martes, 1 de febrero de 2011

Alfredo el Grande


Alfredo el Grande fue el primer rey de Wessex en proclamarse rey de Inglaterra. Había nacido en el año 849, hijo menor del rey, pero también el favorito, pues pronto su personalidad comenzó a eclipsar a la de sus hermanos. 

Cuando era niño viajó a Roma. Permaneció allí durante un tiempo, ampliando así sus horizontes de un modo que a pocas personas les era dado en la época. A su regreso se detuvo en la corte de Carlos el Calvo de Francia, donde su padre contrajo nuevo matrimonio con Judith, hija del rey. 

Alfredo no recibió mucha instrucción durante su infancia: de hecho no aprendió a leer hasta haber cumplido los 12 años. Lo hizo alentado por su madre, que le ofreció como recompensa un libro de canciones hermosamente ornamentado con su inicial. El niño disfrutaba con las viejas canciones sajonas, y fue ésta una afición que conservó hasta los últimos días de su vida. Él mismo se las enseñó después a sus hijos como parte fundamental de su educación. 

En realidad poco tiempo había para cultivar la mente en la Inglaterra de aquellos tiempos, siempre bajo la poderosa amenaza de los daneses. Hasta entonces los sajones habían sufrido frecuentes saqueos por parte de estos piratas, pero ahora el eterno enemigo estaba reuniendo un enorme ejército, y parecía que Inglaterra iba a tener que enfrentarse a algo más serio que el habitual pillaje. 


En el 865 llegó la invasión que todos temían. Los daneses estaban dispuestos a quedarse hasta haber agotado los recursos del país. Su plan era simple: elegían una posición fácilmente defendible, construían un fuerte, y luego devastaban el territorio en torno a él hasta que se les pagaba lo que exigían por marcharse. Luego se instalaban en otro lugar y repetían la jugada. Hacia el 870 estaban preparados para ocupar Wessex. 

Los hermanos de Alfredo se habían ido sucediendo en el trono, y ahora reinaba Etelredo. Se había desencadenado una guerra en la que ninguna batalla resultaba decisiva. Los vikingos siempre tenían una fortaleza a la que retirarse y esperar refuerzos, que llegaban de la propia Dinamarca y más tarde también del norte de Francia y de los daneses ya asentados en Inglaterra. 

Etelredo murió en batalla en abril del 871. Alfredo le sucedió, siendo coronado en Kingston-upon-Thames el mismo día. Tres años antes se había casado con la hija del señor de Gainsborough, Ethelswhita, con la que tuvo seis hijos. 

Apenas subir al trono, mientras se ocupaba en las ceremonias del entierro de su hermano, los daneses derrotaron al ejército inglés en su ausencia, y poco después a él mismo en Wilton. Alfredo tuvo que ceder y pagarles lo que exigían. 

Durante cuatro años hubo paz mientras el enemigo conquistaba Mercia e instalaba allí un rey títere, pero en el 875 el danés Guthrum volvió a invadir Wessex. Esta vez Alfredo le estaba esperando y lo obligó a retirarse. 


Guthrum no desistía fácilmente. Regresó a comienzos del 878 y consiguió dominar buena parte del territorio. Tomaron por sorpresa a los ingleses, porque hasta entonces los daneses habían interrumpido las campañas durante los meses de invierno, por lo que los sajones los llamaban “ejércitos de verano”. Alfredo no pudo hacerles frente y se vio obligado a huir a través de bosques y pantanos para retirarse a Athelney, uno de los lugares más recónditos de su reino. 

Hay una leyenda que dice que, allí fue visto, disfrazado, por una campesina que le dio albergue sin saber quién era. La campesina lo dejó al cuidado de unas tortas que había dejado al fuego mientras se dedicaba a otras tareas, y Alfredo, distraído pensando en los graves problemas de su reino, permitió que se quemaran sin darse cuenta. Cuando la mujer regresó se enfadó mucho y lo golpeó. Al descubrir que era el rey se deshizo en disculpas, pero Alfredo le respondió que era él quien debía pedirle perdón. 

Naturalmente es sólo una leyenda sin ningún viso de realidad. Hay varias en torno a su figura por aquella época de fugitivo: otra lo supone disfrazado de arpista para así poder entrar en el campamento enemigo y enterarse de los planes de Guthrum. 

Lo cierto es que fue justamente entonces, en su momento más bajo, cuando el sajón logró su mayor éxito, dando pruebas de sus dotes de liderazgo, de su popularidad y de sus habilidades militares. En sólo 7 semanas fue capaz de reunir tropas suficientes para aplastar a Guthrum en Eddington, obligarlo a bautizarse y después a retirarse a Anglia Oriental. 


Sin embargo, no podía haber paz duradera con los daneses. En el 884 desembarcó otro ejército, y de nuevo estalló la guerra. Y en el 892 llegó un ejército más al mando de Haesten. Alfredo se vio completamente absorbido en la reorganización de sus defensas. Construyó una armada eficaz, la primera en la historia inglesa. Su ejército funcionaba sobre la base de que la mitad de los campesinos debían permanecer en el campo en lugar de pasar a engrosar sus filas, de modo que no faltara la mano de obra en tiempo de cosecha. Además, aprendió de los daneses el sistema de establecer fortalezas por todo el territorio, lugares a los que la población de los alrededores podría retirarse en caso de ataque. 

Esta guerra fue la más dura que Alfredo libró, porque los daneses se movían a gran velocidad y parecían estar en todas partes a la vez. En dos ocasiones fueron arrojados de Wessex y sin embargo en el 894 ya estaban de nuevo amenazando Londres. 

Dos años más tarde, cansados de sufrir derrotas, se marcharon. Alfredo había logrado conservar su trono y ampliar sus dominios: ahora gobernaba también sobre Kent y el sur de Mercia. Pero mientras los daneses dominaran aún en el resto de Inglaterra y recordaran sus pasadas victorias, Wessex no estaría a salvo, por lo que Alfredo mantuvo siempre a punto sus defensas. 
Athelney

Concedió suma importancia a la reconstrucción del país. Trajo a intelectuales de cualquier lugar donde pudiera encontrarlos, y la primera misión que les encomendó fue instruirlo a él. Comenzó así a aprender latín en el 887, con la idea de traducir textos a la lengua inglesa, de modo que pudieran ser comprendidos por su pueblo. Sus hijos aprendieron a leer y escribir en inglés además de en latín, junto con los hijos de casi todos sus nobles y algunos que no eran de tal condición. 

Apoyó a la Iglesia fundando un monasterio en Athelney, aunque tuvo que llenarlo con monjes extranjeros, porque había pocos ingleses disponibles. También fundó un convento de monjas en Shaftesbury, en el que su hija llegó a ser priora. Alfredo protegió siempre a los desamparados, ganándose el título de “Protector del pobre”. 

El rey se interesó por la astronomía, fundó 25 ciudades, elaboró un código legal, fue constructor de palacios y entabló relaciones con potencias extranjeras. Se sabe que mantuvo correspondencia con el patriarca de Jerusalén, y tal vez envió una embajada a la India. Las que enviaba a Roma eran bastante frecuentes. 

Fue, además, un inventor, aunque el único de sus inventos que ha llegado hasta nosotros es un reloj de velas, consistente en seis velas marcadas con 12 divisiones que señalaban cada parte del día. Pero cuando el viento se colaba a través de las puertas y ventanas de las iglesias o las frágiles paredes de una tienda de campaña, las velas se apagaban, por lo cual inventó una lámpara para protegerlas. 


Como curiosidad, Alfredo el Grande fue un hipocondríaco. Temía a las enfermedades, a quedarse ciego, a contraer la lepra, a cualquier mal que pudiera sobrevenirle. Y cuando finalmente contraía alguna dolencia, quedaba muy aliviado al comprobar que el padecimiento que ello le causaba no era, ni por asomo, el que él había temido. 

Falleció en Winchester en el 899, a los 50 años de edad. Tres Iglesias —la católica, la ortodoxa y la anglicana— lo veneran como santo.


48 comentarios:

  1. Alfredo no tuvo mucha instrucción pero esto no le impidió gestionar bien su reinado, aprendiendo, incluso, de los daneses, sus enemígos.
    Debía de ser todo un reto y una heroicidad llegar a una edad medianamente avanzada dedicandose a librar batallas y, además, tuvo tiempo de tener seis hijos. Impresionante.
    Buenas noches y bisous!

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  2. Ya ve, todo se le daba bien, madame.
    Y seguro que él nunca perdió sus botas :))

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  3. Desde luego Alfredo creo que se gano sobradamente el calificativo de Grande.
    A pesar de tener que pasarse la vida combatiendo a los daneses tuvo tiempo para instruirse. Y además fue generoso.
    Buenas noches, Madame

    Bisous

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  4. Todo un curriculum el de este rey que aprendió a leer a los 12 años. Supo sobrevivir a los momentos duros y gestionar con eficacia los más pacíficos. Admirable, sin duda.
    Buenas noches, Madame

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  5. Mire que le tocó buena pesadilla con los daneses. No tenía muchas probabilidades de salir airoso, y menos aún de aumentar sus dominios. Pero mire, lo hizo.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  6. Sí, era polifacético, igual servía para la guerra como para la paz. No es fácil ser tan completito.

    Buenas noches, monsieur.

    Bisous

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  7. Vaya táctica guerrera la de los daneses rendían por hartazgo.
    Santo por tres religiones, como se han puesto de acuerdo.
    Madame, he retocado ligeramente la entrada de mi blog a como creo la leyó, me he dado cuenta pues al hacerlo he visto que ya tenía un comentario.

    Buenas noches, bisous.

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  8. El gran Alfredo gracias a la musica pudo ser instruido ,aunque creo que lo hubiera hecho de igual forma.
    Su retirada hacia los bosques fue una excelente jugada y despues del triunfo crucial no se quedo con los pergaminos ,siguio educandose y preparando ha su pueblo .El mote de "Grande" esta perfecto madame
    Un abrazo hasta la corte

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  9. La musica es parte esencial de la educacion, por eso hago escuchar buenas canciones a mi hermana... y aqui en Sudamerica eso es dificil ya que la musica de moda es pura bosta de vaca, jajaja.

    Un beso, y disculpe mi vocabulario, :D

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  10. Monsieur, va a tener que componer usted la musica, ya lo estoy viendo.
    En cualquier caso, muy loable su esfuerzo.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  11. No solo el interés del texto, sino que las imágenes son oportunas y bellísimas.
    Madame, soy vuestro rendido servidor.

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  12. Muchas gracias, monsieur, usted siempre tan amable.

    Feliz dia

    Bisous

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  13. Muy inteligente el sobersano que antes de educar aotros se educa él mísmo, y pensando en los tiempos que corrían.......eso tiene su valor ,amen del resto de sus quehaceres como monarca.
    Instructiva entrada,gracias.

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  14. ¡Qué hombre más polifacético! Además del arte de la guerra era un amante de la cultura y de las "nuevas tecnologías" de la época. Hasta le tocó recibir algunos sopapos de la señora de las tortas. Y eso que aprendió tarde a leer.
    Un saludo.

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  15. Un ilustrado avant la lettre, gracias a personajes como el que nos presenta, Madame, las sociedades se alejan de la barbarie.

    Bisous y muy buenas tarde.

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  16. Recuerdo haber visto una película sobre Alfredo, hace años. Tenía que pagar el danegeld hasta que descubrió un libro de la época de los romanos, sobre tácticas militares. Los daneses le atacaron y cuando estaban los dos ejércitos frente a frente, los sajones empezaron a moverse como si fueran legionarios, y ganaron la batalla. Estuvo entretenida, ojalá la echaran de nuevo.

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  17. Así es, madame, no era facil encontrar tiempo para pensar en esas cosas en tiempos tan revueltos y con el enemigo siempre a las puertas.

    Feliz tarde

    Bisous

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  18. Bueno, lo de los sopapos es pura leyenda, pero lo demás sí que es cierto. Realmente era polifacético el hombre, que resultó hasta inventor.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. En efecto, madame. Menos mal que había gente que se preocupó por pensar en más cosas que en tener siempre las armas a punto.

    Feliz tarde

    Bisous

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  20. Ay sí, monsieur, la vi, la recuerdo!
    En realidad no terminó de convencerme, pero bueno, tampoco estaba tan mal para pasar la tarde, jiji.

    Feliz dia

    Bisous

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  21. Que tiempos heróicos esos del siglo IX y qué tácticas guerreras entre Inglaterra y Dinamarca. Me hace gracia saber que este rey fue un hipocondríaco y al ponerse malo estaba feliz porque lo creía peor, jeje, que cosas. Un abrazo, madame.

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  22. Fijese, no le importaba enfrentarse a los daneses una y otra vez y en cambio tenía miedo a ponerse enfermo.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  23. Un rey desconocido y a la vez interesante, sobre todo por el interés que manifestó por la reconstruccion de su reino y sus grandes conocimientos en astronomía. Nadie hubiera jurado eso en un niño que no aprendió a leer hasta los doce años.

    Por cierto, que su hipocondría era muy divertida. Así que su imaginación volaba más que la propia realidad...Hipocondría mezclada con fantasía, fatal mezcolanza.

    Besos

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  24. Un ídolo para los ingleses, madame.
    De él descienden de un modo o de otro todos los reyes posteriores de Inglaterra y de Escocia. Todos llevan su sangre.

    Y ya ve, ni los mas grandes se libran de ciertas debilidades, jiji.

    Feliz tarde

    Bisous

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  25. No hay como una Madre, Madame, y, la historia de Alfredo lo deja bien claro. Por cierto, una pena que la leyenda de la campesina y las tortas sea sólo eso un cuento, porque tiene su punto de gracia y demuestra también la honradez del Rey al pedir disculpas... Abrazos ;-)

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  26. Hola Madame:

    Sabe lo que disfruto de estas historias, y además de la edad media ;D.

    Tengo un juego de estrategias de ordenador, que justamente enfrenta a los vikingos contra los ingleses...
    Me lo ha recordado mucho esta entrada.

    Kingston-upon-Thames. Cuanto habrá cambiado desde aquella época hasta que estuve en ella. Unos 60 km desde Londres por la Kingston Road A3...

    Saludos Madame

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  27. " No importa el tiempo empleado, lo que importa es saber llegar..."

    es lo que opino personalmente de este noble caballero, tan venerado por mis queridos "compatriotas", pues pese a haber aprendido a leer a edad tan tardía ese hecho no desmereció en absoluto sus méritos posteriores y sus amplios conocimientos en diversos campos.

    "Protector del pobre", sin duda un título que dice mucho de él, al igual que el hecho de que tres iglesias distintas lo veneren como santo (buen hombre debió de ser para poner de acuerdo a tres Iglesias diferentes jejejejej)

    Bisous Madame

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  28. No es fácil ser buen político y guerrero al mismo tiempo. Creo que lo primero es mucho más difícil de alcanzar que lo segundo.
    Un placer leerla, madame.
    Buenas noches

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  29. Me has dado toda una lección de historia con la biografía de Alfredo el grande, aquí en perú también hubo un gobernante que en plena guerra abandonó el Perú llevándose todo el erario nacional y volvió después de 7 años cuando ya todo había pasado y formó con su hermanita un banco; pero eso ya es otra historia. Un gran abrazo

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  30. Pues sí, madame Carzum, las leyendas suelen tener mucho encanto. Dar pena descubrir que no fueron verdad :)

    Buenas noches

    Bisous

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  31. Qué memoria, monsieur Manuel, recordar el número de kilometros. No está nada mal.
    El juego de ordenador no lo conozco. Esas cosas no son santo de mi devoción, jiji.

    Buenas noches

    Bisous

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  32. Es verdad, madame Akasha. Teniendo en cuenta que disfrutan llevándose la contraria y remarcando sus mínimas diferencias, es asombroso que se hayan puesto de acuerdo con respecto a este hombre. A diferencia de la emperatriz Irene, este no debió de ser mal tipo.

    Buenas noches, madame

    bisous

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  33. Mucho mas dificil, monsieur. Tal vez por eso haya habido muchos buenos militares pero pocos buenos politicos en la historia, jiji.

    Buenas noches

    Bisous

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  34. Caramba, y tanto que es otra historia, monsieur. Cómo cambian las cosas!

    Muchas gracias por la visita.

    Buenas noches

    Bisous

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  35. Menuda historia. Reconozco mi ignorancia, no conocía a este rey. Desde luego que fue movidita su vida y vamos que de no saber leer supo encauzar a sus hijos los idiomas.
    Veo que en esa época, vivían pocos años pero muy intensamente.
    Besos madame.

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  36. Dura tarea la de este hombre fue defender su reino de los temibles vikingos que durante esta época asolaban con sus ataques a todas las naciones auropeas. Ciertamente es todo un mérito que en esta dura época fuese un hombre culto y letrado que ayudara a difundir la cultura y las leyes de su reino.
    Muchas gracias por su entrada, especialmente por la leyenda de las que ya sabe soy un apasionado.

    Un abrazo Madame.

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  37. Sí, para lo despacio que se viajaba, se vivía muy deprisa, madame.
    Tuvo mérito un salto tan grande en la educación. El hombre tenía las ideas claras al respecto.

    Buenas noches

    Bisous

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  38. Es verdad, monsieur, que le encantan las leyendas. Y los ingleses tienen muchísimas. Son un pueblo realmente legendario.

    Buenas noches

    Bisous

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  39. Y hasta inventó un reloj, que medía el tiempo y daba luz. Magnífico. Beso su mano, condesa.

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  40. No se puede pedir mas, eh monsieur?

    Feliz dia

    Bisous

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  41. Pese a los pocos conocimientos que tenía se las valió muy bien para enfrentarse a sus enemigos e incluso para encontrar la manera de tenerles siempre a raya.

    A veces olvidamos que estos reyes eran humanos y le agradezco el modo que ha empleado para no idealizar en todo a Alfredo El Grande, en el párrafo que hace referencia a su infancia, en el cual cuenta cómo aprendió a leer, el texto me resulta de lo más sencillo y humilde.
    Y como una cosa no quita la otra, también me fascinan las leyendas, como la de la campesina y las tortas, que aunque no se pueda demostrar si sucedió en realidad siempre las leyendas son curiosas y rara vez se conservan tan poco aderezadas hasta nuestros días.

    Respecto a los inventos me quedo perpleja, había oído hablar del reloj de velas, pero no me imaginé que este hombre fuese el creador de tal invento.
    Un beso, madame, la felicito por esta entrada llena de sorpresas.

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  42. Aunque no haya sucedido lo de las tortas, seguro que Aldredo tendría montones de anecdotas parecidas que contar a lo largo de su vida.
    Sí, no eran epocas de palacios opolentos, sino de lucha y vida dura, incluso para el rey.

    Gracias, madame feliz tarde.

    Bisous

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  43. querida Madame, cuando el "producto" es bueno, todo el mundo lo quiere tener, las iglesias no pierden oportunidad de lucirlos en sus vidrieras...
    me encantó esta historia, saludos

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  44. jeje, sí, en este caso se lo disputaron tres, no como con Irene.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  45. Le tocó lidiar con un toro peligroso... pero al final consiguió abrir la puerta grande...

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  46. No conocía casi nada de este curioso rey, hábil en la política, culto y perseverante, así su final fue bueno , mantuvo su reino .
    Un abrazo.

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  47. Pues sí. Si lo hubiera tenido mas facil, tal vez nunca lo hubieran llamado el grande, pero todo se alió para ponerlo a prueba, y salió vencedor.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  48. Lo mantuvo y lo amplió, y además impulsó la educación, lo que no es poco.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)