lunes, 6 de diciembre de 2010

Los padres de María Antonieta más de cerca

María Teresa I de Austria

María Teresa, archiduquesa de Austria y reina de Bohemia y Hungría, había subido al trono en 1740 y gobernaba con autoridad su inmenso imperio. El duque de Lorena, su esposo y príncipe consorte modelo, se mantenía al margen, aunque gracias a ella fue elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico a la muerte de Carlos VII. 

Si bien seria y reservada, en su infancia y juventud la emperatriz no había huido de las diversiones. De niña le gustaba cantar y practicar el tiro con arco. Aprendió dibujo, pintura, música y danza; le gustaban mucho los bailes de máscaras de Carnaval, y de vez en cuando se vestía de dominó. También le agradaba participar en las representaciones que organizaba su familia. 

Aunque su padre le había prohibido montar a caballo, posteriormente aprendió y lo hacía con audacia. A veces galopaba sin tregua desde Schönbrunn, su residencia de verano, hasta las de sus cortesanos, para almorzar o tomar café, y luego cabalgaba de regreso a casa como si tal cosa. 

Schönbrunn (foto por Helga Verhaegh)

Ese castillo era su pasión. Se instalaba en él desde el comienzo de la primavera y no regresaba a Viena hasta muy avanzado el otoño. No cesaba de transformarlo y de ampliarlo, gastando en él sumas considerables que conseguía donde podía, en el extranjero, entre los banqueros y los usureros. 

Su capacidad de trabajo era proverbial y los diplomáticos extranjeros acreditados en la corte dan buena cuenta de ella. Se levantaba a las cuatro en verano y a las seis en invierno, e iba a misa. Toda la mañana la dedicaba a los asuntos de Estado. A la una comía, frecuentemente sola, descansaba un poco y se ponía de nuevo a trabajar. A las siete terminaba la jornada. Cenaba a las ocho y a las diez se iba a dormir. 

Su forma de manejar los asuntos de Estado era bastante personal. Se creía en el deber de mezclarse en la vida íntima de sus súbditos. El embajador de Francia, marqués de Durfort, escribía: “Cada tres días da tres o cuatro horas de audiencias, en las que admite a todo el mundo sin excepción; trata toda clase de asuntos, da limosnas de mano en mano, escucha quejas, pretensiones, proyectos y espías; interroga, replica, aconseja, arregla diferencias, de tal manera que la mayoría de los asuntos quedan terminados en la audiencia”. No le encuentra más que un defecto: “Un espíritu de comadreo oscurece un tanto sus bellas cualidades… Ante el simple indicio de que una mujer es predispuesta a la galantería, le da al marido unos consejos que perjudican a más matrimonios de los que arregla”

María Teresa en 1727, contando 10 años de edad. Las flores que sujeta entre los pliegues del vestido representan la fertilidad y las esperanzas de ser madre en el futuro. 

El encargado de negocios de Federico II, su futuro canciller, en 1755 insiste en su excesiva prodigalidad, que atribuye a un espíritu generoso. “El mayor reproche que se le pueda hacer es tener demasiado buen corazón. Debería tener menos largueza y ser menos generosa. Lo que ingresa por un lado gracias a las nuevas restricciones en los gastos del Estado, sale por el otro en gratificaciones y pensiones para sus ministros. He visto distribuir así sumas enormes”. 

A la edad de 19 años se había casado con el duque Francisco de Lorena, ocho años mayor que ella, y a quien su padre, el emperador Carlos VI, había acogido desde 1720 en su corte “con la intención de formar para su hija un marido a la moda austríaca”. En eso tuvo poco éxito. Francisco era un joven lento y apático que no sentía la menor inclinación por el trabajo ni alentaba ninguna ambición. Adoraba a su país natal y estaba furioso con Luis XV, quien lo había despojado de su ducado para dárselo a su suegro, Stanislas Leczinski. 

Francisco Esteban de Lorena

En Viena había olvidado casi por completo el francés, pero no por eso había aprendido el alemán, por lo cual se expresaba en una especie de jerga bilingüe en la que ambos idiomas se confundían de forma bastante extraña. Vivía en la sociedad que formaban algunos Lorena que se trajo consigo, evitando las ceremonias oficiales en la medida de lo posible. Se cuenta que un día de una gran recepción en la corte se había refugiado en un salón apartado, en el que se encontraban ya dos damas. Estas se levantaron respetuosamente al verlo llegar. 

—No se molesten —les dijo—, vengo a esperar aquí que la corte se haya retirado… La corte son la emperatriz y mis hijos; yo no soy más que un simple particular. 

Tenía dos pasiones: la caza y el juego. Arriesgaba sumas enormes con sus amistades jugando a los dados y al faraón, y también era aficionado al frontón y al billar. Las tardes las dedicaba generalmente a esos pasatiempos. Por la noche iba al teatro o jugaba a las cartas. 

La familia de María Teresa

Tenía talento para las cuestiones financieras, por lo que se dedicó a aumentar la riqueza de los Habsburgo y a sanear las cuentas del Imperio. Era un hombre culto y refinado, incluso sofisticado. Poseía una maravillosa biblioteca y creó un zoológico y un jardín botánico en el palacio imperial. 

A veces se le ocurría asistir a las sesiones de la Conferencia, pero a María Teresa no le agradaba mucho su presencia en esas deliberaciones, porque a la mínima entablaba violentas disputas con los ministros. La emperatriz se arreglaba para orientar a su esposo por caminos diferentes, tales como el cuidado de la casa y de los niños. Por ejemplo, el 2 de julio de 1761 encontramos que Francisco escribe a su hermano: “Voy a pasar 8 días en Holich cazando ciervos y preparando las habitaciones para la emperatriz; vaya ocupaciones”. 

Claro que algunas eran de carácter más galante: se dice que además de los 16 hijos que tuvo con su esposa, era padre de más de 50 bastardos. 

Francisco Esteban de Lorena

En el fondo se aburría enormemente. En otra carta a su hermano se queja: “Me habláis de hastío… Pues sabed que eso es nombrar la soga en la casa del ahorcado, pues no os oculto que este año me hace sufrir más que los anteriores, pero lucho generosamente contra él, aunque no puedo vencerlo y trato solamente de que me soporten y lo oculto en la medida de lo posible. Creo que es pura vejez, porque siento los 50 años furiosamente, pero no hay que pensar en ello…”. 

Este quincuagenario triste y desilusionado tuvo, sin embargo, una encantadora amante: la joven y muy bella princesa de Auersberg, esposa de uno de sus más fieles compañeros de juego. Parece que la emperatriz, que nunca vio inconveniente en que su esposo tuviera sus devaneos, estaba al corriente de estos amoríos, y de hecho se cuenta que después de la muerte de su esposo, una inconsolable María Teresa le dijo a la joven al despedirla: 

—¡Qué gran pérdida hemos sufrido las dos! 



Bibliografía: 
María Antonieta – G. Walter 

51 comentarios:

  1. Madame me ha encantado esta entrada, Maria Teresa tuvo que ser una mujer muy interesante.

    Muchos Besos

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  2. Pues no se, madame, yo en general la encuentro algo aburrida,jiji. No sé si la invitaría a mis fiestas.

    Feliz tarde

    Bisous

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  3. No conozco gran cosa de María Teresa, creo (y seguramente me equivocaré) que es el típico personaje eclipsado por familiares más "famosos" como su celebérrima hija.
    Gracias por su entrada, cada vez aprendemos más cosas :-))

    Un abrazo Madame.

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  4. María Teresa amaba montar. Montar fue mi pasión este año, hasta mi accidente, del que aún no me recupero por completo.

    Ojalá hubiese gobernantes generosos como ella; hoy en día se les echa de menos a los dioses pródigos.

    En el retrato de María Teresa a los diez años de edad se le pinta con flores, promesa de maternidad. No puedo dejar de pensar en la Virgen de Guadalupe, quien según el canto popular pidió flores para bendecirlas en una capa. Al ser desplegada frente al obispo, dicen que apareció su imagen en aquella capa. Sor Juana lo celebró con un soneto que comienza así:

    La compuesta de flores maravilla
    Divina protectora americana
    que a ser se pasa Rosa Mexicana
    apareciendo Rosa de Castilla.


    Y dicen algunos entendidos que en la pintura, María Guadalupe aparece joven encinta.

    Aparte, dice el post:

    "Vivía en la sociedad que formaban algunos Lorena que se trajo consigo, evitando las ceremonias oficiales en la medida de lo posible".

    Pareciera que falta texto o que hay que mover alguna palabra para esclarecer el punto.

    Besos y abrazos desde ésta, mi América Equinoccial.

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  5. En realidad es dificil eclipsar a María Teresa, monsieur. Lamentablemente su hija lo consiguió, pero por razones que no tenian nada que ver con el caracter de su madre.

    Feliz dia,monsieur

    Bisous

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  6. Pues no, no falta nada, monsieur. Vivía apartado de las ceremonias de la corte en lo posible, y prefería permanecer en compañía de los propios Lorena, rehuyendo al resto de la corte, como se ilustra a continuacion con un ejemplo.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  7. Se habla mucho de María Antonieta, de su carácter, de sus debilidades, de su simpleza en algunas declaraciones, pero de sus congéneres no es nada habitual encontrarse con entradas donde se indaga en sus personas, como la que ha tenido la oportunidad de ofrecernos hoy.
    Un saludo.

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  8. Lo cual es precisamente lo que a mí mas me interesa. Me fascina buscar a las personas por encima de los acontecimientos.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  9. Muy interesante, Ademas de conocer alguna cosa mas, conviertes en mas humanos, los personajes de la historia.
    Saludos

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  10. Gracias, monsieur, bienvenido.

    Feliz tarde

    Bisous

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  11. No sé si María Teresa resultaría aburrida para sus cortesanos y súbditos, pero desde luego el que sí debió serlo y mucho fue el duque de Lorena. Éste sí que se puede decir que hizo honor a su condición de consorte, aunque más de uno seguro que pensará, aunque lo siguiente pueda ser una barbaridad etimológica, que en realidad lo que fue es un emperador con-suerte: cazó, jugó, amó…
    Entretenidísimo artículo sobre los padres de una reina con mucha peor suerte que sus progenitores.
    Beso su mano.

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  12. El tenía un caracter apatico y tendente a la melancolía, pero dicen que era un hombre encantador, de trato muy agradable. Lo cual justificaría la enorme cantidad de mujeres que parece haber conquistado.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  13. No siempre "de tal palo, tal astilla".
    Una vida muy programada la de María Teresa, por lo que apuntas. Esa opción personal de vida cuadriculada, es admirable por alguien que no sería capaz de lograrla.

    Un beso.

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  14. Bueno, en este caso María Antonieta tenía dos palos muy diferentes a los cuales salir. Se parecía mucho mas al palo de su indolente padre.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  15. Una Dama que no me llama mucho la atención Madame.

    He tenido la idea de que le programaron la vida desde antes que naciera.

    Y conteste su E-mail Madame.
    Tengo un respiro por ahora ;D

    Saludos

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  16. Los horarios de estos personajes eran de lo más notable. Estar en danza desde las cuatro de la madrugada tenía que dar para mucho. Y las seis en el invierno centroeuropeo del siglo XVIII tampoco era una hora para bromas.

    reciba usted mis saludos.

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  17. Mi idea primera tras leer esta entrada fue la de otorgar al Duque de Lorena una capacidad de tedio asombrosa, asi como de una pesada languidez que le hacía no encontrar entretenimiento en ninguna de las múltiples actividades a que se dedicaba: juego, deporte, caza... pero luego y tras leer que tuvo más de 50 hijos bastardos me paro a pensar ¿de donde sacaba el tiempo para permanecer ocioso?

    Me ha encantado el retrato de Maria Teresa con 10 años, se ve que las flores en el pliegue del vestido surtieron efecto jejejjeje

    Bisous Madame

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  18. De acuerdo, monsieur Manuel. Acabo de responderle. Pasé antes por el correo que por el blog, jiji.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. Es verdad. A mi ni una grua me hubiera levantado a esas horas,jiji. Que ganas tenía de madrugar la mujer.

    Feliz tarde

    Bisous

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  20. Madame, no cabe duda de que sus expectativas se vieron mas que cumplidas. 16 hijos no eran una cantidad nada desdeñable, ni siquiera en aquellas epocas en las que las familias solian ser tan prolificas.
    Pero es que claro, al parecer su esposo donde ponia el ojo ponia la bala, porque el numero de bastardos que se le atribuyen me parece un poco exagerado.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  21. Vaya matrimonio. Eran la cara y la cruz.
    Ella trabajadora y metódica, él ocioso y apático.
    Los polos opuestos se atraen, pero ya tan opuestos, no sé yo.
    En cualquier caso, es bueno conocer de cerca a estos personajes.
    Por cierto Madame, perdón por mi ignorancia, pero, ¿qué juego era el Faraón?.

    Buenas tardes.

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  22. Era un juego de cartas, monsieur :)
    Uno de los favoritos de Casanova.

    Aquí tiene las reglas, por si le apetece jugar:

    http://www.acanomas.com/Reglamentos-Juegos-de-Naipes/1654/Faro.htm

    Feliz tarde

    Bisous

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  23. Con que velocidad publica usted, madame. No deja de trabajar ni en los puentes. Creo que es el segundo comentario que le hago hoy. Me interesa mucho más el personaje de Maria Antonieta que el de sus padres, pero no dejo de reconocer que su artículo es entretenido y bien documentado, pero como que no me atraen mucho ni M. Teresa ni el duque de Lorena. En fin, cosas mías. Descanse todo lo que puede de este puentazo frío y lluvioso. Bisous

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  24. Sí, es el segundo comentario que me hace hoy, pero yo llevaba mas de dos dias sin publicar, jiji.
    Realmente la personalidad de María Antonieta resulta mucho mas brillante que la de sus padres, pero tambien mucho mas conocida, por lo que en mi opinion no resultaría de tanto interés como descubrir otras que no lo son tanto.

    Y dicen que se aproxima otro temporal de viento y lluvia!

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  25. Una mujer de armas tomar esta María Teresa de Austria.De ella sabía alguna cosilla, pero no de su marido que me ha parecido un personaje con mucha suerte. Elegido simplemente para procrear el hombre se vió desplazado a un segundo plano, pero veo que s elo tomó con guasa. No me extraña, porque vivía en la opulencia sin hacer nada de nada, mas que cazar, jugar a las cartas, hacer el amor y aumentar el inmenso patrimonio familiar. Así cualquiera...

    Besitos

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  26. El hombre tenía tiempo hasta a aburrirse, madame. No pegaba un palo al agua.

    Feliz tarde

    Bisous

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  27. Hola Madame

    Curiosa la vida de esta reina. Parecía una mujer con una fuerte personalidad y carácter que le permitieron llevar las riendas de su reino con dignidad.

    Me temo Madame, que a su esposo además de la caza, el billar y las apuestas, tenía otras ocupaciones que también le encantaban. Tuvo unos cuantos hijos el muy pillín.

    Un placer leeros Madame.

    Feliz noche.

    Bisous.

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  28. Si, no sé cómo le daba tiempo a aburrirse! Se ve que era muy inclinado a la melancolia, porque cualquier otro en su lugar se hubiera divertido muchisimo.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  29. Pues me cae bien esta señora reina con sus devenires, sus gracias y galantes defectos.

    Bisous, chére Madame.

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  30. La verdad es que esa frase que pronuncio a la muerte de su marido es digna de la mejor flema británica, mas que austriaca.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  31. Seguramente con Maria Teresa cualquier mortal se hubiese aburrido madame ,aunque no hay que quitarle merito a su conducta y el pobre Fransisco se la rebuscaba con la jarana y la timba de tanto en tanto
    Un abrazo y buena semana

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  32. Claro, porque es que en algo se tenía que entretener el hombre durante tantas horas como ella pasaba trabajando, jiji.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  33. Madame, qué entrada!

    Realmente, me gusta estudiar la vida de mis colegas consortes varones, perdóneme el machismo guaraní pero me alegra mucho ver que de vez en cuando es la mujer quien hace el trabajo sucio, jajaja sólo bromeaba.

    Al tipo le gustaba tanto el teatro que se murió por salir de el.

    Un beso

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  34. jiji, a mi tambien me alegra ver que de vez en cuando es el esposo el que se encarga del hogar y de los hijos, por muy emperador que sea. Resulta un cambio agradable.

    Ya está su relato, monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

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  35. Madame con usted estoy aprendiendo sobre las casa reales europeas a las que tenía un poco olvidadas.

    Besos.

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  36. En realidad esta no es mi favorita, pero bueno, conviene tenerla presente tambien.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  37. Querida Madame, paso tarde pero aquí estoy leyéndola. Estas lecturas me ayudan a acrecentar mi conocimiento histórico me encanta pasar por acá a deleitarme con su fina lectura.

    Besos Madame.

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  38. Madame ya sabe que ando fuera, pero he querido dejarle un cariñoso abrazo.
    Esta dama me es algo familiar, por aquello de mis orígenes:)
    Bisous

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  39. LA emperatriz era una mujer hermosa, y muy bien preparada, eso es innengable.

    Saludos

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  40. siempre había tenido la impresión de que la reina maria teresa era un personaje férreo, rígido. no sé porqué. su relato la ha humanizado bastante. y quien tiene pinta de crack es el marido.
    eso de no hablar ni francés ni alemán ni falta que le hacía... qué fiera.
    espero que esté teniendo un buen puente, madame.

    saludos!!

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  41. Madame Katy, muchas gracias, espero que este disfrutando de estos dias de puente.

    Feliz dia

    Bisous

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  42. Dejó huella en su siglo, desde luego, y de una forma un poco diferente de su hija.

    Feliz dia, madame Amatista

    Bisous

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  43. Sí, monsieur Karpov, el hombre debia de apañarse muy bien por señas, eh?
    Jiji, ya ve, ya ve todo lo que puede hacerse sin salir del canapé.

    Feliz dia

    Bisous

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  44. Dos grandes personajes de la historia, sobre todo María Teresa, que fue la última verdadera Habsburgo y que parece que fue tan incansable como su antepasado, también emperado Carlos V, siempre ocupados en las obligaciones del Estado. Y el de Lorena, aunque parece que no era amigo de esos asuntos, cumplió su cometido procreando prolíficamente para asegurar la dinastía.

    Saludos, madame

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  45. Madame, muy interesante esta entrada, me transmite muchas cosas, entre ellas da la sensación de que Maria Teresa echa de menos la infancia tan feliz que tuvo antes de casarse, viviendo en el castillo, aprendiendo danza, música y pintura, montando a caballo... Después, la rutina y el aburrimiento se apoderaron de ella y sólo encontró refugio para distraerse en llevar los asuntos del Estado y la economía.
    Un beso y feliz tarde.

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  46. Así es, monsieur, el esposo encontró en qué entretenerse mientras tanto, jiji.

    Feliz tarde

    Bisous

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  47. Bueno, no tenía mucho tiempo a aburrirse. En realidad ya nadie le imponía nada, y su horario era así porque ella misma lo decidía. Le gustaba trabajar, era su vida y se encontraba realizada asi.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  48. Jjejeje 66 hijos -¿he leído mal?- ¿y el señor se aburría? Caray.
    Feliz tarde, Madame

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  49. A mí esas cifras siempre me parecen fantasmadas, monsieur, jiji. Ciertamente el caballero era bien fertil, a juzgar por los 16 legitimos que tuvo, pero yo creo que los bastardos se los calcularon muy al alza. Vamos, que les bastaba con la sospecha o la remota posibilidad.

    Buenas noches

    Bisous

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  50. Hola, Mi Dama. Así es, no falta nada:

    ¡A los Lorena que se trajo consigo!

    ¡Je je je! Lamento no haber prestado la debida atención, pero me alegra haber entendido el pasaje...

    Un abrazo gramatical.

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)