lunes, 10 de enero de 2011

María de Molina y Sancho el Bravo

Cortegana, castillo de Sancho IV (Huelva)

María de Molina era hija del infante Don Alfonso de Molina, hermano del rey Fernando III de Castilla. Su madre fue la tercera esposa de Alfonso, Doña Mayor Alfonso de Meneses. 

Cuando María contaba unos 17 años de edad, en junio de 1281, se casó en la catedral de Toledo con Sancho, el segundo de los hijos del rey Alfonso X el Sabio y heredero del trono, puesto que el primogénito había fallecido. 

El príncipe había sido prometido previamente a Guillermina de Moncada, hija de Gastón de Béarn. Guillermina era una de las más ricas herederas, lo que no representaba un gran consuelo para el novio. La joven no contaba con muchos atractivos más. Afortunadamente para Sancho se rompió el compromiso, y de ese modo pudo hacer otro a su gusto. La nueva novia parecía elegida por la Providencia: no sólo resultaba del agrado del príncipe, sino que además estaba llena de cuantas cualidades se requerían para el elevado puesto que estaba llamada a ocupar. 

Sin embargo, este matrimonio no agradaba al rey, y, además, al ser parientes los contrayentes, hubo problemas para conseguir las dispensas necesarias por parte de la Iglesia. De hecho, éstas no llegaron hasta después de la muerte de Sancho. 


En 1282 el príncipe se había rebelado contra su padre, con tanto éxito que las cortes de Valladolid se declararon a su favor. Él se negó a utilizar el título de rey mientras viviera Alfonso, pero ejercía de hecho las labores de un soberano. Hacía años que las relaciones entre padre e hijo eran malas, desde la muerte del primogénito de Alfonso. La causa de la desavenencia eran las pretensiones de Sancho de ser reconocido como heredero por encima de los derechos de los hijos de su fallecido hermano mayor, Fernando de la Cerda. 

Alfonso X murió en Sevilla el 4 de abril de 1284. Tras los funerales, Sancho y María cambiaron los ropajes de duelo por brillantes paños de oro reales y fueron proclamados reyes de Castilla, a pesar de que Alfonso desheredaba a Sancho en su testamento para dejar como sucesor a su nieto. Los nuevos reyes hicieron que se reconociese como heredera al trono a su hija, la infanta Isabel, nacida el año anterior. Poco después se dirigían a Toledo para ser coronados. 

El matrimonio había atravesado ya por serias dificultades debido a que el rey de Francia había presionado al Papa para que lo disolviera, deseoso de casar a su propia hermana con Sancho. Pero éste se negó a separarse de María. Se sostuvo que habían cometido incestas nuptias, excessus enormitas y publica infamia y fueron excomulgados. Todos los hijos que nacieran serían considerados ilegítimos. 

En 1285 nacía un varón al que se dio el nombre de Fernando y que fue jurado como heredero, desplazando a su hermana en el orden sucesorio. El matrimonio tendría en total siete hijos. 

María de Molina presenta a su hijo Fernando ante las Cortes de Valladolid

Sancho IV tenía un ambicioso favorito, Don Lope de Haro, Señor de Vizcaya, quien había permanecido a su lado durante toda la larga pugna que mantuvo con su padre. Debido a esto, el caballero había adquirido una gran influencia sobre él, y la utilizaba ahora para aconsejarle la separación de María. Lo hacía por sus propios intereses personales, puesto que esperaba que de ese modo desposaría por fin a su pariente, Guillermina de Moncada, y así se consolidaría el enorme poder de la Casa de Haro. 

A sus maniobras la reina oponía sistemáticamente paciencia y dulzura, pese a que Lope no perdía ocasión de irritarla y ofenderla. Fue por la influencia de este noble caballero por lo que se alejó de la Corte a Doña María Fernández Coronel, por quien la reina sentía un gran cariño y que había sido su aya y era ahora la de la infanta Isabel. 

Pero los esfuerzos del favorito no lograron sembrar el mal entendimiento entre ambos esposos, porque la prudencia de la reina estropeaba todos sus planes. 

El ascendiente de Lope sobre el rey y su conducta imprudente causaban el descontento entre buena parte de la nobleza, y sus quejas hicieron que por fin Sancho el Bravo abriera los ojos y se dispusiera a ponerle límites. Esto, sin embargo, no iba a ser fácil, puesto que el Señor de Vizcaya estaba apoyado por un partido fuerte en el que se alineaban incluso miembros de la familia real. No hay que olvidar que un hermano de Sancho se había casado con la hija de Lope, y que el propio Lope había tomado por esposa a la hermana de la reina. 

Confiando en sus poderosas conexiones, el favorito respondió con insolencia a las demandas del rey. Las palabras subieron de tono y tanto Lope como su yerno el infante don Juan llegaron al extremo de desenvainar las espadas en presencia del soberano. En el enfrentamiento que siguió, dos de los hombres del rey resultaron heridos, y el Señor de Vizcaya perdió la vida.


Continuará

44 comentarios:

  1. Me gusta mucho el personaje de Doña María de Molina...lo de los "excessus enormitas" hace que me resulte todavía más simpática :D

    Bisous, Madame

    ResponderEliminar
  2. A mi tambien me gusta mucho esta mujer admirable, madame. Un personaje que debería ser más conocido.

    Feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  3. Matrimonio no querido, bien avenido pues. Esta es la historia de Sancho, hijo de Alfonso X el sabio y María de Molina, que proclamaron su amor contra viento y marea.
    Que tenga una buena velada, madame. Bisous.

    ResponderEliminar
  4. Sin duda una historia que ha pasado desapercibida a pesar de los interesantes matices que contiene.

    Aún y despues de todo lo leído siguen sorprendiéndome las maquinaciones de estos grandes personajes para hacer y deshacer las vidas de los demás a su antojo, siguiendo siempre sus propios intereses, como es el caso del rey de Francia.

    Como he leído a Almaire debo decir que el asunto del "Incestas nuptias, excessus enormitas y publica infamia" hace que la existencia de este matrimonio resulte si cabe más atractiva. ¿Soy perversa, a que sí?

    Bisous Madame

    ResponderEliminar
  5. Parecen personajes de Shakespeare.

    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  6. De vez en cuando la historia nos ofrece la imagen de una unión por amor y no por mero interés material. Una historia, la verdad, poco conocida, al menos para mí. Y eso que los personajes son bastante importantes. Con un final donde va a correr la sangre. Ya nos contará cómo acaba la historia.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Interesantísima entrada así como tu blog, por el cual te felicito. Gracias por exponer estos retazos de historia. Saludos.
    Ramón

    ResponderEliminar
  8. Hola Madame:

    Maria Molina, era una gran desconocida para mi. Me interese en la historia de España y apareció esta dama.

    Esperaré el final.

    Saludos

    ResponderEliminar
  9. ¡Oh, sapientísima Madame! En mis largos años de estancia en Madrid, no sin esfuerzos, aprendí que María de Molina estaba en el camino hacia el aeropuerto; ahora veo que tengo que desandar el camino y emprender otros vuelos.

    ResponderEliminar
  10. Personaje interesante doña María de Molina, aunque poco conocida por mí. Buena historia la de hoy.
    Un saludo, madame.

    ResponderEliminar
  11. La historia de esta mujer, tres veces reina, fue mucho mas larga e intensa, pero por el momento nos centraremos en su vida junto a Sancho.

    Feliz tarde, monsieur

    bisous

    ResponderEliminar
  12. La verdad es que había que tener valor para echar un pulso en ese sentido, porque la excomunión tenía unas consecuencias gravisimas para un rey. Y no digamos la ilegitimidad que podía caer sobre la descendencia para siempre.

    feliz tarde, madame

    bisous

    ResponderEliminar
  13. Usted cree? Es posible. En todo caso ella tiene todos los rasgos de una heroina literaria.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  14. La historia viene apretada en acontecimientos. Y la vida de esta mujer tiene mucho más que contar, pero eso lo reservamos para un futuro.

    feliz tarde, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  15. Muchas gracias a usted por su visita, monsieur Ramon.

    Feliz tarde

    bisous

    ResponderEliminar
  16. Monsieur, es de lo mejorcito que puede ofrecer la historia. Una mujer a la que vale la pena acercarse y conocer mejor.

    Feliz tarde

    bisous

    ResponderEliminar
  17. jijiji, monsieur Francisco, también, también está ahi! Aunque tal vez esa sea una descendiente :)

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  18. Sí, le aseguro que fue una mujer fascinante, y muy capaz. Es uno de mis personajes femeninos favoritos.

    feliz tarde, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  19. Hola Madame

    ¡Qué bonita historia de amor! Para que luego digan que antiguamente no existía entre las parejas.

    Una mujer muy cabal, sensata, prudente e inteligente. Me gusta esta reina.

    Feliz tarde, Madame.

    Bisous.

    ResponderEliminar
  20. Claro que ha existido siempre, aunque se entendiera de diversas formas. No hay epoca en la que no encontremos historias de amor, desde la remota antigüedad.

    Menos mal que aquellos tiempos turbulentos pudieron contar con una María de Molina al frente, madame.

    feliz tarde

    bisous

    ResponderEliminar
  21. Nos deja en el momento álgido de la intriga, Madame: este favorito sí que debía sentirse bien arropado para montar semejante lío.
    Por otra parte, ¡a Sancho parece que le salían pretendientes hasta debajo de las piedras!
    Feliz tarde, Madame

    ResponderEliminar
  22. Es lo que tiene ser rey, monsieur, jeje. Las coronas parecían ser cosa bastante apetecible en aquellos tiempos.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  23. Uy, Madame, María de Molina estuvo por estos lares, desde los que escribo.
    Incluso hay un hotel con su nombre, en pleno centro histórico. Aunque creo que ella paró más tiempo en la vecina Baeza.

    Buenas noches.

    ResponderEliminar
  24. Por eso me agrada seguir su pagina, señora, pues al igual que muchos ya comentaron, yo lo afirmo tambien:poco o nada se nos enseñó en la escuela sobre personajes y echos tan esplendidos y de tanta entereza y fuerza como esta pareja real.Aveces la realidad supera a la ficcion.
    Besos y enhorabuena por su trabajo.

    ResponderEliminar
  25. Monsieur, no me extraña que haya hoteles con su nombre. Lo que me sorprende es que no sea un personaje más reconocido y valorado.

    Buenas noches, monsieur Perikiyo

    Bisous

    ResponderEliminar
  26. Muchas gracias, monsieur o madame anonimo, por tomarse la molestia de leer esta pagina y por dejarme su amable comentario.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  27. Amor,rebeldía, sexo y poder. Qué gran historia y qué intemporal, si es que cuánto más nos ilustra, Dame Masquée, más aprendemos que todas las familias se parecen y las reales, incluso más.

    Un saludo, buenas noches y bisous.

    ResponderEliminar
  28. Atentos estamos a la próxima entrega de esta historia tan nuestra.

    Buenas noches y bisous, madame.

    ResponderEliminar
  29. ¡Ah! señora, no pierde usted ocasión de deleitarnos con algún duelo de los que tanto gusta. Por lo demás la reina parece un dechado de virtudes. Beso su mano.

    ResponderEliminar
  30. En un episodio histórico fascinante y admiro a maría por su prudencia y saber estar frente a Don Lope de Haro que no cesaba de hostigar a su esposo para lograr sus objetivos.
    Me han llmado mucho la atención las imagenes con que ilustra este post, el castillo tiene un aspecto excelente, quizás esté restaurado, todas de gran calidad.
    No me extraña que se enamorase de la historia, es apasionante.
    Gracias por compartirlo.
    Buenas noches y bisous!

    ResponderEliminar
  31. Estas son las historias que mi abuela me contaba de su España y me fascinaban tanto como hoy .
    El vaticano siempre excomulgaba a tienta y sabienda madame ?
    Desenvainar en presencia del rey ,eso si que habia que tener mucho valor para hacerlo .
    hasta la proxima
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  32. gracias, madame Amaltea.
    Ciertamente las cosas no cambian mucho en ese aspecto: los grandes motores del ser humano siguen siendo los mismos siglo tras siglo, en efecto.

    Buenas noches

    bisous

    ResponderEliminar
  33. Antes de un par de días estará lista, monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  34. Ah, no, monsieur, no, ni hablar!!
    Esto no fue un duelo, sino una vulgar reyerta, una pelea sin reglamentar y sin ninguna gracia!
    La reina sí, era un dechado de virtudes, por supuesto.

    Buenas noches, monsieur

    bisous

    ResponderEliminar
  35. Si usted supiera, madame, frente a cuántos tuvo que aprender a estar esta mujer increible! Todo en ella es admirable.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  36. La cuestión es que cuando la excomunion afectaba a un rey, afectaba en realidad a todo el reino, y ademas los subditos no tenían obligacion ya de obedecerle. Era un arma politica poderosisima. Por eso a veces, teniendo el mismo parentesco, no pasaba nada. Todo dependía de los altos intereses.

    Buenas noches, monsieur

    bisous

    ResponderEliminar
  37. Lo que más me impresiona de esta historia (bastante truculenta, por cierto) es que la reina consiguiera "vencer" al de Haro con paciencia y dulzura... Sospecho que pocas mujeres podrían conseguir semejante autocontrol ante las ofensas. Y qué firme parece el amor de ambos esposos... Besos, querida amiga, me quedo intrigada.

    ResponderEliminar
  38. Es interesante, por lo inhabitual, leer una historia en la que prima el amor a los intereses en gente de la nobleza y en la Edad Media, por ello tanto Sancho como María deberían ser más conocidos o incluso llevados a la novela. Si alguna vez visita el Monasterio de las Huelgas Reales no olvide contemplar el sepulcro de la Reina María, es espectacular.
    Gracias por su historia Madame, como siempre muy interesante.

    ResponderEliminar
  39. Pedazo de mujer esta María de Molina!
    Fuerte y prudente.

    Abrazos, madame.

    ResponderEliminar
  40. Sí, tenía un caracter y una paciencia poco comunes, además de ser una mujer muy inteligente. No cabe duda de que tuvo que hacer gala de un gran autodominio.

    Buenas noches, madame

    bisous

    ResponderEliminar
  41. Sí, es un buen tema tal vez para una serie de televisión, como la que están haciendo ahora sobre Viriato. La epoca fue tan movidita que daría para muchos capitulos.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  42. De lo mejor que tuvo Castilla, monsieur, aunque otras la ganen en fama.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  43. María de Molina y Catalina de Lancaster creo que fueron las dos reinas más interesantes de la historia de España en la Edad Media. Me encantaría saber más cosas sobre ellas, por lo que esta entrada y las que vengan me vendrán estupendamente, madame. Hace tiempo leí un libro sobre María de Molina, la biografía que de ella escribió Almudena de Arteaga.

    Besos

    ResponderEliminar
  44. Hay una biografía muy buena por parte de Mercedes Gaibrois de Ballesteros: María de Molina, tres veces reina.
    Un personaje fascinante, sin duda de mis favoritos, madame. Daba cien vueltas a su turbulento esposo.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)