domingo, 14 de noviembre de 2010

El Golpe de Jarnac

La duquesa de Etampes

En 1546 todo el mundo se apasionaba en Saint-Germain por un asunto que ponía en jaque el honor del joven caballero Guy Chabot, Barón de Jarnac y cuñado de la duquesa de Etampes al estar casado con su hermana Louise. La duquesa era la favorita del rey Francisco I, y, por tanto, la principal rival de Diana de Poitiers, amante del Delfín. 

Jarnac, que carecía de bienes, se hacía notar hacía tiempo por una refinada elegancia y un tren de vida sumamente brillante. Montaba caballos magníficos, portaba armas muy costosas y se adornaba con joyas y ropas suntuosas que nadie se explicaba cómo se podía permitir. Un día de 1546 el entonces Delfín Enrique —tal vez arrastrado por Diana, que buscaba por todos los medios las ocasiones de fastidiar a la familia de su rival—, le preguntó al joven cómo conseguía “llevar tan buen estado”. Jarnac se contentó con recordar, sonriendo, que su padre acababa de casarse en segundas nupcias con la acaudalada Madeleine de Puy-Guyon, y que ella le hacía muchos regalos. El caso es que empleó para ello términos tan ambiguos y desafortunados que el Delfín entendió que Guy Chabot era el amante de su madrastra, y así lo contaba encantado a todo aquel que quería oírle. 

El rumor, apoyado por todas las malas lenguas de la corte, no tardó en llegar a oídos del joven caballero. Este, furioso, exclamó con indignación que “malvado y bellaco era el que así había mentido, fuese quien fuese”. 

El insulto, naturalmente, iba dirigido al heredero al trono, y Enrique, ya que no podía exigir una reparación porque su rango le impedía medirse con un simple caballero, encargó a uno de sus amigos, François de Vivonne, Señor de la Châtaigneraie, que se declarase ofendido por las palabras de Jarnac y fuese su campeón. Vivonne, joven bastante bruto y con reputación de ser una de las mejores espadas del reino, aceptó, llegando al extremo de sostener que Jarnac le había dicho a él personalmente la frase “yo me acuesto con mi madrastra”. 

Francisco I

El caballero solicitó autorización a Francisco I para desafiar a Jarnac mediante la siguiente carta: 

“Sire, he tenido noticias de que Guy Chabot ha estado últimamente en Compiègne, donde dijo que quien hubiera afirmado que se había jactado de acostarse con su madrastra era un bellaco y un malvado. A esto, Sire, con vuestra licencia y si os place, respondo que ha mentido cobardemente y mentirá cuantas veces lo repita, y que yo digo sólo lo que él me ha contado, pues me lo ha dicho muchas veces…” 

Pero Francisco I fue presionado por la duquesa de Etampes, que temía por la vida de su cuñado, y en consecuencia se opuso al duelo. 

El rey moría en Rambouillet el 31 de marzo de 1547. Días después Vivonne, manejado por Diana de Poitiers, reavivaba el asunto al enviar a Enrique II esta misiva: 

“Sire, por la diferencia que hay entre Chabot y yo, hasta el presente sólo he considerado la conservación de mi honor sin tocar el de las damas, ni aun de aquella de quien se trata. Pero viendo que por la justificación es preciso que yo afirme que Chabot ha tratado a su madrastra a su voluntad, y que él mismo me contó que la había cabalgado, acostándose con ella, espero humildemente poder vengar todo ultraje, esperando demostrarle con las armas lo que he dicho.” 

Enrique II decidió que el debate quedaría zanjado con un duelo judicial. A tal efecto se levantó una liza y algunas tribunas no lejos del castillo de Saint-Germain, y el 10 de julio de 1547, delante de toda la corte, los dos caballeros se presentaron con armaduras entre el colorido flamear de los estandartes. Nada se había ahorrado en aquella ocasión para que el acontecimiento se celebrara con todo el fasto que correspondía a un combate en el que estaba en juego el honor del rey. La multitud que se había dado cita allí era impresionante, y al público se sumaba el condestable, el almirante, los mariscales de Francia y hasta el embajador turco. Comenzaban a cruzarse apuestas mientras ambos contendientes se preparaban para el desafío. 

Enrique II

Jarnac era delgado, mientras que su oponente era rechoncho, macizo, atlético y había salido victorioso en otros duelos. El resultado del combate no podía ser más que el esperado, y Diana sonreía muy confiada. Jarnac conocía bien los peligros a los que se enfrentaba, por lo que se entrenó intensamente durante esas jornadas, peregrinó por iglesias y abadías en busca de la divina protección y no olvidó recurrir a los sabios consejos de los espadachines más reputados, en especial de Caizo, el gran duelista italiano. Como ofendido, tenía el privilegio de elegir las armas, y llegó a proponer no menos de 30 para combatir tanto a pie como a caballo. El gasto que suponía la preparación de todo este armamento, hizo a Vivonne exclamar: 

—¡Este hombre no sólo quiere combatir mi valor, sino también mi bolsillo! 

Para sorpresa general, el padrino de Jarnac, monsieur de Boissy, se decidió por algo de tipo medieval: espada pesada y cota de mallas, además de un guantelete para su mano derecha y dos dagas. Las dagas le darían una oportunidad en caso de ser desarmado por su oponente, lo que temía que podría suceder con facilidad. Por consejo de Caizo añadió al equipo una pieza de armadura para el brazo izquierdo, algo cuyo objetivo era impedir que el codo se doblara. Hubo protestas en el bando contrario, pero el propio Vivonne aceptó el uso del artilugio. 

Se cuenta que cuando uno de los escuderos de Jarnac lastimó a su rival al colocarlo en su brazo, lo que hizo exclamar al caballero: 

—¡Ya te haré pagar por esto cuando concluya este asunto! 

A lo que el escudero respondió: 

—Oh, no quedará mucho de vos después de que mi señor os haya dado vuestro merecido. 

Los combatientes asistieron a misa antes de comenzar el duelo. Jarnac mostró una actitud muy piadosa, pero no así La Châtaigneraie, que afectaba expresión de aburrimiento dando a entender con ello que “temía tanto a su enemigo como un león puede temer a un perro”.


Continuará

54 comentarios:

  1. Quedo encantada con esta historia. Volveré.

    Besos Madame.

    Hasta pronto.

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  2. Aunque parece que todas las apuestas van en la misma dirección, habrá que esperar al desenlace del duelo porque puede haber sorpresas.
    Un saludo.

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  3. obviamente, monsieur. De ahi el titulo de la entrada. Veremos cómo lo consiguió.

    Feliz tarde

    Bisous

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  4. Uy Madame, había dejado un mensaje y ha desaparecido :S ...decía que en esa época el honor era algo sagrado como vemos, pero bien que Enrique III se guardaba de duelos, mejor delegar...

    a ver como acaba la cosa.

    Un beso.

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  5. Sí,monsieur, siguen ocurriendo cosas bien raritas por aqui.

    Enrique II no se guardaba de torneos. De hecho falleció a consecuencia de uno de ellos. Pero no podía batirse con uno de sus súbditos, evidentemente. Bien le hubiera gustado.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  6. Me ha encantado el punto ese de que como yo no puedo batirme te encargo a ti que te declares ofendido...

    Esperamos la continuación, Madame...
    Feliz tarde de domingo. Bisous

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  7. Siempre nos deja con la intriga jijijiji. Aunque me imagino por dónde van los tiros, espero la continuación.

    Saludos.

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  8. Y el otro para qué quería mas. Algunos caballeros parecían vivir para esas cosas de honores y ajustes de cuentas.

    feliz tarde, madame

    Bisous

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  9. Sí, en realidad en este caso de intriga hay poco, como no sea por los detalles :)

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  10. Madame: Esta en su salsa con el duelo ;D.

    Cosas de la nobleza: Estoy ofendido pero envió a alguien para que salve mi honor.

    Ya veremos como sigue la historia....Tengo mi favorito ;D

    Saludos Madame

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  11. jiji, sí, monsieur, usted lo ha dicho: estoy en mi salsa.
    Yo creo que su favorito tiene posibilidades, aunque nadie de un euro por el.

    Feliz tarde

    Bisous

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  12. Me parece que el caballerete -algo bocazas, de acuerdo- va a dar una sorpresa a más de uno. Veremos, veremos.
    Feliz tarde, Madame

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  13. jiji, monsieur, no sé si él fue bocazas, si fue malinterpretado, o si alguien tuvo especial intencion de fingir malinterpretarlo.

    Feliz tarde

    bisous

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  14. Una recreación muy atinada. Con tu permiso, seguiré deambulando por este territorio.

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  15. Muchas gracias, madame. Bienvenida y feliz tarde

    Bisous

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  16. ¡¡Emocionante!! nos ha dejado usted con la miel en los labios, espero con impaciencia la continuación de esta historia.

    Gracias madame.

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  17. Muchas gracias, monsieur. Asistiremos a un apasionante duelo de la epoca :)

    Feliz tarde

    Bisous

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  18. Jarnac! Jarnac! Jarnac!

    Me fascinó este relato, Madame.

    Un beso

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  19. Magnífico el relato que nos narras. Sabes imprimir al texto amenidad e interés, nada fácil de conseguir. Espero el desenlace.
    Encantado de leerte
    Un abrazo

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  20. Pues aun tendra otra entrega, monsieur don Matu. Espero que la disfrute tambien.

    Buenas noches

    Bisous

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  21. Muchas gracias, monsieur. Es un placer contar con lectores entusiastas.

    Buenas noches

    Bisous

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  22. Pues aquí estamos, en tribuna, no lejos del castillo de Saint-Germain esperando el desenlace.
    Un beso

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  23. Dejaremos unos bocadillos por ahi para entretener la espera, monsieur, jiji.

    Buenas noches

    Bisous

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  24. Hola Madame

    ¿Se aceptan apuestas? Mi favorito es Jarnac.

    ¿Será un duelo tipo David contra Goliat? Nada, esperaré la continuación para salir de dudas.

    Bisous.

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  25. HOLA MY MADAMEEEEEEEEE
    TE DEJO UN ABRAZOOOOO
    BONITA SEMANAAAA
    CHRISSSSS

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  26. Sorpresa
    Nunca me he asomado a este blog. Porque me armo un lío espectacular con tanto prsonaje, rey amante, conde y demás.Pero como la echo de menos en el otro, me he rendido ante la evidencia Madame:)
    Me ha gustado mucho eso de "yo me acuesto con mi madrastra”. jiji.
    Bisous madame.

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  27. Madame, se da cuenta de cuántas veces David suele vencer a Goliat? Y es que dicen que mas vale maña que fuerza.

    Buenas noches

    Bisous

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  28. Muchas gracias, monsieur Christian, igualmente.

    Buenas noches

    Bisous

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  29. Madame Katy, que sorpresa!
    Bienvenida al gran tablero. Ha sido un placer recibir su visita tambien aqui.

    Buenas noches

    Bisous

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  30. Hay que ver la de intrigas que sse traía entre manos esta gente y lo bien que tú als cuentas
    Besos
    nela

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  31. Muchas gracias, madame. Con lo que me divierten estas cosas, no me resulta dificil :)

    Buenas noches

    bisous

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  32. En aquellos tiempos las afrentas se solucionaban así. Eran hombres de pocas palabras. Veremos el final. Buenas noches.

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  33. Ay, monsieur, a veces es mas facil ser caballero, y poder solucionar asi las cosas, jiji. Las damas nos vemos obligadas a ser mas sibilinas, pero al final todo da sus frutos :)

    Buenas noches

    Bisous

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  34. QUE HISTORIAS TAN BELLAS,MORIR POR EL HONOR DE UNA DAMA...
    QUE PASARÁ?
    CARIÑOS MADAME.

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  35. Se masca la tragedia, madame.
    Ya veremos.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  36. Ay que historia tan interesante sobre el honor y dilucidarlo todo con duelos. Es que esos insultos y afrentas son merecedores de tales respuestas. Que tenga muy buen semana. Bisous, bisous...

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  37. Menos mal que en estos tiempos ya no, monsieur, si no figurese con lo deslenguada que es la gente.

    Feliz comienzo de semana

    bisous

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  38. El Barón de Jarnac tiene todas mis simpatías, porque la de Poitiers es una malvada celosa. Cuanta sangre se ha derramado por culpa de mujeres como esa.

    Ahora algunas de esas bregas se solucionan todavía con sangre, aunque generalmente son puñetazos. El mismo sábado tuvimos que atender a un joven por causa de una chica un poco ligerilla, y una amiga maldiciente. Y es que los hombres no aprendemos.

    Espero impaciente el resultado de esta lid.

    Saludos, madame.

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  39. De todos modos no creo que se haya derramado tanta sangre por mujeres como ella como por hombres pendencieros como Vivonne, que tenían a gala hacerlo.
    Tal vez, monsieur, cuando los hombres siguen solventando esas cuestiones a golpes, los "ligerillos" son mas bien ellos, y los responsables también.

    Pronto tendremos la continuación, monsieur, con detalles que me apasionan sobre el ritual de aquellos duelos.

    Feliz comienzo de semana

    bisous

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  40. Estos lances de honor a menudo resultan asombrosos y descabellados, Madame, cómo un comentario ciertamente ambiguo puede sacarse tan de contexto como para implicar la necesidad de un duelo.

    Por supuesto que como el heredero no puede rebajarse a semejante combate desigual ha de buscar a alguien que dé la cara por él, y ¡con qué admirable celeridad el señor Vivonne sostiene que él mismo escuchara esas palabras de boca de Jarnac!

    Muy convencido se muestra el retador de la simpleza e ineptitud de Jarnac debido a su constitución menuda y a su falta de destreza, pero me atrevo a sospechar que igual hasta el perro se repone al león.

    PD. he estado ausente el fin de semana Madame, por eso no he podido pasarme anteriormente por sus letras.

    Besos

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  41. Madame, se merece usted algun placido fin de semana entre tanto ajetreo. Ademas comprendo que necesite cobrar fuerzas despues de cómo ha dejado el panorama en casa de los Davenport. Menudo caracter el de la señora!

    Por aquí me temo que el bravucón va a llevarse una sorpresita. Y es que no se puede ser tan machito y tan gallito, madame, jiji, que luego pasa lo que pasa.

    Feliz tarde

    Bisous

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  42. O al leon, quien sabe.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  43. Con tanto duelo y suspense al final tendrás que gestionar una sección de apuestas dentro del blog.
    Me cuesta empatizar con estos personajes, será déficit de honor.

    A Dios rogando y con la maza medieval dando.

    Mis respetos, Señora.

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  44. Pues a ver si tiene usted suerte y se matan los dos, monsieur. Todo es posible.

    Buenas noches

    Bisous

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  45. Madame, me quedo esperando el desenlace. No tarde usted mucho, por favor, que quiero saber cómo termina este emocionante enfrentamineto.

    Buenas noches.

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  46. Pues ya falta poco, monsieur. Tiene el tiempo justo de ir a por la cocacola y las palomitas.

    Buenas noches

    Bisous

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  47. Intuyo que, una vez más, David vencerá a Goliat. Hay que ver con cuánta facilidad se jugaban la vida... Besos, madame.

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  48. Tenga en cuenta que sin television y con pocos libros a su alcance, no tenian muchas mas cosas que hacer que enzarzarse en esas cosas, madame.

    Buenas noches

    bisous

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  49. Hola Madame

    Tiene razón, son muchas más veces de las que parece que David vence a Goliat y eso hace que no se pierda la esperanza. Nunca se sabe cuando se va a ganar ;).

    Bisous.

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  50. Una de las cosas buenas de la vida es precisamente lo imprevisible que resulta. Qué aburrido sería todo si supiesemos siempre el final!

    Buenas noches, madame

    bisous

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  51. ¡¡¡FANTÁSTICO!!!!

    Me encanta su blog Madamme. Siga así.

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  52. Muchas gracias. Me alegra poder compartir con ustedes una historia sobre mi época favorita.

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)