miércoles, 17 de noviembre de 2010

María Estuardo y David Rizzio

María Estuardo

En las primeras semanas de matrimonio, María Estuardo no cesa de darle a su esposo toda clase de muestras de cariño. Le ha concedido a Darnley el título de rey y cada día lo sorprende con un regalo nuevo, sea un caballo, un traje o un sinfín de pequeños detalles con los que pretende agradarle. El embajador inglés cuenta: 

“Todas las honras que pueden serle dispensadas a un marido por su mujer le son adjudicadas plena y totalmente. Todos los loores, todas las dignidades que la reina puede conferir, le son largamente adjudicados al marido. Ninguna cosa le agrada a ella que no le sea prometida a él, y ¿qué más debo decir sino que está sometida a él con toda su voluntad?” 

Pero este joven inmaduro, al darse cuenta del poder que ha adquirido en el corazón de la reina, se vuelve arrogante y descarado, recibe los regalos como si fueran debido tributo a su persona y cree tener derecho a tratarla a ella como si fuera uno de sus súbditos. Se ha acabado el tiempo de las poesías y de las ternuras; ahora replica violentamente en los Consejos y regaña a la reina de forma tan humillante que en una ocasión, al verse públicamente afrentada, María estalló en llanto. 

María Estuardo y Lord Darnley

Pronto se percata la reina del error que ha cometido al elegir a Darnley. El sentimiento que la une a su esposo comienza a tornarse en odio y desprecio, y no tarda en manifestarlo. El marido observa que ya no es llamado a las sesiones importantes del Consejo. Se le niega, además, el derecho a llevar en sus armas las insignias reales. Su amigo David Rizzio no le muestra ya ningún documento de Estado y sella personalmente todas las cartas sin consultarle siquiera a Darnley. El representante inglés le niega el título de Majestad y se retiran las monedas acuñadas con la doble cabeza Henricus et Maria

Tan pronto como María Estuardo sabe que está encinta, aleja al esposo de su alcoba. A veces se finge enferma, o fatigada; siempre encuentra algún pretexto. Darnley, furioso por tanto menosprecio, amenaza, vocifera y anuncia espantosas venganzas, pero nadie le hace caso, todo el mundo le da la espalda. 

La reina había calculado que al casarse se libraría de la molesta tutela de Moray, de Maitland y de los barones, pero se han desvanecido todas sus ilusiones. El atolondrado e incapaz Darnley no es la clase de hombre en el que apoyarse para conseguir su independencia política, y por tanto había sido preciso buscar un mejor colaborador, alguien que poseía todos los dones del buen servidor y una lealtad incondicional. 

David Rizzio

Había en la corte un hombre de este tipo. Cuando el representante de Saboya, el Marchese Moreta, visitó Escocia, traía entre los miembros de su séquito a un joven piamontés de nombre David Rizzio. Tenía unos 28 años, tez morena, mirada despierta y una gran voz para el canto. Tanto los poetas como los músicos eran bien recibidos en la corte de María Estuardo, y, como precisamente le faltaba un bajo en su coro, la reina solicita al saboyano que le permita tomarlo a su servicio. 

Rizzio, además de su buena voz, trae consigo una mente despejada, una viva inteligencia y gran cultura. Domina el latín con la misma fluidez que el francés y el italiano, y, no menos importante, escribe bien. Con tantas cualidades, pronto iban a presentarse para él posibilidades de ascenso: el secretario de la reina, Raulet, fue despedido por aceptar sobornos de Inglaterra. El puesto quedaba libre, y Rizzio pareció la persona más adecuada para ocupar la vacante. 

En poco tiempo se convertía en confidente de María. En vez de dictarle las cartas, pasa a ser él quien las escribe directamente según su criterio. Su influencia en los asuntos de Estado era visible al cabo de tan sólo unas pocas semanas. No se sabe si era en realidad un agente del Papa en la corte escocesa, tal como se ha apuntado, pero lo cierto es que sirvió a la reina con total abnegación. 

María comienza a distinguir a Rizzio con preciosos ropajes, le confía el sello del reino y todos los secretos de Estado, y al poco tiempo ya está el secretario comiendo a su mesa. El italiano ayuda a preparar en la Corte fiestas musicales y otras diversiones, y de servidor va pasando a ser amigo. Hasta altas horas de la noche le es permitido permanecer a solas con la reina en sus aposentos, y no se toma ninguna decisión sin su voluntad y conocimiento. 


Pero no tiene ningún amigo en la corte aparte de la reina. Él mismo se convierte en su principal enemigo cuando, en vez de encubrir con modestia ese extraordinario poder que con tanta rapidez había alcanzado, como es frecuente en los advenedizos cometió el error de ostentarlo con jactancia. 

Los nobles escoceses recelan. Temen que durante esas largas horas de conversación privada con la reina se trate de extirpar el protestantismo. Una conjura reúne entonces a una serie de lores protestantes. Y resulta que la nobleza escocesa no conoce más que un método para deshacerse de sus adversarios: el asesinato. 

Por fin uno de ellos concibe un plan para que el crimen no sea un acto de rebeldía, sino algo legal y patriótico, colocando como protección a Darnley, el rey a fin de cuentas, a la cabeza de la conjura. Para atraerlo a su causa, los lores atacan al joven en su honor conyugal, haciéndole concebir sospechas de que Rizzio no sólo comparte la mesa de su esposa, sino también el lecho. Avivados los celos, no necesitaron hostigarlo durante mucho tiempo. Pronto se convence de que “le es infligido el mayor deshonor que puede ocurrirle a hombre alguno”. 

El rumor corría ya imparable de boca en boca. Todo el mundo decía que David Rizzio era el amante de María Estuardo. La conjura para eliminar al secretario estaba en marcha y el esposo de la reina, sin reflexionar, se dejó atrapar en ella. Nadie deseaba tanto como Darnley derramar la sangre del italiano.


Continuará

42 comentarios:

  1. Madame, hay que ver cómo era María Estuardo.

    Esta señora se excedía. Transformó a su marido en un niño mimado, del que tuvo que renegar, de tan insoportable.
    Después otorgó demasiada confianza a David Rizzio, en muy poco tiempo. Para colmo, Rizzio fue imprudente y presumido, lo que le propició enemigos por todas partes.

    Espero el desenlace.

    Buenas noches.

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    1. Te aconsejo que leas "Maria Estuardo" de Stefan Zweig, y contrastes opiniones antes de dar la tuya, porfa

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    2. Buen gusto, madame. La obra de Zweig es excelente desde el punto de vista literario, aunque no sea la más objetiva sobre el personaje. En cualquier caso, es imprescindible como parte de la bibliografía en cualquier artículo sobre María Estuardo, en efecto.

      Feliz día

      Bisous

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  2. Monsieur, no fue la reina mas habil precisamente, no. Así terminó ella.
    Pero a su marido no es que lo transformara. En realidad él ya era asi.

    Buenas noches,monsieur

    bisous

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  3. Ufff, gracias a Dios no nací en esa época. Qué terribles intrigas.

    Besos Madame.

    Buena tarde.

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  4. No se crea que en estas no hay asesinatos,madame. Tal vez haya mas ahora.
    Nunca esta una a salvo.

    Buenas noches

    Bisous

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  5. Esperamos la continuación, Madame, pero todo apunta a que las cosas no pintan bien para el italiano...lástima, el rey me cae bastante peor.

    Feliz noche. Bisous

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  6. Hola Madame

    Nuevamente caigo rendida a una nueva historia llena de intriga, misterio, amor, celos, lealtad, poder, inquina... Para que luego digan que la historia es aburrida.

    Espero el desenlace, aunque sospecho que no terminará demasiado bien para ambos hombres.

    Feliz noche, Madame.

    Bisous.

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  7. No pintan bien, no. Pero, ah, qué escena, madame. Cuando estuve dentro de aquella habitación, la vi con toda claridad.

    Buenas noches

    Bisous

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  8. Ah, pero alguien dice que la historia es aburrida? jiji, no para mí. No sé qué haría yo sin ella. Creo que vivo mas tiempo en el pasado que en el presente.

    Buenas noches, madame

    bisous

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  9. Creo recordar que una antigua película en blanco y negro, con Katherine Hepburn, si no me equivoco, en el papel de María, cuenta de modo entretenido las intrigas en palacio desde esta época hasta la el proceso y ejecución en Inglaterra de la reina escocesa. Un saludo.

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  10. Otra historia de una Dama interesante. Quizás algo tosca, pero decidida.
    Me espero la continuación comiendo cotufas (palomitas)

    Saludos Madame

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  11. Monsieur recuerda perfectamente. Una pelicula de John Ford, por cierto.
    Y es que la reina tuvo una vida muy cinematografica, con todas las vicisitudes por las que atravesó. La cosa da para mas de un guion.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  12. Excesivamente decidida, me temo, monsieur.
    Asi que las palomitas se llaman cotufas? Bueno, pues he aprendido una palabra hoy.

    Buenas noches, monsieur

    bisous

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  13. Vidas paralelas. Siempre la misma historia, honor, cuernos, celos, ambición, venganza, confabuciones. Se ve la ambición siempre acaba instalándose en el corazón humano.
    No hemos cambiado demasiado.
    Bisous

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  14. Así es exactamente, madame. Cambian las tecnologias, pero el resto sigue siendo igual, y los motores que nos mueven ahora son los mismos de hace miles de años.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  15. Vaya soltura para escribir historias historiadas. Admiro sus capacidades. Le encantan los relatos, y a los relatos les encanta usted.

    Mucha reina insatisfecha a lo largo de la Historia y mucho secretario portador de ilusiones.
    Pero claro, eran tiempos revueltos en las monarquías europeas y naciendo estrellada.... lo veremos en el segundo acto.

    Buenas noches, un beso.

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  16. Monsieur, a veces los tiempos venían revueltos y a veces eran las reinas quienes los revolvían. En este caso hubo las dos cosas.

    Muchas gracias, monsieur

    Bisous

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  17. Pese a todo: pobre, pobre Maria Estuardo. Un barquito de papel perdido en una marejada que nunca pudo controlar...
    Buenas noches, Madame. Espero la continuación

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  18. Madame, esta vez nos ha contado todas las maldades del que alguna vez fue Rey Consorte de Escocia, para cuándo vienen las del que fuera Rey Consorte de España, ahora Rey Viudo? Me han dicho que ese tipejo es un desastre.

    Con respecto a su historia de hoy, tenía que ser músico! y para rematar, italiano!

    Un beso

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  19. ¡Ains, qué injusticia! pero si ese Darnley era un estúpido...bien se merecía que los rumores fueran verdad.
    Cuando se obtiene un afecto tan profundo por parte de la pareja (cosa muy rara en aquél entonces), lo más necio que uno puede hacer es pisotearlo por puro orgullo y vanidad. María hizo muy bien en alejarle de sí misma y de los asuntos de Estado, yo habría sido mucho más vengativa. Con lo que detesto las humillaciones en público...

    Besos.

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  20. POBRE ITALIANO...TAN GALÁN Y FALTO DE CLASE. QUE SERÁ DE ÉL? LO ATRAPARÁ LA TRAICIONERA PARCA?
    SALUDOS ESTIMADA AMDAME

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  21. No, nunca pudo controlar la marejada, y ni siquiera a sí misma. No pudo controlar nada en Francia, no pudo controlar nada en Escocia y no pudo controlar nada en Inglaterra. Era carne de cadalso.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  22. Monsieur don Matu, es que esa historia es cosa suya. Yo estoy esperando que nos cuente usted algun dia las maldades del rey viudo de España. Ya conocemos sus andanzas por la corte del rey sol, pero aun desconocemos el resto.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  23. Madame Eleanor, en realidad no sé cómo se puede ser más vengativa que asesinando a la persona en cuestion, como no sea profanando despues su cadaver o algo asi. Yo creo que la reina entendía bastante de venganzas.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  24. Madame, la fortuna es amante inconstante, viento que no siempre sopla en la misma dirección. Creo que se propone darle la espalda a Rizzio. Veremos hasta qué punto.

    Feliz dia, madame

    Bisous

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  25. Muy espabilada no era la reina, pero el marido era un pedazo de mendrugo que cometió la torpeza de creerse imprescindible para ella hiciera lo que hiciera. Y claro, la mujer le mandó a freir espárragos y se echó un acompañante para que la entretuviera. Lo que no sabemos es si los celos del marido, provocados por maniobras indecentes de algunos, tenían o no algún fundamento real.
    Esperaremos a la segunda entrega.
    Un saludo.

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  26. No seré yo quien ponga la mano en el fuego por esa mujer, teniendo en cuenta su trayectoria posterior.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  27. bueno... esto va camino de convertirse en una especie de Antonio Pérez italo-escocés

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  28. Puede que la reina fuera excesiva en sus afectos (y en sus odios) pero sin duda Darnley era un necio que no supo apreciar los honores que se le hacían. Además de vanagloriarse de ello no dudó en mostrarse altivo e insultante con Maria, (¡en público, imperdonable!) consiguiendo así que lo hicieran a un lado.

    Sospecho que el asunto iniciado a base de rumores entre estos dos hombres acabaría como el rosario de la aurora, ¿no Madame? Sé que no hay similitud, pero esta camaradería de Maria con Rizzio me recuerda a la relación de la reina Elizabeth con Edward Seymour.

    Besos Madame

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  29. Madame, la historia de la reina Marie es conmovedora de principio a fin, al llegar a Escocia quiso encontrar el su marido un amante y un compañero, pero no encontró a un hombre de verdad, porque a mi parecer Lord Darnley no era ni siquiera un hombre hecho y derecho sino una criatura bastante miserable y ahora estamos con el pobre Rizzio que no creo que ni por un momento fuese el amante de la reina Marie, pero el poder de un rumor es enorme, veremos que sucede con ellos.

    Madame le envió un calurosos saludo asimismo le informo que ya en unas horas le enviare la historia del marqués.

    Espero que pueda seguir la historia de la reina Marie y su secretario.

    Quedo a sus pies madame

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  30. Algo así, monsieur Jose Luis, en efecto. El asunto se presenta bastante turbio.

    Feliz tarde

    Bisous

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  31. Madame, creo que el asunto al final terminará mal para los dos hombres. Darnley no estaba a la altura de la Corona, pero lamentablemente María Estuardo tampoco. Así se lió la que se lió.

    Feliz tarde, madame, y felicidades por adelantado por su comienzo como gran canciller esta noche :)

    Bisous

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  32. No, no encontró a un hombre de verdad, lo cual es curioso, porque lo buscó y lo eligió ella personalmente, y no le vino impuesto. Pero María no tenía criterio ni para eso. Lo unico que vio es que era muy lindo y sabía bailar. Qué desastre.

    Monsieur, le agradecería que me enviara el relato esta tarde, en efecto. Ya sabe que el suyo irá el martes, y que habria que mirarlo antes por si hay alguna cosa que revisar, ya sabe.

    Muchas gracias, monsieur

    Feliz tarde

    Bisous

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  33. No me extrañaría, de todos modos, que el italiana
    o actuase de mediador de los católicos (véase papado o rey de España) ante María Estuardo. De todos modos, si Dudley había sido apartado del gobierno, más tarde o más temprano, acabaría encontrando una excusa para enfentarse con la reina y poder entrar de nuevo en los tejemanejes de la política.

    de todos modos, veo muy mal al italiano. Sus perspectivas no son nada buenas.

    Un besito

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  34. El asunto entre la reina y su esposo llevaba mal camino, en efecto. Hubiese terminado mal de todos modos, con italiano de por medio o sin el. Porque despues vendría Bothwell.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  35. Aunque el desenlace lo sabemos, nos encandila la maestría en el relato de la fatal historia. El italiano perdió una gran oportunidad, pues si se hubiera mostrado humilde, esa astucia bien llevada habría evitado un final desgraciado o no, vaya usted a saber.

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  36. Seguramente no, dado que sus enemigos temerían igualmente que fuera agente del Papa. Pero tal vez debió intentar procurarse alianzas entre los lores, en lugar de confiar exclusivamente en el poder de la reina.

    Feliz tarde, madame, muchas gracias

    Bisous

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  37. Conocía la historia de los tormentosos amores de María Estuardo, pero escritos por usted, madame, adquieren otra dimensión que me intriga como si fuese la primera vez que lo leyera o me lo contaran.
    Gracias y buenas noches.

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  38. Muchas gracias, monsieur, es un honor viniendo de usted.
    Espero no defraudarle con la continuación.

    Buenas noches

    Bisous

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  39. Bien dicen que del amor al odio sólo hay un paso, este es un claro ejemplo; la verdad es que, según es presentada y descrita María Estuardo en esta entrada, me da pena, ella sólo quería demostrarle a su marido su amor mediante presentes y él no hacía nada más que alimentar su arrogancia; no es de extrañar que todos los de su entorno, incluida su esposa, le diesen la espalda.
    Amante o no, Rizzio empezó a ocupar toda la atención por parte de la reina, ya que su marido no era la clase de hombre que ella pensaba, y eso pone celoso a cualquier noble y mucho más a Darnley, claro está, le veía como un rival y usurpador.
    Me da a mí que esta historia va a tener un trágico desenlace... Espero leer pronto la segunda parte.
    Besos, madame.

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  40. Madame, la segunda parte ya esta expuesta. No se si hay algun problema para que puedan visualizarla, me parece que sí.
    No sé si debo cargarla otra vez :S

    Muchas gracias, madame

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)