miércoles, 13 de octubre de 2010

Adelaida del Vasto, Reina de Jerusalén


Adelaida era hija del marqués Manfredo del Vasto y sobrina de Bonifacio de Salona (o Savona). Se casó con el gran conde Roger I de Sicilia en el 1089, convirtiéndose en su tercera esposa. Al fallecer Roger al cabo de algunos años, asumió la regencia por su hijo, Simon, que falleció en 1105, y después por el segundo de sus hijos, Roger II, que llegaría a ser uno de los más notables gobernantes de la Edad Media. 

La inmensa fortuna de la condesa viuda atrajo la atención del rey Balduino I de Jerusalén, que se había separado de su segunda esposa en 1108 y necesitaba otra más acaudalada. El pretexto alegado para deshacerse de la princesa Armenia Arda era que ella mantenía relaciones sexuales con hombres musulmanes. 

Adelaida se encontraba ya retirada de la regencia y buscaba nuevo esposo. Balduino pidió su mano y ella accedió a condición de que el rey aceptara los términos de su contrato: que si no nacía ningún hijo de su unión, la corona de Jerusalén pasaría a su hijo Roger II. La dama no impuso esa cláusula por casualidad: aparte del hecho de que ella misma ya no contaba con demasiados años por delante para ser madre, el rey de Jerusalén rebasaba los 50 y nunca había tenido hijos. 

Balduino aceptó y en 1113 Adelaida cruzó el Mediterráneo en una elegante nave que hacía recordar a la de Cleopatra, con una flota de barcos que cargaban su tesoro. La acompañaban arqueros musulmanes y mil soldados sicilianos. Balduino la recibió con gran pompa y ordenó que todo su reino se engalanara para festejar su llegada. Sin embargo, una vez hubo dispuesto a su antojo de la fortuna de la esposa para saldar sus deudas, el ardor del rey se enfrió. También el de ella se había apagado considerablemente al constatar lo lejos que se hallaba Jerusalén del lujo y refinamiento de su palacio de Palermo. 


En 1117 Balduino enfermó gravemente, y su confesor le convenció de que moriría en pecado, puesto que Arda aún vivía en un convento de Jerusalén y el divorcio nunca se había formalizado legalmente. El rey se recuperó, y entonces anunció la nulidad de su matrimonio con Adelaida. Ese mismo año se llevó a cabo la anulación en Acre. 

Abandonada, humillada y despojada de su fortuna, la reina regresó a Sicilia. El insulto de Balduino costaría caro a Jerusalén durante los años siguientes, pues ese matrimonio fue la base para la reclamación de Roger II sobre sus tierras. 

En 1117 hubo dos eclipses lunares que fueron interpretados como una predicción sobre la muerte de Adelaida. Durante los meses siguientes, en 1118, fallecieron el rey Balduino, su patriarca Arnulfo, el Papa, el sultán, el califa de Baghdad y el 16 de abril la propia Adelaida. 

Roger II, ultrajado por el trato dado a su madre, nunca perdonó la ofensa. Casi 30 años después aún negó su ayuda durante la Segunda Cruzada.

36 comentarios:

  1. No me extraña que el hijo negara su ayuda en la tercera cruzada. Un trato tan infame como el que recibió su madre no se olvida. Menudo elemento el rey de Jerusalén.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Totalmente de acuerdo con Cayetano. Si yo soy Roger, hubiese echo una cruzada pero para conuistar Jerusalén y coronarme en virtud de la cláusula y no sólo de boca.

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Creo que Roger encontró la excusa perfecta para no embarcarse en estas campañas, quizás un poco de conveniencia y algo de orgullo.
    Curioso el estrecho lazo que unía a todos hasta la muerte.
    Gracias Madame.

    ResponderEliminar
  4. Asi es, monsieur. En la epoca estaba a la orden del dia repudiar esposas. Cambiaban de ella como de camisa.

    Feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  5. Supongo que el caballero mediria bien sus fuerzas antes. Si empezaban cristianos contra cristianos de ese modo, se lo ponian demasiado facil a los musulmanes.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  6. Monsieur Calistor, ya ve que peligrosos pueden llegar a ser los eclipses! :)

    feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  7. Una dama precavida esta señora Adelaida, y vistos los posteriores acontecimientos diría que con razón. Tamaña cobardía haber ofrecido matrimonio para saldar sus deudas y luego ¿temeroso de Dios? anula su matrimonio ante la amenaza de que el primero aún persiste.

    El asunto de los eclipses me ha puesto el vello de punta, y es que soy muy aprensiva para todos estos asuntos que encierren algo de sobrenatural o superchería.

    Un gran saludo, amiga mía

    ResponderEliminar
  8. Madame, que facil les resultaba a aquellos caballeros sentir el temor de dios cuando se habian cansado de sus esposas o habian gastado ya sus fortunas. Todo a su debido tiempo, desde luego. Comodisimo!

    Feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  9. Que comportamiento el de Balduino...ufff, es completamente miserable. Normal que Roger le guardara rencor de por vida...Bisous , Madame.

    ResponderEliminar
  10. Ya ve, madame, que tenian reinas de usar y tirar. Y tan tranquilos.

    Feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  11. Me he acordado de ese refrán que dice: donde las dan las toman. Me parece que viene muy al pelo para el interesado Rey Balduino.
    Quedo muy agradecida Madame por la foto con que ha ilustrado el post, Jeremy Irons ni más ni menos, me encanta este hombre ;)
    Ya de regreso.
    Bisous.

    ResponderEliminar
  12. Madame, yo lo vi en persona, interpretando a Ricardo II en Londres :)
    Es tan apuesto como parece.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  13. Murieron todos prácticamente a la vez, qué cosas. Y es normal que Roger estuviera algo enfadado.

    ResponderEliminar
  14. Madame,
    si es que estos tejemanejes matrimoniales no llevan a nada bueno...


    Feliz tarde.

    ResponderEliminar
  15. Sí, no es que fuera picajoso, es que claro, una madre es una madre, y ademas si el contrato matrimonial no valía, entonces él no heredaba nada. Como no iba a enfadarse?

    Feliz tarde, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  16. Ya lo sé, madame. Mejor se hubiera quedado en su palacio de Palermo, viuda para siempre. No se le habia perdido nada en Jerusalen.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  17. Hay que reconocer que Adelaida hizo gala de una gran habilidad, cuando impuso como condición el tener hijos, teniendo en cuenta el estéril currículum de Balduino, pero qué temeroso de Dios resultó ser Balduino, una vez que ya había obtenido lo que quería.

    Si es que, a lo largo de la historia, han exsistido muchos matrimonios de conveniencia. A veces salía bien la jugada y otras, no.

    Feliz tarde, Madame.

    ResponderEliminar
  18. Madame, es usted una fuente inagotable de inspiración para novelas históricas.
    Siempre la leo con enorme interés.
    Un saludo cordial.

    ResponderEliminar
  19. Pocas mujeres se adentraron en el difícil entramado de las Cruzadas. esta parece ser una de ellas.

    Un besazo

    ResponderEliminar
  20. Como siempre Ud trae historia interesantes de Mujeres audaces Madame. Esta no la conocía. Sabía algo de Roger II. Hubiese tomado la misma posición de Roger. Y hubiese llegado más lejos, invadiendo Jerusalen.

    Madame, me han pasado por E.mail un propuesta de concurso literario. Se lo reenviaré a ver si le interesa, puesto que sus historia, perfectamente pueden concursar.

    Saludos

    ResponderEliminar
  21. Sí, monsieur, los escrupulos solian entrar en momentos muy oportunos. Los caballeros de la epoca se pasaban un poco con esas cuestiones.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  22. Muchas gracias, madame Rosa.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  23. Bueno, cuando se ofrecia una corona no solian hacer ascos a adentrarse en territorio de cruzados. Pero poco tiempo la pudo lucir la pobre Adelaida.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  24. Monsieur Manuel, le agradezco mucho su amabilidad y echare un vistazo, aunque ya de antemano le digo que detesto profundamente los concursos.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  25. Que año tan nefasto el 1.118. Y luego dicen que lo del influjo de la luna son pamplinas. Beso su mano, señora.

    ResponderEliminar
  26. Siempre me ha fascinado la historia de los reinos cristianos en Jerusalén. La que nos trae hoy no defrauda, por supuesto.
    Buenas noches, Madame

    ResponderEliminar
  27. Pobres musulmanes ,tambien se les achaco las desgracias de Balduino por parte se Armenia .
    Vilmente despojada la reina ,su hijo actuo como se debia madame
    Un abrazo y el cariño de siempre

    ResponderEliminar
  28. De la que se libró el Roger II de quitarse de en medio el marrón de las cruzadas y el reino de Jerusalem... salió ganando.

    ResponderEliminar
  29. Madame he dejado el artículo en la sala capitular, por si no lo ha visto ;)

    Artículo "x" - los caballeros de esta insigne Orden deberán, por todos los medios y maneras a su alcance, buscar y garantizar la paz entre las Coronas de España y Francia, no utilizando términos malsonantes los unos de los otros. Se dará, de todas formas y siempre, el beneficio de la duda para una explicación.

    Un beso

    ResponderEliminar
  30. Bueno, en realidad todos los años muere una cantidad aproximadamente igual de gente, jiji, lo que pasa que ese año les tocó a los famosos.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  31. Resulta muy exotico, monsieur. Occidente dentro de Oriente. Muy tentador.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  32. Cualquier excusa era buena para deshacerse de una esposa que ya no servía, monsieur. Eran de usar y tirar.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  33. Yo creo que sí, monsieur. Aquello volvian a quitartelo en cuanto te descuidabas. Era mucho ajetreo.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  34. Muy bien, monsieur, recibido.
    Me siento aliviada de no ser un caballero! Menuda responsabilidad hubiera tenido.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  35. Un rey de Jerusalén no muy cristiano, veo yo. Hizo muy bien el Roger, honraba a su madre y se ahorró unos soldadillos.

    Y ciudado con los eclipses xD

    ResponderEliminar
  36. Sí, era practico el muchacho.
    Todos deberian tomar ejemplo en eso de ahorrarse soldadillos.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)