes se negaran a contraer matrimonio con ella esgrimiendo todo tipo de razones; aunque como dice el refrán "siempre hay un roto para un descosido", esgraciadamente para estos valientes que acabaron tan mal.
    Beso su mano.

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  37. La verdad, madame, me extraña que Enrique tuviera tanto interes en conservar cerca a semejante fiera. Seguro que incluso a él le clavó las uñas más de una vez.

    Jijiji, madame es un poco malvada, en efecto.

    Y sí, es curioso que inspirase poemas! Una asocia la poesía a delicadezas que no aprecia en esta dama.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  38. Oh , "l'amour ne reconnaît rien plus de son propre force", comment j’aime cette phrase, monsieur!

    Mais aussi on peut dire que plaisir d'amour ne dure qu'un moment, chagrin d'amour dure toute la vie.

    merci, monsieur, bonne soirée.

    Bisous

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  39. jiji, sí, tenía algo de gafe la mujer. De buena se libraron los que la rechazaron.

    Porque el rey tambien acabó un poco mal, a decir verdad :)

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  40. Que dama, y que historias buscarle un marido, sabiendo éste que es para aparentar y para tener la dama acceso a la cama del rey. Había mujeres que sabían jugar muy bien sus cartas en la corte. Excelelente semana para usted, madame. Bisous.

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  41. ¡Caray con la Bella! Me iba corriendo el hielo por la espalda según avanzaba la lectura.
    Sí, sí: yo también pienso que era "un poco" gafe.
    Feliz día, Madame

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  42. A esta le duró el cuento, desde luego. Y mire que el rey era voluble y caprichoso. Pero no con todas, no.

    Feliz dia, monsieur Paco

    Bisous

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  43. Sí, bueno a ella no le fue mal, pero no era buena idea ser amigo suyo. Cuando no te mataba ella te mataba otro.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  44. Por lo que cuentas era de armas tomar, aunque la verdad las cortes eran un estanque lleno de pirañas, todos en busca de sus intereses, claro esta en nombre del bien del rey y del país. Como hoy.
    Un abrazo.

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  45. Vaya Madame, ¡qué dama tan indomable! Nadie era capaz de interponerse en el camino de la "Bella Châteauneuf". Besos y feliz semana.

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  46. Qué mujeres fascinantes vivieron a los largo de la historia, y seguramente muchas más que no se conocen por no haber sido nobles. Qué interesantísima historia, madame, me ha fascinado! Realmente ese tal Enrique era muy guapo! Lamentablemente el retrato de ella no es muy bueno, pero con todos estos datos puedo asegurar que era muy bella, y más que bella: inteligente, una mujer interesante, porque con la belleza sola no se hace nada.

    P.D.: Acerca de Walter Raleigh, tienes alguna entrada vieja que podría interesarme para saber sobre este niño?, porque la verdad que lo desconozco. Y quiero saber eso que nombras acerca de él e Isabel!!! Me muero de la ansiedad!

    Besos enormes!

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  47. Me olvidaba, madame; esa Marie de Clèves que nombras, es la misma de la novela "La princesa de Clèves" de Madamme de la Fayette? O al menos guarda algún parentesco?

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  48. Por lo visto nadie era capaz de domeñar a esta mujer: ni el rey, ni la reina, ni siquiera sus maridos. Era capaz de todo para hacer lo que estaba en sus manos y con sólo su belleza era capaz de agradar y de librarse hasta de la condena por asesinato. Qué pena que no se sepa dónde se acabaron sus días. Partece como si hubiese querido dejar huella de su juventud y no de su vejez.

    Besos

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  49. Asi es, monsieur, y esta dama era de cuidado, pero parece que no aspiraba a meter su nariz en asuntos de gobierno, al menos. Nunca la hubiera dejado Catalina.

    Buenas noches

    Bisous

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  50. No sin recibir un fustazo, madame Caroline, jiji.

    Buenas noches

    Bisous

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  51. Madame Anne Shirley, con respecto a sir walter, acabo de dejarle el link en su blog.

    http://themaskedlady.blogspot.com/2010/03/sir-walter-raleigh-corsario-y.html

    Y en cuanto a la princesa de Clèves, no no se trata de la misma, no.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  52. Supongo que todo el mundo quedó muy aliviado cuando se fue de la corte. Y como el rey falleció unos 3 años después de su segundo esposo, todo el mundo le daría la espalda entonces, si es que ella aún vivía.

    Buenas noches, madame Carmen

    Bisous

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  53. Que fascinante historia madame nos has traido hoy ,donde meten la cabeza los Medici hay tragedias aseguradas jeje
    Justamente en la legendaria noche en que los hugonotes fueron masacrados esta mujer tuvo su buen tino de salvar a alguien ,paradojas no ...
    Un abrazo hasta la corte

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  54. Una dama con agallas, no es de extrañar que a Enrique le resultara difícil encontrarle esposo adecuado dada su impulsividad y rebeldía, sobre todo por su comportamiento en la corte; nunca pensé que sería tan complicado casar a una mujer bella, creía erróneamente que eso era un punto a favor que compensaba sus demás faltas.

    Un beso, madame.

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  55. ¡Ay madame!, que damas se crían por su patria, bellas pero...

    Buena tarde, bisous.

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  56. Madame, recuerdo ese retrato de Renée de Rieux en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid. No conocía nada de su historia, pero gracias a su entrada hoy conozco algo más sobre esta bella dama.
    Por otra parte tampoco me extraña que la susodicha gastara de semejante carácter, rodeada e influida de la camarilla de los Médicis ¿qué se podía esperar?.

    Un placer leer sus entradas, como siempre Madame :-))

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  57. ¿Bella dama? mmmm... no sé si será porque la han pintado mal, pero a mí me parece terriblemente fea (jajaja perdóneme madame, es que me ha dado un ataque de sinceridad).
    Menuda era esta mujer, suerte ha tenido de que a alguien no se le haya ocurrido ponerle veneno en el vino.
    Me da pena la esposa del rey, tan sumisa y buena la pobre...
    Pero como dicen por ahí, las chicas buenas van al cielo, y las malas a todas partes.

    Besos.

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  58. Gracias, monsieur. Por lo menos esta mujer no se va con las manos vacías. Mató a un hombre, pero también salvó a otro. Poco consuelo es, jiji. Sobre todo para el muerto.

    Feliz tarde

    Bisous

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  59. Bueno, es que esta mujer aparte de ser bella tenía unos cuantos inconvenientes y algunos rasgos de su caracter que no estaban precisamente de moda, jiji.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  60. Sí, monsieur, somos terribles. Es mejor tener cuidado,jiji.

    Feliz tarde

    Bisous

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  61. Pues se podía esperar mucha mas sutiliza. Por ejemplo el empleo del veneno, y no ese arrebato pasional puñal en mano. En su caracter se ve que no influyó mucho Catalina de Médicis.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  62. Sí, jiji, habrá que deducir que la han pintado mal.

    La esposa del rey era todo lo contrario de ella, en efecto. La tipica mujer callada y sufrida.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)