domingo, 17 de octubre de 2010

Bodas en la antigua Grecia


El matrimonio griego se caracterizaba fundamentalmente por su aspecto religioso. La diosa del matrimonio y protectora de las mujeres casadas era Hera. Sin embargo, no intervenían sacerdotes en la celebración de la boda. 

La principal finalidad era tener hijos varones que dieran continuidad al linaje, celebrasen el funeral del padre y continuaran los ritos familiares tras su muerte. Esto se percibía como necesario para la felicidad de los muertos en el otro mundo. 

El vínculo matrimonial era, además, una forma de establecer alianzas. No tiene en cuenta el amor; los contrayentes no se eligen mutuamente, sino que son los padres de ambos los encargados de decidir quién es la persona más adecuada para sus hijos. 

El novio ofrece al padre de la joven importantes regalos, que reciben el nombre de hedna. Es lo que se conoce como matrimonio por compra. La mujer en realidad no se casa, sino que es tomada por esposa. Los hedna permitían al esposo pasar a la mujer del oikós paterno al suyo propio, y con eso se sellaba la alianza entre ambas familias. 

Otra forma de establecer alianzas es a través de los meilia o dones de reparación, en virtud de los cuales la familia del ofensor ofrece una hija como regalo al ofendido. 


El ritual de la boda se celebraba generalmente en invierno. La fecha se elegía cuidadosamente. Era recomendable celebrarla en el mes de enero y durante la luna llena. Las celebraciones duraban tres días, llamados praílía, gámoi y epaílía

El primero se dedicaba a la preparación de la novia, y tenía lugar en la casa de su padre. Se empezaba con un sacrificio. La novia ofrecía en el altar sus juguetes de infancia, junto con algunos mechones de su cabello o su cinturón, o ambas cosas. Ofrecer el cabello simbolizaba el abandono de la infancia y la sumisión al esposo, y el cinturón la entrega de la virginidad. También el novio se cortaba el cabello y hacía sacrificios a los dioses del matrimonio. 

Antes o después de esto tenía lugar el baño ritual de la novia en una fuente o río sagrado. Podía bañarse en su casa, pero entonces tenían que transportar el agua desde los lugares adecuados. El baño simbolizaba la purificación de la novia y el deseo de hacerla fértil. 

El segundo día comenzaba un banquete que solía celebrarse en casa del padre de la novia. El novio se reunía con todos sus amigos, mientras que ella se sentaba con las suyas en una mesa aparte. Era típico comer pasteles de sésamo. Después un niño, coronado de hojas de acanto y bellotas, y cuyos padres tenían que estar vivos, repartía pan o roscos que portaba en una canastilla mientras repetía que “los novios han escapado de un mal para encontrar un bien”. Tras la comida se quitaba el velo a la novia en una ceremonia que se llamaba anakalipteria, y durante la cual se procedía a la entrega de los regalos del novio. 


Al caer la noche la novia abandonaba sus aposentos y atravesaba la ciudad en un carro tirado por mulas o caballos hasta la casa del que pasaba a ser su esposo. Iba sentada entre éste y su parochos, es decir, el amigo o pariente más próximo de él, aunque cuando un hombre contraía segundas nupcias no acompañaba personalmente a la novia. 

Se coronaba a los novios y se los adornaba con cintas de colores, ambos se vestían de gala, ella con su velo, y en épocas muy remotas se intercambiaban los trajes, para simbolizar la íntima compenetración del uno con el otro. La madre de la novia, los esclavos y otras mujeres seguían a la comitiva portando antorchas, símbolo que legitima la boda. Todos iban cantando al son de las liras, flautas y cítaras, los jóvenes bailando en corros; se arrojaban confites y dulces, y toda la ciudad era fiesta y regocijo. La gente se detenía a mirar desde los vestíbulos de sus casas. 

Al llegar a la casa del novio, adornada con guirnaldas, hojas de olivo y laurel, se quemaba el eje del carro para que la esposa nunca sintiera la tentación de abandonar el hogar del marido. Luego la familia del novio le daba la bienvenida. Era la madre la encargada de recibirla con una antorcha, llamada del himeneo. Se arrojaba sobre la cabeza de los novios dátiles, higos y nueces, como símbolo de pertenencia al nuevo hogar. La novia era conducida al aposento nupcial, delante de cuya puerta se cantaba el epitalamio. Esa noche los recién casados se reunen en el thálamos, que el novio ha adornado también con guirnaldas, y comen el membrillo que simboliza la consumación. 


Y el tercer día, pasada la noche de bodas, consistía en la ofrenda de regalos y la entrega de la dote acordada. A los novios se los despertaba con una serenata, el diegertikon, y los parientes les hacían múltiples presentes, muchos de ellos con connotaciones eróticas. Ese día se celebraba una comida en casa del padre del novio o del propio novio, algo de lo que se excluía a las mujeres. Ni siquiera la recién casada podía asistir, aunque era ella quien tenía la misión de preparar los platos que se servirían durante esa jornada. 

Los invitados aportaban lo que podían: ovejas, vino, pan… Apenas el aedo comenzaba a tocar la cítara se inauguraba de nuevo el baile

En la antigua Grecia las mujeres comenzaban a contar su edad a partir del momento en que se casaban. Mientras aún no tenía un heredero, a la mujer se la llamaba nymfe, que equivalía a recién casada. Después de tener un hijo era gyné, palabra que significaba plenamente esposa.



Bibliografía:
perso.wanadoo.es/cespejo/mujer.htm
Eros en la antigua Grecia – Claude Calame
Nueva crestomatia griega – Antonio Bergnes de las Casas, Juan Oliveres
Encyclopedia of the Ancient Greek World - David Sacks,Oswyn Murray,Lisa R. Brody

40 comentarios:

  1. Pobres mujeres Madame, eran, al fin y al cano, una moneda de cambio, aunque la verdad es algo parecido a los matrimonios aristocráticos de la Edad Moderna...la ceremonia muy bonita, pero habría que ver que pensaba la muchacha del novio que le había tocado en suerte y viceversa...

    Un beso.

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  2. Madame,
    muy interesante entrada de vida cotidiana.
    Como les digo a mis alumnos, sería interesante poder viajar en el tiempo..., pero siendo siempre hombre.

    Feliz día.

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  3. Bellas imagenes e interesante texto, gracias por compartir.
    un placer pasar a leerte.
    que tengas un feliz domingo
    un abrazo.

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  4. Y pensar que hasta el otro dia los matrimonios eran así, dentro o fuera de la aristocracia! Nos costó mucho librarnos de esos matrimonios.

    feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  5. jiji, y tanto, madame. Espacialmente si viajamos a la antigua Grecia. No era buena idea ser mujer allí.

    Feliz domingo

    Bisous

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  6. Gracias, monsieur, feliz domingo tambien para usted

    Bisous

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  7. los padres se eqivocan tanto como Cupido.

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  8. Ni mas ni menos. Los matrimonios por amor, estadisticamente considerados no salen mejor que aquellos viejos matrimonios. Es muy curioso.

    Feliz tarde

    Bisous

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  9. Hola Madame:

    A pesar de su valioso aporte a la civilización occidental, los griegos no escapaban del pensamiento dominante de la época en relación a las mujeres.

    Menos mal que no viví en esos tiempos. Enero sería realmente cuesta arriba, andar de boda en boda ;D

    Saludos Madame
    Sy Manuel Madame no puedo escribir con mi cuenta

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  10. Interesante entrada: la vida cotidiana queda demasiado a menudo alejada de los grandes libros de historia.
    Y magníficas ilustraciones: Waterhouse es muy, muy grande.
    Feliz tarde, Madame

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  11. Interesante la entrada. Aparte de las bodas sin amor, algo muy típico por desgracia en nuestra historia, veo que no hemos cambiado tanto en otras cosas: el ritual, el baile, los banquetes, los regalos y el tirar cosas a los novios, en vez de arroz, dátiles, higos y nueces (espero que éstas últimas estuviesen peladas, lo digo para evitar descalabraduras) Sólo falta la Tuna dando la tabarra. Jejeje.
    Un saludo.

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  12. Menos mal que hemos cambiado las nueces por arroz, o más de uno y una acabaría el día de su boda con un ojo a la funerala O.ô

    Disfrutado he, como siempre, esta amable lección de historia, chére Madame. Bisous.

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  13. Monsieur Manuel, va a tener que hacer algo con su cuenta. No se si es posible cambiar su blog a una de gmail. Lo cierto es que con la actual le da demasiados problemas. Tiene que ser un calvario para usted.

    Feliz tarde

    Bisous

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  14. Sí, con lo bonitas que eran estas ceremonias. Una las imagina tan bellas como las pinturas de Waterhouse.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  15. jiji, es verdad, monsieur, me parece un poco drastico arrojarles esas cosas. Y es cierto que en algunas cosas recuerda a las bodas actuales, aunque haya sido sustituido por el arroz.

    Feliz tarde

    Bisous

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  16. Es verdad, madame, espero que tirasen flojito, porque vaya daño!

    Feliz tarde

    bisous

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  17. Es impresionante er que hasta para los griegos las mujeres eran moneda de cambio, qué civilizados!

    Con gusto sería ofendido por cualquier griego, pero eso de comer sesamo no es para mi, jajaja.

    Madame, veo que tomo en serio la descripción de su blog, usted hizo el poema al ajedrez? quedo muy bello.

    Un beso

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  18. Ay, monsieur, que me he atragantado de risa. Más quisiera yo que haber escrito ese poema maravilloso! Es de Borges. He puesto su firma como pie de la ultima foto de la serie, al terminar el poema.

    Monsieur, la mujer fue siempre moneda de cambio practicamente en todas las civilizaciones y hasta el otro dia, y aun hoy a muchos les gustaria seguir utilizandola como moneda. No obstante, los griegos eran especialmente machistas, sí.

    Feliz tarde

    Bisous

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  19. Pues que quiere que le diga Madame, que me alegro un montón de haber nacido unos cuantos años más tarde... Me quedo con mi boda de 4 días, jeje. Abrazos ;-)

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  20. No me extraña, madame. Las fiestas eran bonitas, pero eso de tener que cocinar para todos y luego no poder ni asistir, no resulta muy agradable.

    Feliz tarde

    Bisous

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  21. Madame,
    Muy interesante el tema de las bodas en la antigua Grécia si bien he de decir que no me hubiese gustado nada ser mujer en aquella época, no me gustan ni los rituales ni la ceremónia, en fin que me quedo solo con la fiesta.
    Feliz semana y bisous.

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  22. En cuantos sitios, señora, aún hoy, las mujeres tienen la penúltima palabra a la hora aceptar un esposo. Beso su mano.

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  23. jiji, yo tambien, madame, pero siempre que en la fiesta me hubiese tocado ser la invitada y no la novia!

    Buenas noches

    Bisous

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  24. Sí, es verdad. Nosotros nos hemos librado, pero no todo el mundo puede decir lo mismo.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  25. Interesantísima información sobre las bodas, tan importantes en nuestras vidas. Siempre alegra hablar de ese tema. Un abrazo, querida amiga.

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  26. Parece ser que en todas las culturas y épocas vemos a las mujeres como objetos que van y vienen según las conveniencias de los hombres. Lamentable.

    Las bodas, todo un festival por lo que nos cuenta.

    Saludos, madame

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  27. Si, madame, es tema alegre, aunque a mi no me gustaría ser novia griega!

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  28. Muy especialmente en Grecia, monsieur. Era una cultura muy misogina, nada que ver con los romanos, por ejemplo.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  29. Teniendo en cuenta nuestra mentalidad actual puede resultar terrible el pensar en la existencia (habitual por cierto) de ese tipo de matrimonios, que más bien semejaban acuerdos entre los consuegros y en los que el amor resultaba algo utópico. Bien mirado ya aún en mi querida época victoriana existía ese mal hábito de "negociar" uniones, por lo que mi sorpresa debiera ser menor, pero es algo a lo que mi alma romántica no termina de acostumbrarse.

    Me ha interesado mucho todo el ritual existente alrededor de una boda griega, siendo curiosas las ofrendas-sacrificio de la contrayente así como el itinerario hasta el hogar conyugal, precedidos por el cortejo de amigos y familiares con antorchas, que eran lo que legitimizaban el acto.

    Y sí estoy de acuerdo con que era una sociedad del todo machista, pero baste ver que lo único que importaba era engendrar varones y que la edad de la mujer contaba después de desposarse :S

    Besos Madame, cada vez que entro me maravillo con sus imágenes laterales.

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  30. Con lo bruta que es ahora la gente tirando arroz no me quiero ni imaginar lo que harían si tiraran higos o dátiles.... seguro que iban a dar de lleno.

    la duda que tengo es si entre las clases bajas la ceremonia era así o una versión más "simplificada"...

    Saludos,....

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  31. es verdad, madame, que en la epoca victoriana aun estaban vigentes, aunque nos parezca algo tan remoto en realidad fue asi hasta hace bien poco tiempo.

    El ritual me parece bonito, pero la suerte de la mujer en la sociedad griega no era nada envidiable, no.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  32. Yo supongo que basicamente era igual. En realidad el gasto no era tanto: no alquilaban restaurante, sino que todo se hacia en casa, y no pagaban el banquete los novios, sino que cada invitado aportaba lo que podia. Los mas ricos darían banquetes suculentos y los demas mas modestitos, pero basicamente sería igual.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  33. Uy, pues la forma de elegir la pareja no es que cambiara mucho hasta al menos en el siglo XIX...qué interesante todo ese simbolismo que rodeaba a la celebración, me ha llamado especialmente la atención la quema del eje del carro.
    Bueno, siempre se puede escapar andando, jeje.
    Una cultura machista, sin duda.
    Aunque, como siempre digo, lo acepten ellos o no, las mujeres siempre hemos gobernado el mundo, unas veces solas y otras a través de los hombres.

    Buenas noches madame.

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  34. Así es, madame, Hasta los griegos podian toparse con una Olimpia!
    Pero era duro ser mujer en aquella sociedad, desde luego.

    Feliz tarde

    Bisous

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  35. Pues fíjese madame que me han recordado algunas de estas costumbres matrimoniales griegas a las de los pueblos de otras épocas. Por ejemplo, la tradición de pasear a los novios en carro hasta el hogar común acompañados de todos los vecinos. Estas era una práctica que creo se amntiene en algunos pueblos de Castilla y Extremadura, entre otros.

    Y, calro, lapregunta era inevitable. ¿Viene de Grecia la tradición de tirar arroz a los novios? Por el relato parece ser que se arrojaban otros productos...

    Besitos

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  36. Es verdad, madame. Yo me imagino que de Grecia pasó a Roma, y de los romanos heredamos nosotros tantas tradiciones. Afortunadamente ahora solo arrojan arroz!

    Buenas noches

    Bisous

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  37. A pesar de que el amor pasaba a un segundo plano no estaba para nada mal hacer alianzas con matrimonios de por medio ,me atreveria decir que era mas divertido que andar guerreando jeje
    Un abrazo madame y perdon por la tardanza

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  38. Me encantó el poema sobre el ajedrez junto a las pinturas seleccionadas, la mayoría me gustan mucho. Me gustaría saber quienes son los autores de dichas pinturas, si fuese posible… Creo que buscaré en Google imágenes…

    Un saludo señora!

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  39. El emperador Maximiliano I opinaba lo mismo que usted!

    Feliz dia, monsieur Luther

    Bisous

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  40. Uf, no pide usted nada. Mire que he puesto un monton. Y es posible que añada mas.

    De momento le diré que la foto de cabecera es un cuadro de Mussini.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)