lunes, 24 de enero de 2011

Alejo Comneno, Emperador de Bizancio

Alejo I Comneno

En el año 1071 el Imperio Bizantino había perdido sus últimas posesiones en Italia ante el creciente poder normando en la zona. Además, la batalla de Manzikert aseguraba a los turcos el control de casi toda Asia Menor. Croacia ganaba independencia, y Dalmacia, Serbia y Bulgaria amenazaban con seguirla. 

Tales eran las oscuras perspectivas a las que se enfrentaba Alejo Comneno al entrar en el juego político, empujado por su ambiciosa madre. Como general tuvo éxito en sus campañas contra turcos y normandos, un triunfo que debía más a su astucia que a su valor. 

En 1081 el emperador Nicéforo III Botaniates fue obligado a abdicar y retirarse a un monasterio, y el 4 de abril Alejo era solemnemente coronado por el Patriarca de Constantinopla. Tenía unos 33 años. 

Mediante el matrimonio que su madre le concertó con Irene se alió con la poderosa Casa de Ducas. Pero Alejo era el amante de la emperatriz, María Bagrationi, hija del rey de Georgia Bagrat IV y célebre por su belleza. La relación, iniciada antes de que él alcanzara el trono, continuó después del matrimonio sin que hicieran esfuerzo alguno por ocultarla. Ambos convivían en el Palacio de Mangana. 

Nicéforo III y María

El Imperio no era una balsa de aceite. Alejo pronto tuvo que hacer frente a una invasión de los normandos desde el sur de Italia. Venían al mando de Roberto Guiscardo y su hijo Bohemundo. Como le faltaban medios económicos con los que armar un ejército, el emperador decidió recurrir a la diplomacia, enviando a disidentes normandos a promover una revuelta en Italia. Consiguió una tregua con los turcos y el apoyo del Papa, además de comprar también el de Venecia a cambio de privilegios comerciales. La resistencia militar que era capaz de ofrecer era pequeña, pero la barrera diplomática resultó impresionante. 

En Asia Menor, divida por los turcos en tres emiratos en 1085, Alejo logró combinar nuevamente sus propios ataques militares con la astucia, lo que llevó a los turcos a enfrentarse entre sí y mientras tanto él fuera recuperando territorio poco a poco. Protegía el terreno erigiendo fortalezas al frente de las cuales situaba a mercenarios anglosajones que habían huido de una Inglaterra ahora dominada por Guillermo el Conquistador. Además renovó la flota y estableció una base naval en Chipre. 

Toda esta actividad implicaba constantes viajes y una compleja organización. Alejo entrenaba a sus tropas y las conducía personalmente, porque era lo bastante prudente como para temer a los generales ambiciosos que a lo largo de toda la historia del Imperio Bizantino habían intentado usurpar el trono. Con frecuencia tuvo que hacer frente a complots de la aristocracia descontenta, apoyados por una Iglesia irritada con la costumbre de Alejo de apoderarse de sus ingresos cuando no le quedaba otro recurso. Pero el emperador estaba siempre bien informado, no sólo de aquello que ocurría más allá de sus fronteras, sino también de los asuntos domésticos, por lo que lograba abortar todas las conjuras antes de que pudieran ser llevadas a cabo. 

Juramento de Godofredo de Bouillon ante Alejo

Ahora se enfrentaba a la mayor de sus batallas: tenía que reunirse con los caballeros Cruzados. Las relaciones entre el Imperio Bizantino y Occidente nunca habían sido buenas. Alejo había hecho ímprobos esfuerzos por mejorarlas a comienzos de su reinado, pero no estaba preparado para asumir este flujo de soldados indisciplinados, hambrientos de tierras e irrespetuosos con las costumbres que encontraban y con unas gentes que desdeñaban. 

La propia hija del emperador cuenta cómo en una ceremonia celebrada en la corte uno de los francos se sentó en el trono, y cuando Balduino lo persuadió para que se levantara, los griegos, asombrados, oyeron a éste murmurar después. 

—¡Qué campesino ignorante! Él se sienta mientras generales como estos permanecen en pie a su lado. 

A pesar de todas las provocaciones, Alejo mantuvo su alianza y les ofreció protección y provisiones. A cambio obtuvo la promesa de los Cruzados de que le entregarían todos los territorios griegos que les recuperaran a los turcos. 

Durante un tiempo todo fue razonablemente bien, a pesar de que los francos no parecían ser capaces de reprimir su costumbre de saquear los lugares por donde pasaban. Pero cuando Bohemundo tomó Antioquía en octubre, decidió quedarse con la plaza. Se excusó alegando que Alejo había roto el pacto al no haberles ayudado durante el asedio. 

Sitio de Antioquía

El emperador declaró que retiraría su apoyo a los Cruzados si Antioquía no era devuelta a su legítimo dueño, y la respuesta de Bohemundo fue declararle la guerra, aliado con Pisa. 

Cada vez llegaban más Cruzados a Bizancio, dejando tras de sí un rastro de destrucción. Para entonces los turcos, dándose cuenta del peligro, se habían unido, y las nuevas expediciones enviadas contra ellos sufrían contundentes derrotas. El problema mantuvo ocupado a Bohemundo, lo que permitió a Alejo recuperar parte de sus tierras. 

Bohemundo se encontraba ahora atrapado entre los griegos y los turcos. No viendo salida, en 1104 regresó a Europa con la intención de recabar nuevos apoyos. 

En 1107 embarcó un ejército de 34.000 hombres y surcó el Adriático hasta Valona para comenzar la conquista del Imperio de Alejo. Pero el emperador le estaba aguardando. Sitió a los normandos en Valona y vigiló estrechamente el mar para impedir que les llegaran suministros. Además, según su costumbre, sembró la disensión entre los mandos permitiendo que fueran capturadas unas cartas que se pretendía que eran respuesta a ofertas de traición. En 1108 el enemigo se vio obligado a rendirse y Bohemundo tuvo que aceptar las condiciones de Alejo. 

El emperador inició entonces negociaciones en Italia, destinadas a restaurar allí el dominio bizantino. En 1111 firmó un tratado con Pisa. Tres años más tarde lanzó un gran ataque contra los turcos mediante una estrategia de su invención. El plan tuvo mucho éxito, pero Alejo ya era anciano y estaba enfermo. Durante sus últimos años hubo de limitarse a los asuntos domésticos y las cuestiones dinásticas. 

Ana Comnena

Su ambiciosa hija, Ana, quería el trono para sí misma, y contaba con el fuerte apoyo de su madre. Ambas detestaban al hermano menor, Juan, que era el heredero. En 1118 Alejo, moribundo, hizo que Juan fuera proclamado emperador y coronado como tal. Después se ocupó de que se pusiera a salvo en el Palacio Sagrado. Con eso murió en paz. 

Alejo Comneno fue un gobernante inteligente, “un auténtico griego de la forja de Odiseo”. Apasionado por la filosofía y la teología, organizaba debates políticos en mitad de las campañas militares. Promovió la educación y la reforma de la Iglesia, pero hubo poco que pudiera hacer en materia financiera, pues las amenazas exteriores siempre eran tan grandes que consumían todos los recursos. En los buenos tiempos fue brillante, y en las crisis supo mantener la cabeza sobre los hombros.

30 comentarios:

  1. Bonita historia Madame.
    Pues yo creo que eso es lo que nos hace falta hoy, gobernantes inteligentes como el de la narración,jeje...los actuales parecen tener la cabeza a cuadros,jajaja...
    Bueno, espero no ofender con esta pizca de sarcasmo realite,jiji...
    Bisous mil. Carmendy

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  2. Desde luego que tenía que ser un hombre inteligente, con tantos frentes abiertos, tantos enemigos por oriente, por occidente y dentro de la propia casa. Muy estresante tuvo que ser la vida de este hombre, Alejo, el sucesor de Botaniates -vaya nombrecito- al que "botaron" del cargo.
    Un saludo.

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  3. Probalemente el último gran emperador de Bizancio, un Imperio que se consideraba heredero del Romano pero que creo una propia identidad greco-oriental..

    Un beso

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  4. No sé si tienen la cabeza a cuadros o si el problema es que no tienen cabeza, madame, pero, desde luego, no se parecen gran cosa al modelo de hoy.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  5. jijiji, lo del nombrecito de Botaniates ya parecia que lo estaba pidiendo a gritos, verdad?

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  6. Sí, pronto se convirtió en algo muy diferente del Imperio romano, con sus propia identidad inconfundible.


    Feliz comienzo de semana, monsieur

    Bisous

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  7. Un mandatario emprendedor el que nos muestra hoy, Madame, que supo lidiar con provocaciones e insultos y recuperar y mantener sus tierras y como bien dice usted: "mantener la cabeza sobre los hombros."

    Gobernó hasta su ancianeidad, en la cual ya enfermo lo limitaron a "asuntos domésticos". Curiosa la perfidia de su hija Anna y de la propia madre en contra del hermano menor, ya se sabe que cuando hay interés de por medio no importa la familia ni los lazos de sangre. ¡Qué mezquina es la raza humana!

    Bisous Madame y saludos desde mi Cottage

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  8. Madame, de existir en el presente el monarca Alejo, vos seríais su confidente; pues hay en vos mayores conocimientos que en la Enciclopedia Británica.

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  9. La hija fue todo un personaje, madame. Merecería una entrada propia. Tal vez algun dia.
    Alejo era de los maquiavelicos. Muy retorcido. Todo ello lo hace muy interesante de estudiar, jiji.

    Feliz tarde, madame. Ahora voy, ahora voy! Ya impaciente estoy!

    Bisous

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  10. Monsieur, no me hubiera gustado ser confidente de tal caballero, no fuera a ser que acabara mal. Era muy peligroso.

    Feliz tarde

    Bisous

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  11. Interesante historia Madame, vaya vida la de este hombre, teniendo que estar atento a tantos frentes, tanto dentro como fuera de casa. Es evidente que estaba dotado de una gran astucia, es lo único que explica llegar a anciano en esa época.

    Bisous

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  12. Hola Madame:
    Iba a comentar que Alejo me recordaba a Maquiavelo, pero ya lo comento Ud.

    Fue alguien que tenia mano de hierro con guante de seda. O al revés?. Impresiona que meditaba sus movimientos antes de realizarlos.

    Interesante Caballero. Y me deja intrigado su hija.

    Saludos Madame

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  13. Así es, fue uno de esos gobernantes astutos, a la griega. Muchos lo llamaban duplicidad en lugar de astucia. Algo de eso había, pero formaba parte de su concepto de la diplomacia.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  14. Sí, lo meditaba todo mucho. Daba mil vueltas en esa cabeza. Y su hija era de tal palo tal astilla. Fue una de las primeras mujeres historiadoras, monsieur.

    Feliz tarde

    Bisous

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  15. Atractiva historia madame, de una época que se iba, la de estos herederos o últimos representantes del Imperio romano.

    Feliz tarde
    Bisous

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  16. Este Alejo maniobró bastante bien y supo jugar sus bazas ante enemigos temibles, tales como normandos, musulmanes y los durísimos cruzados, agitados por una fe ciega en la reconquista espiritual y física de los Santos Lugares. Me encantan las historias bizantinas y todo lo que rodea a ese imperio tan glamuroso y tan rico. Buenas noches, Madame. bisous.

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  17. La astucia no es mal capital para un militar - o para un gobernante. El valor, muchas veces, es el único patrimonio de la carne de cañón.
    Buenas noches, Madame

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  18. Sí, ya le quedaba poco a Bizancio. Sobreviviría unos siglos, pero dormido.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  19. La epoca de este hombre tocó bien movidita, en efecto. Y pensar que su principal enemigo resultaron ser los caballeros cruzados! Quién se lo iba a decir.

    Buenas noches

    Bisous

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  20. Sí, los generales hacen mas con la astucia. Un buen estratega que además sepa emplear la diplomacia gana más guerras que el valor.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  21. Una historia de luchas internas y externas. Las familiares por el poder y la madre que lo quiere para su hijita.
    Muy interesante madame.
    besos

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  22. Sí, las dos incordiaron bastante, aunque al final ni siquiera ellas pudieron con Alejo.

    Buenas noches, madame

    bisous

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  23. Estos tiempos del cesaropapismo del basileo, del cisma, de las cruzadas y de los normandos navegando por el mediterraneo, son de lo más interesante. También era un mundo complicado aquel del siglo XI. Beso su mano.

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  24. Ciertamente complicado, monsieur, aunque tenía su encanto. Flota algo de romanticismo sobre aquellos siglos oscuros.

    Buenas noches

    Bisous

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  25. Como su reino era un "pasar costante" de diferentes culturas ,su diplomacia hacia estragos mas que sus armas ,hay que lidiar con normandos ,francos ,turcos y cruzados ,seguramente todo un reto para Alejo
    Un abrazo madame y buena semana

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  26. Efectivamente. No hubiera tenido ejercito suficiente para enfrentarse a todos, así que le iba mucho mejor utilizar la diplomacia.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  27. Alejo madame fue uno de los ultimos dignos sucesores de Augusto en el trono imperial astuto, firme, sereno cualidades necesarias para gobernar, que lastima que como siempre estan las intrigas cortesanas que tanto daño hicieron al imperio bizantino

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  28. La verdad es que la historia del imperio romano de oriente es apasionante. Mientras leía tu excelente post, me ha parecido recordar que Kavafis tenía un poema dedicado a Anna Comnena. Lo he pasado muy bien, madame. Beso sus pies.

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  29. Sí, pero no pudieron con él. De intrigas entendía bastante, y era capaz de adelantarse a todos.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  30. Un personaje notable, el de la hija. Una figura ciertamente llamativa. Seguramente hubiera sido una digna sucesora.

    Muchas gracias, madame

    buenas noches

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)