lunes, 20 de diciembre de 2010

Edmundo de Langley y la Casa de York


La Rosa de Lancaster y la Rosa de York

Edmundo de Langley, duque de York, nació en junio de 1341, hijo de Eduardo III de Inglaterra. Sus restos mortales, exhumados en tiempos de la reina Victoria, muestran a un hombre de 1’70 de estatura, considerado apuesto por sus contemporáneos a pesar de su mandíbula prominente y de una frente huidiza. En su cuerpo había huellas de varias heridas recibidas, ninguna de ellas en la espalda, lo que sugiere que no era ningún cobarde sobre el campo de batalla.

Su larga carrera militar comenzó cuando contaba 18 años, cuando combatió contra los franceses durante la Guerra de los Cien Años, pero en años sucesivos, a pesar de haber tenido su momento de gloria, fue abatido por una desdicha tras otra y casi nunca pudo ostentar el mando de las tropas.

Carecía de ambición y de energía, por lo que pocos fueron sus logros. Durante el reinado de su sobrino Ricardo II, Edmundo no tuvo un gran peso político. Se le escuchaba debido a su rango, pero apenas tenía influencia alguna.


La mayor pasión de su vida era la cetrería, que encontraba preferible a cualquier actividad política. El cronista John Hardyng lo describe como de carácter alegre, pero con escasas aptitudes para cumplir con el papel que su nacimiento determinaba.

Edmundo permaneció leal a su hermano mayor, Juan de Gante. Su matrimonio con Isabel, hija del rey Pedro de Castilla y de María de Padilla, tenía por objetivo reforzar las pretensiones de su hermano al trono castellano. Juan lo reclamaba en virtud de los derechos de su propia esposa Constanza, hermana mayor de Isabel.

El matrimonio de Edmundo se celebraba el 1 de marzo de 1372 en el castillo de Hertford. Edmundo, que para entonces ostentaba el título de conde de Cambridge, aceptó a la novia sin dote alguna, simplemente para ayudar a las aspiraciones de su hermano.

En realidad Eduardo III había intentado casarlo primero con la rica heredera Margarita de Flandes, pero el grado de parentesco entre ambos suscitó la oposición del Papa, influenciado por el rey de Francia.

Castillo de Hertford

También el cuerpo de Isabel de Castilla fue examinado por expertos victorianos, quienes descubrieron que sólo medía 1’40 y tenía unos extraños dientes irregulares. A pesar de todo ello, en su época se decía que era hermosa, y tuvo un gran número de amantes, el más famoso de los cuales fue John Holland, posteriormente Duque de Exeter. Los cronistas se refieren frecuentemente a ella como a una “mujer lasciva, entregada al mundo y a la carne”. Isabel amaba la belleza: en su testamento aparece una lista de joyas exquisitas, como un corazón elaborado con perlas y bellos manuscritos iluminados. En sus últimos años fue fiel a su esposo y se volvió hacia la religión, falleciendo el 23 de noviembre de 1392 como mujer “piadosa y arrepentida”.

Isabel dejaba tres hijos: Eduardo, nacido hacia 1373, el heredero de su padre; Ricardo y Constanza, quien casó con Thomas le Despenser, más tarde conde de Gloucester.

A la muerte de Isabel, Edmundo se casó con su prima Juana Holland, descendiente como él de Eduardo I. No tuvo hijos de su segundo matrimonio.


Edmundo fue el fundador de la Casa de York y recibió el ducado de manos de Ricardo II el 6 de agosto de 1385. En julio había ayudado a comandar un ejército durante una expedición a Escocia, y por el camino había acampado en York. Pese a no tener otra vinculación especial con la ciudad, Ricardo II podría haber tenido la intención de mostrar su gratitud a la población de York por su hospitalidad, y también la de convertirla en la capital de Inglaterra en lugar de Londres, donde el rey era muy impopular a la sazón.

La facción Yorkista en la Guerra de las Dos Rosas reclamaba sus derechos al trono a través del matrimonio del hijo menor de Edmundo con Ana Mortimer, mientras que los Lancaster eran los descendientes de Juan de Gante.

El Duque de York murió en Langley, su lugar de nacimiento, el 1 de agosto de 1402. Por deseo expresado en su testamento, fue enterrado junto a su primera esposa en la iglesia de los frailes mendicantes, en una tumba de alabastro y mármol negro ricamente adornada con esculturas y escudos de armas. Posteriormente, tras la disolución de la Orden mendicante, su tumba fue trasladada a la iglesia parroquial de Langley.

49 comentarios:

  1. La exhumación de Edmundo de Langley debió de ser para recordarla. Nada más victoriano que esta predilección por la Edad Media.

    Me ha parecido una entrada muy rigurosa la dedicada por usted a estos personajes tan reales y tan shakesperianos.

    Saludos.

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  2. Muchas gracias, monsieur. Hace un tiempo dedicabamos una entrada al origen de la Casa de Lancaster, y me pareció interesante ofrecer la otra rosa hoy.

    Feliz tarde

    Bisous

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  3. Muy típico lo de Isabel de volverse piadosa y beata en su madurez...Me ha gustado ver la otra rosa, Madame. Feliz tarde. Bisous

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  4. Sí, había que complementar a la de Lancaster, madame. De otro modo quedaría el tema un poco cojo.

    Feliz tarde

    Bisous

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  5. y había comenzado una dinastía que daría mucho de si a la historia de Inglaterra...

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  6. Y que daría paso a los Tudor, quienes pretendieron fusionar las dos rosas y acabar con el problema.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  7. Confieso que quedé rotundamente enganchado a la serie Los Tudor, que no ha mucho pasaron por TV, algo extraño en mí que no suelo ver series de televisión; pues de igual modo espero con inquietud cada una de sus entregas, Mademe, en las que me deleito y solazo.
    A sus pies.

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  8. Muchas gracias, monsieur Francisco, es usted muy amable.

    Feliz tarde

    Bisous

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  9. Me encanta la visión de esas dos rosas, Madame.

    Este caballero Edmundo semejaba bastante complaciente y sumiso a la hora de acatar los deseos de quienes lo rodeaban, como era el caso de Juan y de Eduardo. Y me recuerda a cierto caballero que prefería cazar y dedicarse a otros placeres en vez de atender a sus obligaciones políticas y familiares jejejejeje

    Me ha hecho sonreír la "conversión" de Isabel, que ya en su edad madura decidió mantenerse fiel a su esposo. ¡Vaya con las damas de antaño!

    Bisous Madame y un placer perderse en las historias de estas damas y caballeros de otrora.

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  10. Jiji, madame, ya ve qué sencilla era la cosa: primero una pecaba a más y mejor, y despues, en los ultimos años, perdidos ya los atractivos y las fuerzas para tanto ajetreo, se llevaba una vida piadosa un par de añitos y listo, todo arreglado.
    No esta mal, no.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  11. La Casa de York y la de Lancaster. ¡Cuántas páginas de la historia inglesa han llenado!
    Por otro lado, está claro que los cánones de belleza no sirven para todas las épocas: una muer de 1:40 de estatura con los dientes irregulares -chiquita pero matona- no creo que hoy sirviera para modelo, aunque las que triunfan en las pasarelas a veces dejan mucho que desear por su anorexia.
    Un saludo.

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  12. Es verdad, pero además la estatura media de entonces no era la misma que la de ahora. Supongo que ahora equivaldría a una mujer de alrededor de 1'60. Y en cuanto a la dentadura, es que en la epoca era practicamente imposible encontrar una dentadura bonita. Los dentistas no se ocupaban de esas cosas.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  13. Hola Madame

    Me ha encantado esta entrada dedicada a la Casa de York. Me ha gustado el comentario de que a Edmundo no se le encontró ninguna herida en la espalda.

    Ha sido interesante comprobar una vez más que según algunas personas, léase Isabel, cumplen años, se van volviendo más piadosas y religiosas.

    Feliz tarde, Madame.

    Bisous

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  14. Me encanta conocer análisi forenses sobre cuerpos reales. Podría ser un buen tema para una entrada... Sin ir más lejos este fin de semana he leído el resultado de unop de estos análisis, concretamente el de la cabeza de Enrique IV que, como sabéis, guardaba un jubilado francés en su casa. Qué nos dirán los huesos de esos ilustres personajes.

    Besos

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  15. Cuánto hay que agradecer a las dos rosas, las contiendas y personajes que nos presenta hoy. Sin ellos y su cruel época, Shakespeare jamás habría escrito perlas como la siguiente: la gloria es como un círculo en el agua, que se agranda hasta que desaparece a fuerza de extenderse.(Enrique VI, primera parte)
    Buenas tardes, señora y gracias por esta magnífica entrada.

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  16. Madame, ya ve, cuando ya no hay ocasion de pecar, siempre esta bien volverse hacia la religion. Es muy bonito eso, jiji.

    Feliz tarde

    Bisous

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  17. Ay sí, madame carmen, que horror, pensar que uno puede acabar con la cabeza en cualquier estantería. Es terrible.

    Feliz tarde

    Bisous

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  18. Madame, Amaltea, qué maravillosa aportación la suya. Adoro a Shakespeare, y la frase que usted nos trae es magnífica.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. Hola Madame:

    Sabe lo que disfruto con las historias de las islas Británicas...mi debilidad definitivamente Madame.

    He de decirle que he sentido especial afecto por los Lancaster. Pero no me disgusta la otra Rosa.

    El mosquetero ha partido tarde Madame....mucho tiempo libre no me permite organizarme bien ;D

    Saludos

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  20. Interesante biografía. Que suerte antes poder terminar tus dias en un convento. Ahora solo aceptan jóvenes. jiji
    "Sic transir gloria mundi" Solo hay que leer su blog, para darnos cuenta que el boato también se acaba. eso si puedesa descansar en hermosos ataudes visitados por turistas
    Bisous

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  21. Estupendo estudio del hijo de Eduardo III y que bien que haya colocado todo el árbol dinástico; con su permiso, me lo copio. Días felices y festivos en su chateau y en su corte, y que no falte el amor, la paz y la salud en el año venidero. Con todo mi afecto, bisous.

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  22. Monsieur, yo también soy Lancaster de toda la vida, jiji.

    No se preocupe, el mosquetero ha llegado bien a su destino. El mensaje ya está en mis manos.

    Buenas noches

    Bisous

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  23. Madame Katy:

    Pues estan los tiempos como para ponerse tan puros exigiendo juventud. Con las pocas vocaciones que tienen, van a tener que dejarse de remilgos.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  24. Monsieur, por supuesto que puede llevarse usted el arbolito, aunque no sea de navidad, jiji.
    Creo que clarifica mucho las cosas, porque la verdad que fue un buen embrollo dinastico.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  25. Interesantísima y amena entrada Madame, no conocía demasiados detalles de la primera etapa de la Guerra de las Dos Rosas.
    Por otra parte nunca entenderé la manía de desenterrar a los personajes que escribieron la historia, creo que les quita algo de la dignidad que se merecen, en fin, todo sea por el bien del conocimiento y la ciencia...
    Buenas noches Madame :-)

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  26. el rey y sus halcones, la reina y sus amantes.... suena parecido a la felicidad.

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  27. Gracias, monsieur. La verdad es que es espantoso eso de desenterrar a los muertos. Como lo de despedazar a los santos para hacer reliquias. Me parece tremendo.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  28. Bueno, en realidad ellos no fueron reyes, aunque lo fueron sus descendientes. Ni tampoco fue Edmundo un hombre feliz.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  29. Mire, me ha caido bien Edmundo con su falta de ambiciones y su afición por la cetrería. Quizás le faltó un punto de coraje para ser feliz.
    Buenas noches, Madame

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  30. Ya llego, ya llego, menos mal que siempre me esperais señora, je, je, je..., gracias, y ahora a lo que vengo: vaya con la española, pequeña pero matona. Beso su mano.

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  31. Era buena gente, sí. Pero menos mal que carecía de ambición, porque el pobre no tenía ninguna aptitud. Imaginese que en esas condiciones se hubiera empeñado en gobernar y conspirar.

    Buenas noches, monsieur Xibeliuss

    Bisous

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  32. Monsieur de Fondant, entiendo que hoy besa usted la mano de la española?
    Ya ve usted, eran otros tiempos. Tal vez en su siglo esa estatura equivalía a unos cuantos centimetros mas ahora.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  33. Qué interesante Madame, cuánto se aprende en su maravilloso espacio. Es Vd. un inmenso Océano de conocimiento y sabiduría...
    Cómo me gusta seguirla y aprender de Vd. Me ha encantado, muchas gracias por su dedicación plena.
    Mi abrazo y mis mejores deseos en estos días y para el próximo año 2011. Carmendy

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  34. pues vaya con Edmundo, qué bien mandado. y dicen que con 1,40 la buena de isabel de castilla, defectos en la dentadura aparte, que supongo que serían cuando menos algo común en inglaterra en aquellos días, no era hermosa. ¿qué más querían? si alta, alta, si baja, baja... pues bastante que les mandamos una princesa o infanta para allí.
    qué gente, nada más que protestar. aunque luego no le hicieron ascos, no.
    en fin.
    buen día madame!

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  35. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  36. Muchas gracias a usted por sus visitas, madame Carmendy.

    Felices fiestas

    Bisous

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  37. Aaayyyyy, monsieur Karpov, ese champagne!

    Si precisamente ellos decían que era guapa!

    Los que no lo comprendemos bien somos nosotros ahora.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  38. Monsieur Dissortat con sus poco refinadas expresiones misoginas de costumbre.
    Me preguntaba cuál sería la de hoy, ya que tambien en esta entrada sale una mujer, aunque sea en un parrafo.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  39. ¡Cuánta literatura han dado las casas de York y Lancaster. Que cada cual viva su vida como mejor le parezca. En relación con el comportamiento de Isabel, creo que hay mucha hipocresía por parte de los que lo juzgan.
    Madame, que pase una buena Navidad en compañía de los suyos y que tenga un venturoso año 2011.
    Madame, reciba mis mejores deseos.

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  40. Pues debieron ser una pareja curiosa, Edmundo e Isabel, casi como el punto y la i, a juzgar por el análisis de sus restos... Abrazos ;-)

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  41. Sí, monsieur Antorelo, es que suena muy romantico lo de las dos rosas. No es de extrañar que sean fuente inagotable para la literatura. Sugiere mil aventuras.

    Felices fiestas también para usted.

    Bisous

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  42. Pues sí,madame, 30 centimetros de diferencia es mucho. El era un hombre de buena estatura para la epoca.

    Feliz dia

    Bisous

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  43. Feliz Navidad, felices fiestas, cara madame!

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  44. Muchas gracias, madame, felices fiestas tambien para usted.

    Bisous

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  45. Como puede ver madame, he eliminado el poco elegante comentario misógeno de esta entrada.

    Lamento haber ofendido a usted y a los demás lectores.

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  46. Pues mi me ha sorprendido con esta entrada Madame, nunca me hubiese imaginado que Isabel de Castilla resultase tan lasciva y el Edmundo con tanto aguante, otros ya la habrían repudiado o mandado cortar la cabeza por adúltera. Como contrapunto la hermana, Constanza de Castilla, a ella bien que la engañaba su marido y, que yo sepa, fue una mujer a la que no se le conoce mancha alguna. Claro de un padre tan lascivo como Pedrito I de Castilla no me extraña que una de sus hijas saliese como él.

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    Respuestas
    1. Bueno, lo de cortarle la cabeza estaba más allá de su poder, pero repudiarla sí que hubiera podido, de haberlo encontrado conveniente, supongo. Todo sea por la familia :)

      Feliz tarde, madame

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)