lunes, 25 de octubre de 2010

El Bastardo del Príncipe Negro


Eduardo, el Príncipe Negro, falleció en junio de 1376, un año antes que su padre el rey Eduardo III de Inglaterra. A su muerte dejaba un hijo legítimo, Ricardo de Burdeos, que se convirtió en Ricardo II. Pero también dos hijos bastardos. Uno de ellos, Roger de Clarendon, fue reconocido y admitido en la corte. 

La madre de Roger, Edith de Willesford, fue la única amante conocida del Príncipe Negro. Apenas tenemos datos sobre ella, excepto que parece haberse tratado de una mujer de origen humilde. En cuanto al nombre que recibió el bastardo, sugiere que el niño nació en el palacio de Clarendon, Wiltshire, si bien ignoramos en qué fecha. 

Roger aparece mencionado en el testamento de su padre en 1376. Su abuelo ya le había concedido anteriormente una renta de 100 libras anuales, que le fue confirmada por Ricardo II al subir al trono. Se convirtió en caballero de la cámara del rey y permaneció en ese puesto al menos hasta 1396, o tal vez durante más tiempo. 

Chaucer leyendo the Legend of Custance en la corte de Eduardo III en el 45 cumpleaños del Príncipe Negro

Contrajo matrimonio con Margaret, heredera de la baronía de La Roches, pero, como su esposa falleció en 1382, una vez viudo haría un segundo matrimonio con Alice, viuda de Sir John Berners. La dama murió en 1388 dejando una hija, Adele. 

Sir Roger se vio envuelto en problemas con la ley en dos ocasiones. La primera fue en 1379, después de que un tribunal londinense fallara a favor de Sir Peter de Veel, que le reclamaba una deuda de 200 libras. Unos 20 años más tarde volvió a enfrentarse a la justicia tras herir a un caballero, Sir William Drayton, en el transcurso de un duelo. A consecuencia de este desdichado incidente fue encarcelado en el castillo de Wallingford, y liberado tras fijarse una fianza de 200 libras, por si el herido fallecía. Sir William, en efecto, murió. Roger fue acusado entonces de asesinato, pero logró fugarse. Aquellos que habían pagado la fianza perdieron la suma aportada, y el bastardo, convertido ahora en un forajido, fue despojado de todos sus bienes. 

Durante los siguientes tres años permaneció huido, y no reapareció hasta el año de 1402. Lejos de haberse aplacado su carácter tumultuoso, regresaba para unirse a una conspiración con el prior de Launde y 9 frailes franciscanos. Los planes tenían por objetivo destronar a Enrique IV, que se había coronado como rey de Inglaterra. 


Enrique, hijo de Juan de gante, era el primer rey de la Casa de Lancaster. Había sido en su día víctima de una orden injusta y arbitraria de destierro por parte de Ricardo II, quien confiscó todas sus tierras y herencias a la muerte del padre de Enrique, en contra de la palabra que había dado. Enrique no se dejó despojar; reunió un ejército y capturó a Ricardo, que fue trasladado a la Torre de Londres, conducido ante el Parlamento y obligado a renunciar al trono bajo 33 acusaciones diferentes. Después de eso fue encerrado en el castillo de Pontefrac, donde falleció meses más tarde, tal vez asesinado o al dejarle morir de hambre. 

El cadáver de Ricardo fue expuesto en la catedral de San Pablo para que todo el mundo se convenciera de que había muerto, pero esta medida no sirvió de mucho. Lanzado Roger a la conjura contra el nuevo rey Lancaster, se ocupó de difundir el falso rumor de que aún vivía. El complot, sin embargo, no prosperó. El bastardo fue arrestado el 19 de mayo de 1402, y 4 días más tarde todos los conspiradores eran enviados a la Torre de Londres acusados de traición. Sir Roger fue encontrado culpable y condenado a muerte, mientras que Enrique IV ordenaba que los franciscanos fueran ejecutados con el hábito puesto. Todos fueron conducidos hasta Tyburn para ser ahorcados. 

Se trató de una de las rebeliones más serias contra el nuevo rey, instigada por Northumberland y por Scrope, uno de los arzobispos que lo habían coronado en octubre de 1399. Scrope también fue decapitado el 8 de junio, en un campo entre York y Bishopthorpe, mientras protestaba que “nunca había deseado mal alguno a la persona del rey Enrique”. Fue enterrado en su propia catedral de York. 

44 comentarios:

  1. no le tembló el pulso al tal Enrique... que barbaridad...

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  2. Era de armas tomar, sí. Todo un caracter.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  3. Sí, pero hay que reconocer que sus adversarios tampoco andaban faltos de gallardía. Esos frailes franciscanos...
    Feliz lunes, Madame

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  4. Madame,
    cuánta frialdad. ¿Cómo trataría a las damas?

    Feliz tarde.

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  5. Debian de aburrirse mucho en el convento, monsieur. Es comprensible. Y claro, sin darse cuenta uno acaba conspirando.

    Feliz tarde

    Bisous

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  6. Un poco mejor, madame :)

    Feliz tarde

    Bisous

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  7. Un personaje terrible y alborotador este Roger, (¡que pena de nombre para un inglés! jijiji). Vida amorosa movidita, vida social tumultuosa... no tenía desperdicio este caballero. Como sucede casi siempre su final fue del todo terrible.

    ¡Y qué gallardo el rey Enrique, reivindicando sus derechos anteriormente despojados y sofocando la rebelión contra su persona! Aunque me den en el fondo un poco de lástima la cohorte de frailes franciscanos...

    Besos Madame y buen inicio de semana (en mi tierra soleado pero muy frío)

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  8. Menudo duelo de titanes, Madame!

    Ganó el que, a mi entender, le tembló menos la mano a la hora de conseguir el fin.

    Un saludo!

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  9. ¡Vaya con el bastardo! El tal Roger se las traía. Tampoco quedaba a la zaga el tal Enrique. No se lo pensaba dos veces a la hora de ajustar cuentas al personal, aunque se tratara de Franciscanos.
    Un saludo.

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  10. ¡Uys Madame! Menuda matanza, está claro que estos ingleses no se andaban con chiquitas, tenían la espada y la horca muy a mano, me voy no sea que me pillen :P
    Bisous.

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  11. Entonces no le gusta el nombre, madame? jiji, mire que suena peor en español!

    Por aquí aun no ha llegado el frio, al menos no mucho. Y no tengo ninguna prisa!

    Feliz tarde

    Bisous

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  12. Tenia las de ganar frente a un forajido sin ningun poder. El final era previsible.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  13. Asi es, monsieur. Enrique era tremendo! No se parecia a su conciliador padre.

    Feliz tarde

    Bisous

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  14. Ay, madame, en ninguna parte se podia decir que fuera mas seguro tampoco! Buena estaba Europa con los castigos de la epoca.

    Feliz tarde

    Bisous

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  15. Pues si no le deseaba mal alguno a la persona del rey tenía un sentido del humor bastante espeso, jiji...ahora que el rey tampoco era de los que se dejan pisar un ojo, tal para cuál.


    Bisous, Madame.

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  16. jijiji, madame, me ha hecho gracia. Es verdad, vaya morro encima decir que no le deseaba mal alguno. Sería por si todavía colaba, digo yo. Asi a la desesperada.

    Feliz tarde

    Bisous

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  17. Hola Madame:

    Me gustan mucho estas historias de la Inglaterra medieval, creo que se lo he comentado en otras ocasiones.
    Al Roger no le faltaba nada. El Rey Enrique, parece de cuento por el final feliz.

    Ayer en el canal de playhouse Disney, pusieron la película de Walt Disney Robin Hood....
    Ya ve que acertada la entrada de hoy para mi

    Saludos Madame.

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  18. Es verdad, monsieur. La verdad es que la Inglaterra medieval resulta fascinante y legendaria. Robin Hood supongo que es la sintesis de todo ello.

    Buenas noches

    Bisous

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  19. Pobre Roger se hubiese quedado en el anonimato un tiempo mas para salvarse de la horca ,pero todo buscapleito tiene su fin jeje
    Un abrazo madame y buena semana

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  20. Hacen honor a sus antepasados estos personajes. Y ahora que vivimos en una "paz" continua, jamás nos atrevemos a imaginar que estos caballeros debían dormir con la espada debajo de su almohada por si acaso, y que nunca sabían cuánto tiempo más iban a vivir.
    Creo que a Roger no le sentó muy bien eso de ser bastardo...y nos salió rana.
    Saludos madame.

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  21. Le pesaba el anonimato y creyó ver el modo de salir de él. Y bueno, eso sí que lo consiguio!

    Buenas noches

    Bisous

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  22. Que incomodo, madame, con lo que debian de pesar aquellas espadas! Que pereza debia de dar desenvainarlas, jiji.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  23. Sí, el Lancaster, justo aquel al que todos querian liquidar. Les salio el tiro por la culata, monsieur.

    Buenas noches

    Bisous

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  24. jeje, pues sí que tuvo una vida "entretenida"... ;-) Abrazos

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  25. Lo que este hombre tenia era confianza ciega en si mismo y sus posibilidades.
    Gracias Madame.

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  26. No cambio la mia por la suya, madame. Hay que ver.

    Buenas noches

    Bisous

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  27. Pues calculó un poquito mal, al parecer.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  28. Madame ese hombre no se rendia, hay que ver que cansino.

    Muchos Besos

    =)

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  29. Un típico personaje de los siglos XIV y XV. Mujeriego, libidinoso, jugador y un perfecto armador de pleitos. Sin dudas que no podía tener otro final. Estos personajes son los que mas me interesan dame, así que le agradezco que lo haya traído a colación.
    Por cierto, este Enrique si que tenia mano firme, ajusticiar de tal manera incluso a los monjes, pensé que les daría un pequeño indulto aun que sea.
    Un Saludo y Hasta Pronto
    Uriel

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  30. Estos bastardos siempre tan levantiscos. Supongo que la mayoría tenía un gran complejo de inferioridad. Estoy pensando en Dunois, un bastardo realmente famoso. No sé si entre los muchas entradas que habéis publicado en este blog alguna está dedicada a este personaje que siempre me pareció fascinante.

    Saludos

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  31. es que los bastardos de los reyes siempre se creen reyes...

    Besitos

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  32. ¡Qué obstinación, la de este caballero!
    Claro, como andaba huído, diría "de perdidos al río"
    Quien mal anda, mal acaba.
    Disculpe mi ausencia este tiempo atrás, pero es que llevo unos días de actividad frenética, tanto en el trabajo, como en el hogar (me he metido a pintor de brocha gorda, para eliminar las "obras de arte" que han ido dejando mis dos vástagos, por las diversas paredes de casa).

    En fin, creo que en el próximo puente lo dejaré todo terminado.

    Buenas noches.

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  33. No se andaban con chiquitas estos señores, no...

    Disfrutado he, Madame :-) beso sus nobles pies.

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  34. Madame¡Que caballero más intrépido!Entre sus altercados con la ley y las conspiraciones que estaba envuelto, su vida fue de lo más frenética!

    Besos

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  35. Monsieur, era por el color de su armadura, pero en realidad era rubio.

    Bisous

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  36. Para poco le dio,madame. A la primera conspiracion ya cayó.

    Bisous

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  37. Sí, monsieur, a Enrique no se le buscaban tres pies.

    Bisous

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  38. No, monsieur, aun no habia dedicado nada a Dunois, aunque coincido con usted en que fue un personaje fascinante, sin duda.

    Bisous

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  39. Que se lo digan a Felipe II, verdad madame? Cómo hubiera jaleado él su comentario, jiji.

    Bisous

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  40. Monsieur, yo tambien he estado fuera, disculpe mi demora al responderle.
    Pero parece bonito eso de tener las cuevas de Altamira en casa :)

    Bisous

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  41. Eran vidas breves e intensas, madame. Y frecuentemente acababan asi de mal.

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)