miércoles, 9 de febrero de 2011

El latín de Winston Churchill

Churchill a los 4 años

Cuando Winston Churchill tenía siete años su madre le comunicó que ingresaría como interno en el colegio de St. James, cerca de Ascot, un prestigioso centro especializado en preparar alumnos para Eton. 

Winston no recibió la noticia con alegría. Protestó y suplicó que no lo sacaran de su hogar, pero todo en vano. Al poco tiempo se encontraba allí, ante el más severo de los maestros. Él calificaría su estancia en St. James como “una temporada gris y sombría en el camino de mi existencia; un interminable periodo de aburrimiento y el ciclo más desgraciado de mi vida”. Aborrecía el colegio, a los profesores, la dura disciplina y las materias que le obligaban a estudiar. 

La primera orden que recibió fue la de aprender de memoria la declinación de la palabra latina “mensa” (mesa). A Winston se le cayó el alma al suelo al verse ante lo que era para él un auténtico galimatías incomprensible. Pero obedeció y lo estudió. 

Cuando regresó el maestro preguntó intrigado qué quería decir todo aquello. 

—Quiere decir lo que dice: mensa, una mesa. Mensa es un nombre de la primera declinación. Hay cinco declinaciones. Usted ha aprendido el singular de la primera declinación. 

—¿Pero qué significa? 

—Mensa significa una mesa. 

—¿Entonces por qué mensa significa también Oh, mesa? ¿Qué quiere decir “Oh mesa”

—Se trata del vocativo. 

—¿Cuándo ha de usarse? 

—Cuando le hable usted a una mesa, cuando invoque a una mesa. 

—Yo nunca hago eso —replicó el niño. 

El maestro lo fulminó con la mirada. 

—Si es usted impertinente, será castigado. Y muy severamente por cierto. 

Winston había caído en desgracia, y aquel episodio marcó el tono de lo que serían los dos penosos años siguientes.


En aquel tiempo en todos los colegios de Inglaterra imperaba una disciplina de cuartel. Desde el principio Winston se rebeló contra un director que se complacía en llevar a los culpables a un patio donde los azotaba hasta hacerles sangre, mientras el resto de los alumnos escuchaban aterrorizados los golpes desde el aula. Él mismo fue azotado muchas veces, pero nunca lograron someterlo. Había decidido que no le gustaba el latín, y convirtió en uno de sus más firmes principios no estudiarlo. Uno tras otro, todos los látigos del internado se fueron quebrando contra su inconmovible voluntad. 

Eso lo convertía en un héroe para los demás alumnos, una leyenda viviente. Un día entusiasmó a uno de sus compañeros destrozando a patadas el sombrero de paja del director. 

Winston enfermó durante su estancia en el internado. La afección pulmonar que padecía hizo que el médico aconsejara sacarlo de aquel ambiente para llevarlo a otro lugar en la costa, y sus padres eligieron el colegio de Brighton. 

Al abandonar St. James, su espíritu permanecía incólume. Winston juró regresar algún día para darle su merecido al tirano. Y regresó al cabo de diez años, cuando era ya cadete de una academia militar, pero no pudo vengarse: el director había fallecido. 

En Brighton las cosas no cambiaron. El centro era regentado por dos dulces ancianas que consideraron necesario contratar a alguien más severo para someter al rebelde. Una de ellas lo describió así: “Un alumno pequeño y pelirrojo, el chico más malo de toda la clase; con frecuencia he pensado que es el chico más malo del mundo.” 


Winston jugaba al rugby lanzando un grito de guerra de su invención: “¡San Jorge, San Dunstan y el demonio!”. Con él se dice que no sólo desmoralizaba a los contrarios, sino incluso a su propio equipo. 

Cuando tenía 9 años, el niño preguntó cuál era el partido político de su padre, y entonces se hizo conservador. Se negaba a jugar con los hijos de los liberales, aprendía de memoria los discursos de su padre y se peleaba con todo aquel que tuviera ideas políticas distintas a la suya. 

Sus notas eran tan bajas que iba pasando los cursos casi de milagro. Su padre se lo presentó un día al escritor Bram Stoker, creador de Drácula, y le dijo: 

—Aún es poca cosa, pero tiene madera. 

Concluidos los estudios en Brighton a los 13 años, se decidió que era mejor no enviarlo a Eton, como era tradicional entre los Churchill, porque, como ya había sufrido dos pulmonías, le sentaría mucho mejor el clima de Harrow, situado sobre una colina. 

La prueba de acceso de Winston fue el mayor desastre imaginable. En la hoja correspondiente al latín no había más que dos paréntesis envolviendo al número 1, varios garabatos, una mancha de tinta y su nombre. Pero su apellido pesaba mucho, de modo que fue admitido a pesar de todo. 

Durante los cinco años que permaneció en ese colegio no pasó de los cursos inferiores y siempre fue el último de su clase. Le llamaban “Cabeza de Zanahoria”. Se enamoró de la lengua inglesa, eso sí, pero su aplicación al resto de las asignaturas era nula. Su rebeldía era cada vez mayor, se burlaba de todo el mundo, incluidos los profesores, y manifestaba abierta oposición a las normas. Solo destacaba en los deportes que se practicaban individualmente, despreciando los de equipo, en los que nunca logró desenvolverse. 

Y, sobre todo, siguió aborreciendo el latín hasta el final. 



Bibliografía: 
Churchill – Ramiro Pinilla 
Churchill – Sebastian Haffner

50 comentarios:

  1. Madame:
    Evidentemente era un niño con demasiada personalidad ya se perfilaba su futuro!
    La educación a veces suele ser tan defectuosa me recuerda al clip de la pelí "The wall"

    Cariños!

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  2. Sí, yo creo que ya se perfilaba, aunque su padre no lo tenía demasiado claro. Él estaba decepcionado.

    Buenas noches, madame

    bisous

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  3. ¡Vaya! el genio ya le venía de nacimiento. Se estaba preparando para ser alguien en la historia.

    Muy reveladora esta entrada, Madame.

    Buena noche.

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  4. Increíble! Tengo algo en común con Churchill! A mí tampoco me gusta el latín! =D

    Buenas noches madame.

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  5. Por eso lo admiro tanto...

    Dios salve al viejo Bulldog!

    Un beso, Madame.

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  6. ¡Vaya! quién lo creyera, cuanbdo siempre se piensa que lso hombres insignes deben haber sido estudiantes sobresalientes o académicos. En fin, es una lección para los padres de familia "la letra con sangre NO entra"

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  7. Las personalidades fuertes son difíciles de manipular y mucho menos doblegar. Se me quedó corta su entrada.
    Saludos, madame.

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  8. Desde luego ya manifestaba una personalidad notable, aunque su padre ante semejante desastre de notas temía que fuera algo tonto.

    Feliz dia, madame Elysa

    Bisous

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  9. jijiji, sabía que comprenderían al viejo Winston.
    Ya ve: no hay que dejarse desanimar por las malas calificaciones.

    Feliz dia

    bisous

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  10. Monsieur don Matu, en realidad fue usted quien me inspiró esta entrada. Le encuentro parecido a Winston, aunque ya me imagino que a usted se le dará mejor que a él el latín, y que no será tan indisciplinado.
    Pero ah, ese ingenio endiablado!

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  11. Efectivamente, monsieur. No todos los grandes fueron estudiantes brillantes, no. Churchill es una prueba de ello.

    Feliz dia

    Bisous

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  12. Desde luego, no había quien doblegara a Cabeza de Zanahoria.

    Muchas gracias, monsieur Antorelo

    Feliz dia

    Bisous

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  13. A mi me encantaba el latín y no sabe, madame, como le agradezco esta entrada porque hasta hoy Churchill nunca me inspiró la menor simpatía.A partir de ahora cuando piense en él no me imaginaré un viejo gordo que fumando puros sino un niño pelirrojo negándose a la posibilidad de decir "Oh, mesa" :)

    Bisous, Madame

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  14. ¡Tremenda la última foto! El fotógrafo seguro que intentó una pose mil veces repetida, pero el niño transmite la chulería y las ganas de pelea que se cuentan en el texto.
    Los sistemas educativos rígidos no se suelen llevar bien con las personalidades fuertes, no.
    Feliz día, Madame

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  15. Madame, Churchill era tremendo. No se imagina las salidas de tono que tuvo siendo adulto. Nunca fue domado.

    A mí también me gustaba el latín :)

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  16. Desde luego, monsieur, esta claro que la foto no engaña. Ya nos dice lo que podemos encontrar, jiji.

    Feliz dia

    Bisous

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  17. Vaya con el amigo Churchill cuando era colegial. Buena pieza. Tengo preparado un post sobre el mismo personaje pero ya de mayorcito. Siempre dará de qué hablar. Polémico y especial hasta la tumba. Con amigos a veces poco recomendables. Si en "descubre el personaje" hubiera puesto la primera foto de su entrada dudo que nadie hubiera descubierto a sir Winston.
    Un saludo.

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  18. Yo tampoco lo había reconocido igual, monsieur: estoy demasiado acostumbrada a la imagen del señor gordito con el puro, igual que Almalaire.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. Una historia deliciosa, Madame, como todas las que vienen de su mano. No creí que la "cabeza de zanahoria" fuera tan tozuda.

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  20. Madame!
    No te das una idea de cómo extraño leerte! Encima hoy solo pasoa saludar.
    Este último tiempo (y me temo, es toda tu culpa) me hice muy adepta a las revistas sobre historia de España; seguro tú también las leas.
    Te mando un abrazo enorme!

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  21. Un ejemplo más de que no es necesario ser un despreciable empollón al uso para conseguir de adulto un puesto relevante en las enciclopedias. Indocti discant, et ament meminisse periti ;-)

    Beso sus pies, Madame.

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  22. Churchill era admirable. Escribía, además, con un estilo y una soltura extraordinaria. Yo soy de los pocos que defiende que merecía realmente el Nobel de Literatura.

    Como seguidor de Churchill que soy, su entrada me ha parecido excelente.

    Reciba mis saludos.

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  23. Ya ve usted, era duro de pelar. Quién hubiera dicho que llegaría tan alto!
    Claro que con otro apellido ni siquiera hubiera conseguido ingresar en el colegio.

    Feliz tarde, monsieur Francisco

    Bisous

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  24. Madame, qué desaparecida anda usted ultimamente!

    Espero que todo vaya bien.

    Feliz tarde

    Bisous

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  25. Veo, madame, que usted no comparte la aversión de Churchill por el latín.
    Nunca se sabe por qué caminos nos acabará llevando la vida, con o sin latines, madame.

    Feliz tarde

    Bisous

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  26. Sí, a mí también me gusta el estilo literario de Churchill, que además sabía ser muy ameno.

    gracias, monsieur, feliz tarde

    Bisous

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  27. Me encanta este señor Churchill (que no Frank -jejejjeje desvaríos míos, descuide) y ese carácter independiente y avispado que mostró desde muy temprana edad.

    Fíjese que tenía razón en cuanto a los vocativos(jijiji) ¿quién va a hablarle a una mesa? Yo misma he razonado de ese mismo modo con mi profesor de Filosofía, y recuerdo que desesperado me decía siempre: "No intente razonarlo, señorita, simplemente métase esa regla en la cabeza" jajajajjaja

    Era rencoroso el muchacho, deseando volver diez años después a vengarse del director. En aquella época el régimen interno de ese tipo de instituciones era terrible, y sus profesores auténticos tiranos la mayor parte de las veces. Semejaba que estuvieran en el ejército, y no educando a niños.

    Me fascinó el grito de guerra del pequeño pelirrojo jajajajajaj ¡Un fuera de serie!

    Bisous Madame

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  28. Estuve este verano en Eton y si el colegio preparatorio era igual, no me extraña la reacción de sir Winston. Tenía las ideas muy claras Churchill, sí señor, desde pequeño. Y el negarse a aprender latín no le impedió ser Premio Nobel de Literatura, al igual que las pulmonías que sufrió y los problemas respiratorios no le impedió ser un gran fumador de habanos. Genial Churchill, siempre. Feliz velada, madame.

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  29. Vaya con el primer ministro... ¡increíble! Existen varias razones por las que admiro a Winston Churchill, y una de ellas es su personalidad. Frente al Parlamento hay una gran estatua suya, y cada vez que paso por allí me paro a mirarlo. Hay una frase de él que vi en un blog amigo que me hace mucha gracia y que es una gran verdad:
    "A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada".

    Besos.

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  30. Desconocía que hubiera sido un niño tan rebelde, aunque sí su espíritu independiente cuando ya político, cambiaba de partido sin sujetarse a rigideces ideológicas. Hay quien piensa que lo pactado en Yalta fue un gran error que marcó la historia del mundo –y sobre todo de Europa- durante el resto del siglo XX. Yo también estoy cerca de pensar eso. Beso su mano.

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  31. Mmmm, desconocía que Haffner hubiera escrito un libro sobre Churchill. Todos lo que he leído suyos me parecen muy interesantes, así que procuraré encontrar este también. Agradecido y a vuestros pies, madame.

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  32. Una semblanza de Churchill que refleja muy bien su carácter indómito y su cabezonería. Madame Masquée, incluso el personaje fue visionario cuando avisó sobre la política de componenda con Hitler: primero perderéis la honra y después perderéis la paz. Y por decir eso lo pusieron a caer de un burro.

    Buenas noches y bisous

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  33. A veces se necesita gente así en política que convenga que los interés del país son primeros que los personales.

    Nunca tantos le debieron a tan pocos...

    Saludos Madame Como siempre sus historia de las islas Británicas me emocionan.

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  34. jeje, pues no sé a cuál frank churchill se referirá usted, madame. A mí me suena un músico con ese nombre, pero no estoy segura. Igual no era Frank y me lo estoy inventando,jiji.

    madame, con quien nunca puede una razonar es con un profesor de filosofía. Al menos con los que yo he conocido. tremendo.

    la verdad que el pelirrojo debía de ser el terror. No debía de ser buen asunto tenerlo por enemigo.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  35. Ya ve usted. Parecía que de ahí no iba a salir precisamente un premio Nobel. Pero es que su idioma sí que le gustaba. Era la única asignatura que le gustaba.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  36. Qué magnifica frase, madame Eleanor!
    Era un hombre sumamente ingenioso, y no me extraña que haya tenido que comerse sus palabras tantas veces, porque tenía la lengua muy suelta.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  37. En realidad, monsieur, en cierto modo siempre fue un rebelde. En numerosas ocasiones era politicamente incorrecto. Hay muchas anecdotas suyas sumamente divertidas al respecto.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  38. Ah, pues creo que este lo puede encontrar online, monsieur, así que espero que disfrute de la lectura.

    Buenas noches

    Bisous

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  39. Qué bien se expresaba este hombre, madame Amaltea. Hasta las desgracias las anunciaba con un estilo inigualable :)

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  40. Monsieur Manuel, estaba segura de que esta entrada sería de su agrado.
    Un personaje mítico, y además de un país que es un poco el suyo también.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  41. Jajajaj, puedo imaginarme lo capullín que era Winston. He leído una biografía de él pero no sabía tanto de su infancia. Me ha resultado una entrada muy graciosa y reveladora.

    Sus enfrentamientos dialécticos ya de mayor no tuvieron desperdicio. Me acuerdo que una vez, un político adversario se mofó de él, al no ganar Churchill un "escaño", o algo por el estilo, le espetó "¿de qué sirve un W.C. sin asiento?

    Sigue en forma Dame, un beso!

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  42. Indudablemente los caracteres fuertes son fuente de problemas cuando no son bien encauzados, pero la esencia siempre se libra de las tiranías e imposiciones sociales cuando es bien acompañada de entereza.Ya apuntaba maneras.

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  43. Las respuestas de Winston podían ser terribles, monsieur. Era mejor no provocarlo. Siempre fue ese enfant terrible.

    Feliz dia

    Bisous

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  44. Sí, madame, ya apuntaba maneras. Se veía que esstaba dispuesto a seguir su propio camino y no otro.

    Feliz dia

    Bisous

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  45. bueno, los genios suelen ser así, diferentes, esos métodos antiguos de formación, crearon muchos temperamentos pusilánimes-
    saludos querida Madame

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  46. Resultan muy británicos esos viejos internados y esa disciplina. Pero de vez en cuando se encontraban con un Churchill.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  47. Y luego dicen de los críos de ahora. Bien se veía de todas formas que era un niño de papá porque como le hubiese tocado ser un niño del montón le hubiesen puesto a trabajar teniéndose apenas en pie.

    Aun con todo, el chiquillo tenía madera, como dijo Stocker. A cabezón no le ganaba nadie, ni el mismo Hitler.

    Besos

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  48. Este hombre fue genio y figura desde niño, vaya carácter.
    Hay una frase suya que muchos políticos de hoy en día deberían aprender de memoria:
    "El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo."

    Me ha encantado su entrada, sobretodo al saber que los genios también tienen su talón de aquiles, en este caso el latín :-)))

    Un abrazo Madame.

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  49. Sí, madame, para que vea. Dirán de los de ahora, pero en otros tiempos también los había buenos, y eso con mucha mas disciplina incluso.

    Buenas noches

    Bisous

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  50. Era ingeniosísimo este hombre, desde luego. Y ya era tremendo de niño.
    Ya ve, todo el mundo tiene derecho a un punto debil sin renunciar por ello a ser genial.
    Buenas noches

    bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)